Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La culpa es del destino

La culpa es del destino

El camino al éxito de Elizabeth exigió un sacrificio doloroso: renunciar a su primer amor. Hoy, consolidada profesionalmente y con una pareja estable, su vida parece impecable. No obstante, un suceso violento pone su seguridad en riesgo, obligándola a buscar protección en el hombre que abandonó años atrás. Este reencuentro inesperado la sumerge en una encrucijada emocional donde deberá elegir quién merece estar a su lado mientras enfrenta el peligro.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

El destino es el camino mas traicionero de todos, te lleva a dónde quieres ir, te lleva a dónde perteneces, pero lo hace a través de los senderos más peligrosos. Y esta mañana cuando abrí los ojos, no lo recordaba.

La alarma sonó a las seis y media de la mañana, tan eficiente como siempre. Después de gruñir un par de veces, no tuve más remedio que abandonar la cama. Mientras yo tomaba una ducha matutina, Dylan aprovechó de revisar sus correos eléctricos pendientes y mientras él se duchaba, yo bajé para hacer café. Mientras la cafetera hacia su magia, repasé mentalmente mi itinerario del día.

En primer lugar debía comprar con carácter de urgencia un nuevo teléfono celular, teniendo en cuenta que mi anterior equipo acabó convertido en chatarra; después debería ir a la oficina de la agencia telefónica para intentar recuperar mi número. Y por último, pero no menos importante, debo buscar comunicarme con mi jefe para retomar mi trabajo cuanto antes.

Sirvo una taza de café, la primera de muchas que me esperan en el día, para empezar a preparar el desayuno. Saco de la despensa una mochila de pan, para tostar algunos mientras saco de la nevera lo necesario para preparar un omelette. Cuando casi todo está listo, Dylan entra a la cocina luciendo radiante. Va vestido con una camisa blanca, con las mangas dobladas al codo y un pantalón de lino negro; parece un galán de cine clásico. Su cabello cobrizo, aún húmedo y perfectamente peinado, se ve un poco más oscuro lo que hace resaltar el gris de sus ojos. Yo sonrío con amplitud cuando lo veo atravesar el umbral de la puerta; lo recibo con un beso en los labios y una taza de café.

—Veo que estás mejor— Me dice sonriente, mientras acepta mi taza de café.

—Cocinar me hace bien— Admito —Y definitivamente el mantenerme alejada de las noticias también.

Dylan toma asiento en uno de los bancos de metal que están frente a la isla de la cocina y le da un sorbo al café.

—Es nornal que los medios especulen, Elizabeth— Deja nuevamente la taza sobre la isla —Todo el mundo tiene una versión de cada hecho, la versión que les interesa. Tú lanzaste tu ensayo, a algunos les encantó y otros simplemente te critican en internet; con el incidente de ayer pasa exactamente lo mismo, algunos creerán que fue tu culpa y otros no. Tienes que estar preparada para todo.

Aprieto mis labios formando una línea recta y asiento una vez, antes de tomar un sorbo de café. Dije que a partir de hoy vería las cosas con perspectivas diferentes y es justo lo que voy a hacer.

—Tienes razón, Dylan. Sencillamente me molesté que hicieran ver que yo era el problema.

Dejo sobre la isla dos platos de comida, Dylan me agradece con un gesto y yo me dispongo a sentarme frente a él.

—Buen provecho — Digo tomando una rebanada de pan tostado —Por eso quiero hablar con mi jefe, William debe estar preocupado y sobre todo en ascuas; necesito recuperar mi número, llamarlo y explicarle cómo exactamente están las cosas— Doy una mordida al pan y después de tragar digo —¿Hablaste con tu papá?

—Hablé con Dominic. Estaba impactado cuando vio la noticia. De hecho, fue él quien me sugirió lo de tener custodios a partir de ahora.

Yo dejo de masticar cuando las palabras de Dylan caen sobre mi como un balde de agua fría «¿por qué Dominic Platt tiene que decir lo que es bueno o no para nosotros?» Dejo el pan sobre la mesa, limpio mis manos para tomar la taza de café.

—¿Desde cuándo ese señor tiene el derecho de decidir algo para nosotros? Es tu jefe, no el mío.

—No seas mala agradecida, Elizabeth. Lo hace porque se preocupa por nosotros. El hecho de que tú te opongas a tener un guardaespaldas, no significa que no sea lo que necesitamos. Hace dos días, nuestras vidas corrieron peligro, necesitamos protección — Su nariz se ensancha mientras habla, mostrándose irritado de tener que decir lo mismo por enésima vez.

—Bueno, perdón. Al menos sabes que la idea de tener un guardaespaldas es algo que no me tiene para nada contenta— Después de masticar un bocado, agrego: —Y cuéntame ¿desde cuándo conoces a este amigo tuyo?

