Follow
Chapters
Share
Por favor, no te enamores Novel Cover

Por favor, no te enamores

After a devastating betrayal by her boyfriend and his lover, Isabella is forced to navigate the ruins of her personal life. Amidst the heartbreak, she crosses paths with Daniel, a powerful and enigmatic billionaire who offers an unexpected connection. As they spend time together, a complicated attraction begins to bloom. Isabella must decide if she can risk her heart again or if the scars of her past will prevent her from finding true love in this modern romance.
Chapters
Share

Chapter 6

El CEO no perdió tiempo en divagaciones, no era algo propio de él hacer aquello, para un hombre ocupado como Alexander, el tiempo era oro.

— Este contrato lo redacte durante esta semana, pensaba proponerle esto a alguna de las actrices de la empresa, pero luego de ver sus perfiles, sé que no he cruzado más que un par de palabras con cualquiera de ellas, entonces nadie creerá que de la noche a la mañana este en alguna relación con cualquiera de ellas, más si algún periodista investiga, y sé que lo harán, aún peor, sé muy bien que Lucrecia no lo creerá, porque esa mujer en verdad… ella sabía que solo tenía ojos para ella. — Sofía, sintió pena ante el dolor que cruzo por los ojos de Alexander, y aunque no sabía lo que era ser engañada o traicionada, como lo era el caso de su jefe, si podía sentir empatía por él.

— Señor Thompson… — aun así, por mucha empatía que sintiera, no se prestaría a algo como eso, pues Sofía era una persona con principios.

— Espera, déjame explicarte, no es como que haríamos algo indebido, yo no soy ese tipo de persona, solo es un buen negocio, y será por unos meses, hasta que consiga la tenencia de mi hijo, y solo será para los medios, no tendremos relación alguna, a lo sumo, nos daremos la mano si es que fuese necesario y siempre que alguien este presente, solo piénsalo Sofía, pasamos la mayor parte del día en esta oficina, no sería nada de otro mundo el que nos vean juntos, por supuesto que no tendremos intimidad, ni me aprovechare de manera alguna de ti, y lo mejor de todo es que te pagare, te daré diez veces tu salario por mes. — el corazón de Sofía se aceleró, eso era mucho dinero, pues Lumina Entertainment le pagaba bien, un sueldo acorde al empleo que realizaba, pero aun así no lograba cubrir todos los gastos que Adrián dejo, los acreedores la asechaban, a tal punto que había dejado de gastar dinero en comida, y caminaba a su trabajo, al menos la mitad del camino, ya no hacia trasborde de autobús, todo para guardar un centavo más y por supuesto que esos no eran sus únicos problemas. — Luego de eso, no tendrás que preocuparte por nada, solo diremos que no éramos lo que buscábamos en la vida o cualquier cosa, podrás conservar tu empleo sin ningún problema… — Alexander continuaba con su narrativa, donde solo había beneficios para ambos, pero Sofía solo podía pensar que apenas hacía casi siete meses que había enviudado y aunque sus exsuegros la odiaban, ella guardaría duelo por Adrián, porque lo sentía, incluso un falso noviazgo, era demasiado para ella. — Sabes que la empresa no tiene restricciones en que los empleados mantengan una relación amorosa, siempre y cuando esta no afecte sus tareas, entonces…

— Señor Thompson, disculpe, pero no necesita continuar diciendo nada, porque no aceptare. — Alexander tuvo la intención de refutar, pero Sofía elevo la mano, pidiéndole que guardara silencio y como buen caballero que era, Alexander cerro su boca. — Sé que es algo beneficioso para usted, y no negare que el dinero me vendría más que bien, pero mientras usted solo esta divorciado… yo soy viuda y mi esposo se merece más que esto, no podria hacerlo, no podria decir que tengo un novio así sea temporal, u ocasional, disculpe y si ya finalizo aquí, creo que lo mejor será que me retire.

Sofía se retiró de la empresa y camino el largo trecho que había a la parada de bus, momento en el que ocupo para pensar en lo caprichosa que era la vida, pues cualquiera diría que el señor Thompson tendría una vida perfecta, con dinero, un bello rostro, un físico envidiable, al menos por lo que ella podía deducir cuando lo veía con esos trajes tan elegantes, pero sin embargo, quien lo hubiese visto esa noche, se daría cuenta que era un pobre hombre, mientras ella, que si bien no era pobre, estaba a punto de perder todo, no tenía ni un céntimo propio, pero al menos fue afortunada en el amor.

El repiquetear de su teléfono móvil la hizo regresar a la realidad y al ver el número de su madre atendió de inmediato.

— Mamá, ¿Qué sucede? — indago con preocupación, pues su madre no era de llamarla, mucho menos a esas horas.

