Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela SI CEO, ACEPTO

SI CEO, ACEPTO

Elena se enfrenta a una crisis financiera que amenaza el hogar legado por su padre. Para rescatar la propiedad, acepta una propuesta inusual de su jefe, Caleb, quien necesita casarse urgentemente para heredar el emporio de su familia. Aunque inician un matrimonio de conveniencia basado en un contrato, su farsa se ve acechada por una exnovia despechada y los conflictos internos de la empresa. Lo que empezó como un trato frío pronto se torna caótico.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

—Gracias por su firma, señor Cole —él ríe y apretamos nuestras manos—. No dude en avisarme cualquier inconveniente o duda —se despide de mí y sale del restaurante.

Miro el contrato, sintiendo euforia. Este contrato representa mis sueños cumplidos, mi realización profesional y el que le dará un giro fundamental a mi joven vida.

Leo todo una vez más y, tomando una foto con mi teléfono, se la envío a mi mejor amigo, Drew. Solo le toma unos segundos para que la cara de mi amigo aparezca en la pantalla. Él contesta.

—¡Lo conseguiste! —suena tan emocionado como yo.

No es para menos. Con Drew nos conocemos desde niños y él estuvo presente cuando mi padre me prometió sus empresas al lograr ciertos pasos. Mi amigo sabía que esto era lo que tanto había deseado.

—¡Lo sé! —exclamo feliz y extasiado—. Al fin lo logré —ambos ríen.

—¿Y qué harás? —pregunta mi amigo—. ¿Le dirás a tu padre de una vez o esperarás?

—Se lo diré enseguida —confieso—. Voy a su oficina ahorita y te quiero en la noche en la casa para la celebración. Ya llamaré a mamá y le daré la noticia.

—Listo, amigo. Sabes que estaré ahí celebrando tu gran logro —me despido de él y salgo del restaurante.

—Mamá —hablo cuando ella contesta.

—Lo conseguiste, ¿verdad? —escucho su hermosa voz.

—Sí, mamá, acabo de firmar el contrato —su grito de felicidad me hace reír.

—Felicidades, mi príncipe. Sabía que lo lograrías.

—Gracias, mami.

—Estoy tan orgullosa de ti. Sabía que llegarías a lograrlo y sé que llegarás mucho más lejos —mis ojos se llenan de lágrimas al saber su gran aprecio hacia mí—. Esta noche celebramos en la cena. Te espero, y también a Cristal y a Drew —río porque ya le dije a él que vaya.

—Ahí estaremos sin falta, mamá —le digo—. Te amo, mamita. Voy a la oficina de papá a darle la noticia —se despide de mí y subo a mi auto.

Es increíble lo que el buen humor te hace sentir. Todo a mi paso lo veo alegre, feliz, y hasta sonrío en el semáforo en alto con una chica del auto que está a mi lado. Puedo sentir el peso de la responsabilidad y las expectativas sobre mis hombros. Mi corazón late con fuerza mientras las emociones se mezclan en un torbellino. Siento una combinación de emoción, logro y, al mismo tiempo, una profunda sensación de respeto hacia mi papá y su legado.

Lo logré.

Por mi mente pasan todos los desafíos que he enfrentado y el trabajo duro que he dedicado para llegar a este punto. Una sensación de gratitud y satisfacción inunda mi ser y hasta mis ojos se llenan de lágrimas por todo lo que siento en este momento.

Finalmente, he demostrado mi valía y he alcanzado mi objetivo.

También siento un temor saludable por el futuro, ya que ahora me enfrento a la responsabilidad de dirigir las empresas. El legado de mi padre descansa sobre mis hombros, y estoy decidido a honrarlo de la mejor manera posible. Además, estoy a poco tiempo de casarme y sé que con Cristal todo será maravilloso.

Bajo del auto emocionado y miro el edificio de la gran empresa que pronto estará a mi mando.

Al fin logré lo que tanto me costó lograr.

