Follow
Chapters
Share
Atrapar al rey Alpha Novel Cover

Atrapar al rey Alpha

In a world of shifting power and ancient instincts, a determined heroine embarks on a high-stakes mission to ensnare the heart of a formidable Alpha King. As she navigates a treacherous landscape of pack politics and supernatural secrets, a fated bond begins to blur the lines between strategic manipulation and genuine desire. She must confront her own vulnerabilities while mastering the art of seduction to secure her future in his dangerous realm.
Chapters
Share

Chapter 9

— No sé si tu pedido es porque en verdad aprecias a Eleonor, o si tu lado animal te esté manipulando. — advirtió pensativo Elías, pues no podía olvidar que los lobos eran posesivos, incluso con aquello que al parecer no querían, era una cuestión animal, adueñarse de todo y una vez que lo reconocían como propio, era muy difícil que lo dejaran ir.

— Es simple agradecimiento a la humana que le regreso las ganas de vivir a mi padre. — Emir no reconocería jamás, que para él también fue un bálsamo el hecho de que una pequeña niña llegara a la mansión, al menos la ausencia de Felicia no se sintió tanto.

— En ese caso, me parece un esfuerzo mínimo a tanto que ella ha hecho por nosotros, tienes mi autorización para hacer lo que creas correcto para la familia.

— Entonces si te parece, avisare que sirvan el almuerzo en el comedor.

Emir no perdió tiempo, y dio las ordenes pertinentes, mientras que Cameron lo observaba en silencio, hasta que no pudo con su genio.

— ¿Qué haces? acaso no le informaste a padre de lo que el cocinero y la servidumbre hacen a nuestras espaldas con la humana. — si bien Cameron también estaba indignado con lo que habían descubierto, era aún más terco que su hermano mayor para pedir disculpas, más cuando se trataba de la humana.

— No pude hacerlo sin dejar al descubierto que hemos estado espiando a nuestra hermana.

— A la humana. — corrigió Cameron y Emir lo vio raro.

— Eso dije. — refuto el peliblanco.

— Mejor dime que está pasando. — no entraría en una discusión sin fin con el mayor, ambos eran tercos y si Emir no reconoce a lo primero su error no lo haría jamás.

— Es hora de almorzar, ni el cocinero, ni la servidumbre podrán cambiar lo que le iban a servir a Eleonor. — una gran sonrisa se impuso en el rostro del menor y casi dando saltos de felicidad, fue por la humana.

— ¿Qué quieres? — para ellos, no había sonrisas ni voz suave, Eleonor no pensaba gastar más sus energías en los White, solo resistiría lo suficiente como para seducir al futuro rey Alpha.

— Padre ordeno que a partir de hoy almorzaremos en el comedor, todos. — la pelinegra observo la felicidad que el rostro de Cameron desbordaba y suspiro resignada, seguro y la regañarían por algo, aunque en dos días apenas había salido al jardín, no recordaba haber generado algún problema.

— Bien… — comenzó a decir tratando de pensar alguna excusa que la librara al menos por hoy de ver el rostro del Duque, seguro y continuaba enojado con ella.

— Ahora. — y sin más Cameron extendió su brazo, en señal de que sería él quien la escoltara al comedor.

— Debería… — con duda y un poco de temor Eleonor vio el brazo de Cameron, la única vez que la joven se atrevió a tocarlo, era apenas una niña y fue a dar al suelo del golpe que este le asesto, gritando que jamás se atreviera a tocarlo. — Pedirle a Iris que…

— Toma mi brazo Eleonor, no te lo estoy preguntando y no lo repetiré, yo te escoltare al comedor. — su voz, su postura y como poco a poco su sonrisa se desvaneció, más parecía que la llevaría a los calabozos, en lugar del comedor.

— Recuerda que tú lo estas ordenando. — susurro con miedo de ser golpeada y Cameron dejo salir un suspiro pesado.

— Siento lo de esa vez. — no la vio a la cara y mucho menos hablo con claridad, más bien fue un murmullo apresurado y casi forzado, pero Eleonor lo escucho.

— Ya lo había olvidado. — mintió con descaro, aun así, con mano temblorosa tomo el brazo de Cameron y comenzó el recorrido al gran comedor.

Mientras sus pasos avanzaban su mente divagaba, los pasillos estaban decorados con pinturas de la familia White, Elías, Cameron, Emir y por supuesto la pequeña Felicia, ella realmente nunca perteneció a ese lugar, se recordó con melancolía de alguna vez creer que podria tener una familia de lobos.

— ¿Por qué esa expresión? — consulto Cameron y solo entonces Eleonor descubrió que él la había estado mirando.

— Contemplaba los retratos, son una familia muy hermosa a la vista. — respondió sin ánimos de ofender, pero siendo honesta, los podrían pintar sonriendo y con mejillas sonrosadas, pero ella conocía sus caras de amargura y sus ojos lleno de desprecio, eran muy lindos de observar a la distancia, mas no de conocerlos.

