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Portada de la novela Enamorada de un Playboy

Enamorada de un Playboy

Thalía Mackenzie, una joven de diecisiete años, busca reiniciar su vida al mudarse con su madre. No obstante, la tranquilidad se desvanece debido a Max Rodríguez, un vecino insoportable que habita en el piso superior y se enfoca en molestarla constantemente. En este complejo escenario aparece su amigo cercano, Anthony Luna. Bajo el lema de que en el amor todo es válido, ambos enfrentarán el dilema de revelar sus sentimientos o callar para proteger su amistad.
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Capítulo 2

Me puse mi sudadera favorita y sali a leer.

Estaba a medio capítulo cuando derrepente cayeron de agua en mi rostro ¿¡Pero que rayos!? era demaciado temprano para que llovíera, mire hacía arriba y vi unos hermosos ojos azules, el dueño de esos hermosos ojos tenia mas o menos mi edad según yo.

-¿Que quieres? -Me pregunto mirandome a los ojos, quien se cree este imbécil, ¿No sabe de la existencia de las palabras llamadas "Modales" o que?

-Fíjate, me estas tirando agua. -Me queje y vi una cubeta con agua, creo que estaba limpiando o algo asi.-Demonios!!! grite como una loca, el idiota de arriba me habia tirado el balde de agua encima.-Oye pedazo de imbe...

-No termine de hablar por que el idiota habia cerrado la puerta de su balcon dejandome con las palabras en la boca.

Ah no, esto no se va a quedar asi, nadie se mete con Thalía Mackenzie, lleve una cubeta con agua y me fuí al piso de arriba donde se encontraba el chico que origino mi mal humor, toque el timbre y a los dos miniutos me habrieron la puerta.

-Hola señorita, buenos dias ¿Que se le ofrece?-Me pregunto una señora que parecia ser la madre de ese idiota, me observaba rara, como no si estaba mojada.

-¿Se encuentra su hijo? le pregunte amablemente- Claro hija, ahorita lo llamo- dicho aquello entro y dejo su puerta entreabierta y escuche que llamaba a un tal Max supongo que era el nombre del idiota que me habia tirado agua, después de unos largos minutos me habrieron y salió ese idiota.

-Hol...-No lo deje terminare hice lo mismo que el habia hecho conmigo.Bestia esto te pasa por tirarame el agua y arruinar mi libro, le dije molesta.-¿Que diablos te ocurre a ti? -que descarado todavia se atrevio a hablar. ¡Cállate que todavia me debes un libro! -¿Así que tu eres la nueva inquilina del piso de abajo? no estas nada fea.

-¿No podrias ser mas imbécil?, lo mandé a la chingada y me fui ha mi piso, si seguia con la ropa mojada de seguro terminaria resfriada.Al menos habia valido la pena, ese estúpido me había declarado la guerra y yo estaba dispuesta a contratacar.

***********************

A la mañana siguiente.....

—¡Ándale kenzie apúrate! —odio cuando Erick me llama kenzie pero lo que más odio es que me apuren, pero no es mi culpa la verdad me había quedado dormida, Erick siguió llamándome, mi madre desde que vivimos según ella yo no salía mucho del cuarto, así que le dijo a Erick que me sacara a conocer la ciudad y a él se le ocurrió según él la mejor idea era presentarme a sus amigos, no me importaba mucho pero mamá me obligó.

—Listo- dije saliendo de mi habitación, me había tardado bañándome y aproveché para arreglar algunas cosas de mi cuarto.

—bueno mamá ya me voy, me despedí- adiós señor Marco- le dijo al novio de mi mamá.

Erick también se despidió de su padre y de mi madre, y apenas que terminó despedirse nos fuimos, y empezó mi tortura.

—creo que tus amigos están tardando un poquito ¿No crees? –le pregunté molesta.

Qué responsable son esos amigos de Erick, estamos en un café cerca de casa, teníamos una hora esperando y todavía no llegaban.

—Lo siento se me hizo tarde.

—Hasta que por fin se dignó de llegar alguien, aunque todavía faltaba el otro inresponsable.

—Sian ella es Thalía Mackenzie, Kenz el es Sian —nos presentó Erick, su amigo, el era alto, ojos color miel y su piel morena muy guapo por cierto.

