Portada de la novela En el corazón de la Mafia.

En el corazón de la Mafia.

8.5 / 10.0
Olivia Martin sobrevive en una jaula de oro bajo el dominio de Esteban Bellancinni, un criminal letal conocido como el Diablo que la trata como un simple objeto. Tras la fachada de opulencia, ella oculta un profundo deseo de libertad. Su destino cambia al conocer a Jarvis Fenton, el enigmático guardaespaldas de su opresor. Movido por los ruegos de Olivia, Jarvis decide arriesgarlo todo en una peligrosa travesía de pasión y traición contra su propio jefe.

En el corazón de la Mafia. Capítulo 1

Olivia sonrió, feliz de ver las múltiples preparaciones que hacía su madre para celebrar su cumpleaños. Al fin habían llegado los anhelados dieciocho, le daba la bienvenida a la mayoría de edad, más entusiasmada y alegre que nunca.

—¡Pero qué preciosa está mi nena! —le dijo su padre, abrazándola—. Supongo que son los dieciocho, estás radiante hoy.

—Estoy igual que todos los días —dijo riendo.

—Papá dice la verdad, Olivia —dijo Lucero, su pequeña hermana—. Estás muy bonita hoy.

—Gracias, Lucero —le sonrió feliz. Su hermana de nueve años, con sus grandes ojos oscuros y abundante melena, era su adoración y la promesa de la belleza de la familia.

—Estoy feliz —rió Olivia—. Esta noche vendrán mis amigos y estoy segura de que la pasaremos genial, este será el mejor cumpleaños de toda mi vida.

—No siempre se alcanza la mayoría de edad —su madre le besó la mejilla con ternura—. Estamos orgullosos del esfuerzo que has hecho, y de que te graduarás con honores.

—Tengo todo lo que necesito. Ustedes son mi fuerza y ya lo verán, seré una excelente profesional y muy pronto tendremos una mejor vida —sonrió—. Juntos podemos lograrlo.

—Claro que sí, mi amor. Podremos hacerlo.—Roberto —la mujer le habló a su esposo—. Necesito que me lleves al pueblo, tengo que comprar algunas cosas para decorar el pastel y algunos pasabocas que hacen falta.

—Claro que sí, mi amor. Vamos.

—Yo iré con ustedes —dijo Lucero.

—Deberías quedarte con tu hermana, Olivia necesitará de tu ayuda para prepararse.

—No es necesario que Lucero se quede —dijo Olivia—. Puedo apañármelas sola, mientras ustedes vuelven. Iré a alistarme ahora.

—Gracias, Olivia —sonrió su madre.

Olivia fue a su habitación. Se duchó rápidamente, se colocó el sencillo vestido que su madre había cortado y diseñado para ella, y se puso unas zapatillas nuevas. Se miró en el espejo, haciendo un mínimo esfuerzo en su cabello y maquillaje. Era bonita, lo sabía, pero ese día solo quería estar lista para recibir a sus invitados.

Decidió ir a revisar los preparativos, aunque todo estaba ya muy bien organizado por las maravillosas manos de su familia.

Un llamado a la puerta la sobresaltó. Aún era temprano para que llegaran los invitados; seguramente sus padres habían olvidado las llaves. Se apresuró. En cuanto abrió la puerta, se quedó de piedra.

—Hola, Olivia.

—Santiago —lo miró sorprendida—. No me he portado tan mal como para recibir a la policía en mi casa —dijo con una tierna sonrisa, pero el joven no sonrió. —¿Qué sucede?

—Siento mucho ser yo quien te dé esta noticia, Olivia, pero recibimos un llamado para atender un accidente en la vía... el auto de tu padre.

—¿Qué? —lo miró con ojos enormes.

—Otro conductor lo golpeó por el lateral.

—Eso no puede ser cierto —gimió horrorizada, con sus ojos llenos de lágrimas.

—Lo lamento, Olivia, este tipo de noticias me rompen el corazón —Santiago, un hombre alto, fornido, rubio y de ojos verdes, la miraba con pesar.

