Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños

SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños

En un mañana donde el afecto se comercializa, los SingleDolls surgen como humanoides diseñados para ser la pareja perfecta. Estos seres sintéticos poseen carácteres variados, desde almas bohemias hasta espíritus alegres, con costes que varían según su realismo. En este contexto, una androide singular enfrenta el rechazo constante debido a sus rasgos atípicos. La trama explora si algún comprador será capaz de ver más allá de sus fallos y elegirla por su esencia única.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Hoy la tienda está hasta el tope, pero esto no es casualidad ya que se acerca la temporada de San Valentine y nadie quiere quedarse solo. A través del plástico que tengo frente a mis ojos veo pasar a muchos humanos con mascaras blancas, para ellos es muy vergonzoso que alguien les vea comprando una SingleDolls, y por tal razón ocultan sus rostros con una máscara creada por la misma marca.

—¡Tú sí que estás linda! —no me lo dicen a mí, se lo dicen a una SingleDolls que está en el estante de enfrente.

—¿Emprendedor?, ¡te necesito en mi vida! —dice una humana que no alcanzo a ver; es que aún no puedo mover mis ojos ni ninguna otra parte del cuerpo.

Todos los SinglesDolls estamos conscientes, pero limitados, aún no podemos utilizar nuestras cualidades, nuestros sistemas de aprendizaje y de movimientos están suspendidos; esto será así hasta que alguien nos compre y nos saque de la caja activando automáticamente todos los sistemas, aunque por ahora lograr que un humano me compre está difícil, nadie nunca se ha interesado por mí.

Un momento, ¡un humano se ha detenido frente a mi caja! Espero y esta sea la compra que he estado esperando, es que hace dos meses que estoy aquí acumulando polvo y nada.

—Distraída, malhumorada, grosera e influyente —se echa a reír al leer mis cualidades—. Uy, amiga, ¿qué loco podría comprarte? —sacude su cabeza de forma negativa y luego se dirige hacia otro estante.

Es cierto, mis cualidades son un asco, soy un desperdicio tecnológico. A pesar de que estoy entre las SingleDolls más baratas, aun así, nadie se interesa por comprarme.

El día sigue pasando y yo sigo en la misma posición dentro de la caja, veo a los vendedores cerrar ventas y a los clientes salir felices de la tienda; es que en estos tiempos no hay escusas para sentirse triste por no tener pareja, si un hombre o una mujer no encuentra a su media naranja, pues sencillamente pueden comprar un SingleDolls y dejarse enamorar por su adquisición. Somos muy hábiles en el amor.

—Carolina, vender de estos muñecos es lo mejor que se te ha ocurrido en toda tu maldita vida —dice una vendedora a otra—. Este mes se me vienen unas jugosas comisiones.

—Amiga, yo estoy fascinada. Estas porquerías se venden rápido.

Nuestros creadores son la única marca en el mercado de humanoides a nivel mundial, sus ingenieros nos han creado con aspecto realistas y con asombrosos rasgos que nos permiten comportarnos como completos y auténticos humanos. Nadie puede distinguir a un SingleDolls que está viviendo entre humanos, nuestra piel, nuestras expresiones y nuestras reacciones frente a cualquier evento es tan normal como la de un humano.

Yo podría salir a la calle tomada de la mano de mi futuro comprador y nadie podría señalarme como SingleDolls, pueden darme de tomar un café, o incluso comer cualquier tipo de comida y mi sistema digestivo empezaría a digerirlo como si se tratara de un cuerpo humano, y todo esto es gracias a los avances tecnológico y científicos en cuanto a órganos artificiales se refiere.

La cantidad de personas dentro de la tienda está bajando, eso significa que estamos próximos a cerrar por hoy, tal parece que hoy tampoco fue mi día.

—¿Señorita, estas son las más baratas? —un cliente está revisando mi estante.

—Sí, señor, ya quedan pocas —le sonríe algo ansiosa—. Debería aprovechar que está de visita por aquí y comprar una. En esta temporada lo que está en este estante se vende como pan caliente —dice la vendedora y ahora confirmo que soy la peor SingleDolls de aquí.

—Esta muñeca de aquí tiene buen cuerpo...— me está viendo a mí.

¡¿Será que por fin ha llegado mi día?! ¡De seguro este sí es mi comprador! Por favor, cómprame. ¡Prometo amarte!

—¡Sí!, tiene buen gusto, señor. Esta es muy linda.

