Follow
Chapters
Share
Siempre fuiste tú Novel Cover

Siempre fuiste tú

Si amas a alguien déjalo ir, si vuelve es porque es tuyo, sino nunca lo fue, al menos eso se dice, el problema es cuando alguien que nunca fue tuyo, regresa a tu vida, despertando demonios que creías enterrados. El gran empresario Mateo Zabet, coloco una muralla entre ellos en su adolescencia, respetando que la joven que amaba tenía novio, casi dos décadas han pasado desde que la vio por última vez, hoy frente a él está el amor de su vida ¿feliz mente casada? — Esto no está bien, estoy casada y tengo hijos y... — susurra con voz temblorosa. — Esto es lo único que está bien Elizabeth, siempre fuiste tú, mi amor, mi vida, mi todo y no sabes cuanto odio no habértelo dicho antes. — reconoció tomando sus labios con verdadera pasión.
Chapters
Share

Chapter 7

Las lágrimas se acumulan en mis ojos, y mi mano se aferra con fuerza al móvil y solo escucho a quien me tendría que apoyar, reclamarme que tan estúpida soy.

— ¿Me estas escuchando hija? — la voz molesta de mi madre me recuerda a esas tardes que de niña jalaba mis cabellos cuando la desobedecía.

— Si mamá, te escucho, pero…

— Tu tiempo ya paso, ya no eres joven, Mariano tiene razón, ¿de qué te serviría ahora un diploma? Solo para limpiarte el trasero, solo para eso, si tu esposo te pide que busques un empleo por algo es, seguro que la economía está mal, dime ¿Qué estupidez has hecho?

— Nada mamá, Mariano es quien lleva las finanzas y lo sabes, yo no toco dinero alguno, tú sabes que él me controla…

— Te controla porque tú siempre desperdicias el dinero en cosas innecesarias, no sé qué mal cometí para tener una hija tan estúpida como tú, mejor obedece a tu esposo y busca un buen empleo.

— Mamá, ya fui a varios lugares, no me quieren contratar ni de mesera, cuando entrego mi hoja de vida y figura la cantidad de hijos que tengo, dicen que seguro comenzare a pedir días, cuando se enfermen o por el colegio y cosas así, además no quiero que Delfina cuide a los niños, no es justo.

— No fue justo que tú te embarazaras de Mariano cuando lo único que tenías que hacer era estudiar, ahora es mejor que le muestres a tu hija la patética vida que le espera si sale loca como tú y se acuesta con el primero que le jure darle las estrellas. — tapo mi boca para acallar el sollozo que me suplica salir para calmar mi alma, y pego un brinco cuando alguien me quita el móvil.

— Delfina, estaba hablando con tu abuela. — la regaño mientras limpio mis lágrimas y ella solo deja el móvil arriba de la mesa, mostrándome que ha finalizado la llamada.

— Mamá, júrame que nunca serás como ella, júrame que sin importar el error que cometa, tú me perdonaras. — abrazo a mi bebé, porque por más mayor que sea, ella siempre será mi niña.

— Siempre estaré a tu lado y yo no me arrepiento de tenerlos, lo sabes, ustedes no son un error. — mi hija me ve con intención de refutar mis dichos, pero al fin solo me abraza, si supiera lo patética que me siento al ser consolada por ella, se supone que yo soy la adulta, no sirvo como madre, no sirvo para nada.

— Mamá… ve a esta empresa y pide empleo ahí. — veo la imagen en su móvil y aprieto mis labios, no quiero decirle que ya fui, no deseo que sepa que no me darán empleo ni para limpiar los vidrios del edificio por la cantidad de hijos que tengo.

— Bien, iré mañana…

— Conseguirás empleo allí, estoy segura, tú puedes mamá.

Las palabras de mi hija se repiten en mi mente mientras las horas pasan, ni siquiera sé si él saldrá de este edificio, ¿y si es tan inmensamente rico que ya ni acude a su empresa? ¿Qué hare si no logro verlo? Solo él podría darme una oportunidad.

Estoy a punto de darme por vencida cuando lo veo, es él, lo reconocería en cualquier lado.

— Mateo, Mateo Zabet. — mi voz tiembla y el corazón se acelera como hacía años no me sucedía y es solo por verlo a la cara, por tenerlo a escasos centímetros mío.

— Elizabeth.

Escuchar mi nombre en sus labios me provoca una alegría única, e irreal, Mateo me recuerda y aunque sé que ya no soy esa joven de antaño, me reconoce.

