Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El Labial Rosa de la Traición

El Labial Rosa de la Traición

Sofía creía vivir un romance idílico junto a Ricardo hasta que, tras un aniversario perfecto en Polanco, halla un labial rosa económico en su ropa. Este objeto, fuera de lugar en su lujosa vida en Las Lomas, despierta una sospecha vinculada a Carmen, la asistente de su prometido. Pese a las explicaciones de él, Sofía empieza a desmoronarse al notar que su opulento mundo es una fachada. Ahora, debe enfrentar la realidad de una traición oculta tras su compromiso.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La noche de nuestro quinto aniversario, Ricardo rentó el restaurante más exclusivo de Polanco solo para nosotros.

El lugar estaba lleno de velas y pétalos de rosas blancas, mis favoritas. Una orquesta de cuerdas tocaba suavemente en una esquina, y el chef, un hombre famoso que solo cocinaba para celebridades, preparó un menú especial para mí.

Ricardo se arrodilló frente a mí, con una caja de terciopelo azul en la mano.

"Sofía, mi amor, mi vida. Estos cinco años a tu lado han sido el sueño más hermoso. Eres mi inspiración, mi todo. Quiero pasar el resto de mi vida haciéndote la mujer más feliz del mundo."

Abrió la caja. Dentro había un collar de diamantes que brillaba intensamente bajo la luz de las velas. Era una pieza de alta joyería, única, diseñada exclusivamente para mí. Las lágrimas llenaron mis ojos mientras él me lo ponía.

Todos nuestros amigos y socios de negocios, que habían llegado para la "sorpresa", aplaudieron. Ricardo me levantó en sus brazos y me besó, un beso de película que salió en todas las revistas de sociales al día siguiente.

"El novio perfecto" , decían los titulares. Y yo lo creía.

Esa noche, llegamos a nuestra casa, una mansión enorme en Las Lomas que yo había decorado con cada detalle. Ricardo me cargó hasta la habitación, esparciendo más pétalos de rosa en el camino.

Me sentía como la protagonista de un cuento de hadas.

Mientras él se duchaba, yo empecé a desempacar su esmoquin para mandarlo a la tintorería. Al meter la mano en el bolsillo de su saco, sentí un objeto pequeño y cilíndrico.

Lo saqué.

Era un lápiz labial.

Pero no era uno de los míos. Yo solo usaba marcas de lujo, en tonos nude o rojos clásicos. Este era de un color rosa chillón, casi fosforescente, en un envase de plástico barato que se sentía pegajoso al tacto. El logo de la marca era de una farmacia económica.

Lo abrí. Un olor dulzón y artificial, como a chicle de fresa, invadió mis fosas nasales. Me dio un poco de náuseas.

Me quedé helada, mirando el objeto en mi mano. No tenía sentido. Ricardo era un hombre obsesionado con la imagen, con el lujo. Jamás habría algo tan corriente cerca de él, y mucho menos en el bolsillo de su esmoquin de diseñador.

Un recuerdo fugaz cruzó mi mente.

Hace unas semanas, en la oficina. Carmen, mi asistente, se había acercado a mi escritorio para mostrarme unos bocetos. Llevaba puesto ese mismo tono de labial rosa. Recuerdo haber pensado lo vulgar que se veía, pero no dije nada. Ella era joven, ambiciosa, y yo le había dado su primera gran oportunidad en el mundo de la moda.

"¿Te gusta mi nuevo labial, Sofía? Ricardo dijo que me veía muy… fresca con él" , me había dicho con una sonrisa extraña.

En ese momento no le di importancia. Ricardo era amable con todo mi personal.

Pero ahora, con ese labial en mi mano, sus palabras resonaban en mi cabeza de una forma siniestra.

El ruido de la ducha se detuvo. Ricardo salió del baño, envuelto en una toalla blanca, con el pelo mojado y una sonrisa radiante.

"¿Lista para la segunda parte de la celebración, mi amor?"

Se detuvo en seco al ver mi expresión y lo que sostenía en mi mano. Su sonrisa se desvaneció por un segundo, solo un instante, pero fue suficiente para que yo lo notara.

"¿Qué es eso?" , preguntó, tratando de sonar despreocupado.

"Lo encontré en tu saco" , dije, con la voz más calmada que pude fingir. "Es un color… interesante. No es mío."

