Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela VIVIENDO CON 1D | H.S

VIVIENDO CON 1D | H.S

Sky Teasdale, de dieciocho años, lleva una cotidianidad atípica al convivir con One Direction debido al empleo de su madre, Lou, como estilista del grupo. Aunque mantiene una relación fraternal y divertida con los integrantes de la famosa banda, oculta un sentimiento abrumador: su amor secreto por Harry Styles. Pese a la complicidad que ambos comparten, Sky teme que Harry solo la considere una protegida, poniendo en duda que su pasión sea correspondida.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Amo a esta chica. La amo tanto, pero tanto. Llevo enamorado de ella desde hace tres años, cuando nos conocimos. Aún me acuerdo del primer cruce de miradas que tuvimos, fue intenso. Haría cualquier cosa por ella, cualquier locura, lo que fuera. Me vuelve loco.

Después de dejarla en el instituto me fui a hacer unos recados que debía para Mark – nuestro mánager – y después de eso, volví a casa.

Cuando entré, parecía que no había nadie, no se escuchaba absolutamente nada. Me sorprendí ya que era extraño que en nuestra casa no se oyera ningún ruido. Me dirigí al comedor para asegurarme bien de si estaba solo o era imaginación mía.

— ¿Ya has vuelto? — oí detrás mío de golpe y me giré. Era Louis.

— Joder, pensaba que estaba solo — le hablo, quitándome la chaqueta — He ido a llevar a Sky al instituto.

— ¿Has visto a esa amiga suya rubia que está tan buena? — cuestiona abriendo los ojos, esperando una respuesta.

— Pues no, la verdad, no me he bajado del coche — le digo. Louis se acerca y se sienta en el sofá.

— Joder tío, lo que te has perdido — habla con tono basto — No veas que delantera tiene esa chica, macho — me explica como loco.

— Vale, vale, ya me imagino — respondo intentando hacer que se calle.

— No, en serio, es descomunal, es como-

— Louis por favor, que tienes novia — le recuerdo, esperanzado que deje de hablar de este tema.

— A la que quiero más que a nada, pero tengo ojos para mirar, ¿Pasa algo?

— No, no, nada — añado — Aunque yo, si tuviera que elegir unos melones por el resto de mi vida, eligiría los melones de Mia Khalifa - digo y nos ponemos a reír.

— Joder, buena elección, estoy de acuerdo contigo — responde Louis.

— Bueno, yo me voy a la ducha, que ya huelo peste — expongo y me huelo la axila a la vez que hago una mueca de peste.

— Ya ves si hueles peste, me llega la hasta aquí y todo. Vete a duchar ya, anda — bromea Louis.

— Qué te den, cabrón — le respondo riendo y me voy para las escaleras — Por cierto, ¿Y los demás?

— Niall y Liam se han ido al estudio un momento y Zayn en casa de su primo, se ve que vive cerca — explica Louis — Ahora vendrán.

— De acuerdo — dije finalmente y me fui.

Al subir, me metí en mi habitación. Me desnudé y me duché más rápido de lo que me ducharía un día normal, porque si me retrasaba podíamos llegar tarde. Una vez acabé, me volví a vestir y bajé de nuevo a la planta de abajo.

— Hombre, ya estamos todos — anuncié cuando vi a todos los chicos ahí. Zayn y Liam estaban jugando a la consola.

— ¡Serás cabrón! — grita Zayn dando un brinco en el sofá — ¡Te voy a reventar, hijo puta!

— Vas a perder, Malik — declara Liam, muy concentrado en la partida.

— Ahora mismo te tiro una granada y a la puta calle — le avisa Zayn, histérico.

— ¿Ahora os ponéis a jugar? Nos tenemos que ir — manifiesta Niall, sentándose al lado de los chicos para mirar la partida.

El personaje de Zayn tira una granada hacia el de Liam, pero la granada rebota contra la pared y le vuelve a Zayn. Le explota a él.

En ese momento, estallamos todos a carcajadas como locos.

— Eso hahaha que acabas de hacer hahaha ha sido bestial — balbucea Louis riéndose.

— Que patético Zayn, hahaha — se ríe Liam.

— Iros a la mierda, no sabía que ahí había una pared — se defiende Zayn.

— Estaba más que claro que ahí iba a haber una pared, Zayn — le dice Louis, cogiendo aire después de tanto reír.

