Follow
Chapters
Share
Arderemos en lo prohibido Novel Cover

Arderemos en lo prohibido

La familia Zhao era la dueña indiscutible de casi todo el oriente, su clan, el tigre blanco, manejaba todo dentro del país, aunque no siempre fue así, antes, casi 20 años atrás, existió otro clan igual de poderoso, el dragón rojo, pero dicho clan encontró su fin por ir tras lo prohibido, ahora la suerte le sonreía al tigre blanco o al menos eso pensaban, hasta que su líder, Loan Zhao, decidió que era tiempo de retirarse y acudió a los monjes para que vieran su tatuaje, ese que los más ancianos le hacen en la espalda cuando asumen como líder y que solo puede ser descifrado, cuando se retiran de su lugar, y así pudieran decir cuál de sus hijos seria la nueva cabeza del tigre. Lo que menos espero escuchar, era que el futuro de sus hijos estaría regido por amores prohibidos, esos que pueden llegar a matarte, por destino o casualidad, el pasado se uniría con el presente, dejando solo dos caminos, la unión con familias poderosas a través de lazos indestructibles, o el dolor y la agonía de arder en amores prohibidos.
Chapters
Share

Chapter 2

Los hermanos Zhao hacia más de un año que habían dejado su país, Shen Kun estaba en Chicago, no solo estudiando, también aprendiendo todo de su tío Wang, no era fácil para Shen digerir que el próximo tigre blanco seria su hermana, pero así estaba escrito, aun antes de que ellos nacieran, o al menos eso le había dicho su abuelo antes de morir, el viejo Sug había roto las reglas, se suponía que solo Loan podía acudir a los monjes y pedir que el destino del tigre blanco fuera revelado, pero Sug Zhao rompió esa ley y no queria llevarse el secreto a la tumba.

— Abuelo, deja que mejor llame a mi padre. — pidió el joven de cabello rubio y ojos negros, al ver que el tiempo de su abuelo Sug estaba llegando a su fin.

— No, Loan no sabe, nadie sabe lo que te voy a contar, será nuestro secreto. — Shen no pudo evitar sonreír, iba a extrañar esa complicidad que solo tenían con su abuelo, pues el mayor era el confidente de los tres jóvenes Zhao y viceversa.

— Bien, dime. — dijo dándose por vencido.

— Ahora lo comprendo todo, como te estaba contando, ese día cuando tu padre ingreso a consolar a tu madre, aproveché su distracción y fotografié su espalda. — Shen sonreía, pues la cara de su abuelo parecía a la de un niño que hizo una gran travesura y al fin se podía jactar de ello. — Fui a ver al monje y le conté que tu madre lloraba a amares por solo ver el tatuaje que le acababan de hacer a tu padre, entonces él me dijo, que el próximo tigre sería una niña… — y en el momento que Sug dijo aquello el corazón de Shen se detuvo, era como si una espada lo hubiera atravesado. — Quita esa cara, porque puede que tu no seas el próximo tigre, pero serás un león con reino propio si así lo quieres. — Shen dibujo una sonrisa, demasiado falsa como para engañar al anciano. — Lo digo enserio Shen, tú eres demasiado poderoso como para ser un tigre, tu lugar no es estar a la cabeza, tú serás la garra que proteja a tu familia, debes jurarlo. — pidió lo último tomando con fuerza el brazo del rubio y Shen se asustó al ver tanto dolor en el rostro de su abuelo.

— No lastimare a mi familia abuelo. — aseguro incluso un poco molesto ante lo que él creía era el pensamiento de Sug.

