Follow
Chapters
Share
Arderemos en lo prohibido Novel Cover

Arderemos en lo prohibido

La familia Zhao era la dueña indiscutible de casi todo el oriente, su clan, el tigre blanco, manejaba todo dentro del país, aunque no siempre fue así, antes, casi 20 años atrás, existió otro clan igual de poderoso, el dragón rojo, pero dicho clan encontró su fin por ir tras lo prohibido, ahora la suerte le sonreía al tigre blanco o al menos eso pensaban, hasta que su líder, Loan Zhao, decidió que era tiempo de retirarse y acudió a los monjes para que vieran su tatuaje, ese que los más ancianos le hacen en la espalda cuando asumen como líder y que solo puede ser descifrado, cuando se retiran de su lugar, y así pudieran decir cuál de sus hijos seria la nueva cabeza del tigre. Lo que menos espero escuchar, era que el futuro de sus hijos estaría regido por amores prohibidos, esos que pueden llegar a matarte, por destino o casualidad, el pasado se uniría con el presente, dejando solo dos caminos, la unión con familias poderosas a través de lazos indestructibles, o el dolor y la agonía de arder en amores prohibidos.
Chapters
Share

Chapter 8

Ser la cabeza de familia no era fácil, debías estar preparada para todo, nunca podías bajar la guardia, ni siquiera en un funeral, y Lucero no lo había hecho.

— Puedes salir Dalia, no creo que sea conveniente que estes en medio de un arbusto con tu alergia a las abejas. — la joven palideció, mientras salía de su escondite.

— ¿Cómo…? — estaba segura de que no había hecho ruido, podía jurar que incluso no había respirado.

— ¿Te descubrí? ¿en verdad? Soy Lucero, si tanto anhelas mi lugar, será mejor que te esfuerces mucho más. — Dalia abrió sus ojos con sorpresa, nunca había compartido con nadie su deseo de dirigir a la familia, ni siquiera con su madre, sin embargo, Lucero lo sabía. — Entre el cielo y la tierra no hay nada que un Bach no sepa. — dijo mientras sonreía con superioridad, porque podía leer la pregunta no formulada por la joven. — Y ya que estas involucrada en esto, felicidades, Dalia, tu primera oportunidad para demostrar tus dotes como Bach, comienzan ahora, iras a las tierras del tigre blanco, no sé cómo, ni cuánto tiempo debas permanecer allí, pero tú te encargaras de obtener las muestras que Candy necesita.

Lucero giro sobre sus talones y fue por un trago, uno fuerte, de esos que te hacen olvidar hasta el nombre, mientras Dalia se preguntaba ¿Cómo haría para ingresar a un país donde se le estaba prohibido ir?

Mei Leing Zhao apenas tenía 19 años, sus rasgos orientales resaltaban ante sus ojos verdes, su cabellera negra parecía un cielo nocturno, y a pesar de que estaba en un velorio, más de uno no pudo evitar de ver con descaro a la joven.

— Si no fuera por respeto a Melody y su esposo, ya habría matado a más de uno. — la voz de Shen era más que de molestia, Mei podía jurar que su hermano se parecía más a un dragón que arroja fuego por su boca que a un tigre que se agazapa para cazar.

— Querido hermano, estas tan pendiente a mí que no prestas atención a nuestro hermoso trueno. — Shen acomodo sus lentes antes de ver con disimulo a su hermano, el rubio de pelo largo no se había movido de su lugar, hacia dos horas que estaba al lado del féretro de Melody, y sus lágrimas caían silenciosas, su llanto se comparaba al de Alma, demostrando de esa manera que los Zhao apreciaban a la asesina como si realmente fuera su abuela.

— Huang es demasiado sensible, no lo puedes culpar por no poder guardar su dolor. — rebatió el rubio de pelo corto.

— No es eso lo que me inquieta, la sobrina de Melody…Ámbar Zabet, no le quita los ojos de encima, lo ve con anhelo y eso me molesta, esa mujer tiene de novio al Don de Chicago, que es mucho menor que ella. — Shen estiro sus labios conteniendo la risa.

— No sabía que nuestra pequeña hermana nos celara, ¿no deberíamos ser nosotros los encargados de cuidar tu inocencia? — ¿Qué inocencia? Se pregunto Mei, pero no se atrevió a decirlo en voz alta.

— Di lo que quieras, pero mi hermano no será el nuevo bótox de esa vieja.

— Mei, relájate, no creo que Huang le haga caso, por más que se le pasee desnuda. — claro que no, si Shen estaba seguro de que Huang era gay, aunque este no le comentara si aquella noche que lo llamo había seguido su consejo o no.

