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Hasta que la muerte nos separe Novel Cover

Hasta que la muerte nos separe

Kimberly, una de los nueve nietos que tiene el multimillonario Marcus Bach, es la consentida de toda la familia, no solo por perder a sus padres en un accidente, si no que es la única mujer en toda la familia, por lo que siempre la cuidaron como el tesoro más grande que poseen. Liam el hijo mayor de la familia Simons una de las más poderosas del país, vuelve a su hogar después de estar varios años en el extranjero, ya que sus dos hermanos menores están fuera de control y su padre enfermó, debera tomar su lugar como cabeza de la familia. Lamentablemente sucede una situación entre el hermano de Liam y Kimberly por lo que estos jóvenes se verán obligados a estar juntos , ¿Cuánto tiempo les llevará descubrir que tienen el poder de vivir en el paraíso o en el mismo infierno hasta que la muerte los separe?
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Chapter 2

— Buenos días abuelo. — Kimberly llego al comedor dando pequeños saltos como si de una niña pequeña se tratara, sabía que a su abuelo le encantaba verla saltar por todos lados.

— Oh mi nieta hermosa, tu sonrisa es lo que ilumina mi corazón. — El gran Marcus Bach se convertía en un cachorro indefenso al estar cerca de su nieta.

— Siempre sonreiré para ti ¿dónde está Sam?

— Tú hermano pasó la noche fuera.

— ¿Ah? ¿Y eso? — Kim tomo su lugar y comenzó con el desayuno.

— En la casa de su novia, creó. — Marcus le hacía gestos sugerentes con su cara de lo que su hermano podría a ver estado haciendo, mientras la joven reía.

— ¿Cuándo piensa presentarla? — pregunto con molestia la joven.

— Creo que tiene miedo de que no te guste. — su abuelo le ofreció una sonrisa a modo de disculpa por la desconsideración de Sam.

— ¿Sabes lo que teme? Que le haga lo mismo que él hace cuando traigo a algún amigo. — y es que ella pensaba hacer eso exactamente, no dejaría que Sam tuviera novia si ella no podía tener novio.

— No puedo culparlo, tú eres todo lo que tiene. — los ojos del viejo Bach se nublaron por un momento, y el dolor tan conocido para él se hizo presente en su pecho.

— También te tiene a ti. — su nieta se apresuró a consolarlo no le gustaba ver a su abuelo triste.

— Mi pequeña, sabes que es distinto, mi hijo Dexter nos tenía a nosotros, pero Amelia, no tenía familia, él... ve a su madre cuando ve tus ojos, son iguales a los de nuestra querida Amelia.

— Cuéntame más, ¿en que más me parezco a mi mamá? — la joven dejo de alimentarse para prestarle toda su atención a su abuelo, a ella le encantaba que le hablaran de sus padres.

— Tu carisma, tu alegría y esa sonrisa, es igual a la de ella, ya vez como son tus tíos, tu padre era igual, los cuatro tenían el mismo carácter. — Marcus agito la cabeza al recordar cómo son sus hijos y con la facilidad que poseen para enojarse.

— Mmm no entiendo, tú no eres así.

— Mi amada Dalia, ella era una mujer con carácter fuerte, debía serlo con esos cuatro muchachos corriendo por toda la casa... esos eran tiempo felices. — sí, Marcus extrañaba esos tiempos, extrañaba a su esposa y a su hijo, ese que recién comenzaba una vida, una familia.

— ¿Y ahora? ¿Ya no estás feliz abuelo? — los ojos celestes de la joven amenazaron con llenarse de lágrimas, por lo que su abuelo se apresuró a contestar.

— ¡Claro que estoy feliz!, porque los tengo a ustedes, pero el dolor de perder al amor de tu vida te deja un vacío... que cuesta mucho llenar, y luego, mi Dexter partió con su amada Amelia...

— ¿Por qué no estaba con ellos ese día abuelo?

