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Portada de la novela Seduciendo a la repostera

Seduciendo a la repostera

Rossalyn Parker es una huérfana tenaz que sueña con inaugurar su propia pastelería. Su destino se cruza con el de Aaron Luke Stone, un magnate egocéntrico que queda amnésico tras un feroz huracán. Ella lo auxilia hasta que él recobra la memoria y se marcha de forma abrupta. Al descubrir la identidad de su salvadora, Aaron regresa para recompensarla, pero termina fascinado por su carácter y atractivo, decidido a seducirla sin importar el costo.
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Capítulo 2

Rossalyn estaba a medio turno cuando escucharon en la radio una alerta de huracán, éste azotaría a la zona costera, el pueblo en donde ella vivía se hallaba en una zona geografía asombrosa, de un lado se encontraba el océano pacífico y del otro áreas rocosas con llanuras de flores, la mayoría de visitantes llegaban atraídos por su belleza exótica, otros por las actividades recreativas recién abiertas en la zona portuaria de la costa, particularmente ella amaba la tranquilidad de ese lugar, pero con los cambios climáticos de la última década, las catástrofes naturales se volvían más frecuentes, fuertes tormentas, sequías, y ahora huracanes, a pesar de que el pueblo no estaba tan cerca de la costa, las repercusiones siempre llegaban y causaban desastres pensó

- Señor Beckett, están recomendando cerrar los negocios e ir a los refugios

- Si ya he oído, acabo de colgar con el alcalde y ya van a sonar la alarma

- Terminaré de hornear este último pedido y luego cerraré, creo que será mejor que vayan antes de que empeore el clima, yo vivo cerca y puedo llegar a casa más rápido.

- Está bien, nos ayudaremos para colocar las tablas de protección en los vidrios y luego nos iremos.

Media hora después ya se escuchaba el zumbido del viento a gran velocidad, Rossalyn empezaba a preocuparse de no poder llegar a su viejo chevy estacionado a una cuadra de la tienda, tenía que terminar de empaquetar el último pedido para una fiesta de bautismo que se celebraría en la parroquia, no podían fallar, eran pocos los eventos que generaban grandes ganancias para la tienda y debía ser enviado en la mañana siguiente.

- Tendré que apresurarme si quiero llegar a casa antes de que llegue la tormenta — se recordó

Salió dando traspiés, el viento llegaba a una velocidad que apenas le permitía mantenerse en pie, no era una mujer alta y mucho menos corpulenta, tenía una constitución un delgada y curvilínea, se arrepintió de haber abierto su paraguas porque solo le estaba obstruyendo la visión, volvió a lamentarlo segundos después al ver que salió volando disparado por el viento.

- Ahora tendré que correr— se dijo

El pueblo se veía desértico, parecía una película de zombies, le dio una sensación de angustia por alguna extraña razón, decidió que debía apresurarse y sería mejor tomar el atajo rodeando el pueblo para evitar los residuos de la tormenta que ya estaban volando por todas partes, tenía un chevy impala color blanco del año 1961, era una reliquia, un regalo recibido de su padrino el doctor Sullivan en el día de su graduación, aunque no era un vehículo nuevo y bien equipado, al menos tenía una carcasa resistente pensó, al ver cómo un vehículo abandonado estaba con la chapería hecha papilla en el carril izquierdo de la carretera. Un cartel había volado y aterrizado encima de su techo aplastándolo, por un segundo pensó que el conductor ya había dejado el vehículo, porque la puerta del estaba abierta, pero al pasar al lado del automóvil vió que alguien todavía estaba allí sentado al parecer inconsciente.

- Dios mío! — gritó

Se apresuró a descender de su auto y a grandes zancadas llegó a ver como estaba el hombre.

- Por favor que no esté muerto — dijo a modo de súplica, no le podía ver el rostro ya que estaba cubierto de sangre

- No estoy muerto — respondió con una voz muy apagada y débil, evidentemente estaba al borde de perder la conciencia

- Señor ¿me escucha? Aguante, lo sacaré de aquí, ¿puede moverse?

No dijo nada, pero movió levemente la cabeza asintiendo, entonces ella empezó a indagar, quería ver si no le había travesado algo a su cuerpo o estaba preso de alguna manera, entonces vio que al aplastarse el techo estaba presionando la silla del conductor hacia el frente, tuvo suerte que la bolsa de aire funcionó al igual que el cinto de seguridad, allí estaba el problema pensó, él no podía desenredarse y mover la palanca de la silla hacia atrás para hacer más espacio y salir, rápidamente corrió hasta su auto y trabajo con ella un estilete y una toalla de mano, le presionó la frente y le dijo:

- Presiona, debemos parar el sangrado, voy a cortar tu cinturón y luego intentaré mover la silla un poco para atrás, puedes sentir tus piernas?, le preocupaba que se hubiera lastimado la columna y en ese caso moverlo sería un error.

