Follow
Chapters
Share
Aysel, como la luna Novel Cover

Aysel, como la luna

Desde tiempos inmemoriales, el mundo estuvo regido por cuatro especies que compartían la existencia en perfecta armonía: ninfas, brujas, vampiros y lobos. Sin embargo, la llegada de un amor prohibido quebró ese equilibrio ancestral y permitió que los humanos intentaran ocupar un lugar para el que jamás estuvieron preparados. Miles de años después, los destinos de cuatro miembros de estas especies se entrelazan a través del amor, iniciando una nueva era de cambios inevitables. Una ninfa entrega su corazón a un vampiro, un romance tan insólito como fascinante, considerando que ella protege la naturaleza y él representa la oscuridad y el deseo. ¿Qué pudo ver ella en un ser temido por muchos? Al mismo tiempo, una bruja de luz se enamora de un hombre lobo, desafiando los prejuicios y rencores históricos entre ambos linajes. Ella, libre y luminosa; él, agresivo y posesivo, juntos forjan una pasión imposible. De estas uniones nace una hija híbrida —fruto de la ninfa y el vampiro— que se enamora del hijo mestizo de la bruja y el lobo. Juntos dan vida a una joven de belleza sobrenatural: el porte de las ninfas, el cabello blanco de las brujas, la piel pálida de los vampiros y el temperamento indomable de los lobos. A simple vista parece una mortal sin poderes, pero su hermosura es semejante a la luna y por ello la llaman Aysel, como la luna. Pero ¿qué ocurrirá cuando un humano, un vampiro, un mago y un hombre lobo la reclamen como su amor eterno? ¿Qué pasará cuando, en su afán por poseerla, la hieran y se enfrenten entre ellos? Tarde comprenderán su error, cuando Aysel se revele como la primera metamorfa híbrida capaz de dar vida e inmortalidad como las ninfas; la única Luna que puede transformarse en loba; la vampira cuya sangre mejorará la existencia de los suyos; y la bruja capaz de dominar las cuatro ramas de la magia. ¿Podrá Aysel convivir con sus múltiples personalidades y elegir a quién amar por toda la eternidad? ¿O morirá en el intento? TRAVOS EL BRUJO — “Eres mi media alma Yunuen, nuestro amor no entiende de tiempo, gracias a una maldición de los humanos estamos condenados a vivir nuestro amor por solo unos años, antes de perecer y renacer, solo para seguir con nuestra maldición.” AYSEL— “Rompiste su corazón, consumiste su alma, Yunuen está herida y solo es por ti Travos. Pero ella te ayudara a encontrar la paz.” CALIXTO EL VAMPIRO— “Soy tu eterno enamorado mi hermosa Levana, te he buscado por miles de años y al fin has regresado, esta vez no te dejare marchar. Soy tu esclavo te pertenezco.” LUNA— “Tu espera y lealtad será recompensada, pero no como tú crees, Levana tiene una sorpresa para ti Calixto.” KASUMI — “Aysel, no te dejare sola, y si te pierdes, yo te guiare, no me subestimes, soy humano, pero soy el mejor cazador.” LEVANA— “El amor es algo que está fuera de tu entendimiento humano, veremos qué tan buen cazador eres.” ANUK EL LOBO— “Luna, eres mía, mi mate, mi pareja designada, mi luna blanca, estarás a mi lado, aunque yo no te quiera.” YUNUEN— “Alpha, tarde te darás cuenta de lo que realmente quieres, entonces, serás tú el que sufrirás.”
Chapters
Share

Chapter 8

Definitivamente me lastimó la espalda, si Minerva estuviera aquí me haría algún ungüento para que sane, una vez que termino mi baño entro al vestidor y maldigo nuevamente.

“Esto no puede ser ¡¿acaso compartiré habitación con ese idiota?!”

En la mitad esta mi ropa, y en frente la de él.

Me colocó un vestido largo, blanco, toda mi ropa lo es. Me miró al espejo y Sonrió al recordar el motivo.

“Kasumi, mira todo lo que hice para que me mirarás, necesito tanto tus abrazos, te extraño demasiado, mi Kasumi”

— ¿Quién mierda es Kasimi? — La voz a mi espalda suena fría, Diosa ¿este hombre vive enojado?

