Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela  Cuando la Verdad Emerge

Cuando la Verdad Emerge

Pasé dieciocho años en un orfanato antes de vivir con mi hermano Javier, pero su novia, Sofía, arruinó mi mundo. Mediante calumnias y falsas denuncias de agresión y aborto, logró que mi familia me odiara hasta que me mató. Tras un lustro, un youtuber apodado El Búho halla mi diario y varias cintas en una mansión desierta. Desde el reino de los muertos, mi testimonio regresará para exponer la maldad de esa mujer y revelar la verdad en Jerez.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Avancé por el pasillo de la villa, el haz de mi linterna cortando la oscuridad. El aire era pesado, olía a moho y a tristeza.

"Esta era su habitación", dije a la cámara, enfocando una puerta entreabierta. "La habitación de Elena".

El chat se llenó de comentarios morbosos.

"¿Encontraron el cuerpo ahí dentro?"

"¡Búho, busca fantasmas!"

Empujé la puerta. La habitación estaba destrozada. Muebles volcados, un espejo roto en el suelo, y en las paredes... arañazos. Largos y desesperados arañazos que recorrían el papel pintado descolorido.

"Vaya...", susurré, pasando la linterna por las marcas. "Parece que alguien no quería estar aquí".

El chat, que hasta ahora había sido un hervidero de odio, guardó un silencio momentáneo. El horror visual de la escena pareció calmar incluso a los más cínicos.

Pero el silencio no duró mucho.

"Seguro que los hizo ella misma en un ataque de locura".

"¡Claro! Era una drogadicta, ¿no? Estaría alucinando".

"Esa mujer era puro teatro. Siempre queriendo llamar la atención".

Negué con la cabeza, una mezcla de frustración y pena creciendo en mi interior. ¿Cómo podía la gente ser tan cruel?

De repente, una voz incorpórea, un susurro femenino apenas audible, pareció flotar en el aire.

"Ayúdame...".

Me quedé helado. "¿Habéis oído eso?", pregunté a mi audiencia.

El chat se dividió. Algunos decían que no habían oído nada, otros juraban que sí.

Fue entonces cuando mi pie tropezó con algo debajo de la alfombra raída. Me agaché, apartando la tela polvorienta.

Era un ordenador portátil. Viejo, cubierto de polvo, pero intacto.

"¿Qué tenemos aquí?", dije, levantándolo para que la cámara lo viera bien. "Un tesoro inesperado".

Un escalofrío recorrió mi espalda cuando, al abrirlo, la pantalla parpadeó y se encendió. Mostraba un simple archivo de texto abierto, como si alguien hubiera estado escribiendo justo antes de...

"Es un diario", dije, mi voz temblando ligeramente. "El diario de Elena".

La curiosidad venció al miedo. Me senté en el suelo, coloqué el portátil en mi regazo y empecé a leer en voz alta.

"23 de abril. Hoy es el día más feliz de mi vida. Mi hermano, Javier, me ha encontrado. Después de dieciocho años en el orfanato, por fin tengo una familia. Un hogar".

"Javier es mi héroe. Me ha traído a esta casa enorme, un palacio. Todo es tan diferente... la ropa, la comida, la forma en que la gente habla. A veces se ríen de mi acento, pero Javier siempre me defiende. Me dice que soy su hermana, su sangre, y que nadie volverá a hacerme daño. Él es mi ancla en este nuevo mundo. Lo quiero más que a nada".

