Follow
Chapters
Share
La viuda de mi amigo Novel Cover

La viuda de mi amigo

Florencia esta huyendo de un pasado que la destrozo, pero en especial de Manuel un narcotraficante que esta obsesionado con ella, sin saber que se encontraría con el amor de su vida a mitad de camino; Leonardo escapa de un matrimonio arreglado por sus padres, ya que no tienen la fuerza para imponerse, hasta que la ve, su hada como la llama, ambos viven un amor verdadero y único, jurándose amor eterno, sin tener en cuenta que el ser humano tienen fecha de caducidad. capos narcos, muerte, un bebé, una promesa, una suplica, un buen amigo y muchas verdades que saldrán a la luz. EL AMOR, DESPUÉS DEL AMOR ¿existe?
Chapters
Share

Chapter 8

Sentí su mano en mi espalda, subía y bajaba tratándose de hacerme sentir mejor.

— Tus padres murieron por un accidente, fuera porque viajaban contigo o por ir al mercado a comprar, ese era su destino. Lo de Luis, tampoco es tu culpa, sé que eres lo suficientemente inteligente para darte cuenta, un loco es loco, no necesita motivos para hacer locuras. — su voz suena tan suave, que mi llanto poco a poco termina.

— Y por lo del aborto, estoy seguro de que te dolió y quizás si tuvieras la oportunidad de volver el tiempo atrás actuaría de otra forma o no. Eso no lo puedes saber, de algo estoy seguro, tu dolor y sufrimiento te hicieron tomar esa decisión, ya no puedes hacer nada, no puedes dejar de vivir, soñar o amar por ello. — llevo mis ojos a los suyos, no puedo creer que piense eso, que no me juzgue, que trate de… entenderme.

— Y por Manuel, dime... ¡¿estás dispuesto a correr el riesgo de que él vaya en tu contra?! — él realmente no sabe lo que dice, no puede hablar en serio.

— Yo por ti... doy mi vida y mi alma sin pensarlo, mi corazón ya es tuyo. Solo déjame amarte y cuidarte.

¿Cómo podía rebatir eso? Le acababa de contar todo, absolutamente todo lo peor de mí, y aun así él quería estar conmigo, quería cuidarme aun poniendo en riesgo su vida.

Fui consciente cuando sus labios encontraron los míos, y sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo, era la primera vez desde lo que pasó en México que permitía que un hombre me tocará, y lejos de sentirme incómoda o que mi mente sea bombardeada por esas imágenes que se repetían cada vez que dormía provocando mis peores pesadillas, desde lo más profundo de mi ser podía sentir el deseo de ser solo de Leo, de entregarle no solo mi cuerpo, sino también mi corazón y alma.

Y fue de esta manera que nos encontró el amanecer, no sentimos el frío de la cordillera patagónica, no solo porque estábamos en verano, sino también porque nuestros cuerpos estaban en un maratón de amor y pasión del cual nunca nadie podría a ver imaginado que sea posible.

Mi cuerpo reacciona a cada caricia de sus manos, todas mis terminaciones nerviosas estaban a Flor de piel, por cada beso que dio en cada rincón de mi cuerpo, esto era el mismo cielo y si era un sueño, no quería despertar jamás.

— Permíteme estar a tú lado, por favor. — su suave voz acaricia mi corazón, ¿esto se siente cuando se ama?

— Solo te pondré en peligro y no quiero que te suceda nada. — no puedo arriesgarme a que Manuel lo mate.

— Me contaste tu historia, déjame decirte la mía. Nunca en mis 24 años, eh podido albergar algún sentimiento hacia alguna mujer, a lo largo de mi vida, eh dormido con mujeres bellas no voy a mentir, pero solo para experimentar lo que era el sexo, es por eso que mis padres arreglaron mi compromiso con Charlotte, quien es la hija de los mejores amigos de ellos, desde hace 8 años trato de obligarme de sentir algo por ella, pero no provoca nada en mí. — su mirada es honesta, la verdad bailaba en ellas.