Entro al edificio y saludo a la recepcionista, que como siempre me responde tímida. Me parece tierna y sigo mi camino.

Saco mi teléfono y le escribo a mi novia, aunque ya desde hace unas horas es mi prometida. Eso también es algo que me alegra mucho.

Amo a Cristal con todo mi corazón.

Ya en el ascensor, la veo en línea y que mi mensaje, de hecho, lo leyó. Espero ansioso su respuesta, pero para mi sorpresa, se desconecta y mis cejas se fruncen en confusión.

¿Qué hace?

Al llegar al piso deseado, guardo mi teléfono para después hablar con ella. Salgo y saludo a los trabajadores, converso con ellos un par de minutos en los que me cuentan su vida y me felicitan por mi compromiso. Me disculpo con ellos y voy a la oficina de papá.

Muero por decirle que conseguí la gran firma con la empresa multinacional, la que nos dará millones de beneficios y también me hará al fin dueño de la empresa.

Llego a la puerta de su oficina y respiro hondo, imaginando cómo reaccionará y me felicitará. Abro la puerta y mi sonrisa se borra.

—¡¿Qué diablos están haciendo?! —es lo que sale de mi boca.

De inmediato, papá se separa y sube sus pantalones, mirándome asustado.

—Hijo… ¿Por qué no avisaste que venías? —se abrocha el cinturón.

Mi mirada va hacia su acompañante, ignorándolo. Ella se tapa los pechos mientras mira mis ojos con vergüenza.

Cristal.

—¿Por eso no respondiste el mensaje? —pregunto con voz apagada.

—Caleb, yo…

—Olvídenlo —le detengo sintiendo mi pecho doler.

Los miro por varios segundos en los cuales espero que digan algo, pero no lo hacen. Cristal se viste y se acerca a mí con lentitud, saca el anillo que hace horas le di y lo tiende hacia mí. Yo solo miro del anillo a ella esperando que hable, pero no lo hace. Eso me duele más, pero me ordeno no derramar ninguna lágrima.

—Lo siento, Caleb, pero tu papá es el dueño de todo esto.

—¿Qué quieres decir? —mi voz suena apagada.

—Caleb… Yo… No quería hacerte daño, pero lo más importante para mí es la seguridad financiera —mis cejas se fruncen y la miro.

—¿Qué? —susurro—. No entiendo —digo, tomando el anillo con las manos temblorosas.

—Fueron mis padres quienes me obligaron a estar contigo. Yo jamás… —se queda callada.

—Me amaste —mi pecho duele mucho.

Espero que niegue con la cabeza y me diga que esto no es lo que parece, que está mintiendo y fingiendo y que este anillo que está en mi mano que tiembla no significa que nuestro compromiso se canceló.

Pero no lo hace.

—Sí —la miro—. No te amé, siempre me gustó tu padre —ahora mi mirada va hacia él.

—¿Y mamá? —mi pregunta lo hace bajar la mirada.

—Entonces estás terminando conmigo —miro el anillo y a mi ex prometida.

—Lo siento —susurra—. Jamás debí haber aceptado ser tu novia si tu papá me interesaba —ahí me doy cuenta de que nunca me amó.

Lo único que le importaba era el dinero.

—Solo quiero saber desde cuándo ustedes dos me tenían como su maldito juguete —pido y ambos se miran—. Hablen —exijo.

—Fue desde nuestra segunda cita —entrecierro mis ojos dándome cuenta de que fue hace más de dos años.

Dos años siéndome infiel.

Miro una vez más el anillo de compromiso en su mano, que de repente se siente pesado y sin valor. La relación que creía tener con Cristal se desvanece ante mis ojos.

—Entiendo. Entonces, esto es el final, ¿verdad? —cuestiono, sabiendo la respuesta, pero una parte de mí tiene esperanza de que no lo sea.

