Follow
Chapters
Share
Secuestrada por el árabe 2 Novel Cover

Secuestrada por el árabe 2

¿Qué haces cuando tu vida cambia drásticamente? Te sientes perdido y no sabes que hacer ante lo que viene. Ahmed jamás imaginó que su vida daría un giro de esa magnitud, Aisha es el amor de su vida, tiene una vida feliz junto a ella y sus hijos, ahora el pasado ha regresado, y él no sabe que hacer ante eso, se encuentra entre la espada y la pared, entre dos mujeres, dividido por completo entre el pasado y el presente. Aisha cree que su mundo perfecto se está derrumbando, estaba segura del amor de su esposo, jamás hubiera pensado que podría perderlo, pero ahora el miedo la invade, si quiere permanecer junto a él, tendrá que aceptar leyes y situaciones que considera degradantes, se verá envuelta de nuevo en extrañas tradiciones, pero tiene una gran ventaja, la mujer que antes fue su mayor enemiga, ahora es su gran aliada. Lyna ha decidido regresar después de todos esos años, piensa recuperar lo que cree que le pertenece por derecho, luchara por lograrlo, y por poner a sus hijos en el lugar que merecen.
Chapters
Share

Chapter 4

Aisha se sentía agotada y sin fuerzas para nada más, hizo lo que Basima le pedía, mientras Ahmed parecía perdido en sus pensamientos, Lyna tomó a Ahmed de la mano y lo llevó hacia el interior del avión, seguida por sus hijos y Zafir.

Dentro del avión, el ambiente se volvió tenso, Lyna exigió que Ahmed se sentara a su lado, hizo esto mientras posaba su mirada con total despreció sobre Aisha, Ahmed se vio obligado a aceptar, pues Lyna sostenía su mano con fuerza.

—Amor, te sentarás a nuestro lado —dijo Lyna con voz firme.

Ahmed volteó a ver a Aisha, quien fingió estar concentrada en una revista para evitar cualquier confrontación.

—Está bien, me quedaré con ustedes —respondió Ahmed con resignación.

Aisha se sentía cada vez más alejada de Ahmed, sabía que su matrimonio estaba en peligro, y que Lyna era una amenaza constante, pero no sabía cómo enfrentar la situación, se sentía cada vez más sola y vulnerable.

Mientras el avión despegaba, el silencio se hizo presente en el ambiente, Ahmed se sentía atrapado en una situación cada vez más complicada, mientras que Aisha se aferraba a la revista como si fuera su única tabla de salvación.

Basima decidió quedarse junto a Aisha durante el vuelo, evitando cualquier acercamiento con Lyna y sus nietos, sabía que las próximas catorce horas serían incómodas e interminables, y no quería hacer la situación aún más difícil.

Mientras tanto, la nana esperaba que Lyna se acercara a saludarla, pero eso nunca ocurrió, en cambio, Lyna le lanzó miradas de desprecio, incapaz de confiar en una mujer que ahora era cercana a la otra esposa de Ahmed.

Un par de horas más tarde, Aisha decidió llevar a sus hijos a la recámara para que pudieran dormir cómodamente, Lyna, al darse cuenta de esto, decidió seguirlos.

—Hijos, vamos a la habitación, allí estarán más cómodos —dijo Lyna con voz suave.

Basima no perdía de vista a Lyna, y en cuanto Aisha y sus hijos entraron en la recámara, la obesa mujer se plantó frente a la puerta, lista para defender a su nuera.

—¿A dónde van? —preguntó Basima con voz desafiante.

—Con permiso, señora, llevaré a mis hijos a descansar dentro —respondió Lyna con voz firme.

Pero Basima no estaba dispuesta a permitirlo.

—No, regresen a sus asientos —ordenó con autoridad.

—No puede prohibirme entrar, esa mujer saldrá de ahí ahora mismo, y con ella sus hijos —dijo Lyna con determinación.

Basima soltó una risa burlona.

