Follow
Chapters
Share
Una esposa para mi hermano Novel Cover

Una esposa para mi hermano

In this modern billionaire romance, a high-stakes family arrangement takes center stage. The story follows a calculated search for the perfect woman to marry the protagonist’s brother, ensuring the family legacy remains secure. As the search intensifies, unexpected emotions threaten to disrupt the carefully laid plans. Balancing duty, wealth, and hidden desires, the characters must navigate a world where love is often a secondary concern to power.
Chapters
Share

Chapter 1

A Deanna no le gustaba nada lo que Harry le estaba proponiendo. Tenía que estar loco para tener semejante idea.

—Lo que me estás diciendo no tiene ningún sentido. ¿Te golpeaste la cabeza antes de venir?

—Lo sé, pero necesitamos tu ayuda. No sé a quién más pedírselo.

La novia de Harry, Laura, no decía nada, pero se estaba poniendo cada vez más nerviosa. La situación de ambos no era buena: todavía estaban estudiando, eran jóvenes, estaban locamente enamorados, pero se descuidaron. Laura había confirmado su embarazo apenas tres días atrás.

—Créeme que los entiendo, Harry, pero nadie va a creérselo. Ni siquiera me conocen en tu familia.

—Pero hablé con mi hermano y ha accedido. Por favor, Deanna, ayúdanos.

Laura se atrevió a intervenir con los ojos llenos de lágrimas:

—No te pediríamos esto si no fuera algo tan importante para nosotros. Nuestras familias son muy estrictas al respecto. No dejarán que Harry se case conmigo si su hermano mayor aún está soltero. Y mi familia no me permitirá conservar al bebé si no estoy casada.

Ver a Laura tan angustiada hizo que Deanna comenzara a dudar.

—No puedo creer que hasta el día de hoy continúen con esas reglas tan antiguas. Pero no conozco a tu hermano mayor más que por fotografía.

La propuesta con la que habían llegado era simple: para que Harry y Laura pudieran casarse, Daniel —que había enviudado cinco años atrás— tenía que volver a contraer matrimonio. Deanna era la mejor amiga de Harry y la única opción que les quedaba.

—Ni yo tampoco lo creo. Parece que continuamos viviendo en la Edad Media. Es todo lo que se me ocurrió para solucionarlo, y Daniel está dispuesto también.

—Pero ¿qué va a decir tu familia? ¿Estarán de acuerdo? ¿Solo voy a aparecer un día y anunciarles que soy la futura esposa de tu hermano?

—Eso podemos verlo sobre la marcha. Lo importante es que se casen lo antes posible; luego lo haremos nosotros y podremos tener a nuestro bebé.

Deanna tenía que estar tan loca como Harry, porque toda esta idea demente comenzaba a resultarle viable. Tenía mucho cariño por su amigo, y ver a la pobre Laura tan angustiada por su bebé en camino la terminó por decidir.

—Bien, pero...

—¡¿En verdad, Deanna?! ¡Esto es genial!

—Espera, Harry...

—¡Nos has salvado, amiga! ¡Eres la mejor! ¡Laura, vamos a casarnos!

—¡Harry! Espera, por favor... Al menos preséntame a tu hermano primero.

—¡Claro! Arreglaré una cena para que puedas conocerlo. Solo nosotros cuatro.

Laura se puso a llorar sin consuelo. Estaba tan feliz que no podía parar. Harry la abrazaba y la besaba en el rostro con mucho cariño, tratando de consolarla. En verdad, esos dos estaban muy enamorados; daban ternura. Era una pena que tuvieran que llegar a idear un plan tan descabellado para poder seguir juntos.

Esto le hizo pensar a Deanna que se había metido en la boca del lobo. ¿Qué clase de familia tiene este tipo de tradiciones y las respeta a rajatabla? Pero no podía negarse ante semejante pedido. Conocía a Harry desde que comenzó a estudiar en la Universidad de Arte; enseguida se hicieron compañeros, compinches y terminaron como buenos amigos.