- Sí — dijo con mucho esfuerzo

- Eso es una buena noticia — y procedió a hacer lo que había dicho, al rato ya había podido hacer espacio suficiente para sacar sus piernas y el resto de su cuerpo

- Ahora te moveré lentamente, tendrás que recargarte en mi cuerpo, — espero que esto funcione pensó, el hombre era enorme comparado con ella

El asintió, y ella lo movió, pudo ver la mueca de dolor al levantarlo, tal vez tenía rota alguna costilla pensó, necesitaba moverlo rápido, el clima empeoraba a cada segundo

- Escucha, tendrás que ir en el lado del copiloto, mi auto solo tiene 2 puertas, voy a sentarte y trataré de recostar todo lo que pueda el asiento ¿está bien?

Él ya no respondió, simplemente se dejó guiar por ella, cuando consiguió ubicarlo a duras penas en su auto, trató de limpiar con la toalla parte de su rostro para ver la gravedad de su herida, al hacerlo se dio cuenta de 3 cosas:

1. El hombre necesitaba un médico inmediatamente

2. Necesitaba ubicar al único médico del pueblo, porque ir a la costa no era una opción, por suerte ese médico era su padrino y sabía perfectamente donde vivía.

3. El hombre que acaba de encontrar era terriblemente guapo

Al recuperarse de la sorpresa Rossalyn saca su celular y llama a la única persona que siempre le contesta rápido

- Hola Rossy ¿estás bien?

- Hola Yaz, sí pero tengo un problema

- ¿Qué paso?, no me digas que aún siguen en la pastelería

- No, ¿dónde está tu padre?

- Ésta aquí

- ¿Dónde es aquí?

- Estamos en el consultorio ¿quieres que te lo pase?

- No es necesario, dile que prepare todo lo necesario para primeros auxilios, llegaré en 10 minutos como máximo

- Rossy dime que paso, ya me estas preocupando

- Yo estoy bien, pero me he encontrado a una persona herida de gravedad en el camino

- Dios!, ¿lo traes en tu auto?

- Sí, ¿en que más lo haría?

- Solo quería saber, papá pregunta donde está herida la persona

- En la cabeza, el techo de su auto quedó un poco aplastado por un cartel

- ¿Estas segura de que está vivo?

- Ya sé que nunca fui bueno con esto de los primeros auxilios, pero estoy segura de que está vivo, hasta hace algunos segundo estaba hablando

- Papá dice que hay que mantenerlo despierto, quiere que le sigas hablando para mantenerlo consciente

- Haré todo lo posible, pero ha perdido mucha sangre

- No puedo hacerlo, en la urgencia no he podido revisar si el si tenía alguna identificación o si lo ha dejado en el auto

- Quiere que le preguntes

- Señor, señor despierte, ¿sabe su tipo de sangre?

AB éste respondió apenas audible

- Dijo AB, debo colgar, ya es peligroso conducir sin hablar en el teléfono — explicó

- Ok, nos vemos enseguida Rossy, cuídate

Siguió conduciendo mientras miraba de reojo si el hombre seguía respirando

- Señor trate de mantenerse despierto, es importante que no pierda la consciencia —suplicó

El no respondía, el viento había empeorado y aún le quedaban como

1200 metros para llegar al consultorio, le preocupaba que alguna parte del trayecto estuviera bloqueado destrozos arrastrados por el viendo, miró nuevamente al desconocido, parecía estar consciente de sus movimientos a pesar de tener los ojos cerrados, ahora que lo pensaba no le había visto bien los ojos parecían verdes, su rostro la dejó un poco perturbada, a pesar de estar evidentemente inflamado se veía muy atractivo, era el tipo de hombre que ella evitaba incluso saludar, pensó, al ver que ya llegaban intento comunicarle que ya le atenderían

- Señor llegamos, ¿estará bien me escucha?

Yasmine abrió la puerta y corrió con su padre y otros 2 enfermeros a recibir al herido, cuando Rossalyn bajó del auto tenía sangre en la ropa, eso los asustó

- Dijiste que no estabas herida — le gritó Yaz

- No es mi sangre, apresúrense está muy mal

- Lo vamos a colocar en una camilla, ¿está despierto?

- Creo que sí

Ella abrió la puerta y lo miró, al parecer estaba consciente, le tocó suavemente el brazo cuando él finalmente abrió sus ojos y le dijo:

- Tu nombre

- ¿Yo? Yo soy Rossalyn, Rossalyn Parker — agregó, por alguna razón sintió que en ese momento era importante que ella se identificara correctamente

- ¿Y tú quién eres? — le preguntó con curiosidad, al darse cuenta de que no le había preguntado siquiera el nombre

Él puso una expresión extraña, como cuando uno piensa y no le viene a la memoria la respuesta

- ¿Tú quién eres? — le volvió a preguntar, unos instantes después el respondió diciendo:

- ¿Sabes? No tengo la más mínima idea.

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