— Lo se muchacho, lo sé, pero, no es por eso por lo que te pido que cuides a la familia… es porque nosotros ya fallamos una vez, yo falle, no pude proteger a mis hijos, a tu madre y por eso perdí a mi nieto. — la confusión paso por el rostro de Shen, ese era otro secreto, a veces el dolor nos impide hablar de ciertas cosas y es solo para no recordarlas. — Antes de ti o tus hermanos, hubo un pequeño tesoro, Bao, ese era su nombre, mi primer nieto paso por esta vida como una estrella fugaz, así de rápido como brillo, así de rápido se apagó, su destino no se alcanzó a escribir y de él solo queda prueba en la espalda de tu padre, eso fue lo que vio tu madre y por lo que tanto lloro, lo que me llevo a ver al monje, el pequeño tesoro que esta tatuado a los pies del tigre de tu padre, era un presagio, pues todo lo que está a los pies del tigre, es lo que traerá dolor al clan y en el caso de Loan, el sufrimiento lo trajo la perdida de nuestro tesoro, es por eso que te suplico Shen, cuida a tus hermanos, protege a tu familia.

— Lo juro abuelo. — y en verdad lo hacía, jamás permitiría que algo o alguien volviera a hacer sufrir a los suyos.

Si, ese día Shen supo muchas cosas, aunque no todas, quizás su abuelo necesitaba dejar en claro que partiría esa noche a cuidar a Bao en otra vida, solo eso explicaría el hecho de que muriera con una sonrisa en los labios.

Luego de que Sug muriera, los jóvenes Zhao decidieron estudiar en el extranjero, era la mejor opción, para no sentir tanto dolor.

Mientras Shen estaba en Chicago terminando de asimilar que el puesto del tigre blanco no sería suyo, Huang estaba en Canadá, había salido con un grupo de amigos a divertirse, festejar el comienzo del receso navideño y el alcohol le estaba causando estragos en su cabeza, veía a Raiden, uno de sus mejores amigos, y sentía que la atracción crecía a cada momento entre ambos, algo que estaba prohibido en su cultura, fue por eso que decidió que lo mejor era salir a tomar un poco de aire, aunque en realidad lo que hizo fue llamar a su hermano.

— Shen.

— ¿Qué sucede? Huang, son las dos de la mañana. — se quejó quien estaría destinado a ser la mano derecha de su hermana.

— Me está pasando otra vez. — confeso en un susurro cargado de miedo y vergüenza.

— … En ese caso, quizás no se deba a que eres virgen Huang, quizás eres gay. — dijo con tranquilidad, pues a él no le importaba los gustos de su hermano, lo apoyaría siempre, lo cuidaría como se lo prometió a su abuelo.

— Te llamo para que me ayudes, no para que llenes de más dudas mi cabeza. — reprocho con desespero.

— Huang, deja de pensar, solo siente hermano, prueba, solo así sabrás, además ya me estas preocupando, es la segunda vez que me llamas por estar bebiendo, que el negar lo que sientes no te haga perderte. — solo con su familia Shen mostraba humanidad, solo con ellos que eran pequeñas luces iluminando su alma.

— Bien, en ese caso me acostare con el primer hombre que cruce, no pienso perder mi virginidad con mi mejor amigo. — informo contrariado, porque lo que menos queria era que a mitad de algo con Raiden entrara en pánico.

— Así se hace… ¿me dirás si eres pasivo o activo? — consulto divertido, sabiendo que su hermano se enfadaría.

— ¡Shen! Maldito bastardo.

Se quejo terminando la llamada, escuchando las carcajadas de Shen, solo para girar y toparse con una enorme masa muscular que tenía un rostro tan bello como el de Raiden.

— Disculpa. — dijo al tiempo que trataba de esquivar semejante hombre.

— No te disculpo. — rebatió el desconocido al tiempo que lo tomaba del brazo y lo pegaba a la pared del bar.

— ¿Qué rayos haces? — debía golpearlo, con una de las tantas técnicas de artes marciales que manejaba, pero el aroma del desconocido le gustaba.

— Creí escucharte que dormirías con el primero que te cruzaras, bien, ese soy yo.

Sin darle tiempo a pensar los labios de Huang fueron sellados por la boca de aquel hombre, estaba sorprendido, pero poco a poco continuo con el beso voraz que aquel desconocido le estaba dando, su primer beso.