A Laura le costó un poco al principio aceptarla como amiga de su prometido, pero con el correr del tiempo se dio cuenta de que se querían como hermanos. Comenzaron a compartir mucho los tres juntos, a pesar de tener orígenes tan diferentes.

Harry y Laura provenían de familias adineradas, élite tradicional con generaciones completas de profesionales exitosos. En cambio, Deanna se había criado con su madre y su abuela, y era la primera en toda su familia en pisar una universidad.

De hecho, tenía un trabajo de medio tiempo en una tienda de ropa para poder solventar algunos gastos y no cargar tanto a su madre con los costos de enviarla a estudiar a la capital. Deanna había mostrado tener un talento natural para el canto —quizá heredado de su padre, a quien no conoció—, y ambas mujeres decidieron hacer un esfuerzo más para darle la posibilidad de que tuviera una educación superior.

En cambio, Harry y Laura no tenían que preocuparse por trivialidades como el dinero, aunque a él le costó bastante convencer a su padre de dejarlo estudiar música en vez de ser abogado, médico o empresario como su hermano. Pero como Daniel ya se encargaba del negocio familiar, fue más flexible con su hijo menor.

—Mi familia no puede enterarse —les dijo Deanna.

—¿Por qué? —le preguntó Laura.

—Solo somos nosotras tres. No quiero que piensen que este matrimonio durará toda la vida y luego me vean divorciada. Les prometí que primero terminaría la carrera.

—No te preocupes, amiga, lo mantendremos lo más discreto que podamos.

El bebé que venía en camino llegaría en menos de ocho meses, así que tenían poco tiempo antes de que comenzara a notarse en Laura. Debían acelerar todo. Una vez que Deanna y Daniel concluyeran la boda, iban a fugarse "románticamente" para sellar su amor. Volverían después de que el niño hubiese nacido y ya nadie podría decir nada al respecto.

Entonces, Deanna y Daniel declararían que no eran compatibles y se separarían, como si no hubiese ocurrido nada. Era lo más normal del mundo, ¿verdad? Muchas parejas se disolvían después de convivir un tiempo porque descubrían que en realidad no se llevaban tan bien. Nadie saldría herido o perjudicado, y Deanna ganaría un sobrino o sobrina a quien mimar.

—Llamaré a mi hermano para contarle las buenas nuevas y ver cuándo puede reunirse con nosotros.

—¿Sabe quién soy?

—Bueno, sabe que le preguntaría a una amiga de la universidad. No tenía sentido decirle que eras tú porque tampoco te conoce.

—Ya veo.

—Pero no debes preocuparte por eso, seguro le caerás bien. No es tan "difícil" como todos dicen.

—¿A qué te refieres con "difícil"?

—Mi cuñado es un poco... especial. Pero Harry tiene razón, no es tan malo una vez que lo conoces —trató de aliviar las cosas, Laura.

—¿Por qué de pronto siento que me estoy metiendo en un terrible problema?

Harry y Laura se miraron y sonrieron. Era cierto que Daniel era algo complicado en ciertos aspectos, pero era una persona de buen corazón. Quizá un poco estricto y diametralmente opuesto a la personalidad alegre y despreocupada de Deanna, pero estaba dispuesto a ayudarlos por el bien de su futuro sobrino. Aunque había hecho un escándalo cuando se enteró, no permitiría que nada le pasara a su hermano, a su cuñada y mucho menos al niño.

—Por cierto, sí sabes que Daniel tiene tres hijos, ¿verdad?

—¡¿Qué?!

—Sí: Ethan, Naomi y Jonathan.

—¿No eran los hijos de tu hermana?

—No, Susan aún no se casa.

—¡Oh, por Dios!

—Serás una madrastra genial.

—No tires de la soga, niño, no vaya a ser que se rompa.

—No puedes arrepentirte ahora, ya dijiste que sí.

—Pruébame.

Laura estaba feliz, muy feliz. Los veía pelear como si fueran dos niños pequeños y no podía evitar sentirse muy afortunada. Deanna estaba más que dispuesta a hacer esto por ellos. Iba a ser madre, y el hombre que amaba se casaría con ella. Solo esperaba que todo saliera bien y que Daniel se comportara como un caballero.

