Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Venganza de La 'Práctica'

Venganza de La 'Práctica'

La arquitecta Sofía Vargas sufre una amarga traición al descubrir que Mateo la utilizó como un simple ensayo mientras aguardaba a su mujer ideal. Tras soportar años de desprecio y frialdad, incluso en momentos de salud crítica, Sofía decide cortar el lazo y sanar junto a su amigo Javier en una boda de conveniencia. Mateo intenta recuperarla al ver el engaño de su amante, pero ella ya brilla en el altar, decidida a iniciar una vida lejos de su toxicidad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El aire de la discoteca vibraba con la música, una bestia invisible que golpeaba contra mi pecho. Luces estroboscópicas cortaban la oscuridad, revelando fragmentos de cuerpos sudorosos y sonrisas forzadas. Yo odiaba estos sitios. Pero Mateo los amaba. Y yo, estúpidamente, amaba a Mateo.

Lo encontré en el reservado, reclinado en un sofá de terciopelo rojo, una copa de champán en la mano. Me sonrió, una sonrisa perezosa y perfecta que siempre me desarmaba.

Me senté a su lado, y su brazo rodeó mi cintura al instante, atrayéndome hacia él. Su olor, una mezcla de colonia cara y alcohol, llenó mis sentidos.

"Has tardado, arquitecta", susurró en mi oído, su aliento cálido en mi piel.

"Tenía que encontrar a tu hermana", respondí, mi voz apenas un murmullo sobre la música.

Él se rio, un sonido bajo y ronco. "Elena puede cuidarse sola. Tú eres mía esta noche".

Su mano subió por mi espalda, sus dedos trazando círculos lentos. Era un gesto posesivo, una marca invisible que él ponía sobre mí en público, aunque nadie más supiera lo que significaba. Para el mundo, yo era Sofía Vargas, la amiga de su hermana. Nada más.

Llevábamos cinco años así. Cinco años de encuentros secretos, de noches robadas en mi ático con vistas a la Gran Vía, de mentiras a nuestras familias.

"Mateo", empecé, mi corazón latiendo con una mezcla de esperanza y miedo. "Mis padres me llamaron hoy".

Él no apartó la vista de la pista de baile, pero sentí cómo su cuerpo se tensaba ligeramente.

"¿Y qué querían los grandes bodegueros de Jerez?", preguntó, con un toque de burla.

Tragué saliva. "Me han dado un ultimátum. O presento a alguien formalmente, o... o tendré que aceptar un compromiso con Javier de la Torre".

El nombre flotó entre nosotros, pesado e incómodo. Javier era un viejo amigo de la familia. Un hombre bueno. Un hombre seguro. Todo lo que Mateo no era.

Mateo finalmente me miró. Sus ojos oscuros buscaron los míos en la penumbra.

"Sofía, ya hemos hablado de esto".

"Lo sé, pero el tiempo se acaba. He preparado una cena especial para nosotros esta noche, en mi casa. Después de que recojas a Elena".

Quería que fuera perfecto. Quería darle la oportunidad de dar el paso. De elegirme.

Él suavizó su expresión, su pulgar acariciando mi mejilla. "Tranquila. Confía en mí. Arreglaremos esto. Te lo prometo".

Sus palabras eran un bálsamo, pero una pequeña parte de mí, la parte que había aprendido a desconfiar, sintió un escalofrío. Era una promesa vacía, una de las muchas que me había hecho a lo largo de los años.

"Voy a buscar a Elena", dije, levantándome. Necesitaba aire.

Caminé por el pasillo hacia los baños, donde había quedado con Elena. La puerta del reservado contiguo estaba entreabierta. Escuché risas, voces familiares. Eran los amigos de Mateo. Y luego, su voz.

"Mateo, ¿cuánto más vas a seguir con la arquitecta? Isa vuelve a Madrid la semana que viene, es hora de ponerte serio". La voz era de Borja, su amigo más imbécil.

Esperé la defensa de Mateo. Esperé que les dijera que me amaba, que lo nuestro era real.

En su lugar, escuché su risa. Una risa displicente, cruel.

"¿Sentimientos? ¿Acaso te encariñas con el coche de la autoescuela antes de comprarte el Ferrari?".

El mundo se detuvo. El aire se volvió denso, imposible de respirar.

"Sofía es solo la práctica. Con Isa tengo que ser perfecto".

Cada palabra fue un golpe. Práctica. Un coche de autoescuela. Un objeto de usar y tirar antes de conseguir el verdadero premio. Isa. Su amor platónico de la infancia. La razón de nuestro secreto.

