Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Me Enamoré de Ti

Me Enamoré de Ti

La estabilidad de Jenna Miller se tambalea cuando Ashton, el hermano de su mejor amigo, regresa tras años de ausencia. Aunque ella juraba haber superado el amor platónico que marcó su pasado, su reaparición desata un torbellino de emociones ingobernables. Forzados a convivir, la tensión entre ambos crece en medio de situaciones caóticas y sorpresas que cambiarán sus vidas. Es una historia de enredos donde el corazón se pierde en un laberinto de drama.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Las vacaciones habían hecho que mis piernas se vieran más tonificadas, al igual que mis pechos que lucían más grandes haciendo que la camisa del uniforme me quedara más pequeña de lo normal. La culpa era de mi madre por haber lavado mi uniforme junto con otras prendas y se habían manchado. Por lo que no tuví más opción que colocarme la camisa que tenía de repuesto por si ocurría una emergencia. Lo que no logré notar fue que ya no me quedaba como antes, mis pechos parecía que fueran a reventar los botones de la camisa.

Maldije entre dientes al escuchar un silbido que provenía de los chicos del equipo de fútbol.

—¡Cuándo has crecido, pequeña Minions! —gritó con burla el idiota de Donovan cuando pasé por su mesa.

Las carcajadas de sus amigos y las risitas de las porristas, no tardaron en resonar por todo el lugar.

Apreté los puños a los costados, seguí caminando e ignoré su comentario.

Fulminé con la mirada al que hacía llamarse mi mejor amigo que apretaba sus labios en una fina línea, para no reírse. Le di un codazo por el costado y escuché su queja.

Lancé con fuerza la mochila en la mesa, vi como los demás voltearon a nuestra dirección.

—Relájate Jen, lo hace para fastidiarte —comentó Matt sentándose con la bandeja de comida. —Aunque es cierto lo que dicen, ¿desde cuándo te crecieron las...

Le lancé un golpe en la cabeza y cubrí mis pechos con los brazos, cuando noté que Matt los veía con curiosidad.

—Vale, me cayo —sueltó dibujando un cierre imaginario en sus labios.

—¿Acaso es de su incumbencia si estoy o no "creciendo"? —hice énfasis en lo último quejándome. Saqué de la bolsa mi sándwich de pollo que mi madre me ha preparado y le di una mordida para nada decente. —Todos los hombres son iguales, solo se fijan en el trasero y los pechos.

Matt me miró con desagrado al verme hablar con la boca llena de comida.

—Primero, si llama la atención que una chica tenga una buena figura, no te lo niego. Además que es normal que llames la atención de los chicos, ya no eres una niña Jen. —Dijo señalándome con el cubierto.

Rodé los ojos, y le quité una rebanada del pastel de manzana que aún no había probado.

—Y segundo, no todos somos iguales —Se defendió. —¿O crees qué soy igual al resto?

Coloqué mis dedos en la barbilla fingiendo pensar.

—No lo sé, he escuchado muchas cosas de ti últimamente —me encongí de hombros.

—¡Oh, vamos! —se quejó mirándome ofendido. —Jamás jugaría con los sentimientos de las chicas solo por pasar el rato y lo sabes...

—Sí sí —interrumpí, —me importa más lo que hay en su interior, que su exterior. —Hablé imitando lo que siempre decía, y coloqué la voz voz gruesa como la suya.

—Ni siquiera hablo así — sonrío con gracia.

Estiré mi mano para robar otra rebanada de pastel, pero su mano fue más rápida y apartó la mía de un manotazo.

Acomodé mi trasero en la banca, mordí lo que quedaba de mi sandwich.

—Ya no somos los mismos de antes. Tu voz ya no es tan  chillona, ahora eres todo un hombre con voz gruesa y seductora —mencioné levantándome.

Le revolví su cabello ondulado al pasar por su lado.

Me lanzó una mirada de desaprobación. Sabía cuanto le molesta que le hiciera eso, pues decía que parecía mi perrito.

Tiré la bolsa al contenedor de basura y caminé de vuelta a la mesa por mi mochila.

—Vamos —lo apresuré.

Asistió y se levantó a llevar la bandeja. Salimos de la cafetería tomados del brazo.

Algunas chicas me aniquilaron con la mirada al verme con mi amigo. Ya estaba acostumbrada a que me vieran así, porque dejé que pensaran que entre Matt y yo había algo.

Que ridículas.

No negaba que mi mejor amigo era muy atractivo, sus ojos marrones grandes con pestañas espesas hacían que su mirada  luciera llamativa, y también tierno con las pecas que adornaban todo su rostro. Pude ver que sus rasgos de adolescente habían quedado atrás, y que se convertía en todo un hombre, con ese mentón marcado que le daba un toque rudo y coqueto al mismo tiempo. Además de su estatura de un metro ochenta que parecía enloquecer a las hormonas alborotadas de las chicas.

Pero a pesar de lo bien que le había pegado la pubertad, nunca vi, ni vería a Matt de otra forma, era como un hermano para mí.

Entramos al aula para la clase de la profeta Gillian. Me senté en mi lugar y saqué el cuaderno de literatura.

—Bueno chicos, hoy hablaremos de los tipos de obras literarias.

Existen tres tipos de estilos literarios principales: la narrativa, la lírica y la dramática. ¿Quién me explica cada una de ellas?

El aula se quedó en silencio ante la pregunta de la profesora. Levanté la mano para participar, mientras que los demás me miraron con fastidio.

No tenía la culpa de que fueran  unos flojos que no servían ni para estudiar.