— Creí que era una persona defectuosa, por decirlo de alguna manera, pero cuando te vi, mi corazón despertó solo para ti, tu voz me hipnotiza, y ahora después de esto... jamás, escúchame bien, Flor, jamás experimenté lo que sentí contigo, por primera vez estoy seguro de que hice el amor, yo ya no puedo ni quiero vivir sin ti.

— No quiero que pienses que eh sido inmune a lo que sucedió, para mí también ha sido algo único, y es por eso mismo que te debes alejar, no podría vivir si algo te pasa por mi culpa. — mi voz se quiebra un par de veces, porque el solo hecho de pensar en perderlo ya me duele.

— Shhh, deja de decir eso, porque jamás me alejare, tendrás que hacerlo tú, pero se consciente que, si lo haces, me matarás.

— ¿Crees que nuestro amor puede ser eterno como el de la Mutisia?

— Creo que nuestro amor puede vivir más allá del tiempo.

Nos quedamos un rato más abrazados mirando el sol salir, y luego retomamos el camino a su casa, tomados de la mano, como una pareja, aunque no se bien que es lo que somos.

— Leo, iré al pueblo volveré en un rato.

— ¿Por qué? ¿Que necesitas? Si quieres puedo llevarte. — Bien esto es incómodo, pero ya que, luego de todo lo que hablamos es estúpido no decirlo.

— No usamos protección, debo ir a una farmacia por la píldora del día después. — su rostro se cubre con entendimiento y luce un poco avergonzado.

— Lo lamento, dije que te cuidaría y ya eh cometido un error.

— No te preocupes, puedo solucionarlo, después de todo lo de anoche no es algo que hubiéramos planificado.

— Tienes razón, pero deja que iré yo.

— No es necesario.

— Insisto, volveré en un momento, tú ve a desayunar.

— Bien. — Me dio un beso tierno, esos que calentaban mi corazón y se marchó.

Una vez dentro de la cocina, estaba a punto de disfrutar del tan necesitado desayuno, ya que la actividad nocturna me dejó sin fuerzas, cuando vi pasar a alguien corriendo, sorprendida me levanté y salí tras ella, solo para ver por el ventanal como Amara corría hacia el bosque, esto no estaba bien, estoy segura de que ella no conoce esa parte por donde ingreso, salí tras ella a buscarla, el paisaje del bosque y su entorno es maravilloso, pero traicionero si no sabes de dónde vienes y a dónde vas.

Luego de correr un poco la encontré, llorando bajo un árbol, recostada en posición fetal.

— ¿Amara? Que te sucede. — La mencionada solo levantó su rostro para mirarme con pánico y dolor que traspasó mi corazón.

— Hey, linda ¿qué sucede? — Dije un poco alterada y me acerque a ella, la abrase, tratando de transmitirle un poco de seguridad, no sé qué le pasaba, pero quería hacerla sentir bien, lo poco que la había tratado me sirvió para darme cuenta de que era una persona dulce, y frágil, quizás como lo fui yo alguna vez.

— Lo arruine, arruine todo, mi hermano va a matarme. ¡¿Como pude ser tan estúpida?!

— Trata de tranquilizarte, no sé qué sucedió, pero eres una buena chica, todo tiene solución.

— Esto no, yo.... yo ¡le di mi virginidad a Kevin!, me entregué a él.

— ¿Acaso te arrepientes? O ¡¿él te forzó?! — Si ese era el caso lo mataría sin dudarlo, se mejor que nadie lo que es ser forzada.

— No, no y no, fui yo, creí que él Sentía lo mismo, me ha gustado desde que tenía 14 y ahora con mis 19 años seguía sintiendo esto... soy una estúpida cuando Alexander lo sepa me matará. — Ella solo repetía que era estúpida y lloraba, bien, ¿cómo podría ayudarla?, tendré que convencerla que me diga bien que es lo que le pasa.