— Creo que hace mucho solo somos una manada, un grupo de lobos conviviendo, solo para sobrevivir, mas no para ser felices. — diez años Eleonor espero una conversación así sea simple con algunos de los jóvenes White, diez años donde solo le huían o increpaban con gritos y desprecio y ahora que sus días estaban contados, Cameron bajaba la guardia, irónico, se dijo.

— Pronto serán una familia, todo regresara a cómo debería hacer y las cosas desagradables desaparecerán. — concluyo regalándole una sonrisa y Cameron sintió la amargura en sus palabras, pero no pudo decir nada ya que habían llegado al comedor.

— Eleonor ¿Qué es lo que traes puesto? — indago el duque y la joven sonrió antes de tomar asiento, aun sorprendida porque sea Emir quien corriera su silla.

— Un vestido padre. — respondió con simpleza, ya se había acostumbrado a la ropa remendada de mala gana por Iris, aunque ahora le pusiera más empeño.

— Pero… eso esta viejo y desgastado. — dijo Emir ¿Cuándo fue la última vez que alguno de ellos se molestó en verla al completo? No lo recordaban, siempre ponían su atención en sus ojos verdes como esmeraldas o en su cabello tan oscuro como noche sin luna, atrapados quizás por la palidez de su rostro de tanto arresto domiciliario que cumplía.

— Gracias por recordármelo joven maestro. — Rebatió molesta la joven, y Emir apretó la quijada ante la distancia incluso en palabras que Eleonor empleaba.

— Si no puede llamarme hermano mayor, al menos llámame por mi nombre, has vivido con nosotros por 10 años, ¡no puede tomar esa postura, como si fuéramos desconocidos! — el Duque tuvo que golpear la mesa con su puño, para que Emir controlara su tono de voz, al menos frente a él no permitiría que Eleonor fuera maltratada.

— Creí que podríamos almorzar tranquilos, como familia. — advirtió el mayor y Eleonor se removió incomoda, la joven no creía que aquello lo hicieran por su bien ni, aunque se lo dijeran, para la joven bruja, todo estaba igual, siempre buscarían algo con que molestarla o incomodarla.

— Lo siento padre… — comenzó a disculparse, como siempre pero el duque levanto una de sus manos para silenciarla.

— No es tu culpa. — y acto seguido clavo sus ojos en Emir, quien respiro con profundidad antes de ver a Eleonor.

— Disculpa mi arrebato, y sé que si me llamas de ese modo es porque yo lo he solicitado, pero… olvídalo, solo disculpa mis modales, no son propios. — era más de lo que ella esperaría de Emir, sin lugar a duda.

— No es nada. — admitió feliz de la vida de que, al fin, por primera vez uno de ellos se disculpara de manera formal.

— ¿Por qué llevas eso puesto? ¿acaso el vestuario de mi hija es tan costoso que su mesada ya no alcanza? — Eleonor quiso beber un poco de agua, para pasar el nudo que se le estaba formando en la garganta, pero al ver su copa, observo migas de pan flotando en el agua, por la que la dejo de inmediato.

— No es eso padre, mi mesada me fue retirada hace un año, como castigo a algo que ya no recuerdo que hice, pero tu orden fue que no se me regresara hasta que tú lo digas… creo que se te olvido, porque no… — no la regresaste, porque no te intereso, lo pensó, mas no lo dijo, solo quedo en silencio, tragando grueso para que la voz no le temblara.

— ¿Hace un año que no tienes mesada y tu dama no me ha hecho acordar? — Iris palideció ya que se encontraba en una esquina del comedor, siempre atenta a lo que su señorita necesitara.

— Eso… — no sabía que excusa dar para salvar a su dama, eso estaba más que claro, más cuando Cameron se involucró en la conversación.

— ¿Con que compraste el pulidor de espada que me regalaste para mi cumpleaños y los gemelos que le obsequiaste a padre y las camisas que le diste a Emir? — las mejillas de Eleonor enrojecieron, ahora se sentía tan estúpida de buscar ganar el cariño de aquellos lobos.

— Yo… yo no tengo apetito, que disfruten. — sin más y sin detenerse, aunque el duque se lo pidiera, la pelinegra marcho a su cuarto, no queria dejar a la vista de todos lo estúpida que había sido, el duque ni siquiera recordaba los castigos que le había dado, y ella pensando que su falta había sido tan grande que aun su padre estaba enojado con ella, que tonta se sentía.

— Iris. — Elías no permitió que ninguno de sus hijos fuera por Eleonor, pero no se quedaría con duda alguna, y las respuestas se las daría Iris. — Explica todo. — fue lo único que dijo Elías e Iris comenzó a hablar.

