Follow
Chapters
Share
El beso fatal del vampiro Novel Cover

El beso fatal del vampiro

In a world where ancient rivalries bleed into the modern day, a delicate balance between vampires and werewolves is pushed to the brink. At the heart of this supernatural conflict lies a forbidden romance that threatens to ignite an all-out war. As dark secrets emerge and loyalties are tested, the protagonists must navigate a dangerous path of passion and betrayal. One lethal kiss could change their destinies forever or destroy everything.
Chapters
Share

Chapter 7

Alice Davis detuvo la mano levantada y miró hacia la puerta. Su expresión parecía la de una rana sorprendida.

Una joven se acercó al lavabo junto a Kylie. Abrió el grifo y miró a Alice mientras decía:

—Te atreves a meterte solo con las débiles.

Kylie levantó la vista. En el reflejo del espejo reconoció a la joven que había visto antes: llevaba un vestido blanco de princesa.

Tenía la piel suave como la de un bebé. Su cabello, fino y brillante, iba recogido en una coleta. Era tan hermosa que parecía una muñeca.

En cuanto la vio, Alice Davis intentó mostrarse cordial.

—Querida señorita Bass, es un honor tenerla en la fiesta de compromiso de mi hija.

¿Señorita Bass?

Kylie recordó que cuando había fingido ser cercana a Ethan, esa joven se había puesto furiosa. Kylie había supuesto que la señorita Bass era la exnovia de Ethan.

Su suposición era correcta.

Kylie sonrió y señaló primero a Khloe y luego a sí misma.

—Señorita Bass, no sé si está hablando de ella… o de mí… —dijo Kylie.

Antes de que pudiera terminar la frase, la joven le arrojó agua a la cara. Las gotas cayeron desde su barbilla.

—¡Perra! ¡Cómo te atreves a intentar seducir a Lord Ethan! —Fannie Bass la miró con furia, con una mano en la cadera.

Alice Davis se rió encantada. Conocía a la joven Fannie Bass: la hija menor de la familia Bass, muy mimada por sus tres hermanos mayores, criada con carácter fuerte gracias a su origen distinguido.

Fannie estaba ofendida, pero hizo algo inesperado:

Se arregló el cabello y señaló su propia cara.

—Te salpiqué, así que ahora es tu turno de salpicarme. Nunca abuso de los débiles.

Kylie quedó impactada. Había peleado con Khloe casi todos los días, y esta era la primera vez que alguien le ofrecía un trato justo.

Tras superar su sorpresa, Kylie tomó agua y se la salpicó a Fannie.

—Bien hecho. Ahora dime qué posturas usas cuando haces el amor con Lord Ethan.

Kylie quedó completamente atónita, y lo mismo les pasó a Khloe y Alice.

Frente a una mujer tan influyente, Kylie se secó la frente y dijo:

—¿Qué tal si hacemos las paces primero?

—Correcto. ¡Yo también necesito arreglarme!

Fannie ignoró por completo a Khloe, que seguía de pie totalmente confundida, y tomó a Kylie de la mano para sacarla del baño.

En un salón privado del segundo piso, se sentaron frente a frente.

—Ahora dime, ¿cómo atrapaste a Lord Ethan?

Al ver su expresión curiosa, Kylie no pudo evitar reír.

—¿Por qué te ríes? —preguntó la señorita Bass.

Kylie se recostó en el sofá.

—Señorita Bass, debes de ser la chica más especial que he conocido. ¿Alguna vez te has enamorado?

—No, ¿y tú? —preguntó Fannie, dando un gran sorbo a su vino dulce.

—Esta es la fiesta de compromiso de mi exnovio —respondió Kylie.

—¿A Lord Ethan le gustan las novias de segunda mano?

Kylie se quitó los tacones y masajeó sus pies doloridos. Tenía que admitir que le gustaba esta chica tan linda y tan directa.

—Señorita Bass, no sé cómo explicarte la relación entre Lord Ethan y yo. Pero no es lo que piensas.

