
Prisionera entre tus brazos
Chapter 5
Por su parte Bruno no entendía porque se sintió furioso al verla tan cerca de aquel chico, hablaría muy seriamente con ella al llegar a casa.
Tuvo una mañana muy intensa en la oficina, hubo problemas con materiales faltantes en la construcción, por lo que tuvo que ir a inspeccionar el mismo, ya era la hora de pasar por Nicole, decidió mandar al chofer, esa niña lo sacaba de sus casillas nada más al verla.
Esa noche cuando regresó a la casa, le puso muy claro que si volvía a dejar que ese chico la besara, no la dejaría volver a salir de la casa, Nicole apretó los labios para no contestarle como deseaba, pero algún día le haría pagar cada una de esas palabras.
Habían pasado ya cuatro meses desde que Nicole volvió a la universidad, era el día de su graduación, su familia y Bruno la acompañarían en la recepción, se puso un vestido rojo cuello alto, el escote en la espalda era muy pronunciado, dudó en ponérselo, pero era un regalo de su madre, no quería hacerla sentir mal.
Al bajar la escalera Bruno la estaba esperando, le pareció que se veía atractivo con ese traje negro, llegando a la graduación, Bruno se acercó para abrir la puerta, la tomó del brazo, ella lo miró extrañada, él se acercó a su oído para susurrarle.
—No te hagas ilusiones, debemos dar una muy buena impresión —alguien les tomó una foto justo en ese momento.
Al entrar, notó que en la mesa estaban sus padres, también estaba Sondra, no la había visto desde la boda, no había podido hablar con ella desde aquella noche, Maximilian, también estaba en la mesa, cuando pequeño había perdido a sus padres, los padres de Nicole habían sido un gran apoyo para él.
Al ver a Max, Bruno no pudo ocultar su molestia, era el chico que había saludado de beso a Nicole, después de los nombramientos, su amigo la invitó a bailar, Nicole aceptó con gusto, justo cuando Max la tomó por el brazo, Bruno lo detuvo y la jaló hacia él mientras miraba al chico directamente a los ojos, se dirigieron hacia la pista, la música que sonaba era una melodía lenta, Bruno la agarró fuertemente por la cintura.
—Te dije claramente que tienes que respetarme, no quiero ser la burla de nadie —la pegó aún más a su cuerpo, pudo sentir su aroma, sintió su calor, eso lo puso nervioso.
Ella trató de zafarse pero él se lo impidió, la guió moviéndose de forma lenta, al terminar la canción regresaron a la mesa.
Nicole se sentó al lado de su madre, Bruno se alejó en ese momento, después de platicar un rato con sus padres, Nicole se levantó para ir al baño, al acercarse al pasillo escuchó ruido, cuál fue su sorpresa al encontrar a Bruno besándose con Sondra, sintió unas ganas inmensas de llorar y se alejó corriendo.
Nicole no tenía idea de lo que realmente había sucedido, cuando Bruno se fue hacia el baño, Sondra decidió seguirlo, era la oportunidad de acercarse a él sin que estuviera su hermana.
—Hola cuñadito, es bueno verte por fin a solas, si he llegado a saber que eras tú el que estaba en esa habitación, no hubiera permitido que Nicole llevará a cabo su plan, en todo caso hubiera entrado yo para ayudarte con tu problema —le guiño un ojo coquetamente.
—Es seguro que estabas de acuerdo con ella, llegaste en el momento oportuno, no soy un tonto Sondra, pude darme cuenta de que todo estaba muy bien planeado.
—Ella me lo pidió, quería atraparte desde hace tiempo y lo logró, te vio en una fiesta y quedó encaprichada por ti, siento mucho haberme dejado llevar para ayudarla en sus planes —dijo mientras hacía un puchero.
Bruno alcanzó a ver que Nicole se acercaba, Sondra se pegó a él y lo besó, en otras circunstancias no se lo hubiera permitido, sabía que así molestaría a Nicole, disfruto ver la cara que puso cuando los vio, cuando se fue empujó a Sondra.
—Eso que hiciste no vuelvas a hacerlo sin mi consentimiento —advirtió molesto, se retiró dejándola sola en el pasillo.
Sondra sonrió con malicia, ese beso había válido la pena, pronto tendría a Bruno a sus pies.
Él regresó a la mesa, no vio a Nicole, al preguntar por ella, su padre le dijo que se encontraba en la terraza, se dirigió hacia allá al llegar no podía creer el descaro de ese par, Maximilian tenía un brazo en su cintura y con la otra mano sostenía su barbilla, se acercó al chico y le soltó un golpe en la espalda, sabía que no debía dar ese tipo de espectáculo, pero no pudo contener su furia, no dejaría que se burlaran de él de esa manera.
Discutió con ellos, para después tomar a su mujer de mala manera por el brazo, porque aunque no le gustara eso es lo que era Nicole ante los ojos de todos “su mujer”.
—¿Quién demonios te crees para abrazar de esa forma a mi mujer? —preguntó sintiendo que quería desbaratar a ese chico con sus propias manos.
—Ahora resulta que te importa, estoy seguro de que algo le hiciste para que ella esté así. —Contestó Máx furioso.
—Lo que pase entre ella y yo no es de tu incumbencia, es mi esposa y no permitiré este tipo de cosas —¿Quién creía que era ese imbécil?
La jaló hacia él y la chica tropezó, Max no pudo soportar ver aquello y le lanzó un fuerte golpe en la cara, Bruno respondió el golpe y se enfrascaron en una pelea, al escuchar los gritos, los padres de Nicole se acercaron para detener la pelea, Bruno pensó que no tenía que darle explicaciones a nadie, abrazó a Nicole para salir de ahí.
Nicole pensó en aclarar las cosas, pero decidió que no tenía caso hacerlo, cuando los encontró besándose decidió salir a la terraza no quería que sus padres se dieran cuenta de su estado, no era tan solo el hecho de que estuviera con otra mujer, ni que no le importará que lo vieran, le dolía que entre miles de mujeres tenía que ser con ella, su hermana claramente lo hacía porque la odiaba.
Maximilian llegó tras de ella, no pudo evitar arrojarse a sus brazos, necesitaba sentir que le importaba a alguien, Max la abrazó y la tomó por la barbilla.
—¿Qué es lo que sucede mi pequeña libélula?.
Así es como la había llamado desde pequeña.
Nicole iba a contestar, justo en ese momento fue cuando Bruno furioso lo golpeó en la espalda.
En el auto Bruno comenzó a gritarle, se encontraba terriblemente furioso por lo que había visto, verla así con otro le causó una gran molestia.
—Lo único que te pedí fue que te comportarás y me haces quedar en ridículo, no soy un estúpido del que puedas burlarte.
—No estaba haciendo nada malo, Max es como mi hermano, pero dime quién te crees para cuestionarme cuando tu comportamiento no es el más adecuado.
—Yo a ti no tengo que darte explicaciones, te puse las cosas muy claras al principio, en mi vida no te metes —esa escuincla estúpida no iba a verle la cara, eso era seguro.
Llegaron a la mansión, Nicole se bajó del auto y corrió hacia su habitación, esa situación la tenía cansada, Sondra tendría que escucharla, no permitiría que siguiera arruinándola, ya suficiente había hecho.
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