—Ja, ja, ja, en tus sueños, querida Lyna —respondió Basima con una sonrisa desafiante.

Ahmed había mantenido su mirada fija en la ventana durante todo el tiempo, pero al escuchar la voz de su madre, se dio cuenta de que algo estaba sucediendo, suspiró profundamente antes de levantarse y acercarse a la habitación.

—¿Qué está ocurriendo aquí?

Lyna no perdió tiempo en explicarle la situación.

—Tu madre no me permite entrar a la habitación para permitir que nuestros hijos descansen dentro —respondió con frustración.

Basima intervino de inmediato.

—Esta mujer decidió hacerlo justo cuando vio que Aisha entraba junto a los pequeños, Pretende sacarla para entrar ella, y te lo advierto, Ahmed, no voy a permitirlo —dijo con determinación.

Ahmed se dio cuenta de que la situación era tensa, y decidió intervenir para calmar los ánimos.

—Lyna, será mejor que regresemos a nuestros lugares, los asientos en los que estamos son cómodos, y mis hijos son pequeños, necesitan un lugar tranquilo para descansar —dijo Ahmed con voz suave.

—Ahmed, ¿Pondrás a esa mujer sobre mí que soy tu primera esposa?

—Lyna, no vamos a discutir ahora por esto.

Ahmed se dió la vuelta para regresar al lugar en el que estaba, Lyna lo siguió mientras ordenaba a sus hijos que fueran al área de televisión a ver alguna película.

Antara y Abdel aún no se sentían cómodos en compañía de su padre, cuando él les dirigía la palabra, le contestaban con monosílabos, a él más bien le parecía que le contestaban por educación, no por estar interesados en hablar con él, en cuanto a Basima, su madre se había encargado en envenenarlos contra ella, y la mujer prefería ignorarlos.

Los padres de Lyna habían decidido regresar a Suiza, sabían perfectamente lo que había hecho su hija, y no tenían cara para estar ante el árabe, y él creía que era porque no lo soportaban.

Ahmed se sentó, fingió seguir mirando por la ventana, sobre todo cuando Lyna se sentó a su lado, ella tomó su mano de nuevo, sabía ocultar muy bien la furia que sentía, fingiría ser una mujer comprensiva, eso ya lo tenía decidido, iba a actuar tal y como lo había hecho en el pasado, ya que le había funcionado.

—Perdón, mi amor, sé que para ti debe de ser difícil estar en esta situación, pero estoy segura de que aun me amas, y podemos recuperar el tiempo que hemos perdido junto a nuestros hijos, ellos pronto se adaptaran a su nueva vida, sé que te amaran mucho.

La mujer tomó su mano, la alzó para colocarla sobre su pecho, Ahmed volteó a verla, Lyna era una mujer realmente hermosa, pero su corazón ya no latía por ella.

Aisha salió de la habitación en ese momento, pudo ver que Lyna no estaba dispuesta a alejarse de Ahmed , estaba pegada a él como una sombra, Ahmed y Lyna estaban sentados de frente a donde estaba Aisha, él bajó su mano rápidamente, sintió el impulso de ir a su lado, pero Lyna se lo impidió en cuanto se dio cuenta.

—Mi amor, no pretenderás dejarme sola, sabes que los vuelos me aterran, además de que quiero estar junto a ti, ya estuviste junto a ella todos estos años.

Basima que estaba en todo, se levantó rápidamente.

—Hijo, puedes ir junto a tu esposa, sí Lyna tiene alguna clase de miedo, yo la acompañaré hasta que se calmé, es más, llamaré a nana para que también venga, le dará mucho gusto, yo no sé por qué está mujer se ha dedicado a ignorarla.

Ahmed se levantó rápidamente, y sin decir una sola palabra a Lyna, se alejó para acercarse a Aisha.

—Hola, amor, ¿Se han dormido nuestros pequeños?

—Lo han hecho. —Contestó, con disgusto, sin poder evitar hacerlo.