Esa noche salieron a cenar los tres juntos al puesto de comidas que estaba cerca de la universidad y que solían frecuentar bastante. Deanna y Harry sí pudieron beber unas cervezas... demasiadas, porque acabaron la noche casi arrastrándose para llevar de vuelta a Deanna a su departamento y luego tomar un taxi.

Ya en su departamento, la "poderosa Dean" —como Harry la llamaba— cayó como una roca sobre la cama. No tenía idea de todo lo que estaba por vivir solo por intentar ayudar a sus amigos.

You may also like

Broken Ring, Billionaire Secrets: Watch Me Shine Novel Cover
8.0
I sat on the edge of the examination table, the crinkle of the sanitary paper sounding like thunder in the sterile room. The doctor didn't even look at me as he confirmed the news: the pregnancy was over. My husband, Keyon, didn't answer my call. He just sent an automated text: "In a meeting." When I returned to our cold mansion, I found his iPad glowing with a message from his "muse," Katina. He was throwing her a secret gala tonight-on our third wedding anniversary. He told her he couldn't wait to escape the "boring" and "draining" atmosphere I created at home. Keyon didn't stumble in until 3 AM, smelling of Katina's perfume with a smear of red on his collar. When I handed him the divorce papers, he laughed in my face. He called me a "glorified housekeeper" with no skills and no future, promising I'd be back in three days begging for a subway ticket. He even bet his friends ten thousand dollars that I wouldn't survive a week without his name. He had his assistant cancel my credit cards and block my gate access before I even reached the end of the driveway. He wanted me to starve. He wanted me to crawl. He sat in his office, mocking the "desperate" woman who pawned her three-million-dollar wedding ring for scrap metal just to pay for a meal. I stood on the rainy curb, watching the man I had protected for three years treat my life like trash. He didn't know about the ultrasound I just threw in the bin. He didn't know that while he was calling me "dull," I was the one secretly writing the code that kept his billion-dollar empire from collapsing. As I slid into a cheap Uber, I opened a hidden, encrypted app on my phone. The screen refreshed to a dashboard for an account Keyon didn't know existed. The balance was ten figures long-the accumulated wealth of "Solaris," the world's most elusive tech genius. Keyon thinks he just evicted a parasite, but he's about to find out he just declared war on the only person who can hit "delete" on his entire life.
Divorce Me Once, Your Loss Novel Cover
9.6
For years, Isabella served as the perfect, invisible wife to billionaire CEO Gabriel Thorne, only to be met with cold indifference and a sudden demand for divorce. Realizing her devotion was wasted, she signs the papers and vanishes to reclaim her true identity as a powerful heiress. When Gabriel finally discovers the brilliant woman he discarded, regret consumes him. He begins a desperate pursuit to win her back, but Isabella is no longer his to command.
Embarazada de mi jefe gay Novel Cover
8.8
In this modern romance, a woman finds her life transformed after a night of unexpected passion with her billionaire boss, a man publicly known to be gay. This encounter leads to a life-altering pregnancy, forcing both to navigate a complex web of professional boundaries and personal secrets. As they grapple with the impending arrival of their child, they must redefine their relationship amidst the pressures of high society and wealth.
She Can't Be Tamed Novel Cover
7.9
After losing her family to a brutal betrayal, Elena is forced into a dangerous alliance with the ruthless mafia heir, Dante Moretti. Bound by a marriage of convenience, she must navigate a world of luxury and lethal secrets. While Dante intends to break her spirit, Elena harbors a hidden agenda for vengeance. As their power struggle intensifies, a forbidden desire ignites, threatening to destroy the very empire they both seek to control.
The Billionaire Mistook Me for His Dead Fiancée Novel Cover
8.3
After losing her job and facing a family crisis, Elena takes a high-stakes gig as a double for a billionaire's late fiancée. Cold-hearted CEO Julian Thorne is convinced his lost love has returned, dragging Elena into a world of luxury and deception. As she plays the part, the lines between performance and reality blur. Caught in a web of secrets, Elena must navigate her growing feelings for a man who only loves the ghost she portrays.