Follow
Chapters
Share
Prisionera entre tus brazos Novel Cover

Prisionera entre tus brazos

Nicole Williams es una buena chica, una estudiante universitaria de 18 años. Su hermana la engaña durante una fiesta para entrar en la habitación de un hombre misterioso. Lo que su hermana no esperaba es que la llevaría a la habitación equivocada. Luego de ser expuesta en su noche apasionada en los diarios nacionales, se ve obligada a casarse con ese hombre, quien la hará sufrir inimaginablemente.4 Bruno Leone es un director ejecutivo multimillonario, un hombre atractivo de poco más de 30 años. Después de ser traicionado por una mujer con su propio hermano, se volvió de mal carácter. Sin querer, pasa una noche con Nicole mientras está en mal estado por una bebida que le dieron. Su padre lo obliga a casarse con la chica, él cree que ella lo planeó todo. Por ello, decide hacerla arrepentirse de lo que hizo, disfrutando y haciéndola sufrir. Nunca pensó que terminaría amándola. ¿Podrá Nicole perdonarlo después de todo el daño que causó?
Chapters
Share

Chapter 2

Momentos antes

Nicole no podía creer que su hermana Sondra insistiera en que la acompañara a una fiesta, le extrañó que lo hiciera, ella no era de acudir a fiestas y su hermana no era de invitarla, por eso no pudo negarse cuando se lo pidió.

Llegaron a la fiesta , después de convivir un rato con su hermana y sus amigos, un mesero que pasaba por accidente tiró una bebida sobre su vestido.

—¿Nicole qué le ha pasado a tu vestido? — exclamó alterada su hermana —Es mejor que subamos para que te cambies, Brando ha dispuesto una habitación para nosotras, nuestras cosas ya se encuentran ahí.

—Está bien Sondra, subiré a cambiarme —siempre hacia lo que su hermana pedía.

Subieron a la habitación, al llegar Sondra simplemente la empujó dentro y cerró con llave, no entendía qué pretendía al encerrarla, la habitación se encontraba a oscuras, buscó el interruptor para encender la luz, pero de pronto sintió que unos fuertes brazos la jalaron y la empujaron sobre la cama.

Escucho la voz ronca de un chico —si este es tu juego, pues vamos a jugar los dos— el hombre aquel de un solo tirón rompió su vestido, no podía creer que eso le estuviera pasando ella, trató de gritar pero él cubrió su boca con la mano, ella no aceptaba que así fuera su primera vez.

Él besó desesperadamente su cuello, sus grandes manos recorrían su cuerpo, ella solo temblaba, sintió un dolor terrible cuando invadió su cuerpo, solo quería despertar de esa pesadilla, ese hombre destruyó su sueño de llegar virgen al altar, no sabía si podría superarlo.

Shelsy subió a buscar a Bruno, esperaba que no se llegara a enterar de que ella le pagó al barman para que pusiera afrodisiaco en su bebida, entró en la habitación que se encontraba a oscuras, de pronto sintió que la jalaban hacia la cama.

Siempre había querido estar con Bruno cuando eran novios, pero él siempre se negó, quería esperar hasta el matrimonio para que fuera una noche especial, ella pensaba emborracharlo en la noche de bodas para que no se diera cuenta de que ya había estado con otro, está vez esperaba que con la droga en su sistema no lo notará.

Por la mañana, Bruno despertó sobresaltado, tenía una resaca tremenda, escuchó sollozos a su lado, en ese momento lo recordó todo, esa estúpida chica lo drogó para meterse en su cama, no entendía porqué había decidido dar su primera vez de esa manera.

Nicole no había podido dormir después de lo que sucedió, el miedo la paralizaba, había decidido no salir de la habitación, si alguien se daba cuenta podría pensar que ella buscó lo que sucedió.

El hombre a su lado se despertó, toda la noche ella le dio la espalda, al voltear notó que la observaba, por fin podía ver el rostro del animal inhumano que la tomó por la fuerza, él la veía claramente enojado, justo cuando iba a decir algo, la puerta se abrió, su hermana Sondra entró en compañía de varios reporteros, Nicole sabía que su hermana no la soportaba, pero no la creyó capaz de hacerle esto.

Bruno furioso por instinto intentó cubrir la cara de la chica con la sábana, sabía que era tarde, los reporteros ya habían tomado varias fotos de ella, corrió de muy mala manera a la pelirroja y a los reporteros.

