Follow
Chapters
Share
Atrapar al mafioso Novel Cover

Atrapar al mafioso

Pertenecer a la mafia no es fácil, mantener tu lugar mucho menos, atrapar a uno de los lideres más grandes del bajo mundo… es casi imposible. Dasha Morozova solo queria su lugar en el mundo, al lado de quien amaba, sabia los riesgos, creció con ellos, y cuando al fin creyó conseguir a quien queria… la vida le demostró que no todo es un cuento de hadas, más cuando vives rodeada de enemigos, ahora el amor ya no es su prioridad, busca venganza, quiere recuperar lo que por ley es suyo y no le importa a que demonio deba tentar para ello. Lukyan Neizan, sabe que el legado de sus padres pesa sobre sus hombros, el don de ver destellos del futuro es su gran aliado cuando debe cuidar su espalda y destruir enemigos, pero… hay imprevistos que escapan incluso de su don, es así como el gran mafioso dueño de casi toda rusia y apodado la muerte blanca, despierta un día con la noticia de que tiene un hijo, del cual ni siquiera sabe quién es la madre. Dasha debe atrapar a un mafioso que la ayude en su venganza. Lukyan debe honrar las leyes de su clan y casarse solo con la madre de su hijo. La venganza es un plato que se sirve frio, y atrapar a un mafioso puede hacerte arder mucho antes de conseguir lo que quieres, pero eso Dasha… aun no lo sabe.
Chapters
Share

Chapter 3

Su piel se erizo de solo escucharla, su miembro viril se alzó como una lanza que hubiera sido convocada para una batalla y la razón se escurrió como gotas de lluvia de su ser.

La mejor noche de su vida, eso pensó, aunque era quedarse corto, porque pretendía tener muchas más noches con esa mujer, de la cual aún desconocía no solo su nombre, también su rostro, no por gusto, por supuesto, pero luego de amarla como lo hizo, el cansancio los hizo sucumbir a ambos, un sueño profundo y tranquilo, como el que nunca tuvo, hasta que su don, lo llevo al mismo infierno.

Estaba en nueva York, en un lugar que conocía a la perfección, el olor a gas era más fuerte en la planta alta, provocando que corriera con desespero, aun sabiendo que llegaría tarde.

— No. — dijo en un susurro incapaz de gritar como deseaba hacerlo, y es que el dolor le había arrebatado hasta el aire de sus pulmones.

Sin pensar en su acompañante, solo se puso de pie y comenzó a caminar mientras se vestía en el camino, corrió por el vestíbulo del hotel casino, al tiempo que marcaba con desespero el número de Hades, el afamado asesino que era como su tío y que vivía en el mismo terreno que sus abuelos Amir Zabet y Candy Ángel.

— ¿Diga? — la voz que en un principio era somnolienta, cambió radicalmente cuando volvió a preguntar, pues era sabido que las llamadas de Rusia a esa hora no eran por cosas buenas. — Lukyan ¿Qué sucede? — la muerte blanca lo apodaban, pero en ese segundo se sentía como un niño miedoso a perder a quienes más amaba.

— Los abuelos… hay una fuga de gas en el pasillo de su habitación. — logro decir sintiendo que el corazón se le detenía, sintiendo la impotencia de haber perdido mucho más que sus abuelos esa noche.

Mentiras y verdades:

Dasha regreso a su hogar, tardando más de lo necesario, no era por tener dudas su demora, ella sabía que hacer, o por lo menos la decisión estaba tomada, amaba a ese bebé, ese mismo que acaricio dentro de su vientre, creyendo que era de Alek, pero ahora… ¿qué diferencia había? Sea del castaño o de un desconocido, no le importaba porque era suyo, solo necesitaba un poco de ayuda con su padre, el clan Neizan no era el único que tenía leyes, los Morozova también tenían las suyas, si bien estaban un paso más abajo que el clan Neizan, aun así eran poderosos, grandes señores mafiosos salieron de esa familia y aún más grandes señoras que todo dirigían, pues tras un gran hombre, siempre hay una gran mujer, fue por ello que tanto Dasha como su hermanastra Harum, fueron criadas bajos grandes valores morales, las mujeres eran preparadas todas sus vidas para complacer a sus maridos, pero también para pensar por ellos, un embarazo de un desconocido no sería bien visto, claro que no.

