
Nuestra Luna única
Chapter 3
Mi nuevo hogar era muy bonito y acogedor, John tenía razón, a pesar de que nunca me falto nada y que mis padres me dieron todo cuanto quise, nunca fue mi intención poseer grandes lujos, mucho menos la enorme mansión en la que vivía, eso era todo idea de Asher, yo solo quería una familia, muchos niños corriendo por todas partes, ser hija única te hace desear tener compañía, creí que mi sueño se haría realidad, pensé que Asher y yo formaríamos una gran familia, pero él primero quería disfrutar de viajar por el mundo, y así lo hicimos por tres años, creí conocer el mundo entero, aunque nunca escuche de este pueblo, creo que es demasiado aburrido para Asher, luego cuando al fin pensé que tendríamos bebés él comenzó a trabajar mucho más de lo que ya lo hacía, fui una tonta al creer que esas enormes sumas de dinero eran por su buen desempeño en la bolsa de valores, aunque creo que en el fondo lo sabía, fue por eso que comencé a investigar. Cualquier mujer en mi lugar pensaría que su esposo la engaña, esas largas ausencias, las noches lejos de casa, pero yo no, yo sabía que él me amaba, su problema no era una mujer más en su vida, lo que lo apartaba de mi eran sus negocios, entonces comencé a pensar que en la noche solo se hace un tipo de negocio, el ilegal.
Recuerdo sentirme tan ridícula la primera vez que revise su teléfono móvil, sentí vergüenza de mí misma, pero cuando vi los mensajes, esos que hablaban de cazar, atrapar, y matar, estaba confundida queriendo negar la verdad, pensando que todo aquello eran nombres claves para algo más y menos sanguinario, entonces ingrese en su computador, no importo la seguridad, soy buena con la tecnología, la única vez que estuve en una delegación policial fue por jaquear las computadoras del instituto, pero eso no era nada a comparación de lo que realmente podía hacer y lo demostré cuando ingrese en su sistema. Drogas, trata de personas, venta de armas, cada cosa que leí me hizo sentir cada vez peor, todo ese dinero que utilice provenía de la esclavitud y muerte de personas, me sentí sucia, descargué todo aquello y lo envié a la policía sin pensarlo, pero no era suficiente, no cuando me sentía morir, hubiera preferido encontrarlo en la cama con alguna mujer, que tuviera una vida paralela, una familia, pero no aquello, mujeres que vendía como si fueran frutas, pero eso tampoco era lo peor.
— Corran, rápido Malaly, toma a Eddie y corre. — vi con asombro como la mujer de piel pálida se movía a una velocidad sobre humana y desaparecía con el niño en sus brazos.
— Vete o terminaras muerta. — el hombre frente a mi estaba resignado, como si su alma hubiera sido arrancada o liberada, podía ver en sus ojos el amor con el que veía el lugar donde la mujer había desaparecido.
— Es tu esposa. — dije con asombro.
— Es mi familia. — mi esposo estaba torturando a una familia en la finca donde cinco años antes nos habíamos casado, no lo podía creer.
— Entonces ve con ellos. — aun con las manos temblorosas por las sensaciones que corrían por mi cuerpo, logre abrir el collar que lo aprisionaba, luego libere sus manos y entonces cuando solo faltaban las cadenas de sus pies, él exploto y un lobo de ojos amarillos apareció frente a mí.
Un escalofrió recorre mi cuerpo ante aquel recuerdo, un hombre lobo, mi esposo cazaba hombres lobos ¿o es algo que creo mi mente para no ver la cruda realidad?
— ¡No puede ser! ¡¿cuándo sucedió?! — me giro ante semejante grito y tiemblo al ver la cara de horror que tiene John.
— Yo… no puedo, debo permanecer aquí, tengo que… cuidar de alguien. — su voz se oía abatida y me acerque a paso lento a la sala.
— Yo también lo siento. — acabo diciendo al tempo que terminaba la llamada.
— John ¿Qué sucede? — observo como los ojos del moreno se llenan de lágrimas, mientras se deja caer en el sofá.
— Mi esposa… alguien ataco a mi esposa y… perdió a la bebé. — llevo mis manos a mi boca para evitar gritar de la impresión, John solo me había hablado de su esposa y su hijo en todo este tiempo, el amor con el que lo esperaba.
— Debes ir John, debes estar con ella, saber que le sucedió.
— No, no puedo Chloe, soy responsable de ti, nadie más debe saber dónde estás hasta que el juicio comience y Asher sea condenado.
— Con mayor razón, nadie sabe dónde estoy y aquí nadie saben porque vine, estaré a salvo, ve John, cuida a tu esposa.
— ¿Segura que estarás bien Chloe? Aun estas muy herida. — apoye mi mano en su hombre, yo estaba golpeada, rota, aun así, estaba sanando, pero él se estaba desmoronando, yo estaba ardiendo en el fuego de la desdicha, pero él aun tenia a alguien a quien amar y sobre todo proteger.
— John, tu esposa fue atacada, nunca pongas tu empleo sobre el ser que amas, por lo menos no lo hagas por mí.
John me abrazo, aunque creo que era más para sentir el apoyo de alguien que a modo de despedida, por suerte no había desempacado, así de rápido como tomo su maleta salió por la puerta principal, no sin antes, darme una fuerte cantidad de dinero que me proporciono el gobierno hasta que el juicio comenzara y el divorcio se realizara, además de un teléfono móvil que solo poseía su número y al que debía llamar si estaba en peligro, al igual que toda mi documentación, ahora estaba sola y la casa que me pareció tan acogedora se sentía demasiado grande, anoche pude dormir por el cansancio del viaje, pero estoy segura que esta noche no sería igual.
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