Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Telefonía

Telefonía

La tranquilidad de una mujer se desmorona tras la irrupción de dos hombres que alteran su destino por completo. Mediante mensajes de texto, un enigmático desconocido logra encender en ella una pasión imparable y una conexión digital que no quiere evitar. Sin embargo, este romance virtual coexiste con una amenaza real: el acecho de un acosador obsesivo que la pone en peligro. Ella quedará atrapada en un triángulo de deseo, misterio y miedo.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Llegue a mi casa después del trabajo, inicie sesión en la página de ayudanimal.com y después de ayudar y orientar a vario usuario por problemas con sus mascotas me di cuenta de que el dios griego no se había conectado no le di importancia a ese detalle, así que después de un rato me dirigí a la universidad como todos los días.

Estaba entrado a mi departamento cuando mi teléfono suena con una notificación de aviso de un nuevo mensaje no lo leí hasta estar cómoda y segura dentro de mi hogar.

Dios_griego29: ¿lista para saber si soy un Dios griego?

¿Es en serio? ¡Oh, por Dios! ¿Cómo me lo va a mostrar?, ¿Realmente quiero saber? La respuesta es clara, ¡siiiii! Si quiero saber, así que respondí

Yo: ¿cómo me lo vas a mostrar?

Dios_griego29: ¡ya lo verás! :P

Dios_griego29 ha mandado un multimedia.

No podría creer lo que veían mis ojos; ¿si de verdad era él?, ¡Dios! Realmente el seudónimo le quedaba de maravilla, era todo un maldito dios griego, podía apreciar en la foto toda su tableta de chocolate bien formada, y ese color bronceado, daban ganas de pasar la lengua por todo ese torso marcado.

Yo: Si realmente eres tú, tiene mucha razón del seudónimo, pero tengo que decirte que tienes el ego por las nubes.

Dios_griego29: ¿mi ego por las nubes?

¡Todavía se atrevía preguntar eso! Yo también tengo un buen cuerpo y no por eso voy a andar colocando en todos los perfiles que tenga en internet algo así como "chica caliente" o "la más sexy de todas" o simplemente "afrodita la diosa de amor", esta de loco, ¿Será que no pudo colocar otro seudónimo?

Yo: ¡todavía lo preguntas! Vale que tienes un buen cuerpo, pero no deberías de estar predicando a los cuatro vientos eso, ¿siempre eres así?

Dios_griego29: ¿así como?

Yo: así de egocéntrico

Dios_griego29: por supuesto que no, de hecho, es primera vez que colocó un seudónimo como ese, nuca me he vanagloriado por mi buena figura Y además ¿qué me dices tú de tu apodo; hada-madrina 69?

Yo: ¿qué paso con mi seudónimo? ¡No le veo nada de malo!

Dios_griego29: que ¿qué pasa? ¡Te voy a explicar lo que pensé cuando lo vi! Hada madrina: lo relacione con una mujer de buena figura tierna y de una belleza inmejorable, que sería capaz de cumplir todos mis deseos, y al ver el 69, uff miles de imágenes pasaron por mi mente, ¿Sabes que el 69 se relaciona con sexo y posiciones?

Yo: claro que soy hermosa, pero no lo ando perifoneando a los cuatro vientos ¿Y tus deseos? No soy el genio de una lámpara, pero me creo perfectamente capaz de cumplir los deseos de alguien.

Una vez envié el menaje me arrepentí me deje llevar por el ímpetu y la emoción del momento y prácticamente le dije que podía cumplir sus deseos, quise tener un botón y devolver el tiempo o una máquina para viajar unos minutos atrás y evitar que mi yo del pasado enviara ese mensaje, ¿Cómo se me ocurrió mandar algo así? Pensará que me estaba insinuando, (bueno, aunque con un adonis así, sería capaz de quemarme en la paila del infierno con tal de sucumbir al deseo en sus brazos) A los minutos me llego su respuesta, pero como la cobarde que soy, no quise leerlo, así que tome el teléfono y lo apague para después conectarlo al cargado y dejarlo así toda la noche.