— ¡Harum! o Harum, gracias a Dios que ya regresaste. — casi grito con euforia cuando al abrir la puerta de su cuarto vio a su hermanastra sentada en su cama.

— Dasha, hermosa Dasha. — fue todo lo que dijo, al tiempo que respondió el abrazo de la pelinegra.

— No sabes la falta que me has hecho… —Y con esas palabras, comenzó su relato. — Realmente no comprendo lo que sucedió, solo… amo a este bebé Harum yo…

— Tu, no eres más que una cualquiera. — la fría respuesta de quien consideraba su hermana la dejo sin aire, aun así, logro reponerse y preguntar.

— ¿Qué?

— No, decir que eres una cualquiera es quedarse corto, tú no eres más que una ilusa, una estúpida soñadora, una idiota que creyó poder quitarme a Alek. — mientras la castaña sonreía con regocijo al ver el rostro acongojado de Dasha, esta solo pudo ponerse de pie, mostrando su enojo, aunque más parecía un gatito furioso, a pesar de que ella era un año mayor que Harum, el brillo de sus ojos le concedían una inocencia que la castaña no tenía.

— ¿De qué rayos hablas hermana? — las carcajadas forzadas de Harum la dejaron en silencio.

— ¿Hermana? ¿Cuándo un león puede ser hermano de un conejo? Despierta Dasha, tú y yo no somos iguales, como tu madre no era igual a la mía. — eso era un golpe bajo, pues Kendra madre de Dasha, si era igual que Miriam, ya que eran hermanas gemelas.

— No estoy comprendiendo tu comportamiento…

— Y no podrás, porque siempre has sido fácil engañarte, ¿en verdad pensaste que dejaría que tú formaras parte del clan Neizan? No, claro que no, fue tan fácil abrirle los ojos a Alek, mostrarle que tan lujuriosa eres. — su sonrisa, su macabra sonrisa la estaba sacando de quicio.

— Tú…

— Te envíe al hotel casino, ¿recuerdas que tu misma me contaste lo deseosa que estabas porque Alek te hiciera suya? Bien, aunque claro que no fue Alek quien tomo tu cuerpo, ese día varias habitaciones del hotel casino estaban a nombre del clan Neizan y ¿sabes por qué? — solo pudo negar con la cabeza, pues la lengua se le había dormido de tanto morderla por no querer gritar. — Porque era noche de golfas, putas que acudirían a ese lugar preguntando por una habitación a nombre de Neizan, para que los trabajadores del clan disfrutaran, ve a saber con cual te revolcaste. — estaba disfrutando de cada gesto de dolor de Dasha, la pelinegra podía ver su regocijo.

— ¿Por qué? ¿Qué te hice para que me hicieras tal atrocidad? — pregunto aun aguantando el dolor que el nudo en su garganta le ocasionaba.

