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Portada de la novela Mi segundo Amor

Mi segundo Amor

Con el fin de salvar a su familia de la quiebra, ella accede a casarse con Alex, un frío magnate que solo muestra su pasión en privado. Aunque el recuerdo de un viejo amor persiste, la llegada de misteriosas cartas de un desconocido siembra la duda durante las ausencias de su marido. En medio de sospechas por su fortuna y oscuros secretos, un acto heroico del pasado sale a la luz, fortaleciendo su vínculo frente a quienes desean separarlos.
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Capítulo 1

Era una mañana tranquila cuando un agente de banco tocó la puerta de la casa de los Wade para avisar que debían 20 millones de dólares al banco.

La fecha límite era dentro de una semana, en caso de que no pagarán ellos tendrían que hipotecar la casa, pero eso para los Wade sería una humillación.

Después de que se fue el agente de banco, la pareja Wade pensó en una solución había rumores de que el hijo de los Shen había regresado él era el mejor candidato para su hija y gracias a ello ellos no tendrían de qué preocuparse.Ya que nadie se metía nunca con ellos, su fortuna era incalculable. Así que no pensaron más y el señor Wade fue a verlo a la mansión de los Shen.

Al llegar se sorprendió aunque por fuera parecía muy simple por dentro había varías mansiones, el estacionamiento tenía varios autos deportivos, así como otros que valían millones, el jardín tenía una fuente de agua y la casa tenía 3 pisos, cada piso era de 10 metros de alto “Por favor ,pase, señor Wade” dijo el hombre que lo guiaba deteniéndose en la puerta de la villa en el centro de todas las que la rodeaban, en ese momento otro sirviente lo guío hasta el despacho donde estaba Alejando, el sirviente entró y dijo—“Señor Alex, el señor Wade desea verlo”.

Alex levantó la cabeza y dijo —“Déjalo entrar”–Alejandro les echó un vistazo a los documentos sobre su escritorio antes de cerrarlos.

— “Joven Shen, es un gusto conocerlo en persona, he oído hablar de usted hace mucho pero no he tenido la oportunidad de verlo hasta ahora”.

—“¿Qué se le ofrece o en qué lo puedo ayudar?”–dijo Alex.

—“Mi familia está en quiebra y me gustaría que me prestará dinero”–dijo el señor Wade.

—“¿Y qué ganaría prestando dinero a usted?”–respondió Alex.

—“Por el momento nada, pero una vez que se restablezca le pagaré todo el dinero prestado, pero, por ahora solo puedo darle a mi hija .Ella lo ama y estoy seguro que usted quedará sorprendido cuando la vea”.

—“¿Cree que estoy urgido para comprar a una mujer?, ¿Sabe cuántas mujeres se mueren por casarse conmigo?”–dijo Alex enojado. Era una ofensa que alguien le dijera que tenía que comprar esposa.

—“Pero mi hija es diferente créame”–Insistió el señor Wade.

Después de hablar un rato más el señor salió un poco decepcionado.

Luka hizo una pequeña reverencia cuando se lo encontró por educación, abrió el despacho de su jefe y preguntó...

—“¿Quién es aquel señor que acababa de salir?”– rara vez su jefe tenía visita y hoy era una de esas.

—“Luka, investiga ¿Quién es su hija?”–El hombre dijo con un poco de curiosidad.

Unos días después, Katherine estaba por entrar al centro comercial, cuando accidentalmente se topó con alguien y cayó su cartera. Al ver el objeto que acaba de caerse Luka se detuvo y habló.

—“Perdón”.

Katherine lo observó y le sonrió. El hombre con el que se topo se agachó y levantando su cartera, se la entregó y se marchó del lugar. Katherine se quedó pensando en que le era familiar.

Un hombre estaba sentado en el auto mirando esa escena, esa mujer…¿Era ella? Se tocó la cabeza y recordó algo

—Si un día por algún motivo nos vemos obligados a separarnos, prométeme que no me olvidarás–La mujer lo miró a los ojos con ojos llorosos y él sostuvo su rostro con sus manos limpiando sus lágrimas le dió un beso en la frente y la sostuvo en sus brazos.

—Si un día nos separamos jamás te olvidaré, porque al ver cada puesta de sol te recordaré, si un día mi mente se olvida de ti mi subconsciente y mí corazón no, porque en cada atardecer te veré. Me será imposible olvidar a una princesa como tú ¿Y tú me olvidarás un día?

—No lo haré, idiota–La mujer se rió torpemente y lo abrazo, el también se sintió mal,ella era su princesa y sabía que era mejor dejarla ir y alejarse de ella.

Una lágrima traicionera se deslizó por su mejilla y él se la secó inmediatamente. Vió a su asistente entrar en el auto y no dudó en comenzar a hablar...

—¿Quiero toda la información de la mujer con la que te acabas de topar?

—Jefe, está es la segunda vez que me pides información de una mujer. Recuerdo que no te acercas a ninguna desde hace años, ten, éste es el paquete. –Luka le entregó algo en una bolsa negra a su jefe y este la abrió.

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