Portada de la novela De exesposa humilde a magnate brillante

De exesposa humilde a magnate brillante

8.8 / 10.0
Tras ser humillada, Christina abandona su rol de esposa sumisa para triunfar como empresaria. En esta novela de romance y billionaire romance novels, ella rechaza a su ex mientras un poderoso magnate la protege. Lee esta web novel sobre éxito y nuevos comienzos.
Resumen de De exesposa humilde a magnate brillante
Christina dedicó tres años de su vida a un matrimonio que terminó en humillación pública cuando su esposo la dejó por otra mujer. Sin embargo, este desprecio impulsó su transformación: retomó sus habilidades olvidadas hasta convertirse en una empresaria de éxito arrollador. Al ver su triunfo, su exmarido intenta volver suplicando perdón, pero ella lo rechaza con firmeza. Bajo la protección de un influyente magnate, Christina abraza su nueva vida con poder y dignidad.
Leer más

De exesposa humilde a magnate brillante Capítulo 1

"Acabemos con este matrimonio".

Esa frase bastó para que Christina Jones pasara a ser una mujer abandonada por una familia adinerada. Tres años de lealtad a su esposo, Brendon Dawson, no le reportaron más que desamor.

El día que debía haber sido su tercer aniversario, fue a la oficina de Brendon, ansiosa por invitarlo a celebrarlo. Al entrar, sus ojos se posaron inmediatamente en un collar adornado que brillaba sobre el escritorio.

Pensó que era para ella; sin embargo, Brendon notó su mirada y cerró la caja con un gesto descuidado.

"Yolanda volvió. Es su regalo", dijo el hombre con voz fría, asegurándose de que no quedara lugar para malentendidos.

En ese instante, todo quedó dolorosamente claro. Christina bajó la vista y sus gafas de montura gruesa no lograron ocultar el dolor y la decepción que se reflejaban en sus ojos.

La antigua novia de Brendon, Yolanda Mitchell, había regresado y reclamado su lugar en su corazón. Mientras tanto, Christina se dio cuenta de que, después de tres años con ese hombre, nunca perteneció del todo a ese mundo, jamás se sintió amada, siempre estuvo al margen, y ahora la dejaban de lado como si fuera algo viejo e innecesario.

La irritación hizo que Brendon frunciera el ceño, y su paciencia se agotó al ver a Christina de pie en silencio, con los hombros caídos.

"Me aseguraré de que recibas una compensación. Acabemos con esto y sigamos adelante. No te engañes pensando que perteneces a un mundo donde nunca tuviste lugar", dijo con voz fría y definitiva.

En realidad, Brendon nunca había encontrado ningún defecto en el aspecto, la figura o la forma de llevar la casa de Christina.

El problema era que, sencillamente, le aburría. A sus ojos, ella era como un plato insípido, fácil de apartar, incapaz de saciarlo. La eficiencia en el hogar no la convertía en la mujer que él deseaba.

El silencio de Christina solo hizo que Brendon frunciera aún más el ceño, y dijo con frialdad: "Tienes tres días para decidirte. No pongas a prueba mi paciencia, no esperaré para siempre".

Sin vacilar, Christina respondió: "No necesito más tiempo. Firmaré ahora mismo". Con calma, tomó el bolígrafo y escribió su nombre en los papeles del divorcio.

Juntos, pasaron por el trámite en el juzgado y pronto todas las formalidades legales quedaron atrás.

Al salir, la muchacha sintió una pesada opresión en el pecho, pero también emergió una extraña sensación de libertad.

La esperanza de llegar a conquistar el corazón de Brendon se había desvanecido; ya no malgastaría su vida en una relación unilateral.

A partir de ahora, no habría más oscilaciones entre la esperanza y el desamor, ni más heridas autoinfligidas por amar a un hombre que no podía corresponderle.

El dolor persistente era como morir por mil pequeños cortes; mejor acabar con todo de una vez. Ahora por fin había terminado, y era irreversible.

Un repentino timbre del celular de Brendon interrumpió los pensamientos de Christina.

Él contestó, y la preocupación se dibujó rápidamente en su rostro.