Los dos personajes se siguen disparando entre ellos.

— ¡No, no, no! — exclama Liam nervioso cuando alguien le dispara — ¡Que me matan!

— Que te jodan, Payne — le escupe Zayn con rencor.

— Me acaba de hablar Jeff — anuncia Louis hacia todos, leyendo su teléfono — Dice que ya podemos ir para ahí, me ha mandado la dirección.

— Vale, vámonos — añado.

— ¡No, la partida está muy igualada! — exclama Zayn, al borde de los nervios.

— ¡Tenemos que acabarla! — añade ahora Liam, concentrado en la pantalla.

— Yo quiero saber quién gana — expone Niall, mirando la partida — Apuesto por Liam.

— Yo también apuesto por mí — dice Liam tirándose flores.

— ¿Cómo coño vais a acabarla? Llegamos tarde — berrea Louis— No podemos llegar tarde otra vez, ya visteis el otro día la bronca que nos cayó por llegar media hora tarde.

— Sí, debemos irnos ya — añado firme, aunque se que van a pasar de mi ya que soy el pequeño.

— ¡Oh! ¡Doble kill! — chilla Liam y pega otro brinco en el sofá.

— ¡Te vas a cagar, imbécil! — le chilla Zayn, apretando la mandíbula.

Rodeé los ojos. La verdad es que este juego es muy divertido y me encanta jugarlo, pero ahora mismo teníamos prisa, y no soportaba llegar tarde a los sitios.

— ¿Cuánto os falta? — cuestiona Louis.

— Nada, ya estamos — responde Liam moviendo mucho los dedos por el mando — Ahora mismo mato al negro de Zayn y ya nos podemos ir.

— Mátalo ya, Liam — formula Niall, cansado.

— ¡Que no me va a matar! — exclama Zayn — Le mataré yo.

Insultos y más insultos después, Liam dispara a Zayn varias veces y este muere.

— ¡No! ¡Gilipollas! — exclama Zayn hacia él, furioso al ver que ha muerto — ¡Joder!

— Y Liam Payne vuelve a ganar — dice Liam orgulloso.

— Púdrete — berrea Zayn levantándose del sofá.

— Yo también te quiero — le responde Liam, sonriéndole coqueto.

Una vez salimos de casa, nos dirigimos al garaje a coger el coche.

— ¿Qué coche cogemos? — cuestiono, mirando a las cuatro preciosos coches que teníamos aparcados en frente de nuestras caras.

— Yo optaría por el mío — empieza Niall — Pero está en el taller, así que opto por Harry.

— Sí, yo igual — le apoya Liam.

— Pues en el mío — digo finalmente.

Nos subimos a mi coche y el trayecto hasta ahí se me hizo corto, claro que también iba conduciendo rápido para no llegar tarde.

Una vez llegamos a dónde nos lleva la dirección, aparco por suerte en la única plaza libre de parking que hay, en la cual da un sol tremendo, pero decido no darle importancia.

Reviso bien la zona por si hay mucha gente, o fans que nos puedan ver.

— ¿Estarán cabreados? — el nerviosismo de Louis deja claro que no está tranquilo.

— Esperemos que no — le calmo y bajamos todos del coche.

— ¡Chicos! — oímos la voz de Lou, nuestra estilista y madre de Sky — ¿Dónde os habíais metido? Llegáis diez minutos tarde — parece enfadada.

— Perdona Lou, nos ha surgido un... problema en casa — miente Louis. Estaba claro que no le diría que llegábamos tarde por estar jugando a la consola.

— ¿Todo bien? ¿Ha pasado algo? — se empieza a preocupar ella.

— Sí, sí. Todo bien — formula Liam — Hemos tenido un pequeño contratiempo Zayn y yo, somos muy competitivos.

— Ah, entiendo — responde ella y luego me mira — Harry, podemos hablar un momento — asiento. Se pone a andar y la sigo.

— Dime — hablo.

— ¿Has avisado a Sky que esta noche puede que lleguéis tarde? — cuestiona como buena madre, preocupada.

— Sí, ya le he dicho que se pida una pizza o algo así — explico — No te preocupes, está bien.

Suspira desesperada.

— Sí... — se toca la sien — La hecho de menos, hace una semana que no la veo. Es mi niña.

Sonrío.

— Ya lo sé, Lou — añado, empatizando con ella. Apoyo mi mano en su hombro en señal de que estoy con ella — No estés preocupada, ella está perfecta.