La inocencia y la gratitud en esas primeras líneas eran palpables. Un nudo se formó en mi garganta. Esta no era la voz de un monstruo. Era la voz de una niña perdida que por fin había encontrado su lugar.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cíclo de Muerte
8.3
Sofía Romero padece una tortura infinita bajo el mando del despiadado Padre Mateo, quien utiliza un Sistema digital para reiniciar su vida tras cada muerte. Al descubrir que su agonía busca transformarla en un recipiente para un alma del pasado, Sofía decide rebelarse. Su único objetivo es rescatar a su hermano Miguel de este ciclo macabro y huir de la farsa. Pero la obsesión de Mateo es total, y el destino la obligará a enfrentar una realidad aterradora.
Portada de la novela El Corazón Traicionado
8.6
El aire del santuario vibraba con el poder del Corazón de la Tierra, un zumbido que sentía hasta en mis huesos. Era la ceremonia anual de bendición, y como curandera y elegida, canalizaba su energía para sanar a mi gente, hasta que un grito rompió la solemnidad. "¡Traición!" Era Estrella, mi propia hermana, señalándome con un dedo tembloroso, su voz llena de un dolor que parecía real. "¡Luna! ¡Has profanado este lugar sagrado!" Me acusó de entregarme a las artes oscuras, de traer un chamán de la sombra para robar el poder del Corazón. Un murmullo de horror recorrió la sala y el Gran Consejo de Ancianos se levantó. Miré a mi hermano Sol, buscando apoyo, pero sus ojos reflejaban horror y duda. El Anciano Sol sentenció: "Has traicionado nuestra confianza, has traicionado a la Tierra misma." No hubo juicio, solo la acusación de mi hermana y la condena del Anciano. Fui declarada culpable y desterrada por quinientos años a las Tierras Áridas, ese infierno del que nadie regresa. "¡No! ¡Soy inocente!" grité, pero los guardias ya me sujetaban. Me arrebataron mis dones curativos, mutilaron mis manos, y quemaron mis tatuajes sagrados, despojándome de todo. Quinientos años fui una vasija para espíritus de arena, pariendo criaturas deformes. Cuando el Anciano Sol vino a rescatarme, no era más que una bestia salvaje y rota. De vuelta en el templo, me arrastré para comer como un perro, mientras mi hermano Sol y el Anciano Sol me veían con asco. "¿Qué te pasa? Deja de actuar así", me dijo Sol. Me tildaron de actriz, incapaces de comprender mi trauma. Fue entonces cuando la verdad me golpeó: en los ojos de Estrella no había dolor, sino triunfo. Ella lo había orquestado todo, por envidia, y ahora sus cómplices me sometían a nuevas crueldades. Me golpeé la cabeza contra la pared, deseando el fin. No morí, pero la vieja Luna sí. Años después, cuando la verdad sobre Estrella salió a la luz, Sol y el Anciano Sol me buscaron. Pero ya era una chamana errante, libre, y los rechacé. "Algunas heridas, simplemente, no se pueden perdonar."
Portada de la novela El Sacrificio Supremo de una Esposa
8.6
La vida de Érika se torna una pesadilla tras un incidente menor de su hermana Jimena en una gala. Los guardias de Diamante Garza atacan brutalmente a la joven ante la mirada gélida de Álex Rivas, esposo de Érika y jefe de seguridad de la agresora. Álex encubre el crimen con amenazas de muerte y somete a su mujer a tormentos físicos y psicológicos atroces. El horror llega al límite cuando él la obliga a una histerectomía sin anestesia por lealtad a su jefa.
Portada de la novela Escapando de Su Obsesión, Encontrando el Amor
7.9
Tras reencarnar para evitar que Alejandro, mi prometido, volviera a dejarme morir, mi realidad se torna en una pesadilla. Él regresa antes de lo previsto con su amante Valeria y, lejos de haberme olvidado, me recuerda para atormentarme. Alejandro destruye el legado de mis padres y me humilla cruelmente. Por intentar defenderme de Valeria, acabo encerrada en un sótano bajo torturas eléctricas. Mi segunda vida es ahora un infierno del que no puedo escapar.
Portada de la novela Hombres condenados
8.8
Tres combatientes marcados por el tormento atraviesan tierras plagadas de entidades demoníacas, anhelando purgar sus pecados. Ante la inminente guerra contra la oscuridad, surgen unas misteriosas mujeres decididas a adueñarse de sus espíritus. En una atmósfera de terror y aventura, estos guerreros enfrentarán el veredicto de quienes buscan su perdición, luchando por sus vidas y su salvación antes de que el enfrentamiento final decida el destino de todos.
Portada de la novela Luciérnaga. La herencia de Antonio
9.5
Bajo el temporal venezolano, una fortuna inmensa desata una ola de codicia y horror. Mientras el volumen Luciérnaga relata historias de sombras y claridad, una dinastía se fractura por un patrimonio mundial. En medio de opulencia y palacios, el criminal apodado El Vengador busca aniquilar a todo competidor. En esta trama de engaños, pasión y sangre, un sucesor falso usurpa el puesto del heredero real, quien vigila oculto para recuperar lo que le pertenece.