Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Libertad Robada

Libertad Robada

Darlene imaginaba una vida plena con su amado, pero la traición de sus progenitores acaba con sus ilusiones al entregarla a un monarca cruel. Cautiva en el palacio, sufre constantes desprecios bajo un rey que goza suprimiendo su voluntad. No obstante, la desdicha se convierte en un ansia de represalia mortal. Decidida a recuperar su autonomía, desata una cacería sangrienta contra sus verdugos. Nadie está a salvo de su rencor en esta lucha por la justicia.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Le encantaba ver el atardecer en esa parte escondida y alejada de todos. Escondida entre los árboles, con el sonido del río en su esplendor. Vio como la cascada adquiría el color del atardecer y sonrió con ganas. La naturaleza era algo que la hacía viva. Sintió la presencia de alguien, pero se tranquilizó, solo dos personas sabían de ese lugar, ella y él, el chico al cual amaba. El chico que hizo que su sonrisa incremente con solo estar cerca.

—Sabía que estarías aquí Darlene—Aiden apareció y se sentó a su lado para admirar la vista que Darlene admiraba anteriormente.

—Amo este lugar—murmuró ella sin despegar la vista del paisaje que tenía frente a ella. Como el sol iba desapareciendo, era hermoso de ver.

—Lo sé, por eso vine a buscarte, sabía que estarías aquí—el viento sopló con más fuerza haciendo que aquel largo cabello azabache que poseía la chica, dance suavemente haciendo que Aiden quede idiotizado.

Desde los diez años ambos sabían que estaban enamorados, ese amor infantil que se comparte solo una vez. Sus madres eran amigas por lo que jugaban cada vez que podían, Darlene desde pequeña tuvo su flechazo por Aiden, uno que la acompañaba hasta ahora, el final de su adolescencia. En cambio, Aiden solo esperaba que el padre de Darlene les diera la bendición para poder consumar su amor para siempre.

—Tu padre te está buscando Darlene, ya no eres una niña, eres una mujer y sabes los peligros que eso significa—la joven mantuvo siempre su vista al frente ignorando las palabras de su enamorado.

—Conozco mejor que cualquiera toda la zona y lo sabes, me se defender—suspiró cansada regalándole una última mirada al frente antes de ponerse de pie y mirar a su acompañante—igual gracias por preocuparte por mí—suavemente Darlene se acercó y beso su mejilla haciendo que las mejillas de ambos se tornen rojizas debido a la vergüenza.

—Vamos—Aiden aprovechaba siempre esos pequeños momentos a solas que tenían para caminar con Darlene de la mano, era tan agradable escucharla hablar, porque Darlene era una chica bastante habladora. Con una sonrisa en su rostro Aiden miraba al frente escuchando esa voz suave y melodiosa que poseía su amada. Él ya deseaba el día en que pudiera desposarla como desde hace tiempo había querido, hacerla su esposa, hacerla su mujer.

Cuando estaban llegando ambos soltaron la mano de otro y de manera natural caminaron por mucho tiempo hasta que Darlene estuvo en su humilde casa. A pesar de que su padre no poseía un empleo en que se ganara mucho dinero, la casa era acogedora. Darlene solo tenía una hermana, bueno, si se le puede llamar hermana a su melliza que la detestaba. Debby siempre hacia algo para culparla, para ridiculizarla y lo peor, era la favorita de su padre, esa era la razón por la cual Darlene no la soportaba. Su padre mimaba de vez en cuando a Darlene, pero no como a Debby, ella era la luz de sus ojos.

Algo cansada Darlene se despidió de Aiden y caminó al interior de la casa esperando ver a su hermana con los vestidos más preciosos y una sonrisa de suficiencia demostrándole que ella nunca tendría lo que ella sí, cosa que a Darlene no le importó. Debby era fanática de que todo lo de Darlene termine en sus manos, lo único que no había podido lograr era ese chico Aiden al cual catalogaba como un gran idiota que no sabía lo que hacía al rechazarla.

Al estar dentro Darlene se llevó la sorpresa de que toda su familia estaba reunida. Su madre la miraba con una sonrisa que la puso tensa enseguida. Su padre solo la miraba con algo extraño en los ojos y su hermana victoriosa.

—Qué bueno que llegaste Darlene, esperábamos por ti—Darlene sintió que el aire se le iba del cuerpo, un presentimiento raro se apoderó de ella. Era consciente de que a ella no le iba gustar lo que iba a escuchar más adelante.

—¿Si, padre?—camino hasta sentarse en el único lugar vacío que había—¿pasa algo?—preguntó la azabache mirando a su padre que poseía la misma mirada de antes, como si un trofeo estuviese frente a él.

—Sabes que la situación en la familia está delicada—ella asintió—es por eso que tu madre y yo te seleccionamos un esposo para que nos pueda ayudar—Darlene se levantó deprisa al escuchar las palabras de su padre, su rostro estaba desencajado mirándolo como si hubiesen enloquecido y a ella no le consultaron eso.