—Sé que estás molesta, y lo entiendo, solo dame un poco de tiempo, Lyna no es culpable de lo que sucedió, Arkham fue el culpable, él la secuestró, la amenazó, si escapaba, mataría a nuestros hijos.

—Pero Arkham murió hace algunos años, ¿No es extraño que vuelva hasta ahora?

—Ella no lo sabía, Aisha, Lyna y mis hijos son tan solo unas víctimas más de mi hermano.

—En verdad lo siento, pero creo que ya es hora de hablar referente a lo nuestro.

—Aisha, por favor, necesito que me des tiempo, pondré cada cosa en su lugar, tal como debe ser, pero no ahora, me siento perdido en esto, lo único que me interesa es recuperar el amor de mis hijos, que como puedes ver rehuyen de mí, no sabes lo que me duele verlo.

Lyna no perdía detalle de lo que sucedía entre Aisha y Ahmed, desde donde estaba no podía escuchar de qué hablaban, frente a ella Basima sonreía triunfante.

—Tendrás que acostumbrarte querida, mi hijo la ama, está vez no saldrás triunfante.

—No me moleste, es usted una mujer muy desagradable, ya lo alejé de ustedes una vez, esta vez no será diferente.

—Suerte con eso, yo me sentaré pacientemente a observar como eres repudiada, porque estoy segura de que mi hijo lo hará tarde o temprano, sobre todo si te atreves a tocar a la mujer que ama, por que eso es Aisha, la mujer que mi hijo ama más que a su propia vida.

—Ja, ja, ja, eso está por verse, pronto lo tendré de nuevo rendido en mis brazos, sí he regresado es para recuperarlo.

—Después de tantos años, él ya te había olvidado, dudo que sienta por ti algo más que lástima.

La nana que estaba sentada junto a ellas, decidió intervenir para suavizar las cosas, hasta ese momento no se había atrevido a hablar, sobre todo porque había notado que Lyna estaba molesta con ella, la conocía perfectamente, estaba acostumbrada a tolerar sus continuos berrinches y desplantes, situación que Ahmed desconocía completamente.

—Mi niñ*, que bueno que han regresado, los extrañe tanto.

—No te atrevas a hablarme, aceptaste a otra mujer al lado de mi esposo, ahora eres mi enemiga, tanto como lo es ella.

La nana hizo un gran esfuerzo por contener las lágrimas que amenazaban con salir, se levantó de inmediato para sentarse en otro lado.

—Vaya, sigues siendo tan despreciable como siempre, solo que está vez mi hijo no está cegado.

Lyna se levantó mientras fulminaba a Basima con la mirada, se dirigió hacia donde se encontraba el Jeque, Aisha estaba sentada a su lado, con la cabeza recostada sobre su hombro.

—Mi amor, te necesito a mi lado, tu madre no ha hecho más que incomodarme, me cuesta un poco respirar, creo es porque ha logrado alterarme.

Ahmed depositó un tierno beso en la frente de Aisha, ella no dijo nada cuando él se levantó para dirigirse junto a Lyna a otra área del avión.

Mientras se alejaban, Lyna volteó a ver a Aisha con un gesto de burla en su rostro, Aisha se dio cuenta de que tendría en ella a una férrea enemiga, pero no estaba dispuesta a darse por vencida, estaba claro que era el inicio de una guerra entre ellas.