Fannie guardó silencio un momento. La miró con curiosidad. Luego bebió otro sorbo y dijo:

—¿Sabes cuántas mujeres quieren matarte desde que Lord Ethan anunció que eres su esposa?

Kylie levantó las cejas. De verdad le gustaba la personalidad de Fannie: brutalmente sincera.

Ella se encogió de hombros y dijo con una sonrisa:

—No es la primera vez que soy la enemiga imaginaria de alguien. Pero la verdad, hoy solo soy la mujer de Lord Ethan… lo ayudé, así que él me debe una.

Tal vez fue la calma en su voz, o la honestidad en sus ojos, pero Fannie le creyó de inmediato.

Tras un momento, Fannie dijo:

—No me llames señorita Bass. Llámame Fannie. Lo de salpicarte fue algo que aprendí en unas novelas. Espero que no te molestara mucho.

Después de un rato de conversar, ambas se sintieron cómodas y casi familiares.

De pronto, Fannie tomó las manos de Kylie y dijo:

—Te voy a contar un secreto sobre Lord Ethan…

****

Más tarde, Fannie estaba un poco borracha, así que la llevaron a casa. Kylie la acompañó parte del camino, pero bajó antes para comprar cangrejos picantes y cerveza antes de regresar a su apartamento.

No había comido nada en la fiesta, y estaba muriéndose de hambre.

Peló los cangrejos y bebió cerveza, y así fue disipándose toda su infelicidad. Pero mientras comía en paz, escuchó de repente que alguien tocaba la puerta.

Solo los Finch sabían dónde vivía ella. No pienso pelear con ellos ahora, pensó.

Con esa idea, abrió la puerta.

Se sorprendió al ver al hombre parado allí. Bajo la luz de la farola, un hombre alto se encontraba inmóvil, fumando un cigarrillo, con un labrador color chocolate a sus pies. Una de sus manos estaba metida en el bolsillo.

Solo estaba ahí, fumando. Qué extraño.

—¿Lord Ethan? —dijo Kylie, un poco nerviosa—. ¿Cómo consiguió mi dirección? ¿Y qué quiere de mí a estas horas?

—Nuestro trato —respondió él.

¿Qué demonios? ¿Había venido con su perro solo por eso?

—Bueno… Lord Ethan… —Kylie no quería que él entrara a su departamento. Pero él pasó junto a ella después de apagar el cigarrillo.

El labrador siguió a su dueño, moviendo la cola.

Kylie no tuvo más remedio que seguirlos dentro.

—Puede sentarse, por favor. Solo tengo cerveza… no sé si le guste.

—Está bien —Ethan echó un vistazo a la mesa y asintió.

Kylie abrió una botella para Ethan.

El pequeño sofá no parecía adecuado para un hombre tan alto.

El perro se sentó y permaneció quieto.

—¿Y él? —preguntó Kylie, señalando al labrador y buscando instrucciones.

Ambos invitados la miraron fijamente.

Ella los miró, primero al hombre, luego al perro, y al final se quedó observando los cangrejos sobre la mesa.

Era tan incómodo. Nadie hablaba.

Kylie se sentó en un taburete y sintió ganas de llorar.

¿Qué demonios quería hacer él?

No se escuchaba nada en el apartamento, salvo el gas de la cerveza escapando, el viento, y un pequeño ruido que venía del estómago de alguien.

Kylie tomó aire y levantó la cabeza.

—Lord Ethan, ¿ya comió, o quiere probar un poco de cangrejo picante?

Ethan asintió.

—Por favor, pela.

Y el perro ladró.

Vamos, pensó Kylie. ¿Quién se cree este hombre para dar órdenes así?

¿Y el perro? Maldición, ¡los perros no pueden comer cangrejo picante!

Se puso los guantes desechables y empezó a pelar mientras decía:

—¿Está seguro de que quiere comer los cangrejos que yo pele? ¿No le preocupa que no estén tan limpios?

—En realidad, preferiría que estuvieras sin ropa —respondió Ethan.

