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Portada de la novela Vendida al CEO

Vendida al CEO

Después de sacrificar todos sus ahorros para apoyar a su novio durante la pandemia, una joven es cruelmente echada a la calle. Sin dinero, techo ni apoyo, se enfrenta a una lucha desesperada por sobrevivir en absoluta precariedad. Ante la traición y la pérdida de su estabilidad, se verá obligada a tomar decisiones extremas para salir adelante. ¿Qué límites cruzará para reconstruir su destino tras ser abandonada por quien más amaba?
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Capítulo 3

PDV Anna

― ¡Bien! Vamos a crearte tu usuario Anna, y luego vamos a tener que tomarte unas fotos, aún tengo mi lencería, podemos usar eso para mostrarte ante ellos ―me dijo Dalia.

Estaba emocionada por que acepte lo que quiso.

Después de eso, Dalia se puso más a la obra, y entonces creo 1 usuario con mis datos, tuve que dar mi DNI y otras cosas más para poder verificarme en la página como los demás, pedían bastantes requisitos para esto de aquí.

Eso me dio más confianza en ellos.

Luego de terminar con eso, Dalia me tomo de la mano y me guio a su habitación, me hizo sentar en la cama, y entonces fue a su closet, y saco un montón de ropa.

Tenía mucha ropa provocador, a saber de para que la usaba, después de seleccionar varios conjuntos, tomo 1 y me hizo probarlo.

―Vamos a ponerte bonita, quizás consigamos que un tipo muy rico oferte bastante por ti, quizás podrías obtener más que yo cuando lo hice ―me dijo Dalia.

Empezó a maquillarme con lo que tenía en su habitación, me arreglo mi cabello, y me hizo todo tipo de cosas, hasta se buscó un relleno para poder aumentar el tamaño de mi pecho para la cámara.

Después de terminar de arreglarme con todo eso, Dalia, me puso la lencería, el primer conjunto que me dio, fue uno bastante revelador, parecía un bikini de 2 piezas, pero tenía una larga falda negra que iba desde el sostén y llegaba hasta la cintura.

Las pantaletas me apretaban mucho y se me metían entre la raja de mis nalgas, era algo incómodo esto, pero Dalia me dijo que eso volvería loco a los chicos, les gustaba mucho cosas así.

― ¿Estas segura de que nadie de mi entorno llegara a ver lo que estamos por hacer Dalia? ―le pregunte después de estar listas para las fotos.

―Si, tranquila, cuando yo lo hice nadie se enteró ¿O tú piensas que si?

―Mmm.

―Pero si tienes tanta desconfianza, entonces vamos a hacer esto.

Dalia después de decirme eso último, fue a buscar algo en la habitación, y saco 1 pequeña mascara junto con lentes de contacto de color.

―Con esto no podrán reconocerte incluso si te ven… ¿Qué te parece? ¿Mejor ahora?

―Si… creo.

―Bien, vamos.

Tuve que posar de diversas formas, Dalia me llevo a la sala, hacia su jardín, hacia la cama de su habitación, me hizo hacer muchas poses, y hasta me dio 1 consolador que ella tenía para hacer cosas provocativas con él para provocar a los que me vieran.

Tardamos más de 1 hora en todo eso que hicimos juntas, la vergüenza se me quito en gran parte cuando terminamos, pero aun asi revise las fotos para ver que tal quedaron.

Tuvimos todo listo, y las subimos a mi cuenta, llego la hora de ponerle precio a mi virginidad…

―Bien… vamos a ponerle, 500 dólares ―dijo Dalia mientras colocaba el monto.

¿500 dólares?

―Espera ¿Por qué tan poco Dalia? Eso es muy… no voy a dormir con 1 desconocido por eso… podría conseguir eso en 1 o 2 semana de trabajo ―le dije a ella.