—Estudiamos juntos en primaria— Aclara después de tomar un sorbo de café —Después yo me fui a estudiar a Europa y perdimos contacto. Sin embargo, hace unas semanas, un amigo en común me habló de él y me dijo que se enteró que había inaugurado una agencia de seguridad. Así que cuando Dominic sugirió la idea, pensé en él.

Mientras soy una probada a mi omelette, escucho el celular de Dylan sonar. Este deja los cubiertos a un lado del plato y lo toma de su bolsillo.

—Cuando las cosas son ciertas, es él quien está llamando — Dice apuntando al celular.

Yo frunzo mis labios para oprimir un par de palabras no deseadas respecto al tema y sólo dejó que Dylan se aleje mientras atiende la llamada.

—¿Y bien? Te llamó para decirte que no viene, que no pudo salir de Nueva York ¿verdad?— Digo con un entusiasmo impostado.

—No, mi amor. De hecho me llamó para que le enviara la dirección, está en camino.

Pongo mis ojos en blanco y suelto un bufido cuando mi deseo se esfuma en el aire.

Después de desayunar, busco en línea modelos de teléfonos celulares, finalmente me decido por comprar uno igual al que perdí.

Más tarde, mientras estoy repasando unos audios que grabé de unas entrevistas que hice la semana pasada, escucho que Dylan llama a la puerta de la habitación.

—¿Sí?— Digo mientras retiro los auriculares.

—Ven, cariño. Augustus ya llegó, vamos para que lo conozcas.

«Augustus»

Cuando escucho ese nombre, todo a mi alrededor se desvanece, no puede ser tanta coincidencia. Tomo una bocanada de aire, asiento y me pongo de pie. Bajo en silencio junto a Dylan, cuando estoy en medio de las escaleras que conducen al recibidor, me doy cuenta que, en efecto, no es coincidencia, es casualidad.

Augustus, el mejor amigo de mi novio y el hombre que va a convertirse en mi sombra es, nada más y nada menos, que mi primer amor.