— De todas formas, más me molesta el idiota aquel. — con disimulo la joven pelinegra señalo a Renzo, que en ese momento estaba viendo con burla a Huang. — Hace rato que ve a Huang y cuchichea con su amigo, para luego reír. — Shen quedo observando a Renzo, justo en el momento que Huang levanto su rostro lloroso, fue solo un segundo en el que ambos hombres cruzaron miradas, Renzo sonrió más burlonamente y Huang palideció al tiempo que sus lágrimas cayeron con mayor fuerza.

— Mei ve con nuestro trueno y presenta honores a nuestra maestra. — ordeno el mayor, dispuesto a seguir a Renzo que estaba siendo arrastrado al jardín por Walter.

— Lamento tu perdida. — susurro Mei y Alma al fin quito la vista del cuerpo sin vida de sus abuelos para ver a la joven.

— Y yo lamento la tuya. — rebatió con voz quebradiza la joven asesina. — Debe ser duro, solo hace unos días mi abuela te estaba felicitando por tu progreso y ahora… — las esmeraldas que tenía por ojos la joven conocida como el ángel de la misericordia se inundaron de lágrimas, mientras que Mei tragaba el nudo que se le aferraba a la garganta, aun así, la joven oriental no lloraba, nunca lo haría en público.

— Ahora está en un nuevo comienzo, que tu pena no sea tanta Alma, estoy segura de que a Melody aún le quedan vidas por vivir.

— Sé que querías a mi abuela, pero… ¿cómo haces para no llorar? veo el dolor en tus ojos Mei. — Alma podría ser un Ángel de la muerte, pero estaba segura de que nunca podría guardar la compostura como la joven oriental lo estaba haciendo.

— Me concentro en el futuro, lo venidero, las tareas que debo cumplir, lo que me recuerda… ¿Cómo vengaremos su muerte? — era una joven de 19 años, pero era parte del clan del tigre blanco y quien había muerto era su maestra, claro que queria venganza, deseaba matar a quien le arrebato a la que ella consideraba una abuela.

— Nos encargaremos nosotros. — la voz fría de Gabriel la hizo voltear, quien era conocido como el ángel Azazel, era el nieto menor de Matt y el más temido gracias a su sadismo.

— Comprendo, pero me gustaría…

— No. — sabía lo que la joven oriental pediría, lo veía en sus ojos. — Lo siento Mei, puede que fuera tu maestra, pero eran mis abuelos y quien los mato, perecerá en mis manos.

Mei nunca contradeciría a Gabriel, de los tres nietos de Melody, él era al único al que la pelinegra le temía, algo en su mirada le recordaba a su hermano Shen, quizás era las ansias de sangre, o el sadismo que brillaban en ellos, fuera lo que fuera no le gustaba estar a su lado, nunca se acercaría por gusto a alguien que tuviera esa mirada, solo a su hermano Shen y porque sabía que este jamás la lastimaría.

Mientras Mei aceptaba el hecho de que el asesinato de su maestra seria vengado por sus nietos y no por el clan al que pertenecía, Shen seguía con sigilo a los jóvenes Bach.

— ¿Puedes dejar de comportarte como un idiota? ¡¿Qué rayos te sucede Renzo?! — Walter podía ser un amigo incondicional, pero tenía un defecto, su corazón, su alma, él era tan parecido a su madre Rene, y eso a veces era un problema, como ahora.

— No sé a qué te refieres, hace días que te comportas como un ratón miedoso. — reprocho el castaño.

— ¿Crees que es miedo lo que siento?

— Si no es eso, dime ¿qué es?

— ¿Acaso no tienes conciencia? ¿en verdad la mirada de Huang aquella mañana no te causo nada? — pues a Walter si le había causado remordimiento de conciencia ver el dolor en los ojos cafés de Huang.

— Claro que me causo algo, risa, ¿qué otra cosa me puede causar un marica? — Shen llevo su mano a la espalda en busca de su daga, pero recordó que en la mansión Zabet-Ángel se regía la regla de que nadie podía portar armas, de ningún tipo, aun así, él podía matar a ese par con sus manos.

— Repite eso por favor. — ambos jóvenes se giraron, solo para ver a Shen caminar con tranquilidad hacia ellos, y mientras el corazón de Walter se aceleraba con miedo, Renzo solo sonreía, creyendo que su apellido lo salvaría.

— Dije que…

— Cállate, Renzo. — Walter recordaba la mirada de ese joven, aunque quizás lo que más recordaba era el impacto de su pie sobre su pecho, y eso que habían pasado muchos años desde aquel enfrentamiento, no deseaba saber que cosas había aprendido con el tiempo el delgado oriental. — No sé qué fue lo que escuchaste Zhao, pero…

— Se lo que oí, como también se lo que hare. — se detuvo a tres pasos de distancia, quienes los vieran creerían que solo estaban charlando, salvo que pudieran ver la palidez de Walter, que era justo lo que Huang veía.

