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Portada de la novela Tu voz la que me enamoró

Tu voz la que me enamoró

Mackenzie es una chica intersexual y entusiasta que cautiva a sus oyentes desde la radio. Su vida se entrelaza con la de Karla Thompson, una empresaria posesiva cuya existencia cambia drásticamente tras un grave accidente de tráfico. En el hospital, sumida en la desesperación por su discapacidad, Karla se aferra a la voz de Michelle, sin saber que es su amada Mackenzie. Así nace un romance profundo basado en el sonido y el consuelo mutuo.
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Capítulo 2

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Los Ángeles, 2016

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Era una tarde con viento, recientemente comenzarían las clases por lo cual Karla saldría a divertirse como era costumbre, sus padres no tenían tiempo para convivir en familia. Alejandro Thompson tiene una empresa, esa es la razón por la que Karla debía estudiar administración, aunque ella siempre dudaba que una vida de empresaria le haría feliz. A ella le gusta defender a las personas, por esa razón terminaba involucrada en problemas, pero esa era la historia detrás de los relatos de su reputación.

Tyra Thompson tiene una tienda de flores, se encarga de todo el proceso de cuidado, ella siempre hace lo que le viene en gana, como hace meses atrás abrió un restaurante donde descubrió su verdadera pasión “la cocina”, contrato a personas comunes de diferentes nacionalidades para compartir platillos de sus países.

Karla es una chica delgada, de piel canela, trasero grande, cintura reducida y una belleza despampanante, esa era la razón por la cual la mayoría tenía un crush con esa bella mujer. Las mejores amigas de Karla son: Jane Harris, una chica alta de 1.75, cabello teñido de rubio; Hannah Dash es una chica afroamericana con mucho carisma y belleza teniendo embobada a Jane; Allison Robinson, una chica mexicoamericana con una estatura de 1.58 y Verónica Luther, una chica demasiado bella, alta y delgada.

Karla esa tarde había quedado de pasarlas a recoger a sus casas, acepto sabiendo que Verónica es muy desesperante en cuanto se refiere a esperar, Jane con sus bromas pesadas siempre termina enojando a Karla o sus otras amigas, Hannah regañándolas porque siempre solían comportarse como bebés irritantes y molestosos cada que salían juntas, Allison por su parte es una chica muy romántica, soñadora y motivadora, era la típica amiga tranquila.

Karla llevaba música relajada, llegó a la casa de Vero, está no había parado de llamarle en todo el camino molestando un poco a Karla.

—¡Ya me estaba haciendo vieja! —dijo de manera chillona haciendo que Karla rodará los ojos de forma molesta, aunque no lo estaba.

—¡No exageres, Vero!

—Llevo horas esperándote, tardas en lavar ese tremendo trasero o es que se pierde el jabón en esa enorme cosa —Karla enrojeció—. ¡JA! ¡JA ¡JA! ¡Lo sabía!

—¡Súbete o te dejo! —Le miro retadora.

—Calma las tetas... ¿Tus otras amiguitas? —Entrando al coche y viéndose en el espejo.

—Vamos por ellas —Comenzó a manejar, Verónica negó por la música de Karla, coloco su celular sonriendo con satisfacción al escuchar la música electrónica comenzando a escucharse.

—No digo de esas tres ñoñas... tus otras amiguitas —Le miro feo porque realmente odiaba a esas dos chicas que solo buscaban popularidad de su mejor amiga.

—¿Mercy y Jessi? —Verónica solo asintió—. Ellas dijeron que estarían en la fiesta, se sienten incómodas de ir con ustedes porque dicen que las odian… bueno solo dijeron “Verónica Luther nos odia” —Detuvo el coche en un semáforo.

—Sí, son odiosas. Son unas zorras y te quieren convertir en eso, yo seré un poco loca, pero respeto mi relación, claro si tuviera una —dijo de mala gana recordando su cobardía por no hablarle a Alessia Wilson.

—Sabes que la chica que te gusta esta soltera, ¿no? —Se burló de Verónica.

—Claro que lo sé, idiota, pero me da miedo que me rechace. Ella es todo lo contrario a mí, además se junta mucho con Johnson —Mirando por el ventanal a una chica con su pareja.

—¿Cómo lo sabes? —pregunto interesada en el tema, si había alguien que podía llamar la atención de Karla era esa chica de ojos verdes, nadie le hablaba por ser la rara del instituto a excepción de Alessia Wilson.

—Porque siempre las veo a las dos... no es que me ponga celosa ni nada, solo que a veces me gustaría ser como ellas... inteligente y todo eso —Suspirando al darse cuenta de que ser "popular" solo provoca que hablen cosas falsas de tu vida.