— Porque Dios me quiso dejar un motivo para seguir viviendo, tú salvaste a este viejo de morir de pena. — no pudo evitar besar la frente de su amada Kim.

Si, su nieta había sido quien lo obligó a continuar, cuando le avisaron que su hijo menor había tenido un accidente y que había muerto, el corazón de Marcus sintió que ya no podía soportar tanto dolor, pensó en pedirle a su hijo Cameron que se ocupara de ellos, ya que era él mayor de los cuatro, pero cuando volvieron del cementerio, Kimberly no quería irse con nadie.

— Tata, ¿mamá? ¿Papá? — Ella solo hablaba con su tata, como lo llamaba y le hacía una pregunta que él solo pudo responder con la verdad.

— Ya no están, Kim, ellos se fueron con la abuela, ahora yo te cuidaré. — Y así lo hizo los últimos 16 años, cuidó a su nieta, al igual que todos en la familia.

— Kimberly Bach, ¡¿cómo es eso que quieres un año libre antes de ir a la universidad?!

— Hola Sam, ¿cómo estás? — lo saludo de la forma más sarcástica que pudo.

— No quieras hacerte la chistosa, niña.

— ¿Quién te lo dijo? Fue ¿Archie, Vincent, o Bastián?

— Archie, él me lo dijo, ¡¿por qué lo sabían casi todos menos yo y el abuelo?!

— Yo también lo sabía, mi nieta no tiene secretos conmigo. — Marcus continúo desayunando, tratando de evitar la guerra que se estaba generando en el comedor.

— Pero... ¡y no le dijiste nada!

— Claro que no el abuelo me entiende, en cambio tú...

— ¡¿Yo que?! Soy tu hermano, debes consultarme. — y esto era lo que ella más odiaba, que su hermano quisiera ocupar el lugar de su padre.

— Estoy cansada Sam, ¡siempre dices no a todo!

— Porque todo lo que dices no tiene el más mínimo razonamiento.

— Deja de tratarme como una niña. —Kimberly apretaba los dientes, para contenerse de no gritar.

— Lo eres.

— ¡No, no lo soy!

— ¡Pero ¿qué pasa aquí?!

— ¡Tía! Sam me está molestando. — Kim sabía que siempre podía encontrar aliadas en sus tías.

— Sam, deja de molestar a tu hermana, ya tienes 28 años y te comportas como Vincent.

— Aun así, tía, Vincent con 20 años tiene más razonamiento que ella.

— Hola Rebecca.

— Hola Marcus, dime ¿a qué se debe el espectáculo de hoy?

— Kim quiere tomarse un año libre antes de ir a la universidad. — el patriarca de la familia anuncio la noticia.

— Me parece perfecto, podríamos viajar por Europa y Asia, ¿qué dices Kim?

— ¿Acaso perdieron la razón? ella debe estudiar administración de empresas...

— ¡No! No voy a estudiar eso. — Era el colmo que quisieran manejar absolutamente toda su vida.

— ¿Por qué?

— ¡Porque tú lo dices! Estoy cansada de tus órdenes. — la más joven de la familia, termino explotando y salió corriendo lejos de su hermano.

— ¡Kimberly ven aquí! ¡KIM!

— Sam, no grites.

— Abuelo la están mal acostumbrando, ella debe estudiar.

— Lo sé, pero ¿no te das cuenta de que la presionas? ella no sabe que es lo que quiere hacer de su vida, ¿cómo sabrá lo que quiere estudiar?

— Es mejor que se tome un descanso querido, quizás si viajamos...

— No tía, ella no saldrá de mi radar.

— ¿Te escuchas? Acaso yo te prohibí algo, siempre hiciste lo que quisiste. — ahora ya no era el abuelo Marcus el que hablaba, ahora era la cabeza de la familia.

— Porque soy hombre. — refuto con suficiencia Sam.

— ¡Que machista! — Rebecca quería a sus sobrinos, pero estaba a punto de sacarle la cabeza a Sam y él lo sabía.

