Portada de la novela VIVIENDO CON 1D | H.S

VIVIENDO CON 1D | H.S

9.4 / 10.0
Sky Teasdale, de dieciocho años, lleva una cotidianidad atípica al convivir con One Direction debido al empleo de su madre, Lou, como estilista del grupo. Aunque mantiene una relación fraternal y divertida con los integrantes de la famosa banda, oculta un sentimiento abrumador: su amor secreto por Harry Styles. Pese a la complicidad que ambos comparten, Sky teme que Harry solo la considere una protegida, poniendo en duda que su pasión sea correspondida.

VIVIENDO CON 1D | H.S Capítulo 1

Me levanté pesadamente por los putos golpes que alguien estaba dando en la puerta de mi habitación.

— ¡Sky, levántate ya! — me gritó ese alguien. Era Zayn. Que hijo de puta.

Me removí en la cama y maldije.

— ¡Para! — voceo hacia él, pero no obtengo respuesta.

¿Por qué no me pueden despertar bien? Será posible. Miro la hora del reloj y marcaba las ocho con diez.

«Ah bueno, pensaba que me había dormido o algo así, pero veo que no. Puto Zayn.»

Me levanté de la cama perezosamente y me encaminé a mi armario para elegir el outfit de hoy. Cuando lo tuve elegido, me vestí, me metí al baño, me retoqué un poco y luego bajé a desayunar.

— Buenos días, enana — me dijo Harry, el cual me crucé solo al salir de mi habitación.

«Bello, como siempre»

Siempre me dice enana. Sí, soy mas pequeña, pero solo por dos meses. Tenemos dieciocho los dos. Tampoco es para tanto.

— Hola, Harold — le dije yo de vuelta. Siempre le llamaba así también y lo odia. De ahí a que él me diga enana. Estamos en paz.

Rodó los ojos y siguió para su camino, que iba en dirección contraria a la mía.

— ¡Ah, Sky! — me llamó de nuevo y me giré — Hoy tenemos la entrevista para Capital FM, osea que igual no estamos para cenar.

Asentí.

«¡Eso quiere decir pizza y una tarrina de helado para mi sola!»

Siempre que compraba helado se lo acababa comiendo Niall. El de vainilla con chocolate es nuestro preferido, y siempre se lo acaba cuando yo no me doy cuenta. Eso me pone muy furiosa.

— Eso quiere decir que te puedes pedir una pizza o lo que sea — acabó el ruloso como si me estuviera leyendo la mente.

— Perfecto, estoy deseando que ya sea de noche — dije sonriendo malevolamente — Así me podré traer algún tío bueno.

— Tú traételo y a ver quién acaba vivo — dijo bromeando y se fue. Yo también me encaminé hacia las escaleras.

Esta casa es enorme, cosa que me gusta. Antes vivia con mi madre en un piso muy pequeño, y cuando me vine aquí flipé. Esta "mansión" tiene siete habitaciones, una para cada uno. Están todas situadas en un largo pasillo enmoquetado. La mía está al lado de la de Louis, y delante tengo la de Harry.

Luego vienen las escaleras, que casi siempre me caigo ya que son muy resbaladizas. Son una mierda.

Bajé a desayunar con cuidado de no caerme por las escaleras.

— Hola Sky — me dijeron algunos que estaban por ahí.

— Hola chicos — dije yo y me encaminé hacia la cocina.

Niall estaba cocinando tortitas.

— Uuuh, ¿Niall haciendo tortitas? Cada vez te amo más — hablé bromeando.

— Estás de suerte que hoy estoy de humor y me apetece hacerlas, porque ya no las hago más, no me salen — balbuceó intentando darle la vuelta a una tortita, pero se le estaba complicando.

— Es muy fácil hacerlas, Niall — expliqué.

— Fácil para ti — respondió frustado.

— ¿Que ingredientes has puesto? — cuestioné — Igual es por eso que no te salen bien, tal vez te has dejado algo.

— Le he puesto harina, leche, aceite, huevo y... — se quedó pensando.

— ¿Azúcar?

