Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Cautiva del Alfa

Cautiva del Alfa

Tras ser traicionada por su esposo y despojada de su corona, una reina omega de sangre pura languidece en una celda. Sus hijos, decididos a salvarla, suplican la ayuda del alfa que lidera a sus enemigos. El guerrero acepta el rescate, pero impone una condición innegociable: ella deberá someterse a él totalmente. Aunque juró no volver a pertenecer a ningún hombre, ahora se debate entre recuperar su libertad o ceder ante la pasión del hombre que la reclama.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El calor era sofocante. Su garganta dolía al tragar debido la sed, no recordaba la última vez que el preciado líquido había pasado por ella. Los grilletes rozaban la piel abierta de sus muñecas y tobillos estremeciendo todo su cuerpo. Los latigazos en su estómago se multiplicaban a cada segundo quitándole la respiración.

Su barriga, que había crecido en los últimos cuatro meses, manteniendo en ella su próximo cachorro, ahora estaba perdiendo grosor tras un charco de sangre debajo de sus piernas. No le importó, tal vez así era mejor, su cuerpo estaba tan débil que terminar un embarazo le sería imposible. Si solo todo desapareciera

¿Qué había hecho para merecer aquello?

***

-¿Crees que estén mintiendo?- Hades se recostó contra su asiento de terciopelo rojo mirando a Siran, su beta, indiferente.

-Parecían desesperados, pero pudieran ser muy buenos actores-

-Hay algo en su historia que no cuadra en todo esto-

-Concuerdo con usted. Hablan de su madre como si aún estuviera viva. Hace años se esparció el rumor de que la reina de la Manada Gris y única omega pura había muerto dando a luz a su primogénito. Pero ahora vienen ellos alegando, que al parecer, la historia es mentira-

-De que son hermanos lo son. Su olor es parecido- Hades se masajeó el ceño.

-¿Y si es un truco de Rudoc? Ya lleva bastante tiempo detrás de su trono, y quizás usa a sus hijos para ablandarlo. Sabe que usted es deb...-

-Cállate Siran- Hades lo miró molesto.

Había intentado tener sus propios hijos hacia años pero en todos sus intentos había sido por gusto, si la mujer no quedaba embarazada, abortaba en los primeros meses, o la cría nacía muerta. El doctor de la manada le había dicho que su esencia era demasiado fuerte y los vientres lobunos no eran capaces de sostenerlo. Hades había perdido la esperanza de tener su propia descendencia hacia mucho. Debido a eso apreciaba los cachorros de la manada, incluso haciendo pensar que eran su debilidad. Y su beta era uno de ellos.

-Lo siento alfa, no quería incomodarlo-

-Llama a mi hermano- cambió de tema- Tengo una misión importante para él-

Minutos más tarde un hombre muy parecido a Hades hizo acto de presencia. Era alto, de complexión musculosa, de tez clara que contrastaba con el abundante cabello tan oscuro que se volvía azulado. La única diferencia entre ambos es que este lo llevaba relativamente corto y peinado hacia atrás, mientras su hermano mayor lo prefería largo mostrando las ondulaciones naturales que cualquier mujer envidiaría.

-¿Cuál es su pedido, mi alfa?- a pesar de ser familia, Leoxi mantenía un respeto absoluto por su gemelo.

-Tengo una misión importante, necesitó el mayor sigilo y rapidez que me puedas dar-

-A sus órdenes-

***

Alan caminaba de un lado a otro dentro del cuarto donde los habían encerrado hacia dos días. Sabía que su padre no estaría interesado en su desaparición. Solían irse de paseo en los alrededores de los terrenos de la manada hasta una semana. Su padre sólo estaba pendiente de Rodrigo, su hermano mayor y primogénito, si el desapareciera como lo habían hecho ellos, si sería toda una locura.

-Ese bastardo ¿Cuándo nos piensa soltar?-

-Cuando dejes de hacer un trillo en el suelo-

Alan le gruñó a su hermano que estaba acostado en la cama de dosel mirando al techo aburrido.

-Acaso no te incomoda lo que puede estar pasando allá afuera ¿Y si nos usa de rehenes contra nuestro padre? Si no nos mata uno, lo hará el otro-

-Te recuerdo que vinimos aquí por la reputación que tiene el alfa Hades. No creo que lo haga-

-Con esos nunca se sabe. Llevamos dos días aquí encerrados y no nos dicen nada, solo comida y agua-

-Si nos fuera a tratar de rehenes nos hubiera encerrado mejor en una de sus mazmorras, estaría más tranquilo sabiendo que los hijos de su enemigo están bien resguardados, bajo sus garras-

Alan miró a Noa y se dejó caer pesadamente en la cama aguantándose la cabeza con las manos. No podía discutir con él. Su hermano era menor pero al parecer su cerebro era más grande porque era capaz de ver fantasma donde nadie más podía. Si decía que iban a estar bien, había un 95% de seguridad que así fuera.