Sentí un frío glacial recorrer mi cuerpo. Un dolor físico, agudo, en el centro de mi pecho. Me apoyé contra la pared, luchando por no caerme. Las luces de la discoteca de repente parecían demasiado brillantes, la música demasiado alta.

Di media vuelta y corrí. Corrí sin mirar atrás, empujando a la gente, huyendo de su voz, de su risa, de la verdad que me había destrozado.

El recuerdo de nuestro primer encuentro me golpeó con la fuerza de un tren. Fue en una fiesta, hace cinco años. Yo estaba borracha, triste por una ruptura. Él, joven y descarado, se acercó.

"Una mujer como tú no debería beber sola", me dijo.

Me hizo reír. Me cuidó esa noche. Me llevó a casa. Y luego, no se fue.

Empezó como algo casual, prohibido. Él era el hermano pequeño de mi mejor amiga. Yo era mayor, más experimentada. Pero su persistencia me desgastó. Me persiguió con flores, con mensajes, con esa sonrisa arrolladora. Y yo, tontamente, caí.

Pensé que nuestro amor era una batalla ganada contra las convenciones. Ahora veía la verdad.

Durante cinco años, yo había estado construyendo un futuro sobre cimientos de arena. Él había estado practicando.

Llegué a la calle, el aire frío de la noche madrileña golpeando mi cara. Saqué el teléfono, mis dedos temblaban tanto que apenas podía marcar.

"Mamá", dije, mi voz rota. "Acepto. Acepto casarme con Javier".

Colgué antes de que pudiera responder.

"Se acabó, Mateo", susurré al viento. "Se acabó para siempre".

También te puede gustar

Portada de la novela Casada por accidente con el CEO
8.7
Luana planeaba rescatar su romance en un crucero, pero un equívoco de habitación terminó en un encuentro íntimo con Igor, un gélido magnate. Al descubrir su embarazo y verse asfixiada por las deudas, las circunstancias la fuerzan a un matrimonio de conveniencia con él. Aunque pactan divorciarse en diez meses y lidian con el desprecio mutuo, el orgullo de Igor flaqueará. Luana buscará convertir este caos en afecto y obtener la redención del CEO.
Portada de la novela Comprada por un Poderoso Millonario
8.1
La talentosa artista Claudia ve cómo su destino se quiebra al ser secuestrada y vendida en una subasta clandestina. Su comprador es Jonathan de Luca, un magnate implacable que la somete a una vida de lujo bajo su dominio total. Entre el encierro y la actitud posesiva del millonario, brota una atracción imprevista. Mientras ella busca escapar, los turbios secretos de Jonathan emergen, obligándola a decidir entre rendirse al deseo o recuperar su autonomía.
Portada de la novela Deseo Sin Fin
9.8
Colin, líder de un imperio empresarial, ve su destino entrelazarse con el de Yael, una mujer de origen aristocrático que carga con el peso de una tragedia familiar. Marcada por la pérdida que dejó una obsesión del pasado, ella encuentra en este poderoso hombre un refugio inesperado. Juntos, logran sanar las cicatrices de sus almas y superar los golpes de la fortuna, transformando su mutuo dolor en una sólida historia de amor y redención.
Portada de la novela El día que mi amor por él murió
9.8
Lo que debía ser un festejo de cumpleaños termina en traición cuando Mateo, esposo de la protagonista, entrega la joya familiar a su cuñada Isabela, anunciando que ella gesta a su heredero. Expulsada de su propia vida por la ambición de un linaje ajeno, su devoción se vuelve un gélido deseo de revancha. Tras simular fallecer en una explosión en el mar, contacta a su padre para iniciar el divorcio y ejecutar la ruina total del imperio de los De la Torre.
Portada de la novela El hijo, del CEO
7.9
Tras un mes cautivada por Julián, Lía finalmente logra cruzar palabras con él. Sin embargo, la ilusión de un posible romance se desmorona cuando el joven le entrega una nota desconcertante. En lugar de su contacto, el papel contiene una lista de números de otros pretendientes. Ante este desplante del atractivo heredero, ella se enfrenta a un dilema: insistir en ganarse el corazón de Julián o abrirse a nuevas oportunidades sentimentales con otros hombres.
Portada de la novela El Prometido De Mi Hermana Impostora Por Amor
9.1
Manuela, estudiante de medicina, es arrastrada a una red de mentiras tejida por su gemela, Mirela. Tras engañar al influyente cirujano y magnate Ascânio Fortune sobre su pasado, Mirela exige que su hermana la suplante en la noche nupcial. Bajo la presión de financiar la operación vital de su madre, Cristina, Manuela enfrenta un dilema desgarrador: sacrificar su propia dignidad ante el poderoso prometido o dejar que su familia se hunda en la desgracia.