Al día siguiente estaba llegando a mi trabajo y me encontré a mi "maldito" jefe, el muy desgraciado me miro de arriba abajo, y ni me saludo, ¡él es mucho para ti! Me dijo una vocecita en mi cabeza, No proteste, yo sabía que era cierto, ese hombre si era un adonis, siempre vestía casual, nada de trajes caro, ni incómodos, ¿Como pretende que trabaje con traje caros, si trabaja con animales? ¡Se ensuciaría además que sería incomodo! Volvió a decir la vocecita en mi cabeza ¡Maldita Sea! ella siempre tiene razón.

El siguió caminando y entro dándome la espalda, maldito jefe que tiene un culo de muerte, maldito jefe que tiene esa espalda tan ancha y eso brazos tan fornido; como quisiera que me abrazar y sentir como me cubre con sus brazos e impregnarme de su colonia, maldito jefe, maldito adonis, ¿Vez porque le digo maldito jefe? Le pregunté a la voz de mi cabeza, pero no respondió. ¿Ahora si te quedas callada? ¿Te dio un patatús? Volví a preguntar, ¡estúpida estás hablando contigo misma, y muévete que te quedaste parada viéndole el culo a tu maldito jefe! ¿Ahora si vienes a hablar? ¡No me jodas! Le dije y seguí caminado porque de verdad me quedé parada en medio de la acera, creo que deje un charco de baba allí donde estaba parada.

Llegué a mi escritorio, y encendí el teléfono, en ese momento, me llegaron cuatro mensajes del dios griego y uno de Adams. Leí primero el de Adams

Adams: hola preciosa, ¿te invito a salir el viernes?

Yo: no, gracias, ya tengo planes.

Respondí inmediatamente, no sé cuántas veces tengo que decirle que no, para que entienda que no quiero nada con él, que no me atrae ni lo más mínimo; Adams es un compañero de universidad, no cursamos la misma carrera pero si nos encontramos en el pasillo, una vez salí con él y solo para que dejará de fastidiar, y fue todo un fiasco, solo hablaba de él y su grandioso carro, así que no, no cometería dos veces el mismo error.

Los siguientes mensajes fueron del dios griego, todos eran de anoche, los leí uno a uno.

Dios_griego29: ¿cumplirlas mis deseos?

Dios_griego29: ¿por qué no respondes? ¿Te retracta de lo que dijiste?

Dios_griego29: creo que te molestaste… Vale, no quiero que estés molesta.

Dios_griego29: responde cuando puedas o quieras… Que pases buenas noches, Hada.

No le respondí de inmediato, tenía que pensar que iba a responder, así que solo empecé con mi jornada laboral, después de un rato decidí ir por un café y tomar un descanso, estaba junto a la cafetería cuando entro mi "maldito jefe" mirando su celular y con la cara un poco arrugada sin siquiera notar mi presencia.

- ¿Desea un café? Pregunte, él se sobre salto un poco, y guardo su teléfono inmediatamente, como si yo fuera una vieja cotilla que quería saber con quién se escribía...

-si gracias- dijo, y sentí mis bragas caer, esa maldita voz, me hizo hasta humedecer mi parte íntimas, creo que necesitaré un cambio de bragas urgentemente... respiré profundamente y fue un grave error, pues mis pulmones se llenaron de su aroma y quise morir entre sus brazos en ese preciso instante... ¡reacciona idiota! Me dijo la vocecita de mi cabeza otra vez, ya estaba empezando a molestarme, aunque en ese momento agradecí que me sacara del trance en que estaba, pues mi jefe me miraba aún más con la frente arrugada, quise pasar mis dedos por su frente y borrar toda esa línea que se formaba allí.

Sacudí mi cabeza y me dispuse a preparar el café, una vez listo tomé dos taza, y serví el café le di una a él y la otra para mí, y salí directo a mi escritorio, mientras él seguía ahí, aún con su cara de amargado.