También te puede gustar

Portada de la novela Acero y carne, 9002-9027
9.1
La búsqueda humana por la inmortalidad y la salud divina culminó en un éxito que borró la libertad y el amor. En este futuro gélido, el hallazgo de Marcos entre los escombros de la Tierra amenaza con desestabilizar el orden establecido. Al representar la esencia perdida, su presencia obliga a la sociedad a cuestionar si el progreso tecnológico justifica haber sacrificado el alma y la pasión a cambio de una perfección carente de toda humanidad.
Portada de la novela CEO extraordinário
8.0
Siempre me sentí como un extraño en los Untamed Sons. Soy hermana de Nox, viuda de un hermano, pero no soy una de ellos. Cuando soy secuestrado por nuestros enemigos, no espero ser rescatado por un extraño alto, moreno, guapo y extremadamente peligroso. Zeke Fraser es el diablo con traje y se niega a devolverme con mi familia. Peor aún, me estoy enamorando de mi captor. Hay algo cautivador en ese hombre, y aunque sé que será mi perdición, no puedo dejar de sentirme atraída por él. Me enviaron a rescatar a Bailey, pero en lugar de eso me encontré incapaz de separarme de ella. Mantenerla cautiva en mi penthouse no es el mejor plan, pero no estoy dispuesto a entregarla a los Hijos hasta que sepa que cumplirán su parte del trato. No debería enamorarme de la mujer que robé, pero hay algo en el fuego de Bailey que me hace querer más. Pero para tenerla, tengo que sobrevivir a su familia, y el club está sediento de sangre. Mi. Capítulo uno Irse de Bailey fue una mala idea. Pensé que sería una oportunidad para relajarme un poco y tener compañía de otros adultos además de motociclistas y ancianas, pero me di cuenta de mi error una hora después de la noche. Mis compañeros de trabajo no me quieren aquí. Soy su jefe y ellos están muy conscientes de mi presencia. Puedo verlos conteniendo chistes e historias divertidas que quieren contar porque están preocupados por lo que yo pueda pensar. Considerando que soy hijo de motero, esto me parece ridículo. Probablemente tengo historias peores que las que ellos podrían inventar. Crecí en el Untamed Sons Motorcycle Club con mi hermano menor, Lennox, o Nox, como lo conocen. Si estos civiles supieran la mierda que he visto, la mierda que he hecho a lo largo de los años, no serían tan rápidos en ignorarme. Estoy seguro de que me pedirían historias, pero lo único que me conocen es como Bailey Huckle, el director ejecutivo. Jefe. No estoy seguro de si alguno de mis empleados sabe que la empresa de telemarketing para la que trabajan es propiedad de los Sons. Asumí el cargo de CEO hace unos años y he dirigido la empresa sin ayuda externa, algo de lo que estoy muy orgulloso. El club simplemente recauda ingresos, pero no tiene nada que ver con el funcionamiento diario del club, aunque técnicamente Ravage, el presidente del club, está en la junta directiva. No puedo imaginarme a Rav convocando una reunión del consejo. El pensamiento me hace reír mientras tomo un sorbo de vino. Beber es lo único que me mantiene en este bar de mierda ahora. Eso, y es la primera noche que paso sin mis hijas en mucho tiempo. Pasarán la noche con Sasha, Ravage y sus dos hijos. Kara y Mollie adoran a Lily-May y Jasper. Al menos debería fingir que me estoy divirtiendo, incluso si preferiría estar en casa con mis hijas. -¿Qué hace una cosa tan bonita como tú bebiendo sola? Me giro hacia la fuente de la voz que grita en mi oído y me doy cuenta de que el hombre que se me acercó está demasiado cerca para mi comodidad. Debería dar un paso atrás y poner algo de espacio entre nosotros, pero él está invadiendo mi espacio y no me muevo por nadie. -No me interesa-lo despido. Es un hombre pequeño, nada que ver con los hombres que habitualmente me atraen. Ha pasado una década desde que perdí a Laurence, Grinder, como lo conocían en el club. Parece más largo. Yo amaba a mi viejo. Yo hubiera ido a la llama por él, pero se lo llevaron antes de tiempo. Laurence no se parecía en nada a este hombre. Era enorme, un gigante gentil para mí, pero tenía un temperamento salvaje que a menudo lo metía en problemas. Estaba tatuado, era corpulento y muy sexy, con una mandíbula fuerte y una boca diseñada para besar. Luché sin él mientras criaba a nuestras hijas, con la esperanza de ser una buena madre para ellas. Esperando poder amarlos lo suficiente para ambos. -Cariño, te interesa -me asegura. Él está borracho. Puedo verlo en sus ojos. Pongo los ojos en blanco ante su aire vulgar. -¿Qué te da esa impresión? Él mueve su mano hacia mi coño y yo no pienso. Le arrojo mi vino en la cara antes de que pueda ponerme la mano encima. Me parece un crimen desperdiciarlo, pero no voy a arrojarme sobre este hombre en medio de un bar. Sé cómo pelear gracias a Nox, pero no quiero volver a casa herido. Se seca la cara y la ira estropea sus hermosos rasgos. Maldición. Le di un codazo al único bastardo que tiene pelotas en este lugar. -Maldita zorra... Mientras camina hacia mí, con el puño levantado, una mano carnosa captura su muñeca. Miro hacia arriba
Portada de la novela Desalmada
9.2
Sometida a un esposo abusivo, Rosa encuentra un escape vital en los brazos de su jefe. Sin embargo, este romance prohibido termina en tragedia cuando su secreto sale a la luz. Tras una cacería letal, su amante desaparece y todos lo dan por muerto, pero ella se niega a aceptarlo. Repudiada por la sociedad y sumida en una profunda soledad, la cordura de Rosa empieza a resquebrajarse mientras se arriesga a todo con tal de recuperar al hombre que ama.
Portada de la novela El Renacimiento del Fénix: La Dama Escogida
8.6
Después de diez años de reinado como consorte del Príncipe Heredero, la protagonista perece en un incendio provocado por la traición de su hermana. No obstante, renace como un fénix que logra el nirvana, resuelta a transformar su futuro con inteligencia y distinción. Al integrarse en la vida militar, su gélido corazón persigue una meta inédita. ¿Habrá algún hombre capaz de cautivar su alma y caminar a su lado hasta el desenlace de esta travesía?
Portada de la novela La hija del CEO es mi rival
9.7
Un violento tiroteo termina con la muerte de Estela y deja a Viridiana Montero como la principal sospechosa al ser hallada con el arma. Desesperado, su esposo Germán recurre a su antigua rival y exnovia, la abogada Wendy Martí, para liderar la defensa. Wendy acepta el reto tras sospechar que la acusada protege a un tercero. Entre rejas, Viridiana enfrenta abusos mientras salen a la luz infidelidades con Javier Contreras y conspiraciones que cambiarán todo.
Portada de la novela La sed de Dominar El Destino
8.9
Renuncié a mi éxito como bailarina por una boda de conveniencia con un magnate, pero el lujo solo ocultaba una soledad profunda. Tras hallar secretos turbios en su mansión, busqué refugio en un club selecto y en los brazos de Mateo. Todo resultó ser un engaño: mi esposo filmaba mis citas para venderlas a una élite perversa. Traicionada y tratada como un objeto, el dolor se transforma en una sed de venganza para recobrar mi libertad y mi destino.