No supo cómo, ni cuando, o porque, solo se despertó en la habitación de algún hotel, su trasero dolía como el demonio, pero al recordar el motivo de su dolor, solo pudo dejar salir una risilla de lo más estúpida, definitivamente era gay, ya no tenía como dudarlo. Se puso de pie y comenzó a buscar su ropa, aunque pensaba darse una ducha, primero queria saber el nombre de esa persona que le dio su primera vez.

— No puedo creer que vinieras a recuperar el amor de mi hermana y te terminas follando al hijo del tigre blanco. — esas palabras lo hicieron clavarse al suelo, con el pomo de la puerta en la mano y está a medio abrir, estaba jodido, se maldijo internamente por no prestar atención a las charlas que su padre y su tío Wang les había dado, los enemigos del clan están en todos lados y solo ahora se planteaba que quizás había caído ante alguno.

— Te lo dije años atrás, era una niña, si tan solo hubiera grabado como gemía y pedía que le diera más duro, toda una putita desesperada. — las carcajadas de aquel desconocido se le clavaron en el pecho como si de puñales se trataran, ¿así se sentían las mujeres al descubrir que solo las habían utilizado?

— Renzo Bach, me quito el sombrero ante ti, eres un maldito bastardo, solo espero que usaras protección, no quiero que contagies a mi hermana de alguna enfermedad. — no podía ser cierto, un Bach, un maldito Bach, peor aún, ese maldito Bach que había enfrentado cuando solo era un niño, no podía creer que el idiota aun recordara aquella insignificante confrontación.

— Por supuesto que use protección, aunque ese culo era virgen, y bastardo y todo, pero te gane la apuesta, paga.

Huang Lei podía tener la alegría y bondad de su padre Park Zhao, pero tenía el alma de su madre, una asesina que poco conocía de misericordia, un trueno puede iluminar tu noche más oscura, pero también es capaz de destruirte y Renzo Bach estaba a punto de descubrirlo.

— No presumas cuando inicies tu camino, presume cuando regreses. — dijo Huang apareciendo frente a ambos hombres, crecer en una cultura como lo era la oriental te templa para muchas cosas, en especial manejar el dolor y enfado, hasta encontrar la oportunidad de sacar todo, sin perder la dignidad.

— Pero mira, el dormilón se despertó. — rebatió con burla Renzo mientras Walter se veía incomodo, estaban jugando con fuego y lo sabían, aunque jamás supondrían hasta donde arderían. — ¿Qué quieres decir con eso? No pienso repetir contigo, por más bonito que seas, a mí me gustan las mujeres. — Huang camino con toda dignidad, Renzo dio un pequeño paso a un lado, creyendo que lo golpearía o así sea gritaría, pero el rubio solo camino hasta la puerta.

— Yo tampoco pienso repetir con alguien como tu Renzo Bach, solo te estoy avisando que tu camino recién comienza, y apuesta lo que quieras que cuando te toque regresar, sufrirás más que yo en este momento.

Puedes creer en el destino o casualidad, puedes creer que todo está escrito o que cada uno escribe su historia, pero debes tener en claro que decidas lo que decidas, nunca apuestes tu corazón, mucho menos tu alma, eso solo te llevara a arder en un destino prohibido.

