Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Sometida a mi Jefe Dominante

Sometida a mi Jefe Dominante

Rachel Lake vive atada a la disciplina tras un trauma familiar que marcó su pasado. Buscando salvar su precaria economía, acaba trabajando para Tyler Rhode, un multimillonario de alma rebelde y tatuajes que desafía cualquier norma establecida. Aunque ella se esfuerza por conservar su rutina y seguridad, la magnética presencia de su jefe la empuja al límite. Entre el deber y un deseo prohibido, Rachel se verá tentada a abandonar su cautela por pasión.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Rachel

En la actualidad…

Abro las ventanas de mi habitación y los rayos del sol entran de inmediato iluminando todo al instante, es una mañana estupenda. Estoy muy animada, hoy tengo mi primera entrevista de trabajo y es en la cadena de noticias con más trascendencia en la ciudad, Los Ángeles Times; poseo excelentes recomendaciones, mis profesores hablaban muy bien de mí al igual que la agencia donde realicé mis pasantías; no debería tener problema alguno para poder entrar al empleo de mis sueños.

Necesito ese puesto, y no es un cliché porque todos necesitan trabajar, yo de verdad requiero traer un buen ingreso económico a casa; mis padres están ahogados en deudas, estamos a un chasquido de ser lanzados a la calle por el banco, la hipoteca tiene demasiados meses de retraso, esta residencia es nuestro único patrimonio, no tenemos otro lugar al cual acudir. Lo que nos ha tocado vivir como familia los últimos años no había sido nada fácil. Desde la fatídica noche del 31 de octubre del 2010 mi vida y la de ellos cambió para siempre. Aun el recuerdo permanece intacto en mi memoria.

Era una fría noche de octubre, todos los chicos con sus disfraces felices tocando en las puertas de sus vecinos y amigos buscando golosinas o haciendo algún truco, así transcurría Halloween para el resto de las personas, mientras que a mi familia y a mí la angustia nos consumía por la desesperación de no saber dónde se encontraba mi hermana mayor, ella salió en horas de la tarde y era casi la medianoche y no había aparecido.

Todos estaban angustiados, ella no acostumbraba a comportarse de esa manera, era una chica muy tranquila, buena hija, compasiva, amable y excelente estudiante, aunque últimamente había cambiado un poco; se encontraba en la edad en la que los chicos eran la debilidad de cualquier jovencita que acababa de cumplir sus dieciocho primaveras.

Era la época donde comenzó el auge del internet y de los teléfonos móviles; Lilah como muchas chicas de la secundaria se registró en una página web para conseguir citas, todo esto a escondida de nuestros padres, al principio solo era por diversión, pero al parecer con el pasar de los días se quedó enganchada con un joven que era de nuestra misma ciudad y por las fotos publicadas en su perfil era guapísimo, según sus propias palabras; ya que para esos años lo único atractivo que yo veía era a mi Ken y a mi Barbie como lo era para las jovencitas de mi edad.

Lilah compartió su número con el desconocido que tenía por nombre David. Pasaba mucho tiempo hablando por teléfono a altas horas de la madrugada. Mi hermana me hizo prometer que no le diría a nadie lo que ocurría y yo cumplí la promesa hasta la noche de su desaparición, después que mis padres regresaran de la estación de policía con el alma en los pies; tenían que esperar 48 horas para iniciar una búsqueda.

Ellos no iban a esperar ese tiempo, así que comenzaron a indagar dentro de sus cosas, a llamar a sus amistades, vecinos, familiares y a quién la conociera, mas nadie la había visto y entonces me preguntaron si yo tenía alguna idea donde pudiera estar. Les dije que no sabía nada, aunque si les hablé de que Lilah pasaba muchas horas en la computadora y que conoció a alguien. Buscaron en el ordenador, pero no pudieron encontrar mucha información porque el sitio web se accedía con contraseña y por más que intentaron, no lograron entrar.

No dormimos por mucho tiempo, mi madre no paraba de llorar preguntándose donde estaba su niña, mi padre recorrió nuestro vecindario y los vecindarios vecinos y no encontró rastro alguno, yo solo los observaba y rogaba para que ella apareciera pronto y todo volviera a la normalidad.

Unos jóvenes en un vecindario vecino salieron a correr como todas las mañanas por un parque quedaba cerca de su residencia vieron algo entre los matorrales, curiosos se acercaron para distinguir lo que era, al observar la dantesca imagen se asustaron y de inmediato llamaron a la policía.

Echo Park era un lugar de clase media alta, donde la actividad delictiva era prácticamente nula, por lo que encontrar un cadáver fue terrible para aquellos jóvenes, los dejó conmocionados.

La víctima era una mujer muy joven de baja estatura, que presentaba múltiples heridas con arma blanca, el crimen fue atroz, cerca del cuerpo se encontró las pertenencias donde estaba su identificación, su nombre era Lilah Lake.

En mi hogar se luchaba por mantener la esperanza que mi hermana apareciera sana y salva porque ya había pasado un par de días y nada se sabía de ella. Más toda ilusión murió cuando un policía llegó a nuestra casa y les dio la terrible noticia a mis angustiados padres.