―No seas tonta Anna, este solo es un precio inicial para llamar la atención, mientras más barata, más fácil será llamar la atención de los posibles compradores, entonces mientras más lleguen, y mientras más ofertantes hayan, más rápido será que aumente el precio… los hombres son muy fáciles Anna y más los ricos, no les gusta perder contra otros… cuando sientan que conseguirte es una competencia, van a ofertar lo más que puedan antes de rendirse –me dijo Dalia.

No se si lo que me decía era cierto o no, pero tenía sentido, esperaba que tuviera razón y no terminara vendiéndome de esa forma.

― ¿Quieres quedarte aquí viendo cómo va la cosa o quieres que salgamos a divertirnos un poco? ―me pregunto.

―No tengo dinero para salir.

―Tranquila, yo invito, ¿Vienes?

―Okey.

Dalia y yo salimos de su casa, y fuimos a comer por el centro de la ciudad, me cayó muy bien el momento de relajación después de lo que pase recién esta mañana con mi Ex.

Paseamos por el centro, no me agrado la idea de que Dalia costeara todo mi consumo, pero según ella, no tenía problemas con eso y me dijo que me olvidara de ello, que lo hacía con gusto.

Hasta me termino comprando un poco de ropa para tener esta noche y dormir, casi todo mi vestuario se había quedado en el departamento de mi Ex y no podía contar con eso.

Solo deje que me comprara un par de atuendos nada más, no iba a dejar que se gastara mucho dinero en mí.

Ya era de noche cuando regresamos del centro de la ciudad, llegamos a su casa, colocamos nuestras compras en la sala, y en mi habitación, y nos fuimos a bañar.

Recién saliendo del baño fue que me acorde que me había puesto “en venta” en internet.

Fui a la laptop de Dalia para ver cómo iba eso, pero encontré que Dalia ya estaba allí revisando todo por mí.

― ¡Si! ―grito de alegría.

¿…?

― ¿Qué sucede? ―le pregunte desde atrás.

Dalia salto apenas me escucho, la había asustado, después de ver que era yo, me mostro 1 sonrisa y luego me sentó para ver su laptop.

―Mira Anna, mira cómo vamos ―me dijo ella.

Mire la laptop, allí estaba mi anuncio, junto con el montón por el cual iba la subasta.

― ¡¿120.000 dólares?! ―grite.

La subasta ya había llegado a esa cifra desde que nos fuimos… 120.000 dólares, eso no lo podría ganar ni en 2 años de trabajo o más…

―Y sigue subiendo Anna, mira ―me dijo Dalia.

El monto empezó a cambiar, cambiaba de 500 en 500, en menos de 1 hora, había alcanzado a llegar a los 150.000 dólares, aun había 1 hora más antes de que la subasta por mi llegara a terminar.

¿Cuánto podría alcanzar?

―Dalia… ¿Ellos en serio pagarían eso por mí? ―le pregunte.

―Claro Anna, los que ofertan aquí son todos chicos de dinero, millonarios y eso, para ellos, esas cantidades no son nada, ganan mucho más que eso todos los días, la página siempre verifica que los que ofertan sean perfiles comprobados de gente con negocios y de buen dinero… nunca eh conocido que algún idiota se meta para ofertar sin tener dinero ―me dijo Dalia.

―Veamos a cuanto podemos llegar, si tenemos suerte podrías alcanzar el medio millón… ¡Te imaginas ganar eso por solo 1 noche!

―No creo que lleguemos para tanto Dalia…

―Claro que se puede, hay chicas que lo han conseguido, créeme.

No dije nada más y dejamos que el tiempo pasara, cuando ya faltaban solo 5 minutos para que la subasta terminara, el monto había alcanzado los 190.000 dólares.

Parece que las expectativas de Dalia de llegar al medio millón no se iban a poder cumplir, pero aun así, 190.000 dólares, era una suma muy alta.

―Tranquila, es en los últimos minutos donde los que te quieren más ofertan, es una estrategia para no competir y ganar al último minuto

Cuando faltaba ya 30 segundos, una persona oferto más dinero, la subasta termino y esa persona logro ganar.

El precio había sido de 220.000 dólares…

Dalia salto de alegría al ver eso.

Nunca la había visto tan emocionada

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