—¿Que se han creído para invadir así mi privacidad? —les gritó con furia.

El tono que usó para decir esto alertó a los periodistas de que un gran problema se acercaba si no salían de ahí inmediatamente, Sondra salió de la habitación junto con ellos, una gran sonrisa se dibujaba en su rostro.

Nicole no podía parar de llorar, eso desesperó a Bruno.

—Puedes parar de llorar, ya me canse de tu juego, lo tenías todo muy bien planeado, lárgate de inmediato o no respondo.

—Yo no he planeado esto, al igual que tu, no sé lo que ha pasado, creo que mi hermana lo ha planeado.

—LARGATEEEE.

Leandro fue despertado por los ruidos en la habitación contigua, la luz del día se filtraba por la ventana, se disponía a observar al amor de su vida que yacía entre sus brazos, observó una cabellera rubia, esa chica claramente no era Nicole.

—¿Quién demonios eres tú? —preguntó extrañado.

—Lo mismo digo ¿Cómo te atreviste a usurpar el lugar de Bruno? —Reclamo Shelsy furiosa.

Los dos callaron para no ser descubiertos ¿Quién demonios hacía tanto ruido en la otra habitación? No podían creer que se habían equivocado.

Más tarde ya en su oficina, Bruno llamó a su asistente para que investigara y detuviera la publicación de esas fotos, estaba hablando con ella sobre eso, cuando de repente la puerta de su oficina se abrió intempestivamente, entrando en el lugar Noah Williams un amigo de su padre, quien se encontraba completamente furioso.

—Señor Williams ¿Qué lo trae por aquí? —preguntó con curiosidad.

—No puedo decir que es un placer verte Bruno, vengo a exigir que respondas por la reputación de mi hija Nicole.

Aventó un diario de escándalos sobre su escritorio, Bruno palideció al observar que en primera plana estaban las fotos donde se encontraba en la cama con la chica, pensó que en verdad eran rápidos para publicar ese tipo de noticias, sabían que trataría de impedir que se publicaran, no pensó que esa chica fuera la hija de uno de los amigos de su padre.

—Entiendo perfectamente su molestia señor Williams, si me permite usted explicarle —dijo intentando que el hombre lo escuchara.

—No hay nada que explicar, la reputación de mi hija ha sido dañada y tienes que reparar el daño que has provocado.

Iba a contestar cuando entró su padre, por la cara que traía no estaba nada contento, esa chiquilla si que la había armado.

—Espero que Noah ya te haya dicho lo que te mereces hijo, imagino que estás dispuesto a solucionar esto de la mejor manera.

—Y según ustedes esa manera será casándome con la caprichosa de su hija —dijo molesto al recordar lo sucedido.

—Hijo no se que estabas pensando para hacer lo que has hecho —René se tallaba el pelo con ambas manos, no podía ver a la cara a su amigo.

—Padre no es lo que parece, esa chiquilla me ha drogado y se ha metido a mi habitación, para colmo se ha puesto de acuerdo con la prensa para dañar mi reputación.

—¡Basta! No permitiré que te expreses así de mi hija, no se de que mañas te has valido para llevarla a la cama —estaba conteniéndose para no soltarle un golpe a Bruno, cómo se atrevía a hablar así de su hija.

—Noah, por nuestra amistad de años te aseguro que mi hijo va a responder a tu hija como debe ser —ese hijo suyo tenía que aprender.

Después de discutir algunas horas, Bruno aceptó casarse con la que él consideraba era una desquiciada, después de todo había sido su primera vez, pero nunca le perdonaría lo que había hecho para atraparlo, juró hacerla pagar cada día.

Un mes después los periódicos anunciaban la próxima boda, el soltero más codiciado, a sus treinta años por fin sentaría cabeza, contraería nupcias con Andrea Nicole Williams una chica de diecinueve años, la hija más pequeña del magnate de la tecnología, Noah Williams, Bruno aventó su teléfono a un lado después de leer la noticia.