— Es tu hermana, comenzó con labor de parto hace unas horas, pero como no soporto el dolor, la mujer que la ayudaría a parir dijo que la llevemos a un hospital por lo que la trajimos a la clínica Aurora, resulta que el bebé se había cruzado por lo que le estan realizando una cesAria de emergencia, necesitamos que vengas a pagar la internación y todo lo demás. — el aire se escapó entre sus dientes, que se habían cerrado por solo escuchar que la habían llevado a una clínica privada y no a un hospital de la cruz roja, donde los costos serían más llevaderos.

— Pero…

— Es tu hermanita, no te negaras a ayudarle ¿verdad? sabes que está sola. — Margaret comenzó a sollozar, conocedora que su hija mayor no podria negarse nunca a lo que ella quisiera, mucho menos si era para Lyra, la consentida del hogar, mismo donde Sofía siempre sintió que sobraba.

— Iré en un momento. — dijo con el ultimo poco de aire que le quedaba.

Sus piernas que siempre fueron firmes, más luego de estar de pie con tacones durante largas horas de trabajo, al fin se doblaban, su voluptuoso trasero revoto en el asiento de metal de la parada de bus, y las lágrimas bajaron silenciosas, estaba cansada, cada día se juraba que ya no haría nada por sus padres, ya no buscaría complacerlos o hacerles ver lo valiosa que era, sin embargo, cada día fracasaba, solo la llamaban cuando necesitaban dinero, y ella siempre respondía, incluso cuando Adrián falleció, ellos solo dijeron, Lyra está embarazada y el padre desapareció, deberemos ayudar a tu hermana con el bebé, tendrás que trabajar horas extras ahora que Adrián no está. Como si fuese que Adrián solo se hubiese ido de vacaciones, pero aun así no podía negarse, no luego de lo que Lyra le había dicho.

— Lyra, necesito que me digas quien es el padre, él debe responder por ti, por el bebé.

— No puedo, no importa, él ya no está aquí, se fue y no regresara y yo lo amaba, lo amaba tanto, que creo que moriré.

El miedo a que su hermanita cometiera una locura le hizo tener pesadillas por semanas, acababa de perder a Adrián, lo que menos deseaba era perder a la única persona que se preocupaba por ella, Lyra era una pequeña estrella que iluminaba la oscura noche en la que vivía desde que había enviudado, además de que apenas y acababa de cumplir 18 años, no, no se permitiría que algo le sucediera a su hermana e incluso en ese momento se sintió mal por Lyra, pues fue ella quien le había aconsejado que, era más factible acudir a una partera que fuera a su hogar, antes que ir a un hospital, no debió poner la vida de su hermana y la de su sobrino, por sobre sus problemas económicos.

— Sofía. — la voz del señor Thompson la hizo pegar un pequeño brinco.

— Señor Thompson… ¿Qué hace aquí? — preguntó limpiando sus lágrimas y poniéndose de pie, notando que el automóvil de su jefe estaba del otro lado de la calle.

— Sali tras de ti, queria pedirte disculpas, no debí decir lo que dije, pero… — Alexander saco un pañuelo descartable de su saco y se lo extendió, algo que hizo que la rubia se avergonzara, pues seguro que era un desastre de lágrimas. — No llores, Sofía, juro que contactare al periodista y aclarare las cosas, tu no debes sentirte mal, por las locuras que pasan por mi cabeza. — Sofía noto que su jefe no estaba mejor que ella, si incluso tenía enrojecido el borde de sus ojos.

— Señor Thompson… si acepto su propuesta, ¿podría darme el pago del primer mes por adelantado? — Alexander la vio con la ceja en alto, tratando de comprender a que estaba jugando su empleada.

— Creí entender que te reusabas a mi pedido.

— Mi hermana está en una clínica, le estan realizando una cesaría… debo pagar sus gastos y no tengo como. — dinero, el mundo giraba en torno a él, y eso estaba bien, se dijo Alexander, al menos eso le aseguraba el poder salir del pozo donde Lucrecia lo había lanzado.

— Si firmas el contrato, te depositare en este momento el dinero.

— … — sus manos se cerraron con tanta fuerza que incluso era doloroso, Alexander aun podía distinguir como la necesidad y los valores, luchaban en el interior de su joven secretaria.

— Recuerda que es solo un papel el que interpretaremos, no estas faltándole a la memoria de tu esposo, solo estás haciendo lo necesario para salir adelante. — le aseguro al tiempo que colocaba una de sus manos en el pequeño hombro de Sofía. — Solo es…

— Solo es un negocio. — murmuro la joven clavando sus ojos en los del CEO.