— No es eso tía no me mal intérpretes, pero no me voy a arriesgar que un cazafortunas se aproveche de mi hermana y la enamore.

— ¿Eso? O tienes miedo de que ella se enamore y te deje, dime ¿hace cuánto que sales con Samanta?

— Dos años. — contesto de manera automática.

— Y todavía tú hermana no la conoce, ¿por qué?

— No creo que le agrade. — dijo removiéndose inquieto en la silla.

— ¿O tienes miedo de que ella la espante como has hecho con los tres chicos que ella trajo a esta casa?

— Yo no hice nada. — Sam trato de poner su cara de niño bueno, pero no pudo engañar a su abuelo, nadie podía engañar a Marcus.

— No, tú solo no, fueron los ocho señoritos Bach, debería darle vergüenza amedrentar de esa forma a los novios que trae tu hermana, ¿no ves que lo único que conseguirán será que se largue con cualquiera? — su tía intervino a decir lo obvio.

— No es para tanto.

— Hace una semana cumplió 18 años, lo único que quería era salir a bailar con sus amigas y ¿que obtuvo?

— Un mini Cooper convertible último modelo, es mejor que ir a bailar. — la cara de Sam mostraba orgullo por su regalo, sin embargo, pronto se le borraría la sonrisa.

— Pero no es lo que quería. — rebatió Marcus con seguridad.

— Ella es una niña...

— Basta, Rebecca ve y habla con Kimberly, dile que llame a Maia, hoy saldrá SOLA con sus amigas.

Mientras Marcus discutía con su nieto, Kimberly se sentía completamente feliz, sin saber que esta noche la esperaba el infierno.

— ¡Ese vestido te queda fantástico!

— Gracias Maia, por suerte tenemos la misma talla.

— Tu hermano de verdad que se pasa, como puede ser que te haya echo poner ese horrendo vestido de monja.

— Fue el punto medio, ya sabes el abuelo interfirió para que me deje salir y a cambio prometí que me pondría el vestido que me regaló el año pasado.

— Bien, ahora lo que haremos será lo siguiente, Doris se irá en tu auto al club y nosotras vamos a ir a una fiesta en el mío.

— ¿Qué fiesta? ¿Por qué no iré en mi auto?

— Por qué tu primo Derek me dijo que le puso un GPS a tu automóvil así te podrían rastrear.

— ¡¿Que?!

— Hey no puedes decir nada, le prometí que no te diría nada, pero ya sabes, él es mi novio, pero tú eres mi amiga.

— ¡No lo puedo creer! ¡¿Por qué me tratan así?!

— Porque te quieren y piensan que son víctimas de alguna maldición porque en más de cinco generaciones nunca nació una mujer en tu familia y tienen miedo de que te pase algo.

— ¡¿Entonces me ofrecerán de monja en algún convento?!

— Vamos amiga no seas tan mala, ellos te quieren y te cuidan, eso es lo importante.

— ¡Hace cuanto que sales con mi primo?! — Kim aprovecho el descuido de su amiga, para acorralarla a contarle la verdad.

— Eres muy despistada, hace seis meses. — Maia no pudo evitar reír.

— Todos tienen novia y no me dicen nada.

— Es porque temen a tus represalias, pero yo sé que me amas.

— Y como no amarte, eres mi única amiga, ahora ¿a dónde iremos?

— A la mansión Simons, Jared dará una fiesta por la llegada de su hermano Liam.

— Mmm no lo sé.

— ¿Qué sucede?

— No me llevaba muy bien con su hermana en el colegio.

— ¿Y eso? nunca me lo contaste.

— Era por su amiga, una vez la vi besando a su novio y le dije.

— ¿Y qué paso?

— Me dio una bofetada y no me creyó.

— Perra, está noche será nuestra venganza, a la mínima provocación la golpeare.

— No lo hagas, no le dije a mis tías por eso mismo, no quiero problemas, además fue hace tiempo, ya no importa.

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