You may also like

After My Assistant Fought My Possessive Ex Novel Cover
8.1
I watched her through the tinted window of my car, sitting across from the man who had once destroyed her. My fingers drummed a silent rhythm against the leather steering wheel, a habit from my previous life that I couldn't shake. Cali Mills, elegant in a cream silk blouse that caught the restaurant's ambient light, was exactly as I remembered her—and nothing like the broken woman I'd held in my arms as we both bled out on cold concrete. Six months. It had taken me exactly six months to position myself perfectly. The restaurant—my restaurant now, though few knew it—hummed with the quiet conversations of Manhattan's elite. I'd purchased it not for the profit, but for this moment, when I would finally step out of the shadows and claim what was mine to protect. Marcus Hale leaned forward, his perfectly manicured hands gesturing with that practiced sincerity that had fooled her once before. I could see the calculation in his eyes, the way he modulated his voice to sound wounded, reasonable, as though he were simply a man seeking closure with an old flame. He was good—I had to give him that.
Billionaire Boss? Nah, Just A Possessive Husband! Novel Cover
7.3
I just got my billionaire husband to sign our divorce papers. He thinks it's another business document. Our marriage was a business transaction. I was his secretary by day, his invisible wife by night. He got a CEO title and a rebellion against his mother; I got the money to save mine. The only rule? Don't fall in love. I broke it. He didn't. So I'm cashing out. Thirty days from now, I'm gone. But now he's noticing me. Touching me. Claiming me. The same man who flaunts his mistresses is suddenly burning down a nightclub because another man insulted me. He says he'll never let me go. But he has no idea I'm already halfway out the door. How far will a billionaire go to keep a wife he never wanted until she tried to leave?
Divorce Trap for Deceiver Novel Cover
9.0
The crystal chandeliers cast a golden glow across the ballroom as I smoothed down my black Valentino dress—a strategic choice for tonight's celebration. Not too flashy to overshadow Benjamin, but elegant enough to command respect as the co-founder's wife. Seven years of love, sacrifice, and unwavering support had led to this moment: Howard Innovations' IPO launch party. I'd spent an extra hour getting ready, wanting everything to be perfect. My mother's diamond earrings—the only pieces I'd kept after selling her jewelry to fund Benjamin's startup—glinted at my lobes. A subtle reminder of how far we'd come since those desperate early days when I'd emptied my inheritance into his dreams. "You look stunning," Sarah whispered, appearing at my side with a glass of sparkling water. My trusted assistant knew better than to offer me anything else. "Have you seen Benjamin?" I asked, scanning the crowd of investors and executives. "He said he wanted to make the announcement at eight sharp." Sarah nodded toward the stage.
Mate Beyond Scent  Novel Cover
9.6
In a world where mates are found by scent, he should have known but he didn't. The richest supernatural billionaire in the city. The most feared Alpha of the most powerful pack. Untouchable. And cursed, or so he believes is unable to smell his true mate. Yet something keeps pulling him toward her. No scent. No bond. Only a relentless, inexplicable obsession. She knows the truth. She knows he is her mate. But revealing herself would put them both in danger, and risk exposing secrets she has fought to keep buried. Now, every glance, every accidental touch, every near encounter drags them closer to a connection neither of them can deny. In a city of shadows, power, and hidden wolves, can love survive when the bond cannot be smelled, yet cannot be ignored?
My Love Put Me in Jail Novel Cover
8.9
Teresa Olsen emerges from three years of wrongful imprisonment to find her childhood love, billionaire Allen Percy, waiting with a vengeance. Framed for arson against Allen's fiancée Jane, Teresa is plunged into a nightmare of medical torture—forced to become Jane's personal blood donor in a sterile facility doubling as a gilded cage.
No Longer A Placeholder: I Rise Novel Cover
7.6
For three years, I was Keagan Steele's passionate secret, the "Wild Rose of Beverly Hills" who finally tamed the city's coldest billionaire. I thought our love was real, a quiet world built away from the glitz. Then I overheard him call me a "placeholder," a three-year experiment until his true love returned. That true love? My vicious stepsister, Alba. He abandoned me after a car crash, choosing to save her while I bled in the wreckage. He watched as my stepmother beat me with a horsewhip, even suggesting she use it to break my spirit. He even broke my wrist to give Alba a locket that belonged to my dead mother. When a falling light fixture threatened Alba, he dove to save her, taking the hit himself. His body, shielding hers, was the final, brutal proof: I was nothing. But as I lay broken, a chilling thought took root. If I was going to be the villain of their story, I might as well play the part. And this time, I would burn their world to the ground.