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Prisionera entre tus brazos Novel Cover

Prisionera entre tus brazos

Nicole Williams es una buena chica, una estudiante universitaria de 18 años. Su hermana la engaña durante una fiesta para entrar en la habitación de un hombre misterioso. Lo que su hermana no esperaba es que la llevaría a la habitación equivocada. Luego de ser expuesta en su noche apasionada en los diarios nacionales, se ve obligada a casarse con ese hombre, quien la hará sufrir inimaginablemente.4 Bruno Leone es un director ejecutivo multimillonario, un hombre atractivo de poco más de 30 años. Después de ser traicionado por una mujer con su propio hermano, se volvió de mal carácter. Sin querer, pasa una noche con Nicole mientras está en mal estado por una bebida que le dieron. Su padre lo obliga a casarse con la chica, él cree que ella lo planeó todo. Por ello, decide hacerla arrepentirse de lo que hizo, disfrutando y haciéndola sufrir. Nunca pensó que terminaría amándola. ¿Podrá Nicole perdonarlo después de todo el daño que causó?
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Chapter 4

Era tarde y no había podido hablar con Sophie, estaba segura que estaría molesta por no haberla invitado a la boda, todo aquello era muy vergonzoso, jamás creyó verse envuelta en una situación como aquella.

La imagen que sus padres tenían sobre ella había cambiado, tenía que hablar con Sondra, lo había intentado antes de la boda, pero no le había contestado, desde lo que hizo inventó pretextos para no estar en casa de sus padres.

Tan solo quería saber porqué lo hizo, ahora se daba cuenta de que la odiaba desde pequeña, incluso le había llegado a decir que era adoptada, pero sus padres lo negaban, ella amaba a su hermana y siempre justificaba su comportamiento, Noah y Emma siempre las trataron por igual, eran unos padres muy amorosos, aunque ella creía que ocultaban algo y sabía que tarde o temprano lo iba a averiguar.

Esperaba pronto poder alejarse de Bruno, no era sana esa relación si es que así se le podría llamar a aquello, tanto él como ella habían sido víctimas de Sondra, esperaba encontrar pruebas para demostrarle que era inocente y así poder obtener su libertad.

Había pasado ya un mes desde la boda, Nicole la mayor parte del tiempo la pasaba sola, Bruno solo llegaba en ocasiones a dormir, ella sabía que solo lo hacía para guardar apariencias, llegaba directo a su recámara, si la llegaba a ver la trataba de forma despectiva.

Ese día los padres de Nicole llegaron por sorpresa, su madre le dijo que la encontraba muy desmejorada, Bruno bajó a recibirlos, se acercó a Nicole y pasó su brazo por su cintura, la atrajo hacía él haciéndole demostraciones de cariño, se portó muy amable con ella, Nicole decidió seguirle el juego, no quería preocupar a sus padres.

Bruno supo disimular su molestia al ver a los padres de Nicole ahí, cuando tomó a Nicole por la cintura pudo notar su ,cuando la acerco a él, pudo sentir el calor de su frágil cuerpo, se mostró cariñoso con ella, no quería que sus padres se dieran cuenta de lo que estaba pasando, aquello era cosa solo entre ellos dos, de ninguna manera permitiría que la alejaran de él, al menos no hasta hacerla pagar.

Su padre le pidió hablar en su despacho, lo que le dijo a continuación no le agradó, pidió le permitiera regresar a la universidad, faltaban tan solo unos pocos meses para que terminara la carrera en arquitectura bioclimática, le dijo que era la mejor alumna de su clase, sus padres pensaban que no sería justo que abandonara y tirara por la borda todo el tiempo invertido.

Bruno aceptó a regañadientes, eso arruinaba sus planes de mantenerla en casa, al salir del despacho la volteó a ver, por un momento le pareció tan indefensa, era baja de estatura, cuando mucho media 1.58, en cambio él media 1.90, a su lado se veía tan frágil, pero él sabía que no lo era, cuando los Williams se marcharon habló con Nicole.

—Tu padre me ha pedido que te permita continuar con tus estudios, son tan solo cuatro meses para que termines la universidad, el mes que has perdido será fácil de recuperar.