El perro volvió a ladrar.

Este perro vino a amenazarme, pensó Kylie.

Ethan comía con elegancia, como si el cangrejo picante fuera langosta.

Y su perro, después de probarlo, no podía dejar de comer.

Kylie se preocupó un poco.

—¿Está bien que su perro coma comida tan picante?

Pero, honestamente, no quería quitarle los cangrejos y arriesgarse a que el labrador se ofendiera.

Mucho menos ofender a Ethan…

You may also like

A Healer's Severance, An Alpha's Regret Novel Cover
8.4
During her daughter Lily's First Moon Ceremony, Victoria is publicly humiliated by Blair, her Alpha mate Porter's flirtatious childhood friend. While Blair mocks Victoria's fading wolf and openly seduces Porter, Porter dismisses the disrespect as harmless. But Victoria is no helpless victim. As a skilled healer who has cleansed Blair's chaotic secrets before, she delivers a calm, devastating retort that exposes Blair's true nature, refusing to let her family be torn apart.
Divorce After His Madness Novel Cover
8.4
After three years of a hollow marriage, Clarissa decides to leave her cold, billionaire husband, Anderson. She once believed her devotion could melt his icy heart, but his indifference and the return of his former flame shatter her illusions. Just as she prepares to sign the divorce papers and start anew, Anderson becomes obsessively possessive. Refusing to let her go, he descends into a dark madness, determined to keep her bound to him at any cost.
I Canceled Our Wedding When He Chose Her Novel Cover
9.0
On her wedding day, Chloe’s world shatters when her groom, billionaire Julian, abandons her at the altar to rescue his childhood friend. Realizing she will never be his priority, she cancels the marriage and vanishes to start anew. Years later, Chloe returns as a successful designer, only to face a desperate Julian who is determined to win her back. Now, she must decide if he truly deserves a second chance or if their love is dead.
Incubus Online: Buy One, Get One Free Novel Cover
9.6
When a woman orders a single, obedient incubus from a digital service, she is shocked to find two supernatural beings at her door. The company claims she won a hidden variant promotion, providing both a sweet, compliant model and a volatile, aggressive one for the price of one. Initially viewing them as low-maintenance companions, she soon discovers that sustaining two insatiable entities is a grueling task. She must now navigate a chaotic household where she is the primary source of their energy.
Pregnant by the Alpha Who Never Knew My Name Novel Cover
9.6
Betrayed and broken, Avery Hart surrenders to a night of intense passion with a mysterious, masked stranger, only to end up pregnant. The father is none other than Lucian Vale, Greyhaven's dominant Alpha. After Avery defiantly rejects his hush money, she finds herself trapped in a brutal custody war under laws that deny human mothers any rights. To protect her child, Avery must uncover a fatal conspiracy within the city's medical system, forcing the Alpha to choose between his throne and his heir.
The Billionaire's Doll Walks Away Forever Novel Cover
8.0
I spent three years playing the role of the perfect, silent wife in Elek Hamilton’s penthouse, treated as little more than an expensive piece of furniture. When I finally gathered the courage to ask for a divorce, he didn't even look at me, dismissing my request as a childish tantrum or a ploy for a new car. He treated our marriage like a business contract, and my existence as a routine task to be checked off, all while he kept a secret life that shattered my world. I discovered he wasn't just cold; he was obsessed with his ex-girlfriend, Carlee Kelley, and I was nothing but a living, breathing replica—a placeholder he kept to satisfy his own twisted nostalgia. The final blow came when I saw the lipstick smudge on his collar and the text from her calling me his "little doll," confirming that every touch and every word of affection he’d ever given me was meant for someone else. I was never his wife; I was a ghost haunting his home, a prop for his true love. How could I have been so blind, letting my soul wither away for a man who didn't even see me as human? I didn't want his money or his empire anymore; I just wanted to stop being a shadow. I walked out of that penthouse with nothing but the clothes on my back, determined to reclaim the life I had buried, even if he tried to use my family to keep me trapped.