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Portada de la novela Podría llegar tan bajo por ti

Podría llegar tan bajo por ti

Holly Ryan sobrevive al maltrato de su pareja, Tim, bajo una peligrosa codependencia. Su destino da un giro cuando Ascher, un misterioso joven, interviene para salvarla de una agresión. Mientras él intenta mostrarle el significado del amor propio, una conexión intensa surge entre ambos. No obstante, Ascher guarda un secreto sobre quién es realmente. Ahora, él debe elegir entre revelar su identidad o perder a Holly mientras intentan consolidar su relación.
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Capítulo 2

***

—Se están tardando mucho —el pelirrojo se queja mientras mira su reloj— ¿Jack?

Llegaron a tiempo a la fiesta, así que ahora tienen un sofá de la sala para los tres.

—Cálmate, Trevor —responde Jack. El rubio suelta una risa —. Son mujeres, se deben estar arreglando o tal vez nosotros llegamos muy temprano —dice obviando lo último y lanza una mirada irritada.

—Hay que ser puntual, prefiero llegar diez minutos antes que tarde —responde Trevor en un tono sabio.

—¡Wouh! Así no te agrade el lugar te gusta llegar temprano —se burla Jack y el pelirrojo simplemente le lanza una mirada fastidiada.

—Una cosa es el sitio —Sus ojos pasean por el lugar con asco—, y otra es cambiar mi forma de ser —concluye Trevor, Ascher voltea los ojos y se ríe levemente.

—Si quieres, las busco —ofrece Ascher, trajo su automóvil y es mejor no llamar tanto la atención.

No saben a quién pueden encontrarse en esta fiesta y es mejor evitarles problemas a sus familias.

—No, ya deben estar por llegar —Jack observa, ansioso, la puerta esperando que la chica cruzara el umbral.

—Pues ya es muy tarde —dice Trevor cruzándose los brazos.

—Deberíamos tomar algo mientras llegan, ¿no? —Ascher trata de sugerir para calmar el ambiente.

—Vayan ustedes si quieren —Jack continúa sentado mirando la puerta, esperanzado.

—Bueno —Los dos amigos se paran y van directo a la cocina— ¿Crees que lo plante? —pregunta Ascher cuando se encuentran alejados de Jack.

—Ojalá, así nos vamos de este asqueroso lugar —la mirada de Trevor recorre el lugar, una expresión asqueada en su rostro.

Ascher le lanza una mirada disgustada a su amigo, entiende que no está cómodo, pero tampoco puede estar malhumorado todo el tiempo, si ya están ahí, lo mejor es disfrutar. Debido a la distracción, Ascher tropieza con alguien provocando que este derrame su trago encima.

—¡Pero qué idiota! —El tipo se ve furioso y definitivamente trae varias copas encima—. Me hiciste derramar mi trago, imbécil.

—Fue un accidente, lo siento, hermano —se excusa Ascher, avergonzado.

Con el fin de evitar que el problema se vuelva mayor, Ascher saca un pañuelo de uno de sus bolsillos y hace ademán de limpiar el desastre, pero el tipo se aleja, extrañado.

—No soy tu hermano... ¿qué te sucede?

El tipo le lanza una mirada extrañada y lo mira como si fuera un bicho raro.

—Limpio mi desastre —responde Ascher, tranquilamente.

—No seas marica, yo puedo limpiarme, solo no te acerques a mí. —Le hace un mal gesto a Ascher.

—Tener educación no significa ser marica —Ascher está serio y ofendido.

—No sé de dónde vienes, pero aquí de nada te sirve la educación —se burla.

—El lugar de donde vengas no define tu educación —dice Ascher, molesto.

—Ajá sí, como digas. —Se da media vuelta y el rubio también lo hace.

—Idiota —susurra en tono detestable.

El tipo alcanza a escuchar la ofensa, sin pensar en las consecuencias, se gira con el puño en alto y con la otra mano toma al rubio por el hombro. Lo gira e impacta el puño en la quijada de Ascher, este retrocediendo por el golpe. Desde atrás, Trevor lo sostiene para evitar su caída.

—¿Escuché bien? —pregunta muy furioso.

—No, perdona... No somos de aquí, mi amigo está confundido —dice Trevor mientras aleja a Ascher—. Todo bien.

Enfadado, Trevor lo arrastra hacia la parte trasera de la casa en donde una piscina hay gente bailando, así como en el jardín cerca de la parrilla y la mesa que se alza con bebidas. Trevor sienta a su amigo cerca de la piscina en una camilla playera y lo regaña.

—¡¿Ves?! Por eso nuestros padres no nos dejan salir a fiestas de este tipo, son escandalosas y nadie es educado —espeta Trevor mientras revisa el labio roto de Ascher—. Primera fiesta callejera y con facilidad logras una pelea, esto es contagioso.

—Sabes que detesto a las personas incultas —Ascher se remoja un poco el labio roto—. ¡Ay! —Se queja.

