Follow
Chapters
Share
Atrapada sin salida Novel Cover

Atrapada sin salida

Trapped in a world of opulence and high-stakes power, a young woman finds herself entangled in the complex web of a billionaire's life. What began as a simple encounter quickly spirals into a suffocating reality where wealth and influence dictate every move. As she navigates the intense expectations of the elite, she must confront her growing feelings while searching for a way to reclaim her freedom from this gilded cage of passion and control.
Chapters
Share

Chapter 1

La mansión Ivanov resplandecía con luces y decoraciones festivas. Era el cumpleaños número 70 del abuelo de Anya, Vladimir, y toda la familia se había reunido para celebrar.

Anya se paró frente al espejo, admirando su elegante vestido rojo que abrazaba sus curvas, esa noche era especial por dos razones: no solo compartiría la felicidad de sus amados abuelos, sino que también esperaba que su novio Misha le propusiera matrimonio después de años de noviazgo.

—Te ves hermosa, querida. —susurró su tía, abrazándola por detrás —Misha es un hombre afortunado.

Anya sonrió radiante —Gracias tía. Siento que esta noche será mágica.

Bajaron al gran salón donde la fiesta estaba en su apogeo. Familiares y amigos reían, bailaban y brindaban por la feliz pareja. Anya buscó a Misha entre la multitud, ansiosa por estar a su lado.

—Oye, ¿Has visto a Misha? —preguntó la mejor amiga de su prima Katya con una sonrisa maliciosa —quizás se cansó de esperar y fue a buscar compañía más... interesante.

Anya la fulminó con la mirada. Katya y sus amigas siempre habían estado celosas de su relación con Misha.

—Cierra la boca, víbora. Misha me ama.

La chica soltó una risa burlona y se alejó contoneándose. Anya sintió una punzada de inquietud. ¿Dónde estaba Misha? Decidida a encontrarlo, se abrió paso entre los invitados hacia las escaleras.

Subió al segundo piso y recorrió el pasillo, revisando cada habitación. Entonces escuchó ruidos sospechosos provenientes del baño principal. Con el corazón acelerado, abrió la puerta de golpe.

Lo que vio la dejó paralizada. Misha y Katya estaban teniendo sexo desenfrenado contra el lavabo, gimiendo y jadeando sin pudor.

—¡Malditos bastardos! —gritó Anya, sus ojos de llenaron de lágrimas de rabia y traición.

Misha y Katya se separaron bruscamente, intentando cubrirse con las toallas.

—A-Anya, mi amor, puedo explicarlo… —balbuceó Misha, pálido como un fantasma.

Pero Anya ya no escuchaba. El shock inicial se transformó en una furia ciega. Se lanzó hacia adelante y abofeteó a Misha con todas sus fuerzas.

—¡Hijo de puta! ¡Cómo pudiste hacerme esto, y con mi propia prima!

Katya sonrió con satisfacción.

—Acéptalo Anya, nunca fuiste suficiente mujer para satisfacer a Misha. Siempre venía a buscar en mí lo que tú no querías darle.

Anya se abalanzó sobre Katya, tirando de su cabello y arañando su cara.

—¡Zorra traicionera! ¡Siempre supe que eres una víbora ponzoñosa!

Misha intentó separarlas, pero Anya le dio un rodillazo certero en la entrepierna, haciéndolo doblarse de dolor.

—¡Al diablo con los dos! ¡Ojalá se pudran juntos en el infierno!

Y con esas palabras, Anya salió corriendo del baño, con el maquillaje corrido y el vestido desgarrado, ante las miradas atónitas de los invitados que se habían aglomerado atraídos por los gritos.

Humillada y destrozada, Anya huyó de la mansión sin mirar atrás. Su cuento de hadas se había transformado en una pesadilla grotesca. Necesitaba ahogar sus penas urgentemente en alcohol y olvido.

Anya entró al bar, con el corazón destrozado y la rabia corriendo por sus venas. El ambiente era oscuro y cargado de humo, perfecto para perderse y olvidar. Se sentó en la barra y le hizo una seña al cantinero.

