
Aysel, como la luna
Chapter 6
Aysel corrió con desespero, hasta entrar en la cabaña, donde su familia aún estaba retocando ciertas cosas, para hacer su estadía más llevadera.
Aysel.
— ¡¿Que te paso?! ..... ¡Caos! — a mi madre casi se le sale los ojos al verme. La primera en recibirme fue ella y obviamente me ve llorando y toda sucia.
— Que suse——— ¡Aysel! ¿Qué fue lo que te pasó? — papá aparece en el segundo que mi madre grito.
— Tenemos que irnos, no nos quieren aquí, ¡quiero ir a casa! — Me encerré en la que se suponía era mi habitación, y por más que escuchaba gritos por toda la casa no pensaba decir lo que me pasó, solo quería irme, pero claro que ellos no lo dejarían así, la puerta se abrió y mi abuelo entró.
— ¿Quién te golpeo? — podía ver el color negro en sus ojos, Fenrir los tenia de color marrón, pero su lobo los tenía completamente negros.
— ¿Qué? — Recordé la bofetada, y toqué mi mejilla, el labio estaba roto, genial.
— Nadie. — trate de mentir, algo completamente inútil.
Mi abuelo Fenrir no era conocido por su paciencia, explotó en frente mío dejando salir a su lobo, tan negro como sus ojos y comenzó a olfatearme, estaba perdida, él rastrearía a quien hizo esto.
— Abuelo, no es nada, solo quiero ir a casa. Por favor, quiero irme, no me gusta estar aquí. — respondí mientras lo acariciaba y lo veía directo a los ojos.
El gran lobo negro comenzó a gimotear, sentía que cuando él estaba así, nuestra conexión era más grande, lo había convencido, pero claro que mi abuelo Vidar era otra cosa.
— Si no me dices que paso, mataré a todo aquel que se me cruce, después de todo la sangre de hombre lobo es un buen aperitivo. – su voz calma pero fría, irrumpió la pequeña tranquilidad de mi cuarto. Genial ahora pelearían entre ellos como siempre.
— ¡Fenrir! ¡Vidar! El Alpha está aquí.
La voz de Minerva calmó las cosas en la habitación, mientras yo solo rezaba, Por favor, por favor que no sea él, por favor, quiero volver a la ciudad, me quiero ir, tal vez deba llamar a Kasumi... como la estúpida que soy le envié mi ubicación a Kasumi, sin pensar demasiado en las consecuencias.
En unos segundos vi pasar a mis abuelos que volvieron a ser personas o casi, sus ojos delataban lo enfadado que estaban, rojo carmesí el vampiro y negro noche el lobo, así fue como bajaron, mientras yo me quedé en el borde de la escalera, escuchando, y rezando, Diosa luna dime que el Alpha no es mi mate, por favor.
— Fenrir, ¿qué se siente ser un invitado en lo que fue tu tierra?
— Alpha Anuk, a decir verdad, no siento melancolía si es lo que insinúas, tampoco tengo ganas de estar aquí, vinimos por orden del consejo.
— Entonces nos dejaste por vampiros, ninfas y brujas. — El tono de burla que utiliza me deja ver que es ese idiota.
— Ten cuidado con el tono de tu voz, si es que quieres seguir viviendo. — Un gruñido se escuchó y estoy segura de que no es de mi abuelo.
— ¡No te atrevas a amenazarme en mis tierras! – la voz del idiota se oye furiosa.
— Basta, somos invitados del consejo, exijo saber ¿a qué ha venido? — mi padre se oye intimidante.
— Tú debes ser Caos, el hijo híbrido de este viejo lobo.
— ¿Quieres saber que tan viejo estoy Anuk?
— ¿Quieres tú lugar como Alpha Fenrir? Puedo arreglar una pelea a muerte.
¿Qué hago? ¿Bajo, o me quedo aquí? ¿Que podría hacer yo por mi abuelo?, si no soy más que una humana.
— ¿Qué sucede aquí?
— Jacob, has llegado justo a tiempo.
— Estaba por darle la bienvenida a la manada de Fenrir. — dice el hombre que acaba de llegar.
— Sí, manada claro.
— Tus insultos ya me cansaron, di a que vienes, luego nos iremos. — Si abuelo, por favor sácanos de aquí.
— No pueden y lo saben, el consejo te advirtió si te reúsas se considerará traición y sabes lo que pasará.
— ¿Y ustedes creen que un grupo de lobos podrán contra dos lobos, un vampiro, una bruja y el poder de la naturaleza de mis ninfas? — Vidar sí que suena intimidante.
— Vidar, esto no es contigo.
— ¿A no? ¿No nos acabas de llamar la manada de Fenrir? — Dijo mi abuelo con burla. Esto no se podía poner peor, Vidar no soporta a los lobos.
— Terminemos con esto, solo vine por lo que es mío. — ¡MIERDA! ¿Por qué no soy bruja? Así podría desaparecer.
— ¿A qué te refieres Anuk? – escucho a mi abuelo preguntar, pero sé que ya sabe la respuesta.
— Vine por la Luna de la manada, mi mate.
¡Mierda! ¡Lo sabía, mierda!
— ¿Tu... Luna?
— ¡¿Aysel?!— La voz de mi madre reflejaba pánico. Y lo único que provoca es que tenga aún más miedo.
— ¡NO!, mi nieta no puede ser tú Luna.
— Estuve a punto de marcarla, pero tiene temperamento, solo es cuestión de domar a la bestia que lleva dentro.
— ¡Tú la golpeaste, estas muerto! – y ese era mi padre, pude escuchar como explotaba para dejar salir a su lobo.
Lo siguiente que escuché fueron gruñido y golpes, todo está perdido.
Baje a toda prisa, pero la cabaña estaba vacía, al llegar a la puerta los vi, no podía creer la cantidad de hombres que habían, algunos como lobos otros como humanos, Xylon y mamá tenía a un grupo de hombres enredado entre las hierbas que crecían tan rápido como ellos las rompía, Abu Minerva alejaba a cuanto lobo venía hacia la cabaña, supongo que por mí, mis abuelos y papá peleaban cuerpo a cuerpo con otros tres lobos, Vidal con el delta, papá con el beta, y Fenrir con el Alpha, era fácil saber quién era quien por su tamaño.
Esto terminará mal, los mataran y luego a mí.
Tome mi decisión, se los debía, de todas formas, tarde o temprano moriría, mejor yo que ellos, corrí y me interpuse entre ellos, sabía que mi abuelo se detendría, pero no estaba segura del Alpha.
— ¡Aysel! — Mis abuelas y mi madre gritaron al mismo tiempo.
— ¡Basta! — grite a todo pulmón, mientras extendía mis manos a los lados.
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