Tuvieron que ir a identificar el cadáver y efectivamente era mi hermana. 

Dos años después atraparon al asesino que mató a otras mujeres más; las contactaba por internet, las seducías y cuando se encontraba con ellas las asesinaba.

No hace falta decir que el mundo literalmente se nos vino encima y mi vida cambió, aunque era una chiquilla, ese hecho me marcó y también a mis padres.

Mi padre se refugió en la religión para buscar el consuelo y apagar la culpa que sentía de no haberla protegido mejor. Con el tiempo yo pasé a ser el objeto de su máximo cuidado, dejé de estudiar en un colegio normal para ser trasladada a una escuela de monjas. La tecnología fue sacada a golpes de la casa, nada de teléfonos ni computadoras y menos internet donde para ellos habitaba literalmente el diablo. Ya no pude salir a ningún lado sin la compañía paranoica de mi madre, las calles eran un infierno y debían mantenerme a salvo.

Mi única amiga era Carrie que era mi vecina y qué gracias al Cielo logré conservar. Nunca me quejé y traté en lo posible de no ocasionarles disgustos porque sabía de primera mano lo que habían sufrido. Me convertí en una persona tímida y reservada, mi vida transcurría entre montones de libros y estudios. Entré a la universidad y las cosas no cambiaron mucho.

Lo único que conseguí fue un poco de libertad para ir sola a la facultad siempre y cuando los llamara a ciertas horas indicándole el sitio donde me encontraba. No me molesté en socializar, ya que no me sería permitido, así que las pocas amistades que tenía a mis 22 años era Carrie y mi grupo de estudio a los que los demás llamaban “Nerd”.

Estudié periodismo, era lo que me apasionaba, mi papá habría sido feliz si le hubiera dicho que tomaría los hábitos, aunque solo me faltaba la prenda, ya poseía una vida muy parecida a las monjitas. Algunos podrían decir que mi existencia era aburrida, pero para mí era funcional. Tal vez si alguien me preguntaba si era feliz, de inmediato contestaría que no.

También te puede gustar

Portada de la novela Devuélveme Un Beso
7.9
Lo que inició como un frío acuerdo matrimonial con un extraño se transformó en un romance inesperado para ella. Pese a la promesa de un vínculo sin emociones, las atenciones del magnate lograron robarle el corazón. Sin embargo, la reaparición de la antigua novia de su marido destruyó su dicha, obligándola a escapar mientras esperaba un hijo. Años después, el reencuentro fortuito le revela a él la amarga soledad que causó su ausencia.
Portada de la novela El ardiente capricho de la CEO.
8.5
Mackenzie O’Sullivan, la valiente líder de Holding O’Sullivan Park, lucha contra el desprecio de su tío Rónan, quien busca humillarla frente a sus primos. En medio de un incendio, ella arriesga todo por salvar contratos críticos, pero un imponente bombero la saca a la fuerza del lugar. Indignada por perder sus documentos, Mackenzie inicia una hostil disputa contra su salvador, sin imaginar que el peligro y el roce constante despertarán una pasión inevitable.
Portada de la novela EL ESPOSO DEL CEO
9.0
Un giro del destino provoca que el protagonista transmigre al cuerpo del esposo de un poderoso CEO. Lo más impactante no es solo su nueva identidad, sino que el gélido empresario nunca amó al dueño original de ese envase. Pese a ese pasado de indiferencia, la presencia del recién llegado logra que la actitud del magnate se transforme en un afecto repentino e inexplicable. Vive este romance LGBT repleto de sorpresas y cambios de corazón profundos.
Portada de la novela El primo, el ceo y mi hijo
8.2
Astrid Zárate pensó que su vida estaba en orden tras cinco años de haber tenido a su hijo, Lucas, fruto de un encuentro fugaz en Alemania. Sin embargo, su mundo se desmorona cuando Elias Richter, el frío CEO y padre del niño, compra su empresa. Para descubrir la verdad, Elias se infiltra en la intimidad de su hogar bajo la identidad de un primo lejano. Ahora, Astrid debe proteger a Lucas de un hombre poderoso que domina su destino laboral y su gran secreto.
Portada de la novela Entre telas y secretos
8.6
Victoria Ríos, la poderosa CEO de Maison Ríos, enfrenta el peso de su éxito mientras oculta un embarazo en soledad. Buscando un respiro de su estricta seguridad, termina una noche en un parque con un enigmático vagabundo que le ofrece una paz insospechada. Este encuentro fortuito con un hombre rodeado de incógnitas transformará su destino por completo. Entre el lujo y la fragilidad, ambos hallarán verdades profundas en lo más inesperado.
Portada de la novela Intencion del CEO
8.3
La paz de Vanessa termina abruptamente tras recibir un aviso alarmante de Timothy, su asesor. Samuel Fox, un enigmático y poderoso hombre, pretende adquirir AnimaLove con el fin de separarla de su matriz y dominarla por completo. Aunque ella ignora el peligro inicialmente, la inquietud de su amigo revela que Fox es un rival implacable. Para proteger su legado, Vanessa se verá obligada a salir de su refugio y encarar personalmente las ambiciones del magnate.