—Vero, inteligente, eres... solo que eres muy busca problemas no estaría mal cambiar un poco, ¿no crees? —dijo Karla, pensando en su propia vida, aunque no lo admitiría que era un consejo para ella también.

—¿Te gustaría hacerlo? —Sorprendida de que Karla reflexione de esa forma.

—Algún día —Le sonrió haciendo que Vero bufara.

—¡Eres una tonta! Supuse que querías cambiar —Llegaron a la casa de Jane donde ya estaban las otras chicas riéndose de algún chiste que había contado Jane.

—¡Tenías que pasar por ese engendro primero! —dijo una molesta Jane.

—Ese engendro te da placer en las noches, Jane —Hannah se puso seria... se sabe que Hannah tiene un enamoramiento con Jane, aunque lo niega—. Ya tranquila barrita de chocolate que también te puedo dar a ti —Mirando a Hannah seductora.

—Ya vámonos chicas, quiero bailar un poco —Sugirió Allison para calmar el momento que se había vuelto incómodo.

—¡Ya hablo la minion!

—Cállate hija no reconocida de Chuky y Tiffany.

—Tu hija de los elfos y ogros.

—Ya vámonos —menciono Jane fastidiada.

Las tres chicas se subieron al auto, el camino fue muy divertido burlándose de Karla. Al llegar bajaron rápido del auto.

—¡¡A divertirnos!!... ¡¡no me esperen!! —Se fue como una bala entre toda esa gente que buscaban placer, las tres chicas solo vieron cuando Verónica desapareció.

—No te preocupes por nosotras Karla, que sé que terminaras en una pelea y te irás, el primo de Jane pasará por nosotras.

—Ya me conocen. Que la pasen bien.

—Demasiado diría yo... vamos —Hannah tomo la mano de Jane mientras Allison solo se despedía amable de Karla.

Y así entraron cada una a divertirse como si fuera su último día... Karla Thompson con Derek hablando. El chico había bebido bastante alcohol y había comenzado a besar a Karla de manera sugerente.

—¿Cuándo vamos a dar el segundo paso? —Le besaba con desesperación.

—La verdad, no estoy enamorada de ti y creo que tú tampoco por la manera en que me ves. Solo quieres sexo conmigo y es algo que no te puedo dar —dijo de forma fría.

—¿Qué dices? —Dejo de besar el cuello de Karla.

—Lo que escuchaste. No pienso que estés sordo, ¿o sí? —le dijo de manera calmada, eso estaba haciendo enojar a Derek.

—¡Karla, yo daría mi vida por ti! —Se había exaltado al hablar haciendo reír a Karla.

—Claro... sabes que nos vemos, voy a tomar algo, bye, bye —La morena solía ponerse de mal humor cuando le mienten.

Derek le engañaba con distintas porristas del instituto, pero Karla nunca se había tomado en serio esa relación. Karla durante el resto de la noche se la paso tomando hasta que sintió que alguien se sentaba a su lado.

—Hola —dijo el chico de manera coqueta haciendo que Karla girara los ojos con fastidio.

—Largo —dijo con voz tranquila.

—Te vi y decidí acercarme al verte triste.

—No lo estoy ni un poco —Lo miro unos segundos y siguió viendo al frente.

—Vamos, nena, sé qué la estás pasando mal.

—¡Desaparece! —dijo molesta. Karla estaba cansada de que le vean solo como un trozo de carne.

—Te puedo dar diversión —dijo coqueto acercándose al oído de la chica.

—¡Mira, idiota! ¡¿si estuviera pasándomela mal crees que estaría aquí?! ¡Lárgate que no necesito a ningún imbécil que me arruine mi noche! —dijo en tono amenazador, manteniendo esa frialdad que le caracteriza.

—Tranquila, preciosa, sé que vas a divertirte y terminaras gritando mi nombre y rogando que te dé más —Se acercó peligrosamente a la morena.

—¡¿Me ves cara de urgida?! ¡Idiota! —Le soltó un puñetazo en la cara que el chico miro luces, se fue sin mirar atrás.

El chico al llegar a su mesa se encontró a su novia que al verlo lo obligo a llevarla con la mujer que lo lastimo.

—¡¡Eres una maldita quita novios!! —Le Jalo el cabello a Karla, la chica pensaba que era de las chicas que se dejaban golpear.

—¡Tú una estúpida! Tu noviecito solo te ve la cara de imbécil —Se burló de la chica que tenía su cabello en un puño—. Tu imbécil novio fue el que me busco. Yo lo rechacé y como no entienden a la buena le solté mi puño hermoso, así que si no lo quieres conocer es mejor que sueltes mi cabello.

—¡No lo haré!

—Bien, te di la oportunidad —Karla, de un solo puñetazo en la nariz, le saco sangre y le hizo caer. Una nueva pelea para la lista de Karla Thompson, un día normal.

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