Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Seducida por el mafioso

Seducida por el mafioso

La vida de Catherine Shay se desmorona mientras intenta financiar la costosa salud de su madre con tres trabajos agotadores. Ante la falta de opciones, recurre a Jessica, una poderosa figura neoyorquina, para trabajar como dama de compañía. Su primer cliente es el temido Marcus D'monte, un capo de la mafia que la recibe como un obsequio de cumpleaños. Tras esa noche, el peligroso narcotraficante desarrolla una obsesión incontrolable por la joven.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Tomo un taxi, ya que a esa hora los autobuses ya no pasan, tampoco es que viva muy lejos, pero estoy demasiado cansada para caminar. Gastaré un poco de dinero en el pago del transporte, pero aun así no he completado para la renta y le ruego a todos los dioses para no toparme con la señora Saltzman. Cuando llego al edificio de cuatro pisos, me adentro sigilosamente por las escaleras, estoy a punto de llegar a la puerta del departamento cuando escucho la voz de mi arrendadora.

Mierda, me quedo estática.

—¿Catherine, ya tienes mi encargo? —Se escucha molesta.

—Aún no señora Saltzman... Pero prometo tenerlo mañana. —Estoy dándole la espalda, no quiero voltear y encontrarme con su rostro furioso. Da mucho miedo cuando se encuentra en ese estado.

—¡Mañana, Mañana! Eso me dijiste hace una semana... Si no tengo el pago mañana a primera hora te echaré a ti y a tu madre a la calle, no me importa que esté enferma, esto es un negocio no una casa de beneficencia. —Me sobre salto cuando azota la puerta de su apartamento al entrar.

Cierro mis ojos