—Vaya, ahora resulta que necesito tu permiso para continuar con mi vida —Le dijo mientras volteaba los ojos en señal de desagrado, ese gesto molestó a Bruno.

—No hagas que me arrepienta, está de más decir que te mantendré vigilada en todo momento, debes recordar que eres una mujer casada y debes comportarte como tal.

—Como usted ordene señor.

Contestó Nicole haciendo un saludo militar, Bruno solo gruñó tratando de ignorar aquello.

Bruno se levantó muy temprano, buscó a Nicole para informarle que la llevaría a la universidad de camino a su oficina, pero no la encontró en su recámara, bajó a la sala y la vio salir del gimnasio, trago grueso cuando vio lo que llevaba puesto, traía unos leggins ajustados y un top que más que blanco era transparente, no podía dejar de observarla, se acercó a ella, pudo observar como sus perfectos pechos subían y bajaban al ritmo de su respiración, al verlo tan cerca quedó petrificada.

Bruno acercó sus labios a los de ella muy lentamente, cuando pensó que la iba a besar, se alejó rápidamente.

—Ni en tus sueños pienses que te volvería a tocar, te acabo de demostrar que cuando yo lo decida te tendré a mis pies.

—Tengo una duda ¿Lo imbécil es de nacimiento o lo adquiriste con la edad?

—Mira pequeña niña mimada, no me provoques, porque si lo haces saldrás perdiendo, no te imaginas lo perverso que puedo llegar a ser —sonrió con malicia.

—Perdón majestad, si me disculpa subiré a arreglarme para ir a la universidad —pasó a un lado de él intentando ignorarlo.

Bruno se reprendió mentalmente, había estado a punto de besarla, tenía que alejarse un tiempo de ahí, no podía caer en el juego de esa niña.

Nicole no podía creer que había caído tan fácilmente en su juego, no lo pudo evitar, su mirada era tan profunda y su aroma irresistible que se perdió en el momento, era un completo patán que estaba probando su resistencia.

Se apresuró a arreglarse, se puso un top y una minifalda de mezclilla, se peinó con una coleta alta, se calzó unos tenis, tomó el bolso con sus libros y bajó corriendo.

Bruno estaba completamente cabreado, la estaba esperando en la sala, cuando Nicole bajó, la escaneo con la mirada de arriba a abajo, pensó que estaba loca si creía que saldría en esas fachas.

—¿A dónde crees que vas en esas fachas?

—¿Fachas? Esto es lo que usan las chicas de mi edad, pero es lógico que a tu edad no lo sabes.

—Contaré hasta tres, si no has subido a cambiarte para entonces, subiré a cambiarte yo mismo.

—Está bien abuelo, subiré a cambiarme, solo toma las cosas con calma a tu edad no es bueno enojarse —contestó burlona.

Subió de prisa y cambió la minifalda por unos jeans, era mejor llevar la fiesta en paz si quería terminar la carrera.

Cuando bajó ya cambiada, Bruno pensó que aún se veía muy sexy, se volvió a reprender mentalmente, debía controlar sus pensamientos, era mejor apresurarse si no quería llegar tarde, en la oficina lo esperaban para empezar una reunión.

El camino a la universidad transcurrió en completo silencio, Nicole pensó que cuando menos por ahora Bruno se ahorraba sus comentarios despectivos, al llegar se bajó apresurada.

Solo había caminado unos cuantos metros, cuando se encontró con su mejor amigo, eran amigos desde la infancia, se acercó y la saludó con un beso en la mejilla, pudo sentir la mirada de Bruno fija en su espalda, sabía que al regresar tendría problemas.

Por su parte Bruno no entendía porque se sintió furioso al verla tan cerca de aquel chico, hablaría muy seriamente con ella al llegar a casa.

Tuvo una mañana muy intensa en la oficina, hubo problemas con materiales faltantes en la construcción, por lo que tuvo que ir a inspeccionar el mismo, ya era la hora de pasar por Nicole, decidió mandar al chofer, esa niña lo sacaba de sus casillas nada más al verla.

Esa noche cuando regresó a la casa, le puso muy claro que si volvía a dejar que ese chico la besara, no la dejaría volver a salir de la casa, Nicole apretó los labios para no contestarle como deseaba, pero algún día le haría pagar cada una de esas palabras.

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