— ¡Kasumi! ¡Es Kasumi! — Lo corrijo de inmediato.

— Y me importa una mierda como se pronuncia ¡¿quién es?!

— Mi mejor amigo. — Digo levantando los hombros, restándole importancia.

— Si claro, tu mejor amigo y por eso te vistes siempre de blanco, todo porque una vez te dijo que era su color favorito.

— ¡Deja de meterte en mi cabeza! — Este hombre se volvió loco, entró en el vestidor y comenzó a tirar toda mi ropa.

— ¡¿Qué haces?!— por la Diosa está rompiendo toda mi ropa.

— ¡Todo es blanco! ¡Maldita puta!

“¡Como se atreve a llamarme de ese modo, cuando ni siquiera sé lo que es besar!”

Estaba tan furiosa que quería matar a este Lobo.

Y así como es de volátil el temperamento de estos seres, el hombre que en un segundo estaba tirando y rompiendo mi ropa, en el siguiente lo tenía encima de mí sujetando mi cintura con una mano y con la otra mi rostro.

— ¿Así que nunca te han besado? — El brillo en sus ojos me asustó, no lo voy a negar, nada me preparo para lo que pasaría, o solo era yo que me rehusaba a besar otros labios que no fueran los de Kasumi.

Anuk me besaba, con un claro conflicto, sentía como una parte de él, una muy pequeña quería hacerlo, y el resto de él odiaba lo que estaba haciendo, trataba de abrirse paso en mi boca, mientras yo me resistía.

“Kasumi, si solo fueras tú.”

Algo me empujó, haciéndome volar y cayendo sobre la cama, mientras un lobo de pelaje gris, con manchas blancas y negras aparecía frente a mí, a los pies de la cama. Sus ojos rojos me dejaban ver lo furioso que estaba.

“¡Cómo te atreves a pensar en otro hombre! ¡Tú ERES MIA!”

El gritaba dentro de mi mente, mientras el gruñido del animal retumbó en la habitación, de tal manera que mis oídos dolían.

No quería, pero fue así, mis ojos se llenaron de lágrimas, y estas comenzaron a caer, ¿acaso me mataría?

— ¿Qué quieres que haga? ¡No te conozco! solo sé que me odias, rechazas y no entiendo ¡¿por qué?! Desde que te vi, me has golpeado y humillado ¡¿qué pretendes?!

A pesar de la situación no le tenía miedo al enorme lobo que ahora me miraba enojado, sabía que podía matarme de un solo movimiento, pero aun así no aparte mi vista de sus ojos, que cambiaban de color de rojo a marrón y luego a ámbar.

“Pediré que te traigan ropa, a partir de hoy no usarás nada blanco. Ahora sal de aquí.”

No espere a que me lo repitiese, y salí de esa habitación.

Kasumi

El hombre de piel amarillenta, cabello negro, sumamente alto y de descendencia asiática se debatía entre lo que quería hacer y lo que debía. Desde su nacimiento Kasumi, fue elegido y entrenado para ocupar un lugar entre los Venatores lunae, o cazadores de la luna, un grupo selecto de humanos que tienen sus orígenes hace más de dos mil años.

Si bien en un principio los hijos de la luna, como se conocían a todos los seres sobrenaturales en aquel entonces, vivían en armonía con los humanos, todo cambio el día que a los hombres lobos se les designo una pareja eterna, un mate lo llamaron, pero la Diosa luna y la ninfa que realizo el encantamiento no tuvieron en cuenta que muchos de ellos ya tenían parejas, en su mayoría humanas y al encontrar a sus mates, simplemente las abandonaban, fue entonces que dolidos por su abandono dejaron caer una maldición sobre la que ellos suponían era la única responsable de su dolor, aquella primer bruja, la supremas de todas, Yunuen, la que desprecio al lobo enamorado y ocasiono que el lobo dolido pidiera enamorarse de alguien más, a como diera lugar, fue por esa razón que realizaron aquel ritual, para condenar el amor de Yunuen y Travos, pero provocaron algo más, los vampiros y brujos que eran libres de elegir pareja, se vieron malditos o bendecidos de igual manera, dependiendo del lado que se lo vea, a los brujos también se les designo una pareja eterna, media alma la nombraron, una persona que al encontrarla los completaba, los vampiros por otro lado la nombraron Noloshayda, que significa mi vida, algo que estos seres casi no poseían. Vida.