— La señorita empeño sus joyas para comprar los regalos, solo conservo aquellas que el Duque le obsequio, pero las que ella adquirió a lo largo de los años… se deshizo de todo.

— Pero esas joyas valen más que lo que ella nos dio. — se quejó Cameron e Iris supo que no tenía escapatoria.

— Es mi culpa joven señor, yo… sabía que la baronesa Redaya estaba pagando mucho menos de lo que valían las cosas, pero no me atreví a interferir, así como tampoco informe que la señorita Eleonor solo posee un vestido aun decente y sin remendar, creí que el duque se enojaría si lo molestaba de esa forma. — no solo Iris comenzó a sudar, el resto de los sirvientes también comenzaron a inquietarse al ver como los ojos de los White cambiaba de color y los colmillos del duque comenzaban a asomarse.

— ¡Esto es absurdo! — se quejó Cameron y dando un golpe en la mesa volcó la copa de Eleonor. — ¿Qué demonios? — acoto al ver toda la suciedad que la copa poseía. — ¿Quién sirvió el agua de mi hermana? — Iris deseaba correr y regresar a su señorita, para que escuchara aquello, pues estaba segura de que no le creería.

— ¿Qué clase de comida le sirvieron a mi hija? — fue lo último que el duque dijo, al destapar la charola que cubría el plato de Eleonor y ver el pan con moho, al igual que la carne negra, y casi cruda que allí había, estaba a punto de dejar salir su lobo, cuando el mayordomo ingreso de manera apresurada.

— Duque, Duque, el mensajero real está aquí y pide por usted. — los sirvientes vivirían un poco más o al menos eso creían ellos.

Keep Watching!
The story is getting intense! Switch to App to continue reading
Unlock All Episodes
Open the Official Website

You may also like

Abandoned In Paris, Reborn In London Novel Cover
8.4
For three years, I played second fiddle to my boyfriend' s "childhood friend," Eve. When Damion finally whisked me away to Paris to rekindle our dying spark, I thought things might change. Instead, the moment we arrived, he abandoned me in the hotel lobby without my passport because Eve called with a "crisis." I spent my first night in Paris stranded and penniless while he rushed to comfort her. When he finally returned the next morning, he didn't apologize. He flew into a rage because I' d sought safety in an old college friend' s room, accusing me of cheating while he still smelled like her cheap perfume. He actually punched the only man who helped me, screaming that I was the toxic one. The gaslighting was the final straw. I didn't feel anger anymore, just a cold, liberating indifference. While he begged on his knees, quitting his job and promising to cut Eve off forever, I simply walked away. I boarded a plane to London for a promotion I' d once turned down for him, leaving him with nothing but his regrets and the "friend" he chose over me.
Framed Every Lifetime Novel Cover
8.0
Lyra Vale is trapped in a terrifying loop of rebirth where she is framed for a crime she didn't commit. Whether she provides digital alibis or stays home, she is always accused of assaulting or killing Elan Crowe. After multiple lives ending in violence and inexplicable surveillance footage, Lyra realizes the truth is being manipulated against her. In this action-packed modern fantasy, she abandons innocence and takes Elan hostage to finally break the cycle.
I Married the Third Prince Novel Cover
7.8
After her cousin scars her face to win a beauty contest, Alicia is left cast aside. However, the victory backfires when the prize is revealed: marriage to the Third Prince, a man feared for his bloodthirsty nature. When her terrified betrothed abandons her for her cousin, Alicia seizes the chance to marry the prince herself. Three years later, she returns to court with two heirs, proving her rare fertility was the perfect match for a husband everyone believed was impotent.
Luna for the Twin Alphas Novel Cover
9.3
On her eighteenth birthday, omega Riley expects to find her fated mate. However, she is stunned to discover she belongs to the pack's future leaders, the twin alphas Greyson and Kaden. While she feels a deep pull toward the brothers, their reputation for cruelty and their shared bond terrify her. Forced into a complex union with two powerful men, Riley must navigate a world of pack politics and intense passion to find her place as their Luna.
Luna Rejects Alpha Mate Novel Cover
8.3
For years, Elena endured the cruelty of the Silver Moon Pack as an omega, longing for the day she would find her fated mate and escape her misery. However, fate delivers a crushing blow when her destined partner is revealed to be Alpha Killian, the very man who spearheaded her torment. Refusing to be bound to her oppressor, Elena makes the unthinkable choice to reject the bond. Now, she must navigate a dangerous path toward freedom and true love.
My Alpha’s Mistress Tried to Burn Me Alive Novel Cover
8.0
Betrayed by the man she loved, Elara faces a horrific death when her Alpha’s mistress sets her ablaze. Left for dead in the embers of her former life, she miraculously survives, fueled by a thirst for retribution. As she navigates the shadows of the werewolf pack that discarded her, Elara must reclaim her power and expose the treachery of those who sought her end. It is a journey of survival and fierce vengeance against a cruel betrayal.