— Está bien — acaba — Chicos, seguidme. Nos queremos que esto se llene de fans.

Lou se puso a andar y todos nosotros la seguimos. Llegué tan alterado debido a lo que había sucedido en casa que ni me fijé al bajar del coche en el edificio que teníamos justo en frente. Parecía un hotel, pero no lo era.

Entramos por la gran puerta de la entrada, y me sorprendió la grandiosa lámpara sujeta al techo, echa de tonos amarillos y naranjas, a juego con la cortinas y los colores de los muebles. Se notaba que este edificio tenía clase.

Cruzamos toda la sala principal, con seguridad rodeándonos, por supuesto, hasta llegar a un ascensor el cual estaba apartado.

— Por aquí — nos guió Lou y entramos al ascensor. Parecía antiguo, incluso las puertas las teníamos que abrir y cerras nosotros. Me extrañaba ya que a los sitios a los que íbamos a hacer entrevistas solían tener un aire mas moderno, y esto era muy antiguo.

— Cuarto piso — informó Lou y Zayn picó al botón.

— Pero cierra las puertas primero, coño. Que no son automáticas — le riñe Louis y todos reímos.

Zayn rueda los ojos, cierra las puertas de difícil manera y después pica al cuarto botón. El ascensor se empieza a mover.

— Ya sabéis de lo que no podéis hablar — nos avisa Lou.

— Sí — respondemos todos.

El ascensor para y yo mismo abro las puertas. Salimos y Lou nos dirige a una sala enorme, en la cual habían cuatro mujeres, y mucha ropa colgada de perchas. También pude distingir nuestros nombres en distintos papeles, pegados en la pared, situados en distintas partes de la habitación.

— Aquí es dónde os cambiaréis — habla Lou entrando en la habitación — Buscar vuestro nombre y de ahí elegís la ropa que queráis poneros, luego venís y os arreglo.

— Sí señora — respondo y sonríe.

Y así lo hacemos. Cada uno busca su respectivo nombre en los papeles de la pared. El mío está en el fondo de la habitación, as que tengo que cruzarla toda para llegar.

Diviso un perchero lleno de ropa la cual me podía poner. Empezé a mirarla: traje negro, camiseta blanca con un dibujo, otro traje gris... la verdad es que todas las prendas me gustabas, pero al final me decidí por una camiseta de botones azul clara.

— Joder tío, que chula la camiseta — exclama Louis, atándose sus zapatos.

— Mola, eh — chuleo y me ato los botones.

— ¡One Direction, cinco minutos y salís! — grita un hombre gordo, entrando en la habitación. Se veía sudado — ¡Tienen que darse prisa!

— Ya lo habéis oído — añade Lou nerviosa — Teníais que llegar tarde, joder... — se queja mientras le pone unos polvos a Niall en las mejillas.

— Venga, venga, venga — nos mete prisa Mark.

— Joder, yo con prisa no puedo trabajar — se queja Liam.

Después de gritos, nos indicaron que ya era hora de salir y salimos un poco revueltos. La entrevista era parecida a una rueda de prensa.

Estábamos sentados en fila uno al lado de otro, mirando hacia todos los periodistas, los cuales nos intimidaban enfocándonos con sus cámaras.

De repente, todos los periodistas levantaron la mano, en señal de que nosotros debíamos elegir uno para que nos formulara su pregunta.

— Usted — señala Niall a un hombre a lo lejos.

— ¿Cuándo sacaréis nuevo álbum? — pregunta el hombre, calvo y con gafas.

— No lo podemos decir, lo siento — finaliza Niall. Su voz rebota en todos los altavoces de la sala.

— Usted — digo yo a una señora.

— ¿Os sentís con fuerzas para hacer otra gira? — cuestiona la mujer, delgada y vestida muy elegante. Era del canal cinco por lo que podía ver en el micrófono.

— Sí, claro — respondí yo, animado — Hacer giras es lo que más nos gusta, sin duda. Haremos muchas giras más — respondo.

— Vuestra canción, Best Song Ever, es una de las más famosas del momento, ¿Qué podéis decir? — pregunta otro hombre sin levantar la mano.

«Señor, o levanta la mano o sus preguntas no se las vamos a responder», pienso

— Por favor, señor, la mano — le indica un segurata al hombre.