El humano sin comprender el gran poder de aquel ritual solo se condenó a más dolor, los que eran solo un puñado de personas rechazadas por los hombres lobos se convirtieron en cientos y luego en miles, al verse afectados los vampiros y brujos también, y como todo ser al que se le rompe el corazón, estos buscaban venganza, disfrazada de justicia, fue así que surgieron los Venatores lunae, hombres y mujeres a los que se los entrenaba para enamorar y segar de esta forma a los seres sobre naturales, para que cuando bajaran la guardia pudieran matarlos, arrancar sus corazones y de esta forma evitar que más humanos cayeran bajo sus encantos. Pero Kasumi se encontraba en un dilema, el realmente estaba enamorado de Aysel, lo que había comenzado como una misión se convirtió en algo más.

— Debe de a ver algo que pueda hacer para salvarla. — dijo una vez más con la desesperación creciendo en su corazón.

— No, ya te lo hemos dicho, ella esta maldita, por más que parezca una humana ordinaria no lo es, un poder muy grande radica en su interior, entiende hijo. –su madre hablo con suplicas en sus palabras.

— No, son ustedes los que no entienden, ella es tan buena y delicada, su única maldición es tener la familia que le toco.

— Realmente la amas Kasumi, ¿aun viendo lo que es? — pregunto incrédula su madre.

— Yo veo su alma, no lo olvides, ese es mi poder, no me importa como se ve por fuera, su físico o sus defectos, ella tiene el alma más blanca y brillante que jamás allá visto. – enfrento con hechos los dichos de sus mayores y es que era así, Kasumi veía a Aysel como todos los humanos a su alrededor, fea, pero él tenía el poder de ver el alma y la de la joven era la más hermosa que jamás había visto.

— Seguiré buscando información, pero entre nuestra gente se dice que solo un cazador en todos estos años se enamoró de su presa, una vampiro, una de las antiguas. – su padre llamo la atención con lo que decía.

— Y ¿Qué sucedió? ¿Pudo salvarla? – pregunto con toda esperanza de que así fuera.

— No, un hijo de la luna nunca podrá dejar de serlo y él lo sabía, tomo la decisión correcta. — dijo dejando ver que el cazador había matado a la mujer que amaba, esa vampiro llamada Levana, claro que su padre no le conto que el joven cazador luego de cumplir con su misión se había quitado la vida, omitió esa parte de la historia, solo por temor a que su hijo reviviera aquella leyenda, el cazador enamorado de la vampiro.

