Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Casada Con El CEO. Es Solo Un Contrato ¿O Algo Más?

Casada Con El CEO. Es Solo Un Contrato ¿O Algo Más?

Emily Sinclair lo perdió todo: su hijo, su padre y su fortuna debido a una cruel traición. Decidida a vengarse, acepta un matrimonio falso con Franklin Robinson, un CEO tan frío como manipulador. En medio de su plan, la pasión surge y complica su odio. Todo cambia cuando ella queda embarazada y Franklin le ordena abortar. Ahora, Emily debe proteger a su futuro hijo y enfrentar al hombre que ama para consumar su justicia en un juego de deseo y poder.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Capítulo 01.

Sus ojos azul claro brillaban con nerviosismo mientras observaban el elegante salón, donde la luz tenue de los candelabros realzaba la belleza de la decoración que ella misma había creado con tanto esmero.

Emily había decidido viajar a Miami, a la casa de verano de su esposo, con la intención de sorprenderlo con una noticia que la llenaba de ilusión.

Con manos temblorosas, colocó las rosas en el jarrón del centro de la mesa, retrocediendo unos pasos para admirar su obra.

El delicioso aroma de la cena que había preparado se filtraba desde la cocina, pero antes de dirigirse a traer los platillos, un sonido inesperado la hizo detenerse en seco.

La puerta principal crujió al abrirse.

"¡Es él! ¿Tan pronto ha regresado de su reunión?"

Pensó ella, con su corazón latiendo desenfrenadamente.

Con la cajita rectangular bellamente decorada en la mano, Emily apagó las luces y se ocultó, deseando captar su sorpresa.

Pof~

Un estruendo resonó en el aire, como si algo pesado hubiera caído al suelo.

Emily, confundida, se acercó para encender las luces, pero antes de hacerlo, un segundo ruido, como un golpe contra la pared, la detuvo.

-Oh Dios, Gerald~ eres fantástico, me tienes loca, mi amor~ -una voz femenina, llena de deseo, rompió el silencio del salón oscuro.

El corazón de Emily se detuvo al reconocer esa voz... ¡era la de SU PRIMA!

-Hueles delicioso, Abril~ me gustas tanto~ -la voz de su esposo, el CEO Gerald Phillips, resonó en el aire.

El pánico se apoderó de Emily al darse cuenta de la traición que se desarrollaba frente a sus ojos.

¿Podría realmente romper la burbuja de felicidad que había creído vivir durante tres años de matrimonio?

Con la mano temblorosa, ella encendió la luz.

La escena que se reveló la dejó sin aliento: su prima semidesnuda, acorralada contra la pared, y su esposo besándola apasionadamente.

-¿Qué...? -susurró Emily, las lágrimas cayendo por sus pálidas mejillas.

-¡Emily! ¿¡Qué demonios haces aquí?! -Gerald la miró con rabia, frunciendo el ceño.

Sin pensarlo, Emily dejó caer la cajita sobre la mesa y, en un arranque de furia, tomó un florero y lo lanzó contra Gerald.

-¡¿QUÉ HACES TÚ, BESANDO A MI PRIMA?! -gritó ella, su voz resonando con ira contenida.

Gerald logró esquivar el impacto del jarrón, pero Abril no tuvo la misma suerte.

-¡AAAY! ¡M@LDITA! -gritó Abril, sintiendo el dolor de la cerámica al impactar contra su hombro.

Al ver a su amante herida, la ira de Gerald explotó. Con pasos rápidos, se acercó a Emily.

¡PLAF!

El sonido de una bofetada resonó en el aire, dejando a Emily aturdida, cayendo con violencia al suelo.

-¡¿Te has vuelto loca?! ¡Eres un maldito animal! -le gritó, su mirada llena de desprecio.

-¡AH! ¡No me hagas daño, Gerald! ¡ESTOY EMBARAZADA!-tal confesión salió de Emily, temblorosa en el suelo.

En ese instante, Gerald comenzó a notar la exquisita decoración y el aroma de la cena, recibiendo un golpe de la realidad frente a él. Suspirando, masajeó su nuca, sintiendo el estrés acumularse en sus hombros.

-Sabía que tenía que haber hecho esto antes... -murmuró, como si hablara consigo mismo.

Él se dirigió al lugar donde había arrojado su maletín al entrar, lo recogió y sacó una carpeta.

Emily, confundida, observaba a su esposo, mientras Abril cubría su herida con un pañuelo, luciendo burlona y desafiante.

De un tirón, Gerald levantó a Emily, quien gritó al sentir el agudo dolor en su brazo.

-¡Ay~ me estás haciendo daño!

¡PUM!

Sin piedad, Gerald la empujó sobre un sofá, lanzándole los documentos de divorcio, ya firmados por él, como si fueran un veredicto.