"¿Qué? ¿Yolanda fue hospitalizada? ¡Voy para allá!".

Sin despedirse, corrió hacia su auto y se alejó a toda velocidad, sin detenerse ni siquiera para ofrecerle a Christina llevarla o mirarla por última vez.

Siempre que se trataba de Yolanda, lo abandonaba todo, absorto en pensamientos sobre ella.

En cuanto Brendon desapareció, un elegante Bugatti negro y rojo se detuvo justo delante de Christina.

Davina Morris, su mejor amiga, salió del interior con un atrevido atuendo y una amplia sonrisa pícara.

"Te ves radiante con tu nueva libertad, Christina. Felicidades por haber escapado por fin de ese lío".

Con un movimiento de muñeca, Davina le lanzó las llaves del auto con los ojos brillantes. "¿Qué te parece algo un poco loco esta noche?".

La muchacha las tomó con naturalidad y se dirigió al auto para sentarse al volante.

"Sube", dijo sin vacilar.

Davina no perdió tiempo en acomodarse en el asiento del acompañante. Al pisar a fondo el acelerador, la joven dejó atrás el juzgado y el pasado.

El Bugatti recorrió la autopista Azure a toda velocidad, con el rugido del motor mezclándose con la euforia y la sensación de liberación.

"Deberíamos ir a un bar a celebrarlo. Si no me hubieras frenado, le habría echado una botella encima a ese imbécil", dijo Davina, aún indignada.

"Tú eliges el lugar. Pero primero tengo que pasar por la peluquería", respondió Christina, con una calma que contradecía su necesidad de divertirse un poco sin preocupaciones.

Davina le lanzó una mirada y dijo: "Llevas tres años fuera del radar y la gente sigue buscándote. ¿Cuándo vas a reclamar tu corona y volver a revolucionar el mundo de la medicina?".

Ella se limitó a encogerse de hombros y respondió con voz fría y distante: "Aún no tengo planes".

A Davina se le escapó una risa casi burlona.

"Se dice que tu ex está destrozando la ciudad tratando de localizar al legendario doctor King, desesperado por salvar a su preciosa novia. Imagina su cara si se entera de que en realidad eres King".

Christina no dijo nada, solo miró al frente, con expresión indescifrable.

***

Mientras tanto, el auto de Brendon avanzaba a toda velocidad entre el tráfico, con los nervios a flor de piel por la preocupación. Llamó a su secretaria mientras conducía. "¿Aún no hay novedades sobre el paradero de King?".

La reputación de King resonaba en todo el mundo, un sanador envuelto en leyenda y misterio, desaparecido sin dejar rastro durante tres años. Todos los intentos por localizarlo no habían dado resultado. La verdadera identidad del médico seguía siendo un misterio: nadie había visto nunca su rostro, ni siquiera se había confirmado su sexo.

La voz de la secretaria se oyó entrecortada al otro lado de la línea: "Hemos llamado a todos nuestros contactos, señor Dawson, pero King sigue desaparecido".

Brendon frunció el ceño al mandar: "¡No pares hasta encontrarlo! ¡No me importa lo que cueste!".

"¡Seguiremos intentándolo!".

La inquietud carcomía a Brendon mientras entraba en el aparcamiento del hospital y corría hacia la entrada. Sin importar el precio, no dejaría de buscar a King, pues la vida de Yolanda dependía de ello.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de De exesposa humilde a magnate brillante