—Vodka. Doble. Y que siga viniendo.

El cantinero, un hombre mayor con un bigote espeso, la miró con comprensión.

—Parece que alguien tuvo una noche de perros.

Anya soltó una risa amarga.

—No tienes idea.

—Bueno, aquí tienes tu medicina —el cantinero le sirvió un vaso generoso de vodka —cortesía de la casa. Parece que la necesitas.

—Gracias —Anya tomó el vaso y lo vació de un trago, sintiendo el líquido quemarle la garganta.

—Vaya, eso sí es saber beber —una voz profunda y masculina llamó su atención.

Anya giró y se encontró con un par de ojos verdes que la miraban con intensidad. El hombre era alto, de cabello oscuro y facciones cinceladas. Vestía un traje a medida que acentuaba su cuerpo atlético. Exudaba una confianza y un magnetismo animal que hizo que Anya se estremeciera.

—¿Acaso estás espiando a una dama en desgracia? —preguntó Anya, alzando una ceja.

El hombre sonrió de lado, con un gesto pícaro y seductor.

—No pude evitar notar a una mujer hermosa bebiendo como si quisiera olvidar hasta como se llama.

—Quizás eso es exactamente lo que quiero —Anya se encogió de hombros —Olvidar.

Él se sentó a su lado, haciendo una seña al cantinero.

—Otra ronda para la dama, y un whisky para mí —luego se volvió hacia Anya —¿Y qué es eso tan terrible que quieres olvidar, si puedo preguntar?

Anya lo estudió por un momento. Normalmente no hablaría con extraños, pero había algo en este hombre que la atraía como un imán. Quizás era el alcohol, o el deseo de venganza, o simplemente la necesidad de sentir algo más que dolor.

—Digamos que acabo de descubrir que mi novio y mi prima son unas basuras infieles —escupió Anya.

—Ouch —el hombre hizo una mueca —eso debe doler.

—Como el infierno —Anya tomó otro trago —pero ¿sabes qué? Al carajo con ellos. Esta noche, solo quiero divertirme y mandar todo al demonio.

El hombre sonrió, un brillo travieso apareció en sus ojos.

—Esa es la actitud. Mira, sé que soy un desconocido, pero si quieres desahogarte o simplemente pasar un buen rato, soy todo oídos.

Anya lo consideró. Una parte de ella sabía que esto era una locura, pero la otra parte, la que estaba herida y furiosa, anhelaba un poco de consuelo y emoción.

—Está bien, señor misterioso —Anya le tendió la mano —Acepto tu oferta, pero con una condición, nada de nombres. Esta noche, solo somos dos desconocidos en un bar.

Él estrechó su mano, y Anya sintió una descarga eléctrica ante su contacto.

—Trato hecho, hermosa desconocida.

Las siguientes horas pasaron entre tragos, risas y una conversación cada vez más cargada de insinuaciones.

Anya se encontró cautivada por el ingenio y el carisma de este extraño. La hacía sentir deseada, emocionada, viva.

En algún momento, entre el vodka y los roces sutiles, sus bocas se encontraron en un beso apasionado y desesperado. Se devoraron el uno al otro, sin importarles que estuvieran en un lugar público.

—Vamos a mi hotel —susurró él contra sus labios —quiero hacerte olvidar hasta tu nombre.

Anya, perdida en un torbellino de lujuria y adrenalina, asintió febrilmente.

Se subieron a un taxi, sin dejar de besarse y acariciarse. Llegaron a un lujoso hotel, y entre risas y besos torpes, se dirigieron al ascensor. En cuanto las puertas se cerraron, él la empujó contra la pared, atrapando sus muñecas sobre su cabeza.

—Eres un sueño hecho realidad —gruñó él, mordisqueando su cuello —no puedo esperar a tenerte en mi cama.

Anya gimió, restregándose contra él.

—Entonces no me hagas esperar.