–Hola, un gusto conocerte lo saludé.

-y el de atrás es Max- dijo Lucas al chico que recién llegaba, no le presté mucha atención, me dio dolor de cabeza al recordar ese nombre, qué era el mismo de la persona que me había dado la mejor bienvenida del mundo entero, imbécil.

-Hola vecinita- me saludó el idiota de Max mirándome con esos hermosos ojos azules que él tiene.

¿Qué? ¿Hermosos? Digo horribles ¡Sí! Horribles.

–Hola bestia- le dije con total desaprobación.

-¿Ustedes ya se conocían? —nos preguntó Erick

—claro, te cuento, el primer día que llegue, a tu amigo se le ocurrió la increíble idea de traerme agua como bienvenida- dije con sarcasmo.

–¿Enserio? —pregunto Sian conteniendo la risa, ¿Acaso era tan difícil de entender?

—sí lo hice porque es..

—¡Ya no me importa porque el hiciste! Pero que no se te olvide que me debes un libro- le grité te molesta.

—tranquila princesa- dijo Max ¿Y a este que le picó o qué? Quién rayos se cree para ponerme apodos.

-tengo nombre ¿Sabes? —le dije, no me gusta que me pongan sobrenombres.

—Lo sé.

—¿Y a qué se debe que me llames princesa? —pregunté curiosamente.

—pues cuando te conocí llevabas puesta una cadena por cierto muy bonita de la princesa Elizabeth.

—no sabía que veías anime, pero eso no me importa, el punto es que no quiero que me llames así— le dije sería.

—como tú digas princesa- qué terco por el amor de Dios.

Al instante la mesera vino y pidió nuestras órdenes, todos pedimos otra chocolate y y unos jugos.

—Bueno Thalía ¿Tienes novio? –me preguntó Sian después de unos minutos en silencio.

—No

–¿Hace cuánto tiempo no tienes novio?

—desde hace 17 años respondí.

-¿Hace 17 años? -preguntaron todos sorprendidos.

—nunca he tenido novio así que no se burlen -admití

-¿Has dado tu primer beso? -tú qué crees, Erick a veces se pasaba de idiota pero obvio si nunca he tenido novio nunca he dado un beso.

-No- después de eso la mesera trabajo nuestros postres.

-¿Cuándo fue tu primera vez? - casi me ahogo al escuchar eso.

—¡¿Esto es un interrogatorio o qué?! -pregunté, sentí arder mis mejillas, a quién se le ocurre preguntar algo tan personal, solo a idiotas por supuesto.

—No me digas que eres.... –Este Erick si que habla de más.

–¡Cállate! -sabía que era mala idea venir con Erick, gracias mamá.

—No ¿Enserio? ¿Tú?

—¿Por qué o qué? –estos no se cansan ¿Verdad?

–¡Porque no y punto! —ya empezaba a molestarme

–Bueno,  cambiando de tema  ¿a qué sí tuto vas a ir Thalía? Preguntó Sian, al fin se había rendido.

—Pues mira no se, mi madre dijo que iría con él y pues yo no tengo problema así que estudiar y con él — dije segura, la verdad que yo quería ir a otro instituto pero mamá se negó quería que estudiará con Erick sí o sí y ya no me quedo otra acción que aceptar.

—Entonces estudiaremos juntos —dijo feliz Sian, lo que me faltaba, soportarlos en instituto sin duda es si va a ser el mejor año de mi vida ¿No podría empeorarse más mi vida?

—Yo también estudiaré con ustedes –pues sí empeoró, Max también estudiaría con nosotros en aquel momento quería evitar del enojo.

—Bueno Thalía nos vemos el lunes en clases -se despidió Sian.

–yo también me voy, bueno adiós princesa nos vemos en clase -Max no se cansa de apodos ¿Verdad? Algún día se dignara llámame por mi nombre.

Todos se fueron a sus casas él y yo estábamos en la nuestra, el en la cocina comiendo como siempre, yo acostada en mi cama leyendo un libro a punto de irme a dormir pensándo lo horrible que sería este año.

Querido universo Gracias, en serio te lo agradezco por esto no sabes lo feliz que estoy, ¡Claro que no! Ya mandé todo lo que se suponía que sería mi hermoso año a la basura.

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