— Tranquilo — responde Liam — Estamos muy orgullosos de haber logrado todo esto — empieza Liam — Estamos muy agradecidos a los fans sobre todo ya que, si la canción es número uno en muchos países, es gracias a que ellos corren la voz y hacen que la gente la escuche.

— Sí, esta banda si no tuviera fans no triunfaría — se mete Louis.

— Siguiente — ordena un segurata, indicando que le demos pié a otra persona.

— Tú — hablo y señalo a un hombre.

— Harry, últimamente se te ha visto con una chica bastantes veces, ¿Qué puedes decirnos sobre eso? ¿Es tu novia? — pregunta, curioso por lo que veo.

Me quedo un poco parado ante su pregunta, y los chicos nos miramos entre nosotros. Ya estoy acostumbrado a este tipo de preguntas, así que no me sorprendo.

— Creo que se refiere a Sky — me susurra Niall, cubriendo su micrófono con la palma de su mano para que no se le oyera por toda la sala.

— Pues — empiezo con calma — No voy a dar explicaciones ya que no me voy a poner a hablar de mi vida privada, pero solo puedo decir que no es mi novia, no malinterpretéis las cosas, por favor — explico.

— Se rumorea que se os vio besándoos, ¿es eso verdad? — cuestiona otra mujer, curiosa también y sin levantar la mano.

«¿Por qué insisten tanto?»

Los chicos se ríen por lo bajo, y me miran, esperando que responda.

— Uhmm... — me quedo pensando. Eso no es verdad. Ojalá fuera verdad — No, no es verdad — respondo y me río.

Definitivamente no he besado a Sky, no sé de dónde han sacado eso.

La entrevista concluye después de varias preguntas más y nos vamos de vuelta a los camerinos. Yo estaba cansado ya, me quería ir a casa y relajarme, pero ahora teníamos que ir a otro sitio más.

— ¿Alguien tiene hora? - cuestiona Niall, mientras nos dirigimos al autobús que nos está esperando a la salida del edificio — No me queda batería en el móvil.

— Las tres y media — le responde Mark, el mánager. Nos abre la puerta del autobús y subimos — Ahora haremos una parada para comer y después seguiremos con las entrevistas ¿de acuerdo chicos?

Todos bufamos ya que nos morimos de hambre y queremos irnos a casa.

— Sí — respondemos.

Para comer, decidimos parar en un McDonald's. Obviamente nosotros no bajamos, bajó Mark con otro ayudante.

Realmente, cuando estás todo el tiempo moviéndote y yendo de un sitio para otro, no te queda más que comer comida rápida. No te da tiempo a irte a un elegante restaurante a comer tranquilamente. Tenemos un horario muy ocupado, aunque parezca que no.

— Dios, ¿Oís mi estómago? — habla Niall, mirándose la barriga preocupado.

— No, creo que el mío suena más fuerte — le responde Liam — No sé por qué, pero me comería cuarenta hamburguesas, sin exagerar.

— Joder, ¿Y unos nuggets no? — cuestiono yo. Ya tengo la boca agua.

— Yo me he pedido unos nuggets — anuncia Zayn — No me gustan las hamburguesas de aquí, prefiero Burger King la verdad — explica.

— Zayn el señorito — se burla Louis.

Llega Mark con nuestra comida y nos ponemos a deborarla como si fuésemos animales.

Al acabar de comer me entró un poco de sueño así que me fuí a acostar a mi "cama", para descansar un poco los ojos.

— Tenéis media hora de siesta, después seguimos — nos avisa Jeff.

Algunos nos tumbamos para dormir y otros simplemente bajaron del autobús con unas sillas de plástico para tomar un poco el sol. Yo solo recuerdo que cerré los ojos y me quedé dormido.

{...}

Ya habíamos acabo la entrevista de la tarde, así que ahora nos dirigíamos para casa.

Conduzco concentrado entre las calles oscuras, a pesar de que estoy agotado y es tarde.

— Ahora mismo me echo en el sofá y me quedo frito — habla Liam, riendo.

— Pues yo me hecharé una partida a la consola — avisa Niall.

— Me la echo contigo — respondo mirándo a Niall por el espejo del coche — ¿Estará dormida Sky ya?

— No lo sé, son solo las once y media, puede que esté despierta — habla Louis mientras revisa su Twitter.