—Lo sé, tampoco son de mi agrado, pero este es otro ambiente, así que debemos ser más cuidadosos, no vaya a ser que alguien saque un arma... Buscaré un botiquín de primeros auxilios, si es que hay uno en este lugar de locos —Trevor observa el lugar nuevamente como si fuera peligroso—. No te muevas y evita pelear —Le advierte antes de irse y Ascher alza su pulgar en señal de que ha entendido.

—¡Tim suéltame! Bebiste demasiado—El grito llama la atención de Ascher y ve a una morena tratando de zafarse del tipo que lo golpeó.

Ascher gira el cuerpo hacia la pareja quien está junto a la piscina y cuya escena escandalosa empieza a llamar la atención de los presentes.

—Pulguita... Solo quiero que bailemos —dice Tim tomándola del brazo y haciendo un puchero.

—No quiero en este momento, estás mal —dice la morena, su expresión refleja miedo.

—No estoy mal... —Ella intenta alejarse de su agarre que le hace daño en el brazo— ¿Te avergüenza estar conmigo? —Ella agacha su rostro, apenada y consciente de que se vuelven el centro de atención— ¿Es eso? ¿No quieres estar conmigo? ¿Por eso no me dijiste que vendrías?

El tipo la empuja, enfadado.

—No puedo creer que vaya a hacer esto —Ascher susurra para sí antes de levantarse y dirigirse hacia allá.

—Después de todo lo que he hecho por ti, ¿Prefieres irte de fiesta a conocer a otros chicos? —se acerca más a ella y la derriba. Ascher le toca el hombro y este se voltea—. ¡¿Qué?!

El tipo se voltea hacia Ascher quien levanta el puño y lanza un golpe tan duro que lo derriba. El cuerpo del chico cae, queda noqueado en el suelo.

—Eso te pasa por inculto. —dice Ascher. La morena se levanta rápidamente y revisa al tipo en el suelo—. De nada —Ascher sonríe heroico mientras soba sus nudillos.

La chica le lanza una mirada molesta y se cerciora de que el chico sigue respirando.

—¡Eres un idiota! ¡¿Cómo te atreves a pegarle?! —reprocha en tono molesto.

—¿Y por qué no? Es un cretino —dice Ascher confundido al no recibir un agradecimiento.

—Este cretino —informa mientras trata de despertar al chico—, es mi novio.

—¡¿Tu novio?! ¿Qué clase de novio trata a su chica así? ¿Dónde demonios quedan el respeto, los modales, la caballerosidad? —cuestiona Ascher, alterado.

—Es mi problema.

Holly mueve el rostro de Tim quien de pronto abre los ojos y se levanta torpemente, empuja a Holly y se lanza sobre Ascher. Le lanza varios golpes.

—¡Tim! ¡Basta! —Holly se levanta y hace el intento de detenerlos, sin embargo, Tim la empuja bruscamente—. No hagas eso, Tim.

—¡Cuidado con tu novia, estúpido imbécil! ¿No ves que la lastimas? —dice Ascher mientras se defiende de los golpes.

—Yo trato a mi novia como se me dé la maldita gana —responde Tim, Ascher frunce el ceño y lo golpea.

Holly se interpone entre ambos, Tim lanza otro golpe, no alcanza a frenar y le da de lleno en el rostro a Holly quien cae inconsciente a la piscina. Tim ignora la acción aun cuando algunos presentes sueltan jadeos de sorpresa. Sin detenerse a ver si Holly está bien, lanza otro golpe a Ascher. Ascher esquiva el golpe y empuja a Tim para alejarlo. Dos personas sujetan a Tim y se lo llevan, él aun retorciéndose para liberarse.

Ascher se quita la ropa rápidamente y se lanza a la piscina para sacar a Holly del fondo. Una vez en la superficie, la saca con delicadeza y la deja en el suelo, boca arriba. Él recoge su cabello para poder verla mejor y checa su respiración, pero no respira. Sin perder tiempo, comienza a reanimarla. Extiende la cabeza hacia atrás y levanta la barbilla, aprieta y cierra la nariz, sellando sus labios alrededor de la boca, hace dos exhalaciones y repite esta acción, pero los respiros no entran, así que da compresiones abdominales.

Ascher da compresiones rápidas, pidiendo en silencio que la chica esté bien, a pesar de estar sudando y jadeante, sigue con las compresiones hasta que la chica reacciona. Las toses de la chica hacen que suelte un suspiro de alivio. Poco a poco, la chica se recompone, sus mejillas tornándose rosadas.

—¿Estás bien? —pregunta Ascher, preocupado.

Ella apenas puede responder, sus palabras perdiéndose en su boca. Tiene frente a ella a un chico con cuerpo escultural, se hace consciente de que está sobre ella y ahora que lo ve bien, puede darse cuenta de que es atractivo.

—Sí... ¿Por qué estas encima de mí? y en... ¿Ropa interior? —pregunta Holly, confundida y algo alterada al sentir el miembro del chico entre sus piernas.