Llegaron a la habitación en un frenesí de manos ansiosas y ropa arrancada. Se dejaron caer en la cama, sus cuerpos desnudos se enredadon en una danza frenética de placer y deseo.

—Oh, Dios —jadeó Anya cuando él se hundió en ella, un dolor lacerante amenazó con partirla por completo, pero después de eso, se sintió invadida por un cúmulo de sensaciones.

Él empezó a embestirla con un ritmo castigador. Anya se perdió en las sensaciones, en el éxtasis de ser tomada por este hombre misterioso que la hacía sentir tan viva.

Hicieron el amor con abandono y pasión, perdidos en un mundo donde solo existían ellos dos y el placer que se daban mutuamente. Llegaron al clímax juntos, gritando de éxtasis.

Después, exhaustos y saciados, se quedaron dormidos en los brazos del otro, sin saber el nombre de su amante y sintiendo una conexión innegable.

Pero cuando la mañana llegó, Anya despertó con un sobresalto. Los recuerdos de la noche anterior la inundaron con culpa y vergüenza. ¿Qué había hecho? Se había entregado a un perfecto desconocido en un arranque de despecho y locura.

Sigilosamente, se levantó de la cama, recogiendo su ropa esparcida por el suelo. Se vistió con manos temblorosas, mirando al hombre que dormía profundamente, con una expresión pacífica en su hermoso rostro.

Una parte de ella quería quedarse, explorar esta conexión inesperada. Pero el miedo y la realidad fueron más fuertes. Esto había sido un error, una noche de debilidad que debía olvidar.

Con el corazón encogido, Anya salió de la habitación sin mirar atrás, alejándose de su amante misterioso y una parte de sí misma.

Cuando Alexei despertó unas horas más tarde, se encontró solo en una cama vacía, con el aroma de su amante aún impregnado en las sábanas. Buscó alguna nota, alguna pista de su paradero, pero no encontró nada.

Se dejó caer en las almohadas con un suspiro frustrado. Esa mujer había sido un sueño hecho realidad, un bálsamo para su alma solitaria. Y ahora se había ido, dejándolo con un anhelo inquietante y muchas preguntas sin respuesta.

Pero mientras se duchaba, un pensamiento lo golpeó como un rayo. Recordó las sábanas manchadas de sangre, la mueca de dolor en el rostro de ella durante su encuentro apasionado.

—Era virgen —murmuró Alexei, apoyando la frente contra los azulejos fríos.

Lo invadió una sensación extraña, se sentía confundido, ¿Quién era esa mujer misteriosa? ¿Por qué había huido sin dejar rastro?

Alexei apretó los puños, sintiendo una mezcla de ira y anhelo.