—Por favor, llévame al hospital, necesito verlos, necesito ver a mi hermana... —gimió desconsolada.

—Olivia... ellos perdieron la vida. —Ella se alejó de él como si la hubiese golpeado, lo miró fijamente mientras sus ojos se llenaban de amargas lágrimas.

—Eso es men... mentira...

—No lo es. Quisiera decirte que no lo es. Tu padre... Lucero, ella... tu madre... Los tres , ya no están, Olivia.

Ella se llevó una mano al pecho y sintió como si hubiese dejado de respirar. Ojalá hubiese impedido ese viaje. Ojalá hubiese rogado para que Lucero se quedara. El día más feliz de su vida acababa de transformarse en el peor de todos. No tenía familia, no tenía padre, ni madre, no tenía a su pequeña hermana... La oscuridad comenzó a engullirla y se desmayó.

Olivia abrió los ojos con dificultad, llevándose una mano a la cabeza. Estaba acostada en el sofá de su casa.

—¿Olivia? —escuchó la voz preocupada de Santiago. La realidad la golpeó.

—¿En realidad… sucedió? —preguntó mientras sus ojos se llenaban de lágrimas—. ¿Se fueron… los tres?

—Lamento esto, Olivia —el oficial de policía colocó una mano en su hombro—. Sé que este es un golpe muy duro.

—¡Estoy sola! —gimió con desconsuelo, cubriendo su rostro. Sus sollozos desgarradores llenaron la casa.

—Olivia, debe haber algún familiar que pueda ayudarte con los preparativos funerarios. No es adecuado que estés sola.

—Solo tengo a un tío —gimoteó—. Mi tío Leonardo.

—¿Quieres que lo llame yo? —la miró con ternura.

—Creo que... debería llamarle yo. —Secó sus lágrimas.

Con dedos temblorosos, Olivia marcó el número. Su prima, Violeta, contestó alegremente para desearle feliz cumpleaños. Olivia rompió a sollozar con fuerza.

—Ha pasado algo horrible, Violeta —sollozó—. Tuvieron un accidente... ellos se fueron, los tres se fueron y me dejaron sola.

Aquella misma noche, sus tíos, Leonardo y Leonor, junto con Violeta, llegaron. Se encargaron de todos los preparativos. Olivia estaba en shock y agradeció el apoyo, sin fuerzas para tomar las riendas. Violeta se mostró solidaria, sosteniendo su mano casi todo el tiempo.

Dos días después, se llevó a cabo el sepelio: dos urnas marrones y, en medio, la pequeña urna blanca. Era la imagen más dolorosa y amarga de su existencia.

Regresaron a casa. Olivia ya no lloraba, solo estaba vacía y apagada.

—Olivia —la llamó su tío, con ojos serios e implacables—. Mañana temprano nos iremos a la ciudad.

—Tío... yo preferiría quedarme.

—No te haría bien estar sola en esta casa llena de recuerdos. Lo mejor será que vengas un tiempo con nosotros.

—Pero, yo no...

—Olivia, lo último que quiero en este momento es tener esta conversación. Mañana a primera hora nos marcharemos. Ve y haz un par de maletas. Violeta te ayudará.

Olivia asintió y se marchó a su habitación. Unos minutos más tarde, Violeta entró y se sentó junto a ella.

—Será lo mejor, Olivia, no es bueno que estés aquí sola.

—Siento que... no sé quién soy, no sé qué hacer. Es como abandonar mi casa.

—No debes preocuparte, te prometo que cuidaré de ti —los hermosos ojos verdes de su prima estaban fijos en ella—. Mi padre tiene un carácter difícil, pero superaremos esto juntas.

—Si creen que será lo mejor, está bien —dijo angustiada.

Cuando el sol se filtró por la ventana, emprendieron el viaje a la ciudad. Con cada kilómetro que se alejaban, más tristeza cargaba Olivia, sintiendo que un enorme vacío la consumía.

Despertó cuando Violeta la llamó. El auto estaba estacionado frente a la bonita casa de sus tíos, un claro contraste con su hogar humilde.