Ricardo se rio, una risa forzada que no llegó a sus ojos.

"Ah, eso. ¡Qué tonto! Debe ser de alguna de las invitadas. En el bar, con tanto abrazo y felicitación, seguro se le cayó a alguien en mi bolsillo. Ya sabes cómo son esas fiestas. Tíralo, mi vida, es una porquería."

Se acercó a mí, me quitó el labial de la mano y lo tiró a la basura con un gesto de desdén. Luego me abrazó por la cintura, pegando su cuerpo al mío.

"No dejes que una tontería así arruine nuestra noche. La única mujer que me importa eres tú."

Me besó en el cuello, su tacto que antes me derretía ahora se sentía frío, calculado.

Yo me dejé abrazar. Asentí, forzando una sonrisa.

"Tienes razón. Es una tontería."

Pero mientras él me llevaba hacia la cama, mi mente estaba en otro lugar. Recordé el día que nos comprometimos, en esa misma habitación. Él me había jurado honestidad eterna.

"Nunca te mentiré, Sofía. Mi vida es un libro abierto para ti."

En ese momento, acurrucada en sus brazos, supe, con una certeza que me heló los huesos, que Ricardo era un mentiroso. Y que mi cuento de hadas se había terminado.

También te puede gustar

Portada de la novela Átame
9.8
Un azaroso cruce en Montecarlo transforma el destino de Bethany. Para evadir un futuro sombrío, acepta la arriesgada propuesta del seductor Alexandro DiLucca. Ignorando que su linaje es clave para el ducado, queda confinada bajo las severas normas del aristócrata. Entre el esplendor del casino y los enigmas de un castillo, nace una atracción arrolladora donde la lujuria y los secretos familiares definirán su supervivencia en un mundo de privilegios.
Portada de la novela El CEO y la segunda oportunidad con su ex
7.9
Javier se enfocó en su imperio hotelero para olvidar el doloroso pasado con Beatriz, pero el destino los vuelve a juntar. Ella regresa para dirigir un proyecto de remodelación en su compañía, reavivando sentimientos y arrepentimientos que él creía sepultados. Entre la presión profesional y las heridas abiertas, el CEO buscará reparar sus errores de antaño. Es su última oportunidad para vencer al orgullo antes de que el tiempo los aleje definitivamente.
Portada de la novela Entre el amor y el poder
8.1
Lucía Estrada toma las riendas del negocio familiar con la ambición de dominar el sector, pero se enfrenta al implacable Alejandro Valverde. Como CEO de la firma rival, él representa su mayor desafío profesional. Pese a la hostilidad laboral, una pasión inevitable surge entre ambos. Atrapados en una red de secretos y ambición corporativa, deberán decidir si resguardan su poder o lo arriesgan todo por un amor que desafía la lógica del mercado.
Portada de la novela Me convertí en la Esposa del Ceo
8.4
Verónica sufrió la traición de su esposo con su propia hermana y el constante maltrato de su familia, llevándola a un trágico final a los veinticuatro años. No obstante, la vida le concede un giro inesperado: despierta nueve años antes de su desgracia. Con el conocimiento del futuro, decide ejecutar un frío plan de justicia contra quienes la dañaron. Para cumplir su venganza, buscará el apoyo del imponente y misterioso empresario Dereck O'Kelly.
Portada de la novela Nueve Elecciones, Un Último Adiós
8.8
Ricardo se casó bajo una condición cruel: anteponer siempre a Sofía, su amor de juventud, a su propia esposa. Tras dejarla desamparada en una tormenta por seguir un capricho de su amante, el lazo matrimonial se fracturó irremediablemente. Cansada de años de humillaciones y desprecios, ella planea su revancha. Aprovechando un descuido, logra que él firme, sin revisarlo, el documento de divorcio oculto bajo papeles financieros, logrando su libertad.
Portada de la novela Prohibido para el Presidente
8.3
Un joven inicia su trayectoria laboral como asistente del CEO más frío y severo de la ciudad. Lo que desconoce es que su implacable jefe es el gran amor de su juventud. Mientras el empleado lucha por sobrevivir al gélido ambiente de la oficina, el poderoso empresario guarda un secreto determinante: jamás olvidó su historia compartida y atesora cada recuerdo del vínculo que los unió, fingiendo indiferencia mientras el pasado resurge con fuerza.