-Pensaba hablarte de esto cuando volviera a Los Ángeles. Pero ya que has venido a Miami, fírmalos.

-No... -susurró Emily, ahogada en un mar de lágrimas- No... No quiero... No firmaré esto... ¡AH~! -un grito de dolor interrumpió sus palabras cuando Gerald se inclinó hacia ella, sujetándola con fuerza de su cabellera pelirroja, obligándola a enfrentar su cruel realidad.

-Escúchame bien, Emily. El divorcio es algo inminente, lo obtendré a las buenas o a las malas. De todas maneras, expondré mi amor por Abril pronto -sonrió Gerald con un tono burlista, soltando el cabello de Emily-. Podría hundir la reputación de tu familia, hacerte ver como una zorra obsesionada con quedarse embarazada, ese bebé ni siquiera debe de ser mío~

-¡No te he engañado, jamás! ¡Tú has sido el único hombre para mí, Gerald! -exclamó Emily, su voz quebrándose bajo el peso de la traición-. ¡Y me has engañado! ¡¿Cómo pudiste meterte con mi prima y...?!

En ese instante, las palabras de Emily se congelaron en el aire cuando su esposo reprodujo un audio desde su móvil:

«NUNCA podría amarlo. Me estoy casando por voluntad de mi familia, Gerald Phillips me parece alguien desagradable...»

¡Emily se puso pálida al escuchar el audio!

¡Era su voz!

"¿Cómo él tiene eso...? Eso fue antes de casarnos... Hace tres años... Ya no, ya no pienso así..."

Pensó Emily, sin saber qué decir en su defensa.

También te puede gustar

Portada de la novela Cásate con mi esposo
7.9
Adally Grey, tras vivir bajo el yugo paterno, enfrenta la traición del hombre en quien confiaba, quien ahora ambiciona su herencia. En medio del caos, George Taylor, el hijo ilegítimo de un jeque, le propone un matrimonio por contrato para proteger su legado. Lo que comenzó como un acuerdo comercial se convierte en un romance profundo y real. No obstante, su futuro y el imperio que construyen peligran ante la obsesión de Yura, una mujer decidida a arruinarlo todo.
Portada de la novela El Odio de Mi Hermano
8.9
Bajo el intenso sol de Jalisco, Sofía experimenta una visión aterradora de su propio fin: morirá envenenada a manos de Ricardo, su hermano menor. Tras años de resentimiento, él la desprecia por haber frustrado su secuestro infantil, privándolo de una supuesta vida de lujos. Ahora, situada en el pasado, Sofía observa cómo los captores acechan a Ricardo. Entre el rencor y la compasión, ella debe decidir si salvarlo de nuevo o dejarlo caer.
Portada de la novela El Precio de la Traición: Un Nuevo Comienzo
9.4
En plena reunión, Ximena descubre mediante un video la traición de su prometido, Ricardo. Él ha entregado el agave premiado de la familia a su becaria, Sofía, quien mutiló la planta por un simple capricho. Ante la indiferencia de Ricardo, Ximena rompe su compromiso y desata una furia imparable. Tras contactar a su jefe de seguridad para ejecutar una represalia radical, inicia una guerra implacable donde no habrá piedad para los culpables.
Portada de la novela En Los Brazos de lá Mafia
8.8
Fabiano, abandonado a su suerte por su progenitor, logra escalar posiciones hasta erigirse como el ejecutor más despiadado de la Camorra en Las Vegas. Su violenta realidad da un giro inesperado al conocer a Leona, una mujer que huye de sus propios traumas familiares en busca de paz. Pese a que ella intenta evadir el entorno criminal de Fabiano, él se niega a dejarla marchar. Esta pasión prohibida obligará al mafioso a elegir entre su jerarquía y el amor.
Portada de la novela La Protegida Del Mafioso (Contrato Con El Dragón Plateado)
9.3
Con la venganza como único motor, Nadia decide buscar el apoyo del líder más implacable y poderoso de Europa del Este. Para sobrevivir en un entorno hostil, se ve obligada a pactar un matrimonio por contrato que la sumerge de lleno en la peligrosa jerarquía de la mafia. No obstante, el resurgimiento de oscuros secretos del pasado complicará su camino, creando obstáculos que pondrán a prueba su lealtad y su capacidad para cumplir con su rol de esposa.
Portada de la novela La Viuda y Mi Marido
9.3
Tras enviudar, Silvia se mudó a mi hogar bajo mi protección, pero pronto mi esposo Enrique la convirtió en su prioridad absoluta. El desprecio creció hasta que ella destruyó un valioso recuerdo de mi madre; al reclamarle, Enrique me golpeó para defenderla. Con el alma rota y el cuerpo herido, he decidido poner fin a mi matrimonio. Ahora, junto a Chuy, planeo demoler mi antigua vida y ejecutar una fría venganza contra quienes me traicionaron.