—Un “gracias” no estaría mal para empezar —dice el chico en tono divertido y se levanta, le ofrece la mano y Holly la toma—. Me desvestí para saltar por ti y ayudarte, no iba a quedar totalmente desnudo, ¿o querías que te salvara desnudo? —Él la mira pícaro y burlón, ella sonríe levemente.

—Con ropa estuvo bien —responde algo nerviosa y él asiente detenidamente.

—Entonces, ¿Por no tener ropa, no seré agradecido? —Ascher alza una ceja y sonríe, ella acerca su rostro a él y besa su mejilla.

—Gracias —Le susurra al oído— ¿Mejor? —Suelta una risita nerviosa.

—Estamos progresando —responde Ascher y ríe.

—¿Que sucedió acá? Y ¿por qué estás empapada? —Sam se acerca, preocupada.

Trevor y Jackson se acercan con Mónica pisándoles los talones.

—El imbécil de su novio la golpeó dejándola caer inconsciente a la piscina —resume Ascher—. Pero salté y la saqué —agrega con una sonrisa orgullosa.

—Les traeré una toalla —ofrece Mónica y se va.

—Bro, como me lo esperaba, no encontré ningún botiquín de primeros auxilios, no sé qué me hizo tener esperanza de que en este lugar habría alguno —dice Trevor.

—Y creo que ahora es cuando más necesitaba uno —se queja Ascher por su labio roto.

—Te dije que no te metieras en problemas —Trevor repone.

—No pude evitarlo, el mismo chico que estaba en la cocina la estaba tratando mal. —Señala a Holly—. Y para el colmo, es su novio.

—¿Qué? —cuestiona Trevor, incrédulo.

—Sí, es un imbécil —bufa Ascher.

—¿Imbécil? El único imbécil eres tú por meterte en nuestros asuntos —Holly refunfuña, él la mira confundido debido a su cambio de humor repentino.

—¡Holly! No seas malagradecida, él es amigo del chico que te conté... —le susurra Sam al oído.

—Me importa un comino quién sea, Samantha, se metió con mi novio y nadie se mete con él —expresa Holly, alterada.

—¿Eres ridícula? ¿Te estas escuchando? —Ascher replica fastidiado—. Te trató mal... ¿Qué concepto de novio tienes en la cabeza? Porque estas errada, ¿quién mierda trataría a su novia tan mal como él te trata a ti? Hay que respetar y tratarlas como princesas —dice Ascher expresando con las manos que estaba loca, pero ella solo le voltea los ojos.

—Qué te importa... No es asunto tuyo, idiota. —le lanza una mirada enfadada.

Él se acerca a ella de forma intimidante, la toma por la cintura acercándola a él para no dejar ningún espacio entre ellos.

—Así que, ¿soy un idiota por haberte ayudado? —Arquea una ceja y la mira desafiante. Ella coloca sus manos en su pecho para alejarlo, pero no lo logra.

—Eres idiota por entrometerte en mis asuntos —Trata de quitar su brazo de ella, pero él la sostiene con las dos manos en la cintura.

—¡Holly! Sé más amable, él nos llevará a nuestras casas —dice Sam advirtiendo, sin embargo, teniendo a Holly enojada, no habría quien la calmara.

—No me importa, prefiero irme caminando con tal de no escuchar a este —le lanza una mirada de odio—. Hablar mal de mi novio.

—Sólo no quieres escuchar la verdad sobre tu novio —Ascher intenta hacerla entrar en razón, pero lo mira con desdén.

—¿Quién te crees para juzgarlo? —cuestiona, ofendida —. No lo conoces bien.

—Vi de él lo suficiente como para dejarte en claro cómo se debe tratar a una chica, porque debes estar bastante loca como para estar con alguien que te hace daño —dice él candoroso.

—¡¿Loca?! Es la segunda y última vez que me llamas loca —Holly se adelanta para darle una bofetada, sin embargo, Ascher se adelanta y la sostiene de la cintura para subirla a su hombro como un saco de papas— ¡Suéltame! —grita y patalea, abrumada.

—Jack, en mi bolsillo están las llaves, ve y enciende el auto, espérenme todos adentro. —Jack toma las llaves, Trevor y Samantha se alejan dejando a Ascher y Holly solos.

—¡Auxilio! ¡Me están secuestrando! —Holly grita mientras Ascher ríe.

—Deja de ser tan bulliciosa, compórtate, estamos en público —dice rodando los ojos con desconcierto.

—Lo dice el chico que golpeó a mi novio, eso sí fue escandaloso —comenta con ironía.

—Eso fue para ayudarte —respondió colérico.

—No necesitaba tu supuesta ayuda —Ascher recoge la ropa, Holly sigue tratando de escapar.

—¡Mierda! ¿Por qué eres tan difícil? ¿Qué te cuesta aceptar la realidad? —Ella suspira tratando de calmarse y rendirse, aceptando que exagera— ¿Me ayudas a llevar mi ropa? —le acerca la ropa.

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