You may also like

A Bride For A Truce Novel Cover
7.7
A deep bone-melting groan vibrates from his chest. "I want to see you malyshka.Every inch of you."  I shiver in anticipation as his fingers trail down my back, lowering the zipper of my dress, the fabric pooling at my waist. My tits come into view as cool air kisses my bare skin. His sharp intake of breath makes my stomach flip.  "Damn," the word is rough, almost reverent as his large hand cups my left tit, squeezing softly. "They look even better than I had imagined." His grip tightens slightly.   "A perfect fit for my hands." ☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎☦︎ Serafina had only one dream: to take center stage at the New York Opera. But if wishes were horses, even beggars would have a ride.Thrown into an arranged marriage, She is determined to hate him but soon discovers that there's a thin line between love and hate. Adriko has no use for love. His focus is power, his goal is revenge. But what do you do when your greatest threat is your most sinful desire? A pawn in the game... A Bride for a truce...
Doctor's Terms for Redemption Novel Cover
8.4
The sharp smell of antiseptic and decay burned my nostrils as I dug through another bin of medical waste. My surgical scrubs—once pristine white—were now stained with unidentifiable smears of red and yellow. Five years of rigorous training had taught me to keep my composure under pressure, but right now, I was dangerously close to losing it. "Where is it?" I muttered, tossing aside a blood-soaked gauze pad. "It has to be here." The pathology report had been misplaced by a new intern—a rookie mistake that could cost my patient weeks of crucial treatment time. Without that report confirming the cancer markers, we'd have to start the testing process all over again. Mrs. Peterson didn't have weeks to spare. "You're contaminating yourself, Dr. Morgan," said Marcus Chen, the anesthesiologist who'd volunteered to help me search.
FILTHY LITTLE ASSISTANT  Novel Cover
7.3
Jolene flies to Italy broke and desperate for a PA job. She walks into the wrong room and finds a man naked in the shower. She can't stop staring. He notices. The interview is brutal. Two men, Marco and Enzo, tear her apart, humiliate her, and dismiss her. She thinks she failed. Then Enzo gets in the car. It was all a test. They wanted to see if she'd break. She didn't. The job is hers. But they don't want a normal assistant. They want control. They touch her when they want, stand too close, give orders that cross every line. On her first night, Marco tells her to take off her blouse. Jolene has to choose: obey or walk away with nothing. The problem? Part of her doesn't want to leave.
His Unwanted Mute Wife: Now His Obsession Novel Cover
8.6
I was the mute fisherman's daughter who married the King of New York, only to become his prisoner. Dante Vitiello didn't love me; he used my silence as a weapon and let his mistress, Valeria, rule my home. When Valeria poisoned herself to frame me, Dante didn't look for the truth. He drained my blood to save her life, then threw me into a freezing dungeon to rot among the rats. He planned to marry her while I shivered in the dark, telling me I was nothing but gutter trash. With no voice to scream and no way to fight, I chose the only escape left. I swallowed a vial of lethal pufferfish toxin, trading my life for a coma that mimicked death. I wanted to haunt him. I wanted my cold body to be his punishment. But when I woke up a year later, the world had changed. I wasn't in hell. I was in a clinic, and Dante was lying on the floor with a bullet in his temple. He had discovered the truth too late. To wake me up, he had accepted a deadly game of Russian Roulette. He signed our divorce papers with a steady hand, then pulled the trigger to buy my freedom. The monster was dead. And for the first time, the silence belonged to me.
Luna Rejects Mate Bond Novel Cover
8.4
The crowd erupted into cheers as Bonnie crossed the finish line, her small frame bursting with energy despite the grueling training course she'd just completed. I watched with pride swelling in my chest as my daughter—my brilliant, determined daughter—pumped her fists in the air. "I won, Mom! I actually won!" Bonnie's voice carried across the training field as she sprinted toward me, her cheeks flushed with excitement. I caught her in my arms, breathing in her scent mixed with sweat and determination. "You were amazing, sweetheart. Absolutely amazing." Bonnie had defeated opponents twice her age in the annual pack youth training competition—a feat that would surely catch anyone's attention. Especially her father's. "Did you see me take down Marcus? He's been training for years!" Bonnie's eyes sparkled with triumph as she tugged at my hand.
My Baby, My Strength, Our Future Novel Cover
8.9
The mangled car teetered on the cliff's edge, my leg crushed, gasoline fumes thick in the air. My husband, Holden, stood safe on the highway, directing the rescue – but not for me. He was saving her, the woman in the passenger seat, leaving me and our unborn child to the ocean below. I woke trapped in the crushed Maybach, leg pinned. The cliff loomed; the driver's seat was empty. Holden, safe outside, directed paramedics past me to Giana, his "most valuable asset," ordering her rescue first. I watched him comfort Giana, oblivious, as the car slid. My baby barely viable. Holden offered a black card for silence; Giana gloated. Ten years of devotion, a cruel lie. Rage fueled me: how could he abandon his wife and child? I swore a venomous oath: never again an accessory. I flicked his card away, shielded my pregnancy, and promised my baby escape.