Cristal asiente con lágrimas en los ojos y se aleja, dejándome con un corazón roto y con un anillo que ahora simboliza no solo una promesa rota, sino también una profunda traición.

Doy media vuelta y me voy.

La rabia empieza a crecer en mí y voy a donde están las cámaras. Saludo a Joan y le pido las cintas de las oficinas de papá. Él me dice que en dos horas me las envía al correo y, despidiéndome, salgo del edificio.

Llamo a Drew y pido un taxi porque dudo que pueda conducir con cómo me estoy sintiendo.

Dos años siendo utilizado

¿Qué hubieran hecho si fueran Caleb?

Ya sabremos más de Cristal.

Gracias por leer, los espero en redes sociales.

También te puede gustar

Portada de la novela Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado
9.6
Traicionada por su prometido y su mejor amiga el día de su boda, la protagonista decide casarse con Ethan Vance, un heredero supuestamente inválido y en la miseria. Mientras ella se sacrifica para saldar una deuda millonaria enfrentando humillaciones, ignora que su esposo posee un poder letal. El secreto sale a la luz cuando Ethan abandona su silla de ruedas para salvarla, revelando que es el peligroso magnate dueño de su compañía y protector de su destino.
Portada de la novela El Precio de Hacer Milagro
8.7
Ricardo Morales tiene un talento culinario capaz de sanar, pero la ambición de Sofía del Valle terminó por costarle la vida. Tras morir traicionado mientras intentaba resucitar al amante de la heredera, Ricardo regresa inexplicablemente al pasado. Despierta el mismo día en que conoció a su futura verdugo, pero esta vez no será su peón. Armado con sus recuerdos, se niega a curarla y decide ejecutar una fría venganza bajo sus propias reglas de juego.
Portada de la novela MADRE EQUIVOCADA - INSEMINADA POR ERROR
8.9
Con solo dieciocho años, la vida de la aplicada Ana Rodríguez da un vuelco irreversible tras ser inseminada por accidente durante una consulta ginecológica rutinaria. Este error médico la entrelaza con Anthony Hufman, un poderoso magnate de los medios y padre biológico de la criatura. Aunque entre ellos nace una atracción instantánea, ambos desconocen el vínculo real que comparten. ¿Qué sucederá cuando la verdad sobre el embarazo salga a la luz?
Portada de la novela Mi Guardaespaldas, Mi Verdugo
8.7
Sofía guardó un amor silencioso por Alejandro, su protector, sin imaginar que él se convertiría en su mayor verdugo. Cegado por una falsa gratitud hacia Camila, la hermanastra de Sofía, él la somete a desprecios y ataques violentos. Tras sufrir una agresión orquestada por el hombre que amaba, Sofía descubre el oscuro plan de Camila contra su madre. Antes de escapar a un matrimonio forzado en España, ella destapa la verdad, destruyendo el mundo de Alejandro.
Portada de la novela Mi Insignificante Secretaria
8.6
Rachel Anderson es una asistente brillante que busca valerse por sí misma en Hamilton's Corp. Su jefe, el amargado Patrick Hamilton, detesta a las mujeres atractivas, pero un ultimátum paterno lo obliga a casarse y tener un heredero en un año para no perder su fortuna ante su primo Derek. En su desesperación, Patrick le propone matrimonio a la eficiente Rachel. Ella, que guarda un amor secreto por él, aceptará el reto de derretir su frío corazón.
Portada de la novela Mi segunda oportunidad, su arrepentimiento
9.1
Un acuerdo entre familias me exige casarme con un Garza para decidir el futuro mando empresarial. En mi vida previa, padecí el desprecio y la infidelidad de Bruno, quien me traicionó con Juliana antes de asesinarme. Tras un matrimonio de pesadilla, despierto milagrosamente el día de mi cumpleaños veintidós, momentos antes del rechazo público. Armada con la verdad sobre su maldad, me niego a ser víctima de nuevo y cambiaré mi destino.