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Cariño, Te di 7 Oportunidades
8.3
Siete desplantes fueron necesarios para que Sofía Romero abriera los ojos. Mateo Vargas, obsesionado con un viejo amor, le exigió el divorcio en repetidas ocasiones, pisoteando el talento y la dignidad de la diseñadora. Sin embargo, la última petición no obtuvo lágrimas, sino una gélida aceptación. Sofía ha decidido dejar atrás la sumisión para renacer con fuerza. Mientras él asume un retorno seguro, ella inicia un camino sin retorno para recuperar su destino.
Portada de la novela De Juguete, A Esposa Del Mafioso Cruel
7.9
La vida de Alejandra se convierte en un tormento tras el error de su padre: robar al implacable Bruno Dilasio. Para saldar la deuda y evitar una ejecución, ella es entregada como pago al mafioso más temido de Italia. Bajo el dominio de este hombre arrogante y gélido, Alejandra debe someterse a su voluntad absoluta. Lo que inició como un sacrificio desesperado la transforma en el objeto personal de un criminal que desconoce la compasión y la piedad.
Portada de la novela La abogada del padrino
8.2
La impecable carrera de Diana Fernández, una abogada de temple gélido, da un giro drástico cuando el capo Víctor Rivas la coacciona para representar a su hijo. Martín enfrenta cargos por matar a un político y, aunque las pruebas lo incriminan, su padre usa un secreto del pasado de Diana para manipularla. Inmersa en un peligroso juego de corrupción y mafias, ella sentirá una pasión letal por el hombre que amenaza con destruir su mundo entero.
Portada de la novela La esposa del fiscal: La furia de una madre
9.5
Después de que su hijo Leo quedara en estado crítico por una agresión escolar, una madre enfrenta una traición atroz. Carlos, su marido y un influyente fiscal, decide proteger al agresor para encubrir a Brenda, su ex amante. Él usa su poder para dejarla sin trabajo, sabotear su defensa y manchar su imagen pública. Ante un juicio manipulado que busca hundirla por completo, ella se alza con determinación para desafiarlo y transformar las reglas del juego.
Portada de la novela Tu hijo, mi adiós
7.9
En la novela de romance multimillonario Tu hijo, mi adiós, Laura descubre la infidelidad de su esposo Francisco Gutiérrez en el hospital, justo cuando ella confirmaba su cuarto intento de fertilización in vitro. Él, quien supuestamente estaba de viaje, protegía a una joven embarazada. Francisco le exige aceptar al bebé para mantener el linaje familiar, prometiendo que todo volverá a ser como antes. Laura finge aceptar, oculta sus propios análisis médicos y, el día del parto, lo abandona firmando el divorcio.
Portada de la novela Vendida por Amor Roto
8.6
La luz cegadora me despertó de golpe, sintiendo el frío mármol bajo mis pies descalzos y un aire pesado cargado de susurros masculinos. Mi mente era una niebla hasta que lo vi: Alejandro, mi prometido, sentado en primera fila con una mirada fría, y a su lado, mi prima Isabella, sonriendo con dulzura venenosa. De repente, un hombre frente a mí anunció una subasta, y el martillo golpeó la madera: yo era la mercancía, y Alejandro me vendía sin inmutarse. Intenté gritar su nombre, pero mi voz se perdió mientras las ofertas volaban como buitres, sellando mi destino. Luego, todo se volvió oscuridad, frío y hambre, encerrada en un sótano donde los hombres me trataban como un objeto, perdiendo allí lo más preciado de mi vida: a nuestro hijo. La verdad me golpeó con la voz de un doctor: "Señor Alejandro, la pérdida fue completa. La chica sobrevivirá". La cruel ironía me trajo de vuelta a la mansión de mis padres biológicos, quienes me entregaron a Alejandro y ahora me recibían como una mascota indeseada. Pero la humillación no terminó ahí, Isabella, la traidora, apareció vestida como una novia, aferrada a su brazo, para destrozarme con una sonrisa: "Sofía, qué oportuna. Justo a tiempo para conocer a mi esposa". Mi mundo se desmoronó al ver la barriga de Isabella, anunciando el hijo que gestaba con el hombre que me quitó todo, el que me arrebató la posibilidad de ser madre. Reaccioné, y la respuesta fue brutal: Alejandro me empujó, me golpeó, me humilló, recordándome que yo era solo "su posesión". Caí de rodillas, el alma rota, mi pequeña chispa de esperanza consumida en la oscuridad de ese sótano. Pero las palabras de Isabella, el veneno puro que salió de su boca confesando que me había manipulado con mentiras y que ella había ordenado todo, incluyendo la paliza que me hizo perder a mi bebé, encendieron una furia volcánica dentro de mí. Una furia que se transformaría en el motor de mi venganza, una fuerza implacable que me guiaría más allá del dolor y la desesperación.
Capítulos
Leer ahora
Compartir