You may also like

After His Mistress Staged My Fall, I Fought Back Novel Cover
8.5
I wake to the sound of my own name being destroyed. Not literally — not at first. At first it's just my phone, buzzing against the mahogany nightstand like something trapped and dying, the screen strobing white in the gray morning light. I reach for it without opening my eyes, muscle memory from a thousand ordinary mornings in this room, in this house, where the crown molding catches the dawn and the smell of my mother's garden still lives in the curtains even though she's been gone six years. Then I see the notifications. Hundreds of them. Thousands. The first headline loads before I understand what I'm reading: *Fallen Heiress or Hidden Addict? Explosive Photos Surface of Judge Greene's Daughter.* Below it, an image I have never seen of a woman who wears my face. My thumb moves on its own, scrolling, and each swipe is a small death.
After My Husband Chose Her Over Me Novel Cover
8.9
I was administering an IV drip to Amos Kelly's beloved Hailey Peterson. She falsely accused me of hurting her with the needle. Not only did Amos believe her, but he pushed me so hard that I miscarried. Heartbroken and defeated, I decided to fake my death and go through with the divorce. In a bitter twist, Amos abandoned his precious Hailey and knelt by my grave, sobbing uncontrollably. I'm a nurse, and today my duty was to attend to my husband's infatuation. Dressed in my nurse’s uniform after a long shift, I looked utterly exhausted. Meanwhile, Amos's perfect Hailey appeared in all her youthful elegance. "Hold still," I instructed, but she kept squirming, causing the needle to miss and draw blood. "Why can't you do it right?
Billionaire Loses Love Forever Novel Cover
9.2
I stood at the fringe of the Metropolitan Museum ballroom, champagne flute untouched in my hand, watching my husband bask in his triumph. Nathan Sterling—tech visionary, Wall Street darling, and the man I once loved enough to sacrifice everything for—was having his moment. His company's IPO had just valued at over a billion dollars, and the room swelled with Silicon Valley elites eager to orbit his success. The chandelier light caught the diamond cufflinks I'd given him for our tenth anniversary. He wore them tonight, not for me, but because they matched the narrative: the self-made billionaire with impeccable taste. His smile never reached his eyes anymore—not when he looked at me. "Mrs. Sterling, would you like me to refresh your drink?" A server appeared at my elbow. "No, thank you," I murmured, the weight of my married name suddenly unbearable. Across the room, Nathan laughed at something Rebecca Walsh whispered in his ear.
His Cold Revenge, A Hidden Love Novel Cover
7.6
For three years, I made my husband, Kane Chandler's, life a living hell. The day my family went bankrupt, he became a billionaire and handed me divorce papers. "My true love has returned," he said coldly. "I have no more use for you." To save my desperate family, I was forced to accept his cruel offer: become his live-in mistress. I had to serve him and his perfect new girlfriend, Astrid, in the penthouse that was once my home, enduring his cold, calculated revenge every single day. But then I stumbled upon a devastating secret. His "true love" Astrid was secretly plotting with his brother, Cade-the man I once adored-to destroy him from the inside. Astrid begged me to steal a file from Kane's safe, claiming it was the only way to save him from blackmail. I agreed, ready to sacrifice myself to set him free. I never imagined this was the final move in a twisted, three-year-long test of love he had designed just for me.
His Perfect Lie Novel Cover
8.6
When Natalie Crawford dies betrayed by the two people she loved most—her husband and her sister—fate gives her a terrifying gift: a second chance. Reborn five years before her wedding, Natalie remembers every cruel secret, every stolen asset, every lie. But instead of running, she plays the role of the perfect bride—sweet, devoted, harmless—while setting the stage for her revenge. Her husband will fall in love with her all over again. Her sister will trust her completely. And when the time is right, they’ll lose everything—just like she did. But as Natalie’s vengeance unfolds, she begins to wonder… If you could rewrite your own tragedy, how far would you go to make them pay?
I Canceled Our Wedding When He Chose Her Novel Cover
9.0
On the eve of our wedding, Alan's ex, Izabella, posted a picture of her sapphire engagement ring on Instagram. I gave the photo a closer look. It was the same ring Alan and I had designed together—one of a kind, crafted with my own hands. Now, it's on her finger. After pondering it all night, I calmly suggested we part ways the next morning. Alan, seemingly unmoved, said, "Inaya, we're about to tie the knot. Think it over. Don't make a decision you'll regret." "I won't." Later, Alan called me in the middle of the night, clearly drunk. "Inaya, where are you? You're not home." --- After Izabella's Instagram post, I told Alan I wanted to break up.