—Pero... —lo veo muy pensativo frente a mi caja —mire esas cualidades, podría resultar un completo desastre.

—Eh, bueno...

—¿Podría darme un mejor precio por ella?

—¡Claro, señor! —lo ofrece algo insegura ya que solo dan descuento si la caja tiene desperfectos o si la SingleDolls es de temporadas pasadas, y yo no soy ninguna de esas—. ¿Qué le parece este precio, señor?

—¡Me gusta ese precio! ¡Me la llevo! —el cliente se escucha muy entusiasmado.

¡Felicidad! Mi sistema de emociones está alcanzando niveles altos.

¡No importa si a partir de ahora sea yo la primera SingleDolls de temporada actual con descuento, por lo menos fui la primera en algo!

Quiero conocer su rostro y ver como sonríe aquel humano que busca enamorarse de mí. Espero y mis cualidades logren agradarle. Sé que cumpliré mi rol y me amará.

También te puede gustar

Portada de la novela deseos sórdidos
8.5
LEÍ EL MENSAJE DE NUEVO, sintiendo un escalofrío de anticipación correr por mis venas. "Hola, Kara", le dije a mi amigo sobre la música. - Necesito orinar. Ya vuelvo. Ella asintió, volviendo a la conversación con nuestro pequeño grupo, y me abrí paso por la casa. Luke Taa, el mejor amigo de mi hermano, seguro que sabía cómo organizar una festa. Pero gracias al verano californiano, la mayoría de los invitados salieron al patio exterior para refrescarse. Lo que signifcaba que tenía menos posibilidades de ser atrapada. Aún así, no me impidió mirar alrededor cuando llegué a las escaleras. Por si acaso. La barra se despejó, subí al primer piso, quedándome pegado a las paredes, las sombras bailando por el pasillo. Mi corazón latiendo en mi pecho con cada paso. Eso estuvo mal. En muchos sentidos, estaba mal. Pero no pude detenerme. Y él tampoco. Empezó como un error de borracho. Demasiados tragos de gelatina y un mal caso de lugar equivocado, momento equivocado. Muy malo. Pero cinco semanas después todavía nos reuníamos en cuartos oscuros. Dejar toda nuestra mierda en la puerta y perdernos en caricias desesperadas y besos devoradores. Pero esta noche fue diferente. Esta noche mi hermano y su novia estuvieron aquí. Y si supieran lo que estaba a punto de hacer... Me estremecí y terminé ese tren de pensamientos. Además, esto no se trataba de ellos. Tuvieron su maldito felices para siempre. No, esto era sobre mí. Sobre la oscuridad que plagaba mi alma y me adormecía. ¿Y qué si estaba tomando algunas decisiones menos que estelares? Mi hermano pasó un año metiéndose en un ring rudo y golpeando a extraños para lidiar con sus demonios. Al menos de esa manera nadie salió lastimado. No exactamente. No mientras permaneciera en secreto. El fnal del pasillo estaba más adelante, marcado por una enorme ventana de vidrio esmerilado, y me detuve, dudando de mí mismo . Fue todo lo que hizo estos días. Mi cabeza era un lugar ruidoso para estar, y solo quería que se detuviera. Deja que las interminables preguntas, el miedo debilitante y la ira se detengan. Tal vez eso fue un gran error, tal vez... La puerta se abrió, sorprendiéndome, y casi me di la vuelta y me alejé. Casi tomo la decisión correcta. Pero sus ojos brillaron en el abismo, llamando a las partes oscuras de mi alma. Y por eso, cuando me ofreció la mano, la tomé. Arrastrándome hacia la oscuridad, envolvió sus brazos alrededor de mí, atrayéndome contra su pecho. Dedos impacientes subieron por mi cuello, ladeando mi cabeza hacia un lado. Su lengua se movió sobre la piel sensible entre mi oreja y mi mandíbula, y gemí. "Te extrañé", dijo, la puerta se cerró detrás de nosotros. "No, no lo hizo", respondí. "Lo perdíste. Me giré en sus brazos, chocando mi boca contra la suya. Aceptó de buena gana, separando los labios, dejando que mi lengua se deslizara contra la suya. Desde la primera noche, siempre nos conocimos así. En festas. Con las luces apagadas. Con conversación limitada. Mientras besábamos nuestras frustraciones a un lado, sus manos trazaron la curva de mi hombro, bajando a mis pechos. Me arqueé, pero él conocía el diseño ahora, y no dijo ni una palabra mientras su lengua seguía a sus dedos mientras tiraban del material sobre mi pecho. Y luego estaba chupando la piel de gallina, metiendo