You may also like

Betrayed Heiress: A Storm Awakened Within Novel Cover
8.3
I was the long-lost Donovan heiress, finally brought home after a childhood in foster care. My parents adored me, my husband cherished me, and the woman who tried to ruin my life, Kiera Reese, was locked away in a mental facility. I was safe. I was loved. On my birthday, I decided to surprise my husband, Ivan, at his office. But he wasn't there. I found him at a private art gallery across town. He was with Kiera. She wasn't in a facility. She was radiant, laughing as she stood beside my husband and their five-year-old son. I watched through the glass as Ivan kissed her, a familiar, loving gesture he’d used with me just that morning. I crept closer and overheard them. My birthday wish to go to the amusement park had been denied because he’d already promised the entire park to their son—whose birthday was the same day as mine. "She’s so grateful to have a family, she’d believe anything we tell her," Ivan said, his voice laced with a cruelty that stole my breath. "It's almost sad." My entire reality—my loving parents who funded this secret life, my devoted husband—was a five-year lie. I was just the fool they kept on stage. My phone buzzed. It was a text from Ivan, sent while he stood with his real family. "Just got out of the meeting. So exhausting. I miss you." The casual lie was the final blow. They thought I was a pathetic, grateful orphan they could control. They were about to find out just how wrong they were.
Forbidden but Fated: The Billionaire's Illegitimate Wife Novel Cover
8.0
Fraser is the billionaire heir to a bloodless empire. Bellamy is the illegitimate daughter his stepmother abandoned. A deal bound them together. Six years of obsession, silence, and need. She thought she could walk away. He made sure she couldn't. But when enemies tear them apart - She loses her sight. He loses his memory. Their love is erased. Until his soul remembers what his mind forgot. And she dares to love him again - Even if she has to fight the world to do it.
He wants her back: The billionaire's leading lady Novel Cover
9.7
"He tried so hard to replicate the real thing, it's impressive...well I'm back now, and your services are no longer needed." Myra knows this is the end of her and Pierce, seeing the girl who looks strikingly similar to her holding his arms in the hospital. No amount of hoping she can win him over, and living in a world of delusion can make the multi billionaire CEO, Pierce Blackwood hers. To him, she's just a stand-in after all. When Pierce's 'true love', Tami, returns, Myra knows it's time to step away. There's no need to humiliate herself anymore when the man she loves clearly has his attention on someone else. Determined to reclaim her dignity, Myra breaks up with Pierce, blocks his number, and decides to leave the past behind. But just when she thinks she's free, Pierce corners her once again, unwilling to let go. "Are you done with this tantrum? Now come home with me."
His Unwanted Wife, The Nation's Hero Novel Cover
9.4
On our wedding anniversary, I came home to find my husband, Jace, celebrating with another woman in our living room. She was wearing my mother's necklace-the only thing recovered from the explosion that killed my parents. Jace laughed, calling it a "cheap piece of junk," and tried to write me a check to buy a new one. His family called my parents' ashes "garbage" and "unsanitary." When I confronted them, Jace sided with his mother, ordering me out of the penthouse I secretly owned. He let his friends publicly humiliate me, calling me a gold-digging leech with no background. But that wasn't the worst of it. When a gunman stormed the restaurant we were in, Jace shoved me directly into the line of fire to shield his mistress. The shotgun blast tore through my arm. As I lay bleeding on the marble floor, I stared at the man who had just used me as a human shield, his face pale with terror as he protected her. In that instant, every ounce of love I ever had for him died. The pain in my arm was nothing compared to the cold, hollow void that consumed my heart. He thought he was sacrificing a quiet, useless wife to secure his future. He had no idea he had just declared war on Captain Cilla Henson, West Point valedictorian and the most lethal operator of the Eagle Task Force.
Married to the CEO by Morning Novel Cover
7.5
After my boyfriend of four years publicly humiliated me at a charity gala, calling me a "charity case," I drowned my sorrows at a dive bar and had a one-night stand with a stranger. I woke up the next morning in a luxury hotel suite to find out the stranger was Christian Porter, the most ruthless billionaire on Wall Street. Worse, paparazzi had photographed us leaving the bar. He coldly informed me that the photos would create a scandal that could tank his company's upcoming IPO, costing him hundreds of millions. As if my world wasn't collapsing fast enough, I got a call that my younger brother had been arrested for assaulting my ex in my defense. Christian didn't want my apology; he wanted a solution. He slammed a prenuptial agreement on the table in front of me. He gave me an ultimatum: sign a two-year marriage contract to turn the scandal into a corporate fairy tale, or he would ruin me. Trapped, I agreed. But when my furious brother confronted him at the police station, Christian looked him dead in the eye and said something that left me breathless. "I didn't marry her to solve a problem," he said, his voice echoing in the small room. "I married her because I've been in love with her for ten years."
MARRYING THE BILLIONAIRE DON TO RUIN MY THREE BETRAYING FIANCÉS Novel Cover
8.3
After suffering a crushing betrayal by three men she once trusted, a woman seeks the ultimate revenge. To dismantle their lives and reclaim her dignity, she forms a dangerous alliance by marrying a powerful billionaire mafia don. Within this high-stakes world of wealth and shadows, she maneuvers to destroy her former fiancés. It is a calculated gamble where love and vengeance collide, forcing her to navigate the lethal influence of her new husband.