You may also like

A Game Of Revenge  Novel Cover
9.4
"You are only making things difficult for us." he said. "Just sign the papers and let's get this over with." As I opened my mouth to speak, I noticed that the wardrobe was slightly opened. Curious, I began to walk towards it. "Emily, what do you think you're doing?" he asked. But I ignored him. I lifted a trembling hand, gripped the handle, and opened the wardrobe. My heart sank. "Abby?" ********************** Although, she's heard a few times, but Emily has refused to believe that her husband, Marcus has been hanging around with different ladies, and sometimes he brings them home. Even though she's hurt, but as long she doesn't come across or trade words with any of those ladies, then she's fine with it. And she was, but not until she finds one hiding naked in the wardrobe. Not just any woman, but her own sister, Abby. Rather than apologizing to Emily, Marcus asks for a divorce and tells her to leave. To make matters worse, Abby is pregnant for him. Feeling betrayed, Emily attempts taking her own life. But fortunately, she survives. A month later, she returns as the wife to a wealthy billionaire. Now she's ready to get her revenge. Just how far can Emily go to see her ex-husband and sister suffer?
Alpha Twins' Forbidden Obsession Novel Cover
9.4
For Sylvia, her eighteenth birthday meant one thing: escaping the prison she called home. But destiny had a different plan, entangling her with two irresistible heartthrobs, Aldric and Caius. These twin brothers, who could make anyone fall at their feet with a glance, set their sights on her. Though an undeniable spark drew her in, Sylvia knew better than to fall for them. They were perilous. Now, her body and heart were at war with her mind. And all the while, a dark secret loomed over them-a truth they were keeping that could shatter her world forever. Caught between the escape she always planned and the forbidden passion she never asked for, could Sylvia break free from the twins' seductive grip, or would she surrender to a love that promised to ruin her?
Dear Ex-husband, I'm back for revenge  Novel Cover
7.3
Five years ago, he had abandoned her, betrayed her, destroyed her company when she had trusted him and needed him the most. Five years later, Evelyn was back for revenge. She would return everything he had done to her tenfold, and to do that, she needed to live in the same house with him again. "Ex-husband, let's sign a marriage contract again!" Evelyn demanded after barging into her ex-husband's party. "Okay." **** She had sworn to frustrate and destroy his life as they live under the same roof but who can tell Evelyn why everything was different from what she had expected? Who was this man cajoling her every request? Why is her ex-husband who's supposed to be an enemy looking at her dotingly? Ex-husband, this was supposed to be a fierce revenge battle, not a love battle!
My Bigamist Ex Could Only Watch Me Shine Novel Cover
8.8
Serena, six months pregnant, continued to save lives on the battlefield, despite her severe illness. Her husband, Logan, who had once chosen her over his family, gave her life-saving medicine and prenatal care items to his lover, Amy. When the artillery struck, he let go of Serena's hand without hesitation to protect another woman, leaving Serena to collapse on the battlefield. Later, Serena earned the respect of everyone in the midst of conflict with her medical skills. Her ex-husband, eyes filled with remorse, knelt before her, saying, "I married her out of gratitude, I won't divorce..." Before Serena could respond, a gun was already aimed at Logan's forehead by the undisputed leader of the safe area. "Sign the divorce papers. She's with me now."
One Hundred Reasons To Walk Away Novel Cover
7.3
For three years, I documented my husband Ashton's neglect in a secret ledger I called "The Song of a Hundred Reasons." Each forgotten anniversary and dismissive glance was a point deducted from a hundred. When the points hit zero, I would walk away. The final reason came not as a quiet slight, but as a deafening crash. When a massive chandelier fell towards us in a restaurant, Ashton didn't hesitate. He shoved his "best friend" Bailey to safety, shielding her with his body while I was left to be crushed. I woke up in the hospital with broken ribs and a severe concussion. He never visited. Instead, he spent a fortune on a private med-jet to fly Bailey to a luxury retreat for her "panic attack." Her well-being was paramount; mine was an afterthought. That was the final reason. I signed the divorce papers from my hospital bed and never looked back. Two years later, holding a Grammy for my hit album "Song of a Hundred Reasons," he showed up, begging for a second chance.
One Night Stand With My Ex's Favorite Hockey Player  Novel Cover
9.4
I wake up from a six-month coma to a nightmare. My hockey boyfriend,the man I loved for nine years didn’t wait—he replaced me. He’s marrying my best friend. And the little girl he once brought home, the one I loved like my own… She was theirs all along. Everything I built my life around—gone. Everything I thought was love—nothing but a lie. So when my friend Cassie drags me to a housewarming party, I go. Not to move on. Not to heal. Just to remember what it feels like to exist. Then I meet him. Rodney Ellison Carter. Hockey’s golden boy. My ex’s favorite player. His hero. He shouldn’t even look at me the way he does. And yet one night—one reckless, beautiful, impossible night with him—changes everything.