Desde ese día mi vida cambio, debo admitir que la vergüenza de pedir trabajo no fue tanta, como el saber que me nombraría su secretaria, y aunque sé que soy lista y puedo con todo, sentí vergüenza de lo que pensaran los demás, aunque grande fue mi sorpresa al saber que nadie pensaba nada; para cada empleado, Mateo Zabet era una persona fría y sin corazón, me hizo recordar a como lo veían en la universidad y en más de una ocasión quise discutir con mis compañeros de trabajo, pero no tenía caso, las personas siempre juzgan sin saber.

— No puedo creer que tienes un hijo y hasta ahora me lo dices. — me siento ofendida, dolida, hace meses que trabajamos juntos, le he contado todo de mis hijos, lo único importante y valioso que tengo, pero él hasta ahora me menciona a Baltazar.

— ¿Qué puedo decir?, la relación con su madre fue un error, un amorío de oficina que salió mal y mi hijo me odia, más porque no supo que era mi hijo hasta cuando tenía 10 años. — el saber que, aun teniendo un hijo, sigue solo, como cuando lo conocí en la universidad, me hace doler el corazón, Mateo es tan fantástico y único, se merece ser feliz.

— ¿Por qué no le dijiste antes?

— Su madre… se casó con mi primo, es algo complicado de lo que no me gusta hablar.

Jamás pensé odiar a alguien que ni siquiera conozco, pero Macarena Fernández se convirtió en mi enemiga invisible, cada vez que veía a Mateo trabajar hasta tarde sin querer regresar a su hogar, porque nadie lo espera allí, el ser yo quien recibe sus llamadas y descubrir que esa mujer nunca lo llamo, y mucho menos su hijo, ¿Cómo pueden existir personas así? ¿Por qué alejo a Baltazar de Mateo? Es injusto, si deseaba casarse con el primo de Teo, bien por ella, pero al menos debió dejar que su hijo se relacionara con su padre, tendría que ser… un poco como yo, y pensar eso me enfurece aún más, ella no tiene que soportar a un estúpido que la golpea, y humilla, Mateo jamás haría algo así, él es todo un caballero, sin embargo yo soporto todo por mis hijos, no quiero que odien a su padre por mis errores, mucho menos que Mariano se aleje de ellos, se lo que es que tu padre se olvide de ti, que no le interese si comes o no, es horrible y por muy lamentable que sea, la mayoría de los hombres hacen eso, se divorcian de la esposa y con ello se olvidan de sus hijos.

Con el correr del tiempo, el miedo porque Mariano sepa que trabajo para Mateo se esfumo, mi querido esposo tiene una amante que lo distrae a tal punto que no se ha percatado que la suma de dinero que depositan en nuestra cuenta es mucho mayor a lo que le pagarían a cualquier empleada de limpieza y aunque trate de seguir el consejo de Delfina, no puedo estudiar a distancia, ser la secretaria de Mateo, dejar el almuerzo preparado para el día anterior y limpiar mi hogar consume todo de mí, pero eso está bien, tan bien como que Mariano llegue tarde oliendo a jabón de hotel, al menos ya no me toca, recuerdo la última vez que me tomó a la fuerza, fue algo horrible y traumático, me sentía sucia, aunque el que me tomara fuera mi esposo, debo reconocer que Macarena al menos debe estar con el hombre que ama… tal vez debería ser como Macarena, dejar a Mariano, ahora puedo mantener a mis hijos, por más que él se olvide de los niños, yo puedo encargarme de que nada les falte.

— Oh, por Dios, casi me matas del susto, cada día estas más fea, mujer. — Mariano arrastra las palabras, creo que hoy festejo de más con su amante.

— ¿Qué puedo decir? Dicen que las mujeres son el reflejo de su esposo… — la bofetada es tan fuerte que incluso me mareo cuando mi cabeza gira con furia.

— ¿Es eso un reclamo? ¿Dices que esta fea porque ya no te follo? — me gustaría reír a carcajadas, pero el labio recién partido gracias a su golpe me lo impide.

— Digo… que nos tendríamos que divorciar. — ¿de donde estoy sacando este coraje? No lo sé, lo único que espero que no me abandoné.

— Elizabeth, tu no aprendes ¿verdad?