You may also like

A Game Of Revenge  Novel Cover
9.4
"You are only making things difficult for us." he said. "Just sign the papers and let's get this over with." As I opened my mouth to speak, I noticed that the wardrobe was slightly opened. Curious, I began to walk towards it. "Emily, what do you think you're doing?" he asked. But I ignored him. I lifted a trembling hand, gripped the handle, and opened the wardrobe. My heart sank. "Abby?" ********************** Although, she's heard a few times, but Emily has refused to believe that her husband, Marcus has been hanging around with different ladies, and sometimes he brings them home. Even though she's hurt, but as long she doesn't come across or trade words with any of those ladies, then she's fine with it. And she was, but not until she finds one hiding naked in the wardrobe. Not just any woman, but her own sister, Abby. Rather than apologizing to Emily, Marcus asks for a divorce and tells her to leave. To make matters worse, Abby is pregnant for him. Feeling betrayed, Emily attempts taking her own life. But fortunately, she survives. A month later, she returns as the wife to a wealthy billionaire. Now she's ready to get her revenge. Just how far can Emily go to see her ex-husband and sister suffer?
Alpha Twins' Forbidden Obsession Novel Cover
9.4
For Sylvia, her eighteenth birthday meant one thing: escaping the prison she called home. But destiny had a different plan, entangling her with two irresistible heartthrobs, Aldric and Caius. These twin brothers, who could make anyone fall at their feet with a glance, set their sights on her. Though an undeniable spark drew her in, Sylvia knew better than to fall for them. They were perilous. Now, her body and heart were at war with her mind. And all the while, a dark secret loomed over them-a truth they were keeping that could shatter her world forever. Caught between the escape she always planned and the forbidden passion she never asked for, could Sylvia break free from the twins' seductive grip, or would she surrender to a love that promised to ruin her?
Dear Ex-husband, I'm back for revenge  Novel Cover
7.3
Five years ago, he had abandoned her, betrayed her, destroyed her company when she had trusted him and needed him the most. Five years later, Evelyn was back for revenge. She would return everything he had done to her tenfold, and to do that, she needed to live in the same house with him again. "Ex-husband, let's sign a marriage contract again!" Evelyn demanded after barging into her ex-husband's party. "Okay." **** She had sworn to frustrate and destroy his life as they live under the same roof but who can tell Evelyn why everything was different from what she had expected? Who was this man cajoling her every request? Why is her ex-husband who's supposed to be an enemy looking at her dotingly? Ex-husband, this was supposed to be a fierce revenge battle, not a love battle!
My Bigamist Ex Could Only Watch Me Shine Novel Cover
8.8
Serena, six months pregnant, continued to save lives on the battlefield, despite her severe illness. Her husband, Logan, who had once chosen her over his family, gave her life-saving medicine and prenatal care items to his lover, Amy. When the artillery struck, he let go of Serena's hand without hesitation to protect another woman, leaving Serena to collapse on the battlefield. Later, Serena earned the respect of everyone in the midst of conflict with her medical skills. Her ex-husband, eyes filled with remorse, knelt before her, saying, "I married her out of gratitude, I won't divorce..." Before Serena could respond, a gun was already aimed at Logan's forehead by the undisputed leader of the safe area. "Sign the divorce papers. She's with me now."
One Hundred Reasons To Walk Away Novel Cover
7.3
For three years, I documented my husband Ashton's neglect in a secret ledger I called "The Song of a Hundred Reasons." Each forgotten anniversary and dismissive glance was a point deducted from a hundred. When the points hit zero, I would walk away. The final reason came not as a quiet slight, but as a deafening crash. When a massive chandelier fell towards us in a restaurant, Ashton didn't hesitate. He shoved his "best friend" Bailey to safety, shielding her with his body while I was left to be crushed. I woke up in the hospital with broken ribs and a severe concussion. He never visited. Instead, he spent a fortune on a private med-jet to fly Bailey to a luxury retreat for her "panic attack." Her well-being was paramount; mine was an afterthought. That was the final reason. I signed the divorce papers from my hospital bed and never looked back. Two years later, holding a Grammy for my hit album "Song of a Hundred Reasons," he showed up, begging for a second chance.
One Night Stand With My Ex's Favorite Hockey Player  Novel Cover
9.4
I wake up from a six-month coma to a nightmare. My hockey boyfriend,the man I loved for nine years didn’t wait—he replaced me. He’s marrying my best friend. And the little girl he once brought home, the one I loved like my own… She was theirs all along. Everything I built my life around—gone. Everything I thought was love—nothing but a lie. So when my friend Cassie drags me to a housewarming party, I go. Not to move on. Not to heal. Just to remember what it feels like to exist. Then I meet him. Rodney Ellison Carter. Hockey’s golden boy. My ex’s favorite player. His hero. He shouldn’t even look at me the way he does. And yet one night—one reckless, beautiful, impossible night with him—changes everything.