— ¡Mierda! — exclamó y casi tira la sartén del enfado — ¡Me he olvidado del puto azúcar! ¡Sabía que me dejaba algo!

— ¿Cómo coño haces unas tortitas sin azúcar, Niall? — le cuestionó ahora Liam desde la mesa de la cocina.

— Ya sé que va azúcar, pero se me ha olvidado, joder — siguió quejándose Niall.

— Que pringado eres — le dijo Louis también desde la mesa.

— Añádeselo ahora a la mezcla, no pasa nada — dije finalmente y senté al lado de Liam en la mesa.

— ¿Sky, te sabes el examen que tienes hoy de sociales? — me preguntó Liam después de dar un trago de su batido de proteínas.

— Sí, ayer estuve toda la noche estudiando, por eso me he dormido y alguien me ha tenido que despertar dando golpes en la puerta — berreé y miré mal a Zayn.

— Oh, ahora es mi culpa. Haberte despertado.

— ¡Ya sabes que por la mañana siempre tengo mal humor y encima me picas en la puerta! — le bramé frustada — ¿Que te costaba entrar y decírmelo bien?

Joder, es que eso me molesta muchísimo. No lo aguanto.

— Anda ya, para que luego me escupas en la cara, y una mierda así de grande — exclamó e hizo una forma con las manos.

— ¡Tan grande como tu!

— Joder tía, si lo se no te despierto — bufó Zayn — La próxima vez te dejo ahí y que te llamen del instituto ,vaga — me dijo y se levantó de la silla.

— ¿Vaga yo? ¡Inú- iba a decir pero Harry nos interrumpió.

— Chicos parad de discutir de una-

— ¡CÁLLATE! — le gritamos los dos a la vez y nos fuímos cada uno por un lado.

Bueno, pues estas eran las típicas peleas que teníamos. Pero cada día por alguna cosa diferente y casi siempre com Zayn. Es que chocamos muchísimo.

Siempre pienso que si las fans los conocieran y estuvieran viviendo con ellos todos los días, entenderían por qué me enfado siempre con ellos y dejarían de estar obsesionadas. Acabarían hartas de ellos. Son solo cinco chicos normales los cuales aún no han madurado y les salen granos como a todo el mundo.

Cogí mi mochila y me encaminé a la puerta.

— Me voy al instituto, adiós — anuncié pero Harry me paró.

— Yo te llevo, tengo que hacer unos recados — asentí y salimos por la puerta — Voy al parking, espérame aquí — me quedé de pie en medio de nuestro patio mientras él se metía por una puerta que daba al parking.

En parte me gustaba que Harry me llevara en coche. Me gustaba chulear, ¿a quién no? Además, su coche es la hostia. Es un Range Rover y es mejor del de los cinco (todos tienen coche) y el más grande, y además me encanta que mis amigas me vean llegar con él. No quiero dar envidia, pero solo que me vean bajar de un cochazo junto a un tío famoso, guapo y musculoso.

A veces también nos sacan fotos los paparazzis cuando se dan cuenta que quién conduce es alguno de los chicos, pero no me molesta, ya que de esta manera la gente me va conociendo,

Algunas personas me odian por el simple echo de estar en el mismo coche que alguno de los One Direction, hasta se han pensando que salgo con alguno de ellos. Ya ha pasado varias veces.

Pero no solo voy con él por eso, él me gusta y mucho. Él no lo sabe así que está bien.

Si se enterara... no podría verlo a la cara jamás. Me gusta pasar tiempo con él y hablar y reír, y me gustaría que él me viera de otra manera.

Después de tanta espera, apareció el coche saliendo del parking. Paró delante mío y me subí.

— Me encanta este coche — dije tirándome en el asiento mientras me ponía el cinturón.

«y también me encantas tu» pensé.

Él rió.

— Siempre que te subes me lo dices — se puso sus gafas de sol y una mezcla de olor a desodorante y colonía me invadió las fosas nasales.

Guapísimo.

— Bueno, vamos — dijo. Con su mando, abrió la puerta del patio y pudimos salir a la calle.

Vivíamos no muy lejos de mi instituto, pero si iba en coche mejor, me ahorraba andar.