Llegamos a casa y aparco en nuestro garaje. Bajámos todos y nos dirigimos a la puerta principal.

— No veo nada sin las luces de fuera encendidas — expresa Niall patosamente, vigilando a dónde pisaba.

— Ya ves, yo tampoco, tío — añade Zayn — Sky se ha olvidado de encendérlas.

Teníamos unas luces en el césped que las encendíamos por la noche, para poder ver mejor si teníamos que salir a fuera.

Metemos la llave en la cerradura y entramos a casa. No se oye absolutamente nada, están todas las luces apagadas.

— Que alguien habra la luz, por favor — dice Louis.

Entramos todos de uno en uno, con cuidado de no tirar nada ya que estaba todo a oscuras. Llego al interrumpor y lo encendiendo, dándo por fin luz a nuestra preciosa casa. Cierro la puerta y me aseguro que está bien cerrada.

— Está la televisión encendida — informa Zayn, señalándola.

— Se la habrá dejado encendida Sky — balbucea Niall — Que por cierto, ¿dónde está?

— ¡Sky! ¡Ya hemos llegado! — grita Louis, con la intención que ella lo escuche.

— Imbécil, no grites, que puede que esté dormida — le riño.

Nos dispersamos y cada uno se fue para un lado de la casa. Yo me fui para la cocina ya que como no habíamos cenado quería cocinarme algo rápido.

— Voy a hacerme algo light de cenar, ¿queréis algo? — cuestiono con tono fuerte para que todos me oigan, sea dónde sea que estén.

— ¿Qué te vas a hacer? — pregunta Niall, entrando en la cocina sin camiseta.

— No tengo ni idea — respondo y abro la nevera. Observo todos los alimentos — Supongo que me haré una ensalada, después de lo que hemos comido no tengo mucha hambre.

— Sí, yo igual — responde este — Házme una a mí, ¿no?

Voy a responder cuando una voz femenina se mete en la cocina.

— Hombre, pero si ya habéis vuelto — oigo y me giró para encontrarme a Mia envuelta en una toalla.

¿Se ha duchado ahora?

— ¿Que tal, enana? — le cuestiono, sacando la lechuga de la nevera.

— Bien, me acabo de meter en el jacuzzi un rato — responde, mientras su pelo gotea todo el suelo — Tenía mucha calor.

«A mí sí que me está entrando calor de verla así»

— Bien hecho — responde Niall — Nosotros hemos tenido un día duro.

— Ya me lo imagimo. ¿Que tal mi madre? — expresa Sky y se sienta en la silla de la cocina.

— Bien, preocupada por tí pero bien — informa Niall, cortándo un tomate a trozos.

— Mañana la llamaré — habla ella y se pone a mirar su móvil por un rato.

— ¿Le ponemos atún? — le pregunto a Niall, esperando a que me diga algo para sacar o no el atún.

— Venga, ponle atún — anima Niall y cojo el atún del armario.

— ¿Os váis a hacer una ensalada? — pregunta Sky, mirándonos divertida.

— Pues claro que sí — digo

— Que sanos, yo me he pedido una pizza — responde y sonríe.

— Nosotros ya hemos comido suficiente mierda por hoy — habla Niall — Además yo si como mucha comida basura después cago mal.

Nos echamos a reír Sky y yo.

— Niall, tío, que asco — le dice Sky riéndose — No nos interesa tanta información.

— ¿Que pasa? ¿Os molesta que diga la palabra "cagar"? Todo el mundo caga — empieza a hablar Niall, ahora cortando una zanahoria — Caga el Rey, caga el Papa, de cagar nadie se escapa, ¿No lo habíais oido?

Nos hechamos a reír de nuevo.

— Estás como una cabra, tío — le digo riéndome.

— Hahahaha que idiota — ríe Mia — Por cierto, ¿sabéis dónde está Zayn? — cuestiona curiosa.

— Ni idea, creo que está en su habitación — habla Niall.

— De acuerdo, pues voy para allá — habla. Se levanta de la silla y se va de la cocina.