You may also like

Breaking Free from Betrayal Novel Cover
7.8
I stood before the full-length mirror in my chamber, fingers trembling as I smoothed down the ceremonial white dress that hugged my curves. Tomorrow would be my marking ceremony with Marcus—the day my fated mate would officially claim me before the entire Moonstone Pack. The thought sent butterflies dancing through my stomach. "You look perfect, Sophia," my mother Elara said, her critical eyes scanning me from head to toe. There was no warmth in her assessment, only calculation. "Remember, the daughter of a Delta warrior rarely secures a Beta as her mate. Don't ruin this opportunity." I nodded obediently, swallowing the familiar ache her words always left. To her, my mating was never about love—only status. "Yes, Mother." *She doesn't understand what we have with Marcus,* Lyra, my wolf, whispered in my mind. My beautiful white wolf with silver-tipped fur had always been my true companion, awakening when I was just twelve—earlier than most.
Breaking Free from the Alpha's Grip Novel Cover
9.8
I stood at the grand entrance of the Williamson pack house, watching Jeremy's rental car pull up the circular drive. The familiar weight of responsibility settled on my shoulders as I prepared to welcome his mother—a woman I'd never met but had heard enough about to feel a knot forming in my stomach. Jeremy emerged first, his Harvard-educated confidence evident in every movement. Then came Mrs. Barnes. She was smaller than I'd expected, her Omega wolf making her appear almost fragile, but something in her sharp eyes immediately put me on edge. She surveyed our ancestral home with a critical gaze that made my wolf stir uneasily. "So this is where my son's been living," she said, her voice carrying a false sweetness that didn't reach her eyes. "Quite... extravagant." Jeremy cleared his throat, adjusting his glasses—a nervous habit I'd learned to recognize.
From Rejected Luna to Princess Novel Cover
9.4
The three-hour drive from the Northern Alliance meeting should have felt like coming home. Instead, as I pulled through the gates of Silverstone Pack territory, an unsettling quiet pressed against my chest like a physical weight. The familiar sight of our pack house—its stone facade and wraparound porch that had always welcomed me—now felt cold, almost hostile. I parked near the front steps, expecting to see pack members going about their evening routines. Children should have been playing in the yard, adults chatting on porches, the usual warm buzz of pack life that made this place feel alive. Instead, the grounds were eerily empty. The few wolves I did encounter on my way to the house avoided my gaze entirely. Mrs. Henderson, who usually stopped to ask about Sophie's schoolwork, practically fled when she saw me approaching. Young Marcus, one of our patrol guards, actually crossed to the other side of the path rather than offer his customary respectful nod.
His Untamed Prey: The Reborn Heiress Novel Cover
7.1
I was the top commander of a black-ops military program. After slaughtering my way through a hellish mission, I reached the extraction helicopter, trusting my second-in-command to watch my back. But the moment our hands locked, he didn't pull me up. Instead, he plunged a syringe of lethal neurotoxin directly into my neck. He aimed his gun at my chest, coldly stating that I was too dangerous to live. My lungs stopped, and I died in a pool of my own blood. But the endless blackness suddenly shattered. My consciousness violently forced its way into a new, broken shell. I woke up in a freezing alley, soaked in muddy rain. This body belonged to seventeen-year-old Eliza Wyatt. A massive wave of foreign memories crashed into my brain. Her own younger sister had just stood at the top of the stairs with a mocking smile, watching street thugs beat Eliza to death. "Take good care of the Wyatt family's eldest daughter. Tonight is the night she finally disappears." The endless humiliation, the cold stares of her family, and the brutal betrayal by her own blood flashed before my eyes. Why was this fragile girl treated like garbage and pushed to her death by the very people who should have protected her? I looked down at my pale, trembling hands. The top commander was dead, but in this bleeding shell, Eliza Wyatt was very much alive. I picked up a switchblade from the bloody puddle and stood up in the storm. It was time to hunt.
Luna Rejects Mate Bond Novel Cover
8.4
The crowd erupted into cheers as Bonnie crossed the finish line, her small frame bursting with energy despite the grueling training course she'd just completed. I watched with pride swelling in my chest as my daughter—my brilliant, determined daughter—pumped her fists in the air. "I won, Mom! I actually won!" Bonnie's voice carried across the training field as she sprinted toward me, her cheeks flushed with excitement. I caught her in my arms, breathing in her scent mixed with sweat and determination. "You were amazing, sweetheart. Absolutely amazing." Bonnie had defeated opponents twice her age in the annual pack youth training competition—a feat that would surely catch anyone's attention. Especially her father's. "Did you see me take down Marcus? He's been training for years!" Bonnie's eyes sparkled with triumph as she tugged at my hand.
Moonfire: The Alpha's Chosen Novel Cover
8.6
Lyra has lived her whole life as an outcast, mocked for being a wolf who cannot shift. But on the night of the Moonfire-the rare celestial blaze that marks the true heirs of the Moon Goddess-she is chosen. Marked by fire, she carries a destiny that could unite or destroy the werewolf packs. Kaelen, the ruthless Alpha of the Stormfang Pack, is drawn to her against his will. Their bond is not the simple fated pull of mates-it is the dangerous calling of the Moonfire, binding their souls for a purpose greater than love. But enemies rise, and the packs are torn apart by those who would kill Lyra before her power awakens fully. In a war where wolves fight for dominance and gods whisper from the shadows, Lyra must decide: will she embrace her power as the Alpha's chosen-or burn the world to ashes?