— Oye, el "cállate" que te he chillado esta mañana... lo siento — me disculpé — Es que Zayn siempre me está despertando a golpes y ya sabes como soy por la mañana y-

— Tranquila, te perdono — me miró de reojo y sonrió — El próximo día te despertaré yo a besos, si es lo que deseas — bromeó.

Me puse a reír. «ojalá»

— ¿Que dices? — exclamé haciéndome la sorprendida.

— Es broma, es broma — me dijo y se puso serio de nuevo — Llegamos — me anunció.

Divisé a mis amigas en la puerta del instituto.

Harry justo había aparcado delante suyo, así que ellas se giraron para admirar el cochazo, el cual sabían que era de Harry. Casi siempre me llevaba él al cole. Era muy bueno conmigo.

— Gracias Harold — le di un beso en la mejilla y salí del coche.

«Ojalá él me lo devuelva en otro sitio»

— Adiós enana, acuérdate de que esta noche-

— Que sí — le dije a través de la ventanilla y él sonrió — Adiós, rulitos — le guiñé el ojo y me acerqué a mis amigas.

Mientras me alejaba, Harry arrancó su coche y se fue.

— Joder tía, que Harry no te traiga mas al instituto, por favor — me pidió una de mis amigas, Stacy — Y no con esa camisa y esas gafas que traía.

Era rubia, pelo hasta los pechos y muy guapa. Yo quería ser como ella. Lo tenia todo. La típica chica tumblr. Cejas perfectas, labios gordos, buen cuerpo... y amaba a Harry, igual que yo, cosa que ella no sabía. Ella se pensaba que me gustaba Zayn.

— ¿Por? — cuestioné y reí.

— Que se me mojan las bragas cada vez que lo veo. A ver cuando me lo presentas — me pidió— ¿Te imaginas que le acabo gustando y salimos? Sería un sueño hecho realidad. Posibilidades tengo, y además me lo follaría cada noche.

«Oh que asco»

Ella era así. Directa, muy guarra, fumaba y no era virgen: vamos, una chica rebelde pero con cara de ángel. Siempre tenía muchos chicos detrás, y ella iba cada día con uno diferente.

Siempre me insistía en que le presentara a Harry, pero cuando me él trae al instituto es porque tiene prisa y no se puede quedar a hablar así que nunca los puedo presentar.

«pero él es mío»

Siempre hago ver como que no me acuerdo, ya que me pondría muy celosa si al final Harry y Stacy acaban... en algo, que es lo más probable ya que ella es guapísima y todos están por sus huesos.

— Bueno, ya te lo presentaré — le dije y aplaudió como una niña pequeña.

«nunca te lo presentaré», pensé.

— Y a mi Zayn, por favor, necesito verle esa cara. ¿Por qué él nunca te viene a traer al instituto? — se quejó ahora mi otra amiga Lucy.

Ella ya era más "normal". Morena, con pecas, ojos almendrados y pestañas muy largas. Ni muy alta ni muy baja, pero era un amor.

— Eso depende. Normalmente es Harry el que me trae, pero el próximo día ya le diré a Zayn — anuncié. «Si no es que no nos matamos en el coche» pensé. Es que somos como perro y gato.

— Joder tía, tienes una suerte que no te la crees ¡Vives con cinco adolescentes más buenos que el pan! — exclamó Stacy y yo miré a mi alrededor rezando para que nadie hubiera escuchado eso.

No me gustaba llamar la atención, aunque en el instituto algunos me odiaban y me llamaban de todo ya que vivía con los cinco chicos más famosos del momento, otras me adoraban y siempre me venían a preguntar cosas sobre ellos y otras simplemente me trataban como una más, que eso era lo que quería.

Por suerte mi crush del colegio, Ashton, me trataba como una chica normal.

¿Qué si me gustaba esta vida? Bueno, no está mal. Ya me he acostumbrado. Además, ellos son como mis hermanos mayores y yo los trato como personas normales y corrientes, aunque algunas chicas matarían hasta por tocarlos, cuando yo lo que hago es pintarles la cara mientras duermen y reirme de ellos.

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