Me pregunto porque buscará a Zayn.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor esclavo de la pasión del jefe de la mafia
9.1
Malissa se ve obligada a aceptar un matrimonio por contrato con Hayden, el implacable heredero de un imperio criminal, para cancelar las deudas de su familia. El acuerdo exige treinta días de convivencia bajo sus estrictas reglas, donde cada desobediencia se paga con castigos cargados de una intimidad abrumadora. Aunque el deseo florece entre ellos, los secretos del pasado y antiguos amores ponen en riesgo su esperanza de un futuro juntos.
Portada de la novela Casada por Contrato con el CEO Mafioso
7.8
Una broma imprudente vincula legalmente a la rebelde Anel Cross con Damon Knight, un influyente magnate vinculado al bajo mundo. En lugar de liberar a la joven, el peligroso CEO utiliza el documento para chantajearla y obligarla a fingir un matrimonio perfecto. Anel deberá sobrevivir entre el lujo y las amenazas de la mafia, desafiando constantemente el dominio de su marido. Sin embargo, en un entorno de traiciones, la mutua hostilidad se torna en una pasión letal.
Portada de la novela El despertar de un corazón roto
8.7
Evelyn Carter creía vivir un sueño junto a Victor Blake, el influyente magnate de Beaumont que prometió cuidarla a pesar de su condición física. No obstante, el engaño se revela cuando ella descubre que su marido fue el verdadero responsable de su discapacidad. Decidida a escapar de esa traición, Evelyn orquesta su propia desaparición en un incendio para liberarse. Ahora, tras renacer de sus cenizas, inicia una vida nueva, dejando atrás el dolor y las mentiras.
Portada de la novela Entonces, ¿Nos casamos?
9.3
Caleb Palmer, el ambicioso y calculador director de la cadena hotelera Atlantis, ha blindado sus sentimientos tras un fracaso sentimental, limitándose a relaciones sin compromiso. Su estructurado mundo se tambalea al cruzarse con Olivia Millán, una carismática trabajadora de la boutique de su complejo. A pesar de los esfuerzos de la joven por mantenerse oculta y evadir al poderoso magnate, el destino forzará un encuentro que cambiará sus vidas para siempre.
Portada de la novela Entre Fortaleza y Pasión
9.4
Recibí un video pornográfico. "¿Te gusta este?" El hombre que habla en el vídeo es mi marido, Mark, a quien no veo desde hace varios meses. Está desnudo, con la camisa y los pantalones esparcidos por el suelo, empujando con fuerza a una mujer cuyo rostro no puedo ver, sus pechos regordetes y redondos rebotan vigorosamente. Puedo escuchar claramente los sonidos de las bofetadas en el video, mezclados con gemidos y gruñidos lujuriosos. "Sí, sí, fóllame fuerte, cariño", grita extasiada la mujer en respuesta. "¡Niña traviesa!" Mark se levanta y le da la vuelta, dándole una palmada en las nalgas mientras habla. "¡Levanta el culo!" La mujer se ríe, se da vuelta, balancea las nalgas y se arrodilla en la cama. Siento como si alguien me hubiera echado un balde de agua helada en la cabeza. Ya es bastante malo que mi marido esté teniendo una aventura, pero lo peor es que la otra mujer es mi propia hermana, Bella. ************************************************** ************************************************** ********************** "Quiero divorciarme, Mark", me repetí por si no me escuchó la primera vez, aunque sabía que me había escuchado claramente. Me miró fijamente con el ceño fruncido antes de responder fríamente: "¡No depende de ti! Estoy muy ocupado, ¡no pierdas el tiempo con temas tan aburridos ni trates de atraer mi atención!" Lo último que iba a hacer era discutir o discutir con él. "Haré que el abogado le envíe el acuerdo de divorcio", fue todo lo que dije, con la mayor calma que pude. Ni siquiera dijo una palabra más después de eso y simplemente atravesó la puerta frente a la que había estado parado, cerrándola con fuerza detrás de él. Mis ojos se detuvieron un poco distraídamente en el pomo de la puerta antes de quitarme el anillo de bodas de mi dedo y colocarlo sobre la mesa. Agarré mi maleta, en la que ya había empacado mis cosas y salí de la casa.
Portada de la novela La Cuenta Atrás De Mi Vida
8.0
La traición de Mateo aniquiló a mi familia en lo que debía ser un compromiso feliz. Tras años de servidumbre y una muerte compartida, la vida nos ofrece una segunda oportunidad diez años antes del desastre. Mateo anhela el perdón, pero no es el único que conserva sus memorias; mis padres y yo recordamos cada agravio. Ahora, unida a otro hombre, me enfrento a su búsqueda de redención mientras el peso del pasado hace que la reconciliación sea inalcanzable.