—Hogar, dulce hogar —dijo su tío—. Bien, Olivia, puedes ubicarte en la habitación que está junto a la de Violeta. Es cómoda y con colores cálidos.

—Muchas gracias, tío.

Violeta la ayudó a subir las maletas. La habitación era cómoda, aunque decorada en tonos pasteles que parecían para una niña.

—Tiene un pequeño cuarto de baño. No es muy grande, pero...

—Que tenga un baño solo para mí, ya es más de lo que pude haber pedido. Gracias por todo el cariño —Olivia le dio un fuerte abrazo.

—Siempre voy a estar para ti, Olivia. Siempre podrás contar conmigo —Violeta la rodeó de forma protectora—. Ahora intenta descansar. Prepararé el almuerzo.

Olivia tomó una rápida ducha, se puso un pijama que su madre había cosido con sus propias manos y se metió bajo las sábanas, diciéndose que debía dormir un poco. El sueño la venció al instante.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de En el corazón de la Mafia.

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Amores En Torneios
9.3
Lo que comenzó siendo un simple trabajo de niñera dio un vuelco drástico al estallar la pandemia. Quedé confinada en una casa del lago junto a tres hombres magnéticos. Bryce, el artista millonario, busca en mí su musa perdida; Liam, un seductor británico, me desafía constantemente, y Pax, el ingenioso contador, me conquista con su humor. Entre el cuidado del bebé y noches de pasión, formamos un refugio pasional mientras el mundo exterior colapsa.
Portada de la novela  Destinados a al amor
8.8
En esta historia de romance y drama, el destino entrelaza las vidas de dos seres totalmente distintos. Él es un hombre humano que vive atormentado por profundas heridas del pasado. Ella, una valiente leona, dedica su existencia a proteger y mantener a sus hermanos. Pese a que él personifica todo lo que ella desprecia, termina siendo su complemento ideal. Un encuentro visual inesperado una noche unirá sus caminos de manera definitiva para siempre.
Portada de la novela Me clasifiqué entre los tres primeros en la lista de ricos del país
9.4
Tras recibir un diagnóstico de tumor cerebral, la protagonista descubre que su esposo, Ethan Wood, le es infiel con su propia agente. Ante la traición, decide divorciarse y reinventarse en los sectores de la inversión y el arte. Su éxito financiero es tan arrollador que alcanza el podio de la riqueza en Preayork. Mientras sus rivales celebran su supuesta agonía, un giro médico inesperado revela que su enfermedad terminal fue un error de diagnóstico.
Portada de la novela La Hacker del Mafioso
8.8
Una hábil hacker vive atormentada por los errores de su pasado tras una fachada de total inocencia. Su destino se complica al conocer a un influyente magnate que oculta su verdadera identidad como jefe de la mafia. Aunque provienen de entornos distintos, la atracción y el riesgo los unen en una red de secretos. En esta trama de suspenso y acción, ambos deberán enfrentar peligros mortales. ¿Podrá su amor sobrevivir al choque de sus oscuros mundos?
Portada de la novela La Hija de mi mejor amigo, Mi obsesión
8.9
El influyente político Dorian Langdon, de 43 años, comparte un vínculo fraternal con el magnate Gideon Marlowe. Tras la pérdida de su madre, Elektra Marlowe vuelve con su padre, aunque su anhelo de independencia la impulsa a escapar. Oculta tras un alias, se convierte en la figura central de un exclusivo club nocturno. En ese lugar, Dorian cae rendido ante ella sin saber quién es. Al revelar su identidad, luchará entre la lealtad a su amigo y una obsesión prohibida.
Portada de la novela la Zarina y el Capo
9.1
Annika Kjaer, una mujer de gran corazón dedicada al bienestar de los suyos, ve cómo su realidad se transforma tras el encuentro con un desconocido. Este hombre le revela una verdad oculta sobre sus orígenes que la empuja a tomar una medida drástica, adentrándose en un entorno cargado de riesgos. En este escenario hostil, ella enfrentará el dilema de ganarse el respeto de sus aliados o provocar, con sus decisiones, la destrucción total de su mundo.
Capítulos
Leer ahora
Compartir