— Linda, si no me explicas bien, no sé cómo ayudarte. — digo con voz tranquila mientras acaricio su cabello, se ve tan vulnerable.

— Me voy a casar en 6 meses con el mejor amigo de mi hermano, Bill. Pero anoche dormí con Kevin, Alexander siempre me advirtió que no me acercara a él, que era una mala persona, pero no le hice caso.

— Tranquilízate trata de respirar, toma limpia tu cara. — Me quedé a su lado mientras ella se tranquilizaba.

— Dime, ¿amas a tu prometido?

— Sí, claro que lo amo.

— ¿Y porque te acostaste con Kevin?, no pienses que te estoy juzgando solo quiero ayudarte, pero necesito saber todo.

— Ya lo dije me atraía, y quería experimentar lo que era estar con alguien antes de casarme. Parece una estupidez, y claro que lo es.

— No, no lo es, es normal, sentir curiosidad, querer estar preparada para lo que vendrá, lo entiendo, aun así, nunca estuviste con tu novio, ¿por qué?

— Él se lo prometió a mi hermano. No sé cómo le explicaré esto, él sabe que soy virgen. — Amara temblaba bajo mis brazos, se debe sentir horrible.

— Debes decírselo, ocultarlo solo hará las cosas peor, si él te ama se quedará contigo, y si no es mejor ahora que después de casados, ¿acaso él no ha estado con alguien antes?

— Por supuesto que sí, era el acompañante de diversión de mi hermano, ambos eran unos mujeriegos, es por eso por lo que le hizo jurar que no dormiría conmigo hasta después de casarnos.

— Bien, no puede reclamar nada, y tu hermano no tiene por qué enterarse.

— Ese es el problema, ese idiota me fotografió mientras dormía, y le envió las fotos a mi hermano, Kevin se burló de mí, todo porque Alexander dejó a su hermana cuando conoció a Katty la que fue su verdadero amor.

— Kevin es un perro. Pero tú hermano no debe enfadarse contigo, y créeme no lo hará lo único que consiguió Kevin con eso fue provocar que lo golpeen, no tienes nada que temer, la familia siempre perdona tus errores. — A pesar de que mi familia eran solamente mis padres, mis amigos y su papá me acogieron cuando más los necesitaba y nunca me reprocharon por no alejarme de el cuervo cuando Diana me lo había advertido varias veces.

— Tengo miedo de que Kevin, envíe las fotos a alguien más.

— Déjame eso a mí.

No permitiría que la humillara de esa forma, la consideraba mi amiga, algo raro, ya que no soy de las personas que dan su amistad así sin más, pero algo en ella me hacía querer protegerla.