—Señorita Miller —miré hacia adelante y me levanté para responder.

—Eh bueno... —aclaré mi garganta antes de seguir —La narrativa consiste en que el autor haga uso de la figura del narrador para contar los hechos protagonizados por unos personajes. Donde el escritor presenta una realidad ficticia o realidad representada como si fuese el mundo exterior u objetivo, ajeno al autor. —Finalicé

—Muchas gracias Miller —dijo —¿Quién quiere agregar? —los demás se quedaron callados en sus sitios sin decir palabra alguna.

—Yo —se levantó Harper con su cabello rubio perfectamente ordenado en una coleta alta, que caía sobre su espalda.

—Adelante señorita Owens —escuché decir a la profesora.

—Este género se caracteriza por la abundancia de descripciones, tanto de personas, como de situaciones y ambientes. —Comentó con rapidez, mientras jugaba con un mechón de su largo y sedoso cabello.— También relata acciones y acontecimientos en un espacio y tiempo determinado e incluye monólogos y diálogos entre los personajes. Lo importante de este género es el narrador, ya que es el encargado de contar la historia a través de la narración, la descripción, la exposición o la argumentación. Y puede ser de cuatro tipos.

Terminó diciendo, se sentó de nuevo en su puesto.

—Muy bien, ahora explíquenme estos cuatro tipos. Y que no sean ni la señorita Miller ni Owens, —Advirtió

Giré hacia Matt haciéndole un gesto con los labios para que participara en la clase. Me hizo caso y se levantó, rápidamente la profesora le dijo que explicara.

—Bueno, nombraré solo a dos —dijo bajando la vista hacia el cuaderno. —Narrador omnisciente, es el que sabe todo y describe la escena desde el exterior, por lo que el autor emplea la tercera persona. Narrador testigo u observador, es él que narra aquellas partes de la historia que él ha presenciado o ha conocido. No es como el primero que lo sabe todo y lo cuenta. —Explicó con fluidez y desparpajo.

—Excelente —felicitó la profesora. Caminó hacia el escritorio y continuó explicando los otros dos tipos. —Narrador en primera persona, se usa la primera persona porque el narrador es el protagonista. En este caso, el texto adoptaría una forma autobiográfica. Y por último, está las Narraciones en forma epistolar, donde la forma de narrar la historia es muy especial, ya que la historia se cuenta a través de cartas entre dos personajes.

También te puede gustar

Portada de la novela Casada por Contrato con el CEO Mafioso
7.8
Una broma imprudente vincula legalmente a la rebelde Anel Cross con Damon Knight, un influyente magnate vinculado al bajo mundo. En lugar de liberar a la joven, el peligroso CEO utiliza el documento para chantajearla y obligarla a fingir un matrimonio perfecto. Anel deberá sobrevivir entre el lujo y las amenazas de la mafia, desafiando constantemente el dominio de su marido. Sin embargo, en un entorno de traiciones, la mutua hostilidad se torna en una pasión letal.
Portada de la novela Devolución Sin Condiciones
8.6
El sueño profesional de una arquitecta se desmorona en Aldunate & Co. cuando Javier Aldunate usa un oscuro rumor para difamarla. Ante el implacable Mateo Castillo, ella pierde su proyecto y prestigio. La tragedia empeora cuando la mafia amenaza la vida de su hermano por una deuda impagable. Sin alternativas, se ve obligada a recurrir al gélido Mateo para implorar su protección. ¿Qué exigirá el poderoso inversor a cambio de salvar a su familia?
Portada de la novela El CEO y la Niñera
9.3
Andrés Villaverde es un empresario viudo que vive distanciado emocionalmente de su hijo, Lucas. Sin embargo, la llegada de Mariana como niñera altera la frialdad de su hogar. Su calidez no solo logra conquistar al pequeño, sino que también revive sentimientos dormidos en el CEO. Aunque la atracción es mutua, ambos enfrentan dilemas: él teme al compromiso y ella duda por su posición profesional. Andrés deberá decidir si sigue solo o busca la felicidad.
Portada de la novela Jaula de Oro, Alma Rota
9.2
Cinco años de encierro y maltratos marcaron la vida de Sofía en la mansión de Alejandro Vargas, quien justificó su crueldad con una falsa enfermedad. El engaño se desmorona cuando ella descubre que su esposo planea subastarla como una pieza de colección. Tras confirmar la traición y la existencia de una amante, Sofía entiende que su matrimonio fue una mentira. Sin nada que perder, recurre a Doña Elena, la abuela de Alejandro, para luchar por su libertad.
Portada de la novela La chica gordita que el CEO invalidó no quería amar
9.0
Aurora, acorralada por una deuda millonaria tras una traición, se ve obligada a aceptar un matrimonio de conveniencia. Su esposo es Damián, un CEO que vive aislado en su viñedo tras un accidente que lo dejó en silla de ruedas. Aunque el contrato estipula solo un año de unión, la vitalidad de ella choca con la amargura de un hombre que juró no volver a amar. En medio de una convivencia forzada y secretos, ambos descubrirán si este pacto será su ruina o su salvación.
Portada de la novela La falsa esposa del multimillonario
8.1
Hesheli Boli, el heredero indomable de los Malone, y Maya Hardy, una estudiante traicionada que lucha contra la enfermedad, firman un matrimonio por contrato para unir sus destinos. Aunque el abuelo de Hesheli se opone y existen secretos de identidad, él defiende su vínculo con firmeza. Lo que empezó como un fraude se convierte en una historia de amor real, donde él se dedica a ganar el corazón de Maya y a protegerla de toda la hostilidad familiar.