Si, solo era un buen negocio, o al menos, eso creían.

You may also like

After My Guardian Found Out I’m Carrying His Child Novel Cover
9.4
For years, orphan Elena lived under the strict protection of her cold billionaire guardian, Julian. Their relationship was defined by distance until one night of blurred lines changed everything. Now, Elena is terrified to reveal she is pregnant with his heir. As Julian’s possessive nature intensifies, she must navigate a world of wealth and secrets. Will he embrace his new role as a father, or will the truth shatter their fragile bond forever?
After My Husband Protected His Mistress, I Lost Everything Novel Cover
8.9
On their third anniversary, Elena’s life shatters when her husband, Marcus, chooses to shield his mistress during a tragic accident. Abandoned and left to bear the consequences alone, Elena loses her family, her dignity, and her unborn child. Now, stripped of everything she once held dear, she must navigate a cold world of betrayal. As Marcus’s cruelty comes to light, Elena seeks a way to reclaim her life from the wreckage of a broken marriage.
The Almighty Heiress Unmasked: Divorce The Past, Inherit The World Novel Cover
7.7
Once the real heiress came back, Katherine was thrown out by her "parents" and ridiculed by her fiancé. She walked away-and claimed the dynasty that had been hers all along. With every mask stripped off, she shocked everyone. "Mysterious illnesses? I cured them." "Hacker attacks? Pathetic." "Luxury brands? I owned the design copyrights." Her former family demanded a fortune for "raising" her. Katherine huffed, "Keep dreaming!" Her ex begged to reunite. "Get lost. You weren't worthy of me." Meanwhile, a tycoon fell hard, thawing from aloof to devoted, finding new ways to pull her close.
Bound By Debt: The Billionaire's Captive Novel Cover
8.7
On her eighteenth birthday, Elinor thought she was finally an adult. But a single text message reminded her she was just property. Boyd Walker, the ruthless billionaire who dictated her every breath, threw a contract onto her bed. He had bought her adoptive father's medical debt—one billion dollars. And she was the sole collateral. The punishment for even a hint of rebellion was catastrophic. When her disabled friend tried to check on her, Boyd had his good leg shattered in front of a live security feed just to teach her a lesson. When she fought off an entitled frat boy at school and came back with a bleeding arm, Boyd didn't comfort her. Driven by a twisted, suffocating jealousy, he held her under a freezing bath, then tied a red thread with a silver bell around her ankle. "You are a pet that needs to learn its boundaries." Every time she moved, the high-pitched ring was a humiliating reminder of her gilded cage. The billion-dollar debt was a chain she could never break, and the monster holding the leash would destroy anyone who dared to help her. Stripped of her money, her friends, and her dignity, Elinor lay completely still in the dark room for three days, refusing all food and water. If Boyd wouldn't give her freedom, she would take the only thing she had left to control—her own death.
I Donated My Eye to the Man Who Betrayed Me Novel Cover
8.5
After sacrificing her own sight to save the man she loved, a devoted woman is met with cold-hearted betrayal instead of gratitude. Having donated her eye to ensure his future, she is devastated when he abandons her for another. Now, she must navigate a world of darkness and billionaire power plays while dealing with the crushing weight of his treachery. It is a poignant tale of sacrifice, broken trust, and the painful journey of a woman scorned.
My Coldhearted Ex-Husband Demands A Remarriage Novel Cover
7.0
Erika was a disgraced ex-wife, struggling to survive in a freezing Brooklyn slum to raise her five-year-old son. But her billionaire ex-husband, Doyle Morgan, wasn't done destroying her. He orchestrated a cruel trap, forcing her to deliver a custom sapphire brooch to his new mistress, just to watch her get humiliated and severely burned by scalding coffee. When Erika fought back and refused to beg, Doyle's punishment was swift. He demoted her to scrubbing executive toilets with raw, bleeding hands. Starved, exhausted, and pushed to the absolute brink of organ failure, she finally collapsed lifelessly in front of him in Central Park. For five years, she had endured his relentless torment and the world's mockery just to keep her child safe. Doyle despised her, convinced her son was the filthy proof of her cheating with another man. He didn't know the boy was actually the child of his deceased older brother, conceived in a dark, drugged hotel room. Why couldn't he just leave them alone to suffer in peace? But when Erika woke up in the VIP hospital ward, the nightmare took a terrifying turn. Doyle pinned her weak wrists to the mattress, his eyes burning with a dark, possessive obsession. He had figured out the truth about the boy's bloodline. "He's a Morgan. He has my family's blood in his veins, and I will not allow my nephew to be raised in a slum. If you can't care for him, I will. From this moment on, you and that boy belong to me. And you are never leaving my sight again."