mi pezón en su boca. El calor me atravesó, un relámpago comenzó una tormenta en mi centro, y me froté descaradamente contra su muslo. "Tan ansiosa", susurró ella. - Cállate. Jadeé, agarrando su cabello, llevándolo de regreso a mi pecho, instándolo a que me diera más. La mayoría. La mayoría. Cualquier cosa para que todo desaparezca. MACEY PRINCE SABE a coco y sal marina. Y no pude tener sufciente. Imagínate. Nunca la había mirado de esa manera antes de despertar desnuda a su lado con una resaca del inferno, pero últimamente... bueno, últimamente ella era todo lo que veía. "¿Estás mojada por mí? Sonreí con picardía, sabiendo que no podía verme en la oscuridad. Todavía se tensó, odiando la forma en que la afectó. Porque la afecté. Estaba justo ahí en la forma en que su respiración se entrecortó y sus dedos apretaron un poco más fuerte mi cabeza. Como se negó a entablar una conversación durante nuestras "citas", decidí averiguarlo por mí mismo. Pasando un dedo a lo largo de sus costillas, ya lo largo de la tira de piel entre su camiseta corta y su falda, me detuve en la cintura. Llevando mi boca de vuelta a la suya, se apartó, tratando de recuperar el control. Pero he aprendido un par de cosas sobre Macey en las últimas semanas. Dejé que ella se encargara del beso, bajé mi mano , encontrando el dobladillo de su falda y pasando mis dedos de un lado a otro sobre sus bragas empapadas. Le temblaron las piernas y volvió a sonreír. Podía fngir que esto, nosotros, no funcionaba para ella. Que solo era algo para pasar el tiempo, pero la verdad era que la hice venir. Y el sentimiento era más que
Portada de la novela El fin de mi marido y su amante
8.8
Al concluir la cena de Año Nuevo, la gerente Miranda Wells aborda a la protagonista para exigirle el pago de una cuenta sospechosa. Amparada por el prestigio del apellido Harris, Miranda afirma con soberbia ser la cónyuge de Nikolas, el influyente CEO del consorcio. La tensión aumenta, pues la mujer agredida es en realidad la esposa legítima del empresario. Tras descubrir el engaño, ella contacta a su marido para desenmascarar su traición y doble vida.
Portada de la novela El gran regreso de la heredera despechada
9.3
Después de tres años de sacrificio, Corinne sufre el desprecio de su pareja, quien la deja por creer que es pobre. Todo da un giro cuando ella descubre su verdadera identidad como heredera de una fortuna colosal. Mientras asciende al poder, se enfrenta a peligrosos rivales que intentan destruirla. Sin embargo, no está sola: el imponente Sr. Hopkins se convierte en su aliado, apoyándola mientras ella aplasta a cada uno de sus adversarios.
Portada de la novela Él le rompió el corazón, ella le vació la cuenta
8.3
Fui el pilar fundamental en el cártel de mi esposo, Braulio, hasta que su traición con mi protegida, Kenia, salió a la luz. Tras cuatro años de mentiras y un embarazo secreto, escuché cómo me reducía a un simple negocio. Él destruyó nuestro mundo por un heredero ajeno, pero no seré su víctima. Usaré mi intelecto para borrarlo de mi alma con una cirugía y desapareceré para siempre. Mi venganza comienza al vaciar su vida y su cuenta bancaria.
Portada de la novela Entre mis piernas
8.1
Después de la trágica pérdida de su familia, una joven busca refugio en el tío de su mejor amiga. La atracción física es innegable, pero la frialdad y el hermetismo de él la sumergen en un mar de dudas. ¿Es un vínculo genuino o un capricho pasajero? Enredada en una seducción donde se siente la presa, ella debate si huir o intentar comprender a ese hombre inexpresivo que, pese a su distancia emocional, no deja de buscarla una y otra vez.
Portada de la novela Las Flores que me diste
7.8
Karol tiene dieciocho años y una vida marcada por el dolor tras ser vendida a un burdel. Su realidad cambia drásticamente cuando logra huir de la violencia y encuentra a Ángel, un adinerado hombre que oculta sus propias cicatrices emocionales. Entre ellos nace un vínculo intenso que desafía sus pasados traumáticos. En esta travesía de sanación mutua, ambos deberán descubrir si es posible reconstruir sus almas y hallar un amor genuino que cure sus heridas más profundas.