—¿Qué?—preguntó la azabache con voz ronca gracias a la presión en su pecho y a las lágrimas que querían dejarla para ir lejos de sus ojos.

—La persona con la que te casarás es un hombre rico, uno de los dueños de las fábricas más ricas de todo el lugar, se comenta que sus fábricas están en el extranjero también. Ese hombre nos dio por ti una cantidad que nos servirá por diez años y viviremos no como apestosos, como lo hacemos ahora, viviremos más refinados, ¿lo entiendes verdad? Además, escuché que es hermano del príncipe del Oeste, siendo sincera no sé mucho del hombre—Darlene había visto esa mirada antes en las personas del pueblo que se dedicaban a apostar, era la mirada de la codicia la que veía en los ojos antes cálidos de su padre.

—Sabes que amo a Aiden, ¿cómo me puedes hacer esto?—preguntó sintiendo nuevamente una presión en el pecho, su padre solo la miraba.

—Ese muchacho no te dará nada, es un muerto de hambre, es imposible que lo deje casarse con mi hija—Darlene negó lentamente.

—¿Me hará infeliz solo por poder y riquezas?—suavemente limpió la traidora lágrima que se marchó para bajar por sus mejillas.

—El amor viene después cariño, ya está decidido. Mañana vienen a buscarte, no hay nada más que hablar—sentenció el padre de la chica.

—No me casaré con ese señor, no lo haré, amo a Aiden y...

—Y si no te casas se lo diré al señor ¿sabes para qué?—preguntó cerca del rostro de su hija—para que lo maten y así no tengas otra opción. Puedes retirarte hija—aborreciendo a su familia, Darlene se alejó de ese lugar, mirando a su hermana sonreírle de manera arrogante.

“Siempre yo, nunca ella, en esta familia me detestan”.

También te puede gustar

Portada de la novela Casada Con El CEO Cruel (La venganza)
9.5
Impulsado por una promesa del pasado, un hombre inicia su venganza a los veintitrés años contra el culpable de la muerte de su hermana. Su plan consiste en usar a la hija de su enemigo, obligándola a procrear para luego quitarle a su bebé tras el nacimiento. Sin embargo, el destino interviene en su cruel misión de represalia. Lo que comenzó como un frío acto de odio se transforma cuando el amor surge, haciendo que su oscuro objetivo fracase.
Portada de la novela DIOSES DESTRUCTORES
8.7
La Tierra enfrenta su hora más oscura tras la invasión de una fuerza divina implacable que amenaza con la extinción total. Alex, un joven universitario, se ve sumergido inesperadamente en un conflicto bélico ancestral que ha perdurado por diez mil años. Para salvaguardar nuestro mundo de estos dioses perversos, deberá encarar desafíos letales. Su objetivo es frenar la devastación global, aunque ello implique sacrificar su propia vida en la batalla.
Portada de la novela En el corazón de la Mafia.
8.5
Olivia Martin sobrevive en una jaula de oro bajo el dominio de Esteban Bellancinni, un criminal letal conocido como el Diablo que la trata como un simple objeto. Tras la fachada de opulencia, ella oculta un profundo deseo de libertad. Su destino cambia al conocer a Jarvis Fenton, el enigmático guardaespaldas de su opresor. Movido por los ruegos de Olivia, Jarvis decide arriesgarlo todo en una peligrosa travesía de pasión y traición contra su propio jefe.
Portada de la novela La Escritora Del Diablo
8.4
La escritora Daphne Ávalos cae en las redes de Gael Devereux, un déspota y poderoso CEO que la mantiene cautiva bajo una orden implacable. Para recuperar su libertad, ella debe escribir la biografía del magnate, enfrentándose a sus abusivas reglas en una mansión vigilada. Pese al encierro, surge una química peligrosa entre ambos. Sin embargo, Gael esconde un nexo mafioso y un plan de venganza donde el pasado de Daphne es la pieza final para poseerla.
Portada de la novela LA SIRVIENTA DEL REY ALFA
8.6
Emili soporta una existencia de miseria y maltratos bajo el yugo de Alfas despiadados, hasta que su destino se entrelaza con Alaric. Este temido Rey Licán la reclama al nacer entre ellos un vínculo prohibido. Rodeada por la amenaza constante de demonios y vampiros, ella descubre que posee una sangre con un poder legendario. En un mundo al borde de la guerra total, el secreto que guarda su linaje podría desmoronar la paz de todos los reinos.
Portada de la novela Lamento el daño
8.9
Cinco amigos inseparables, curtidos en el peligroso entorno de las apuestas y los combates clandestinos, ven sus vidas transformadas por un error del corazón. Samuel, Ernesto, Emmanuel, Egan y Alexey caen ante un sentimiento inesperado por cinco jóvenes de su círculo íntimo. Su soberbia se quiebra tras herir a quienes más valoran, iniciando un duro proceso de redención. Esta es una travesía de sanación para recuperar el perdón y la unidad familiar.