Yo: ¡depende de cuales sean tus deseos, te ayudaré a cumplirlos! Y no estoy molesta, simplemente el teléfono se descargó y tuve que poner a cargar y no me acordé de encenderlo sino hasta este momento - mentí.

Dios_griego29: creo que, si eres capaz de cumplir todos y cada uno de mis deseos, pero primero necesito que estemos a mano

Yo: ¿a mano? ¿Qué quieres decir con eso? - respondí pues no entendía a qué se refería

Dios_griego29: necesito saber si no eres una vieja, gorda, y fea, con complejo de asalta cunas… ¡Así que mándame una foto!

¿Qué? ¿Es en serio quería que le mandara una foto? ¿Yo estaba dispuesta a mandarle una foto? Si lo hacía estaba segura que caería en un juego del que podía salir quemada, porque puedo jurar que estaba jugando con fuego, pero que alguien venga y me mate, porque estaba dispuesta a quemarme y volverme cenizas con tal de pasar un buen momento con ese hombre...

También te puede gustar

Portada de la novela Cinco Años De Mentiras
8.1
Durante un lustro, Mateo veló por Elena creyendo que su parálisis era verídica, hasta que descubrió que su inmovilidad era un engaño cruel para torturarlo. Tras padecer humillaciones constantes, logra escapar de su yugo para buscar la paz junto a Camila. No obstante, el pasado retorna cuando Elena reaparece, esta vez lisiada de verdad y consumida por una obsesión letal. Mateo deberá enfrentar a su antigua verdugo para hallar su libertad definitiva.
Portada de la novela Él eligió a su ex, yo elegí la venganza
9.5
Javier Garza me humilló en el altar al acusarme de ser la mujer de su hermano, todo para huir con Sofía, su antigua amante. Ella sufre de amnesia, pero descubrí que Javier oculta la cura para retenerla a su lado. Pensó que yo aceptaría su traición en silencio, pero cometió un error fatal. He decidido transformar su mentira en mi realidad: busqué a Don Damián Garza para proponerle una unión legítima que será el instrumento de mi implacable venganza.
Portada de la novela El precio de la décima vez que me fallaste
9.5
Anna Briggs padece afasia tras un traumático secuestro. Braeden Hayes, su prometido, finge una entrega total mientras pospone su boda nueve veces. Justo antes del décimo intento, Anna descubre que su devoción es una farsa y que él planea casarse con otra mujer. Ante tal engaño, ella quema la finca y desaparece para siempre. Ahora, un Braeden destrozado y obsesionado la busca frenéticamente, implorando un perdón que parece imposible de obtener.
Portada de la novela Esposa falsa para el playboy
7.8
Tras una noche de pasión con Matías Ferrer, el playboy del Chicago Blade y mejor amigo de mi hermano, mi vida se complica. Como experta en relaciones públicas, acepto fingir un compromiso para limpiar su imagen. Sin embargo, oculto un embarazo mientras los besos públicos empiezan a sentirse auténticos. Mi corazón peligra ante su falso afecto, pues temo que su rechazo a la estabilidad destruya nuestro futuro cuando sepa que espera un hijo.
Portada de la novela Hilos del Destino
9.2
Tras un incendio que borra sus huellas, un niño huérfano es acogido por Adam Delacroix, un poderoso empresario que siente una conexión inexplicable con él. Para su cuidado, Adam recurre a Celine, una mujer marcada por el dolor tras perder a su hijo y tener un pasado traumático con los Delacroix. Sin saberlo, el destino los une en el mismo hogar. Cuando los secretos salgan a la luz, el amor y el perdón serán el único camino para sanar sus vidas.
Portada de la novela Jenn.
8.8
Jenn se enfrenta a una huida frenética por sobrevivir mientras los grupos criminales más letales del planeta le pisan los talones. En un entorno dominado por la traición y las ansias de poder, la joven es el blanco de una persecución feroz de la que parece imposible escapar. Sus enemigos, implacables y decididos, no descansarán hasta capturarla, convirtiendo su existencia en una lucha constante donde la libertad no es una opción permitida.