You may also like

Betrayal at the Gala Novel Cover
9.2
The steady beep of the heart monitor had become the soundtrack to my prison. Three years trapped in this body—aware, conscious, but unable to move or speak. A living hell where I could only watch as my life was stolen from me piece by piece. I remembered the explosion at the chemical plant with perfect clarity. The warning sirens, the panic, the acrid smell as the air turned toxic. I remembered pushing Michael toward the exit, the burning in my lungs as I inhaled what should have killed him. My last conscious thought had been relief that he was safe. What cruel twist of fate had left my mind intact while my body betrayed me? The doctors called it locked-in syndrome—a rare complication of my coma. They had no idea I could hear every word, feel every touch, see everything through my half-closed eyelids.
Fuck With Call Girl Novel Cover
9.4
Since the first time I laid eyes on Arcadia, I had no doubt that she would become mine. She was just drop dead stunning. I am well aware that it is only a question of waiting for her to become mine. Because of my chiseled face, 8-pack abs, biceps, and tats, I've never seen a woman whose pantyhose didn't melt simply by looking at me. If she takes down her trousers, there is no way that Paul Caspar will let her live through this. Nothing in the world will rescue her. She is free to say anything she wants in order to give the impression that she has a choice.
My Husband's Secret Mafia Bride Novel Cover
9.4
Three years ago, I made Lorenzo Greco an Underboss when I married him. Last night, I caught him slipping our family's diamond crown onto another woman's neck — a woman thirty-two weeks pregnant with the child I was told I could never have. He thought a Mafia princess wouldn't notice the wires he'd cut. The transfers he'd buried. The pills he'd been feeding me with my morning espresso. He forgot one thing. Salvatore women don't divorce traitors. We bury them. By dawn, his casinos lost their protection. By Friday, his bride-to-be will learn whose blood she really carries. And the man my father always meant for me to marry is finally coming home. Lorenzo wanted a son. I'll give him a funeral instead.
My Marriage: A Million Lies Novel Cover
7.5
My marriage to the cold New York tycoon, Eli Drake, was supposed to be an impossible love story. I was the rebellious artist who had chased him across continents, believing I' d found my soulmate. Then I overheard a conversation that shattered everything. Our three-year marriage was a lie, a charade designed to protect his fragile sister-in-law, Kala. I was just the "lightning rod," strong enough to take the hits meant for her. The worst part? He' d secretly had a vasectomy, letting me endure his family' s scorn for being "barren" while he knew the truth all along. It all clicked into place: the public humiliations, the framed financial crimes, the "accidents" that left me scarred. They systematically broke me, forcing me to give a piece of my own skin to heal Kala and staging a car crash that landed me in prison. Eli' s justification was always the same: "Kala is delicate. Not like you." He thought I was strong enough to take it, that my defiance was a tool he could use. He exiled me, thinking I was broken and forgotten. He was wrong. I reinvented myself as the celebrated artist 'Lark.' And when he came crawling back, begging for forgiveness on a global stage, I knew my moment had come. My revenge would be a masterpiece.
The Burned Wife Reborn For Spectacular Revenge Novel Cover
8.1
I lived my entire life in a beautiful, naive bubble, completely trusting my husband and my best friend. That was until they tied me to a chair, slit my vocal cords, and set my family's estate on fire. As the flames crept closer, my husband Demarco calmly crushed my diamond wedding ring under his leather heel. My best friend Cristin walked in, leaning against his shoulder and pouring her champagne onto the floorboards to fuel the fire. "Your grandfather didn't just have a stroke. The medication swap was incredibly easy to arrange." Looking down at my bleeding body, they casually confessed to murdering the only person who had ever truly protected me, all to swallow the Bridges empire. I couldn't even scream. I could only suffocate in the thick black smoke as they turned their backs and locked the heavy oak door behind them. Why was I so blind? How could the two people I loved most treat me like disposable garbage? In my final moments of agonizing pain and pure, concentrated fury, I pulled out the detonator my grandfather had secretly left me. I pressed the button, blowing the estate and all of us to hell. But the burning stopped. When I opened my eyes, I was staring up at a pristine crystal chandelier. I was fifteen years old again, lying in my childhood bedroom, right before my treacherous uncle and those parasites started tearing my family apart. And I didn't come back empty-handed. This time, I am not the naive heiress.
THE COSTOF HIS DESIRE  Novel Cover
8.4
Elena Reyes is drowning-buried in debt, fighting to keep a roof over her head, and running out of time. When an eviction notice gives her only seven days to save her future, desperation drives her to the one man everyone fears: Damian Blackwell, a cold billionaire with a reputation for ruthless deals and no mercy. Damian doesn't offer help-he offers control. His world is a cage of power, secrets, and desire, and Elena is about to learn that accepting his deal means risking everything. She thought survival was the goal, but soon she realizes the true cost of his desire may be her freedom... and her heart. In a dangerous game where trust can be a weapon and love feels like surrender, Elena must decide if she's willing to pay the ultimate price for a chance at a new life-and if Damian is worth losing herself for.