-¿Crees que nuestra madre haya sufrido mucho?- Noa se incorporó sobre sus codos ante la voz ronca llena de preocupación

-Tú mismo viste en las condiciones en que estaba, ni siquiera el lobo más fuerte de la manada puede aguantar así tanto tiempo-

-¿Y si este alfa se reúsa a sacar a madre de ahí?-

-Pues tendremos que pensar en el plan B. Por el momento solo podemos rezar a la Gran Loba que la proteja y mantenga su vida, aunque sea un poco más-

También te puede gustar

Portada de la novela Besos Gélidos
9.1
Él partió con el corazón lleno de odio tras una vil traición, dejando atrás solo silencio. Mientras ella intentaba rehacer su vida, el destino forzó un reencuentro inesperado. En el día de su boda, el hombre regresa convertido en alguien cruel, dispuesto a destruir su felicidad y desmoronar su mundo. Entre tensiones y peligros, la verdad saldrá a flote. Solo entonces se descubrirá si el amor es capaz de redimir un alma consumida por el dolor y la venganza.
Portada de la novela Ceguera Parental: Mi Último Aliento
9.2
El alma de Ricardo contempla con horror cómo sus padres, un detective y una forense, examinan su propio cadáver sin identificarlo. Mientras ellos alaban a Miguel, su hijo adoptivo, desprecian los restos del protagonista creyéndolo un extraño. La verdad saldrá a la luz mediante una lista y un anillo, exponiendo la traición de Miguel y el favoritismo de unos progenitores que, al descubrir la identidad de la víctima, se hundirán en una culpa devastadora.
Portada de la novela El Destino de la Luna Rechazada
8.2
Yvette Presley es la única superviviente de su manada tras una masacre devastadora. Al cumplir dieciocho años, el dolor de la pérdida se intensifica cuando su propia pareja decide rechazarla cruelmente. Lejos de rendirse, este desprecio fortalece su voluntad para buscar un propósito mayor. Enfocada en potenciar sus habilidades, Yvette se prepara para ser una Luna poderosa. Quienes la traicionaron pronto enfrentarán las consecuencias de su implacable venganza.
Portada de la novela El Favor de La Dama Primera
8.8
El frío mármol del suelo me trajo de vuelta a la vida, un dolor sordo en el pecho, el único recuerdo de mi muerte. Había vuelto al día que lo cambió todo, a la Hacienda Valente, pero todo se sentía ajeno. Mi mente era un torbellino de sangre y traición: Ricardo, mi prometido, apuñalándome; Isabella, mi hermana adoptiva, con su falsa angustia; y mis propios padres, observando con fría indiferencia. Todo por ambición. Mi sacrificio como charra heroína, protegiendo a la Primera Dama de un toro furioso, no fue suficiente para ellos. Mientras yo luchaba por recuperarme, Isabella, a quien crié como mi propia sangre, usó mi nombre, mis caballos, mis trajes, para robar mi fama con la ayuda de mis padres. Luego sedujo a Ricardo, convenciéndolo de que yo quedaría lisiada y que ella era la mujer fuerte que necesitaba. El día que me recuperé, los encontré anunciando su compromiso. Mis padres sonreían, orgullosos de su "nueva y mejorada" hija. Cuando intenté exponer la verdad, me llamaron loca, celosa. En su boda, interrumpí la ceremonia, pero Isabella fingió un suicidio. Al intentar salvarla, Ricardo apareció. Viéndola "en peligro" por mi culpa, sacó la navaja ornamental de su traje de charro. "¡Arruinaste mi felicidad!", gritó, y me la clavó en el pecho. Morí en el salón de fiestas, con mis padres apartando la mirada. Pero ahora... ahora había vuelto. En mi cuarto. El mismo día del incidente con el toro. Escuché el bramido del toro, un grito agudo. No era el de la Primera Dama. Era el de Isabella. Mis padres la habían empujado a tomar mi lugar. Una sonrisa amarga se dibujó en mi rostro. Me levanté. La Sofía de dieciocho años me devolvió la mirada, con ojos que ya no tenían inocencia, sino la frialdad del acero y la sabiduría de una muerte dolorosa. Esta vez, no habría sacrificio inútil. No. Esta vez, habría justicia. Isabella, Ricardo, papá, mamá... Me quitaron todo. Me usaron, me desecharon, me mataron. He vuelto del infierno. Y les voy a hacer pagar. A todos y cada uno.
Portada de la novela Hija del rey del casino: la venganza
9.6
Tras enriquecerse en el casino, Smith Caldwell traiciona a Sofía Croft y la deja por otra mujer. Sin embargo, su fortuna desaparece pronto, llevándolo a entregar a Sofía a unos usureros para pagar sus deudas, bajo el pretexto de que su orfandad la deja indefensa. Lejos de acobardarse ante sus captores y el personal, la joven reacciona con una risa cargada de desafío y exige una reunión inmediata con el líder máximo de la organización.
Portada de la novela La presidenta esta confundida
8.9
Lucía Ferrer habita en una jaula de oro, sometida a los mandatos de su linaje y a una boda pactada. Sin embargo, su existencia cambia drásticamente al ser salvada de un ataque por Gabriel, un hombre que vive en la indigencia tras un pasado traumático. Esta conexión inesperada entre dos clases sociales distintas impulsa a Lucía a buscar su autonomía. Ambos deberán desafiar la ira de su familia y los estigmas del entorno para proteger un amor prohibido.