You may also like

After My Groom Proposed to His "Dying" Mistress Novel Cover
9.5
The morning air carried a hint of salt from the Atlantic as I arrived at the Hamilton Estate just after dawn. My heels clicked softly against the cobblestone path leading to the grand venue I'd spent months perfecting. Eight years with Ryan had led to this moment—our wedding, only three weeks away. I ran my fingers along the intricate wrought-iron gate as I entered, savoring the cool metal against my skin. The estate was silent except for the occasional call of seagulls and the gentle rustling of leaves. This peaceful solitude was exactly what I needed for my final walkthrough. "Ms. Mitchell?" The estate manager appeared from the main building, clipboard in hand. "You're quite early." "I wanted to see everything in the morning light," I explained, not mentioning that I'd barely slept, too excited about finalizing our wedding plans. "I'll just be checking a few details." He nodded and retreated, leaving me alone with my creation.
After the Assistant Revealed His Secret Identity Novel Cover
8.0
I stood at the edge of the Manhattan charity auction ballroom, a glass of untouched champagne in my hand. The crystal chandeliers cast a warm glow over the sea of designer gowns and custom tuxedos, but their light couldn't penetrate the chill that had settled in my chest hours ago. My gray sheath dress—tailored, elegant, but deliberately understated—felt suddenly like armor against the glittering crowd. Across the room, Gabriel's laugh cut through the ambient chatter. My husband of six years hadn't bothered to arrive with me, choosing instead to meet Isabella at the entrance. Even now, he leaned close to her, whispering something that made her tilt her head back in delight, her diamond earrings catching the light. The intimacy of the gesture was unmistakable—and intentional. "Mrs. Sterling." A silver-haired woman from the hospital board nodded as she passed. "Lovely event." "Indeed," I replied, my practiced smile sliding into place.
Indebted To A Billionaire Novel Cover
8.7
"You married me exactly for this," Thrust, "Didn't," Thrust "You...?" Thrust and a grunt. Her body suffered every night. Or so she thought. Freedom? She didn't even know the spelling of it. Older than all of her classmates, she was only trying to educate herself to get a better job and support her rotting family. Father left her indebted to a stranger. Mother blew through her savings on an extravaganza Every. Single. Day. She had cancer, right? She needed to live her life. What about her younger brother then? A product of love between their parents prompted the man of the house to leave forever. The mother hated little Jonas.. The stranger she was indebted to had a weird request. "Marry me, and your debt will be cleared." He smirked. Not knowing his real intentions. Who knew she could find love like this...?
Kidnapped by the Cold-Hearted CEO: His Sweet Obsession Novel Cover
7.8
Ashley Carter never imagined her wedding day would end with her being kidnapped by a total stranger. Even more confusing? The man who took her, Charles Blackwood, claims she's his bride. But Ashley has never seen him before in her life. Charles, a powerful and cold-hearted CEO, is used to getting what he wants-and now, he wants Ashley. Though she doesn't remember him, he's determined to make her his, body and soul. He showers her with relentless affection and overwhelming desire, leaving her no room to escape his grasp. Ashley tries to resist his overbearing charm, but Charles is persistent. Every touch, every kiss, pulls her deeper into a world of passion and obsession. She may not know who he is, but he's about to make sure she never forgets him again. But can love truly grow from such a twisted beginning? Or is she just a pawn in his dangerous game of desire?
Marrying Mr. Arrogant Novel Cover
8.0
“I only married you for revenge. You are not my wife nor will I ever consider you one.” *** When the cold-hearted billionaire, Dariel Cannedy, got cheated by his ex-wife, he decided to marry Saafia Blooms as revenge. To him, it was- ‘My employee married my wife and I will marry his girlfriend. Simple as that.’- just to hurt the cheaters, to break them, to make them suffer. Saafia was against all of it, she believed in forgiveness, in kindness but Dariel’s heart was tainted black. Two people. Different thoughts, emotions, lives, demeanor. They were like light and dark. Still got married. Working this mismatched marriage was impossible; an incomplete tale- can they make the impossible possible?
My billionaire ex-husband wants me back Novel Cover
8.7
"You'll fight for Scarlet’s love against a stranger who isn’t really a stranger. Why don’t you ask your mother, Lucas? She has so many truths to reveal." Maria’s voice dripped with malice, a sinister smile curling on her lips as the police led her away. Once Lucas’s ex-mistress and a bitter rival to his former wife Scarlet, Maria is determined to ensure he never finds his way back to the woman he once scorned. But fate has other plans. As Lucas begins to uncover Maria’s twisted schemes, he finds himself fighting for the very woman he once pushed away. Meanwhile, Scarlet is caught in an emotional storm—torn between Lucas, the ex-husband who shattered her heart, and Peter, her loyal driver whose quiet love offers her peace. But destiny has more than love in store. Beneath the surface of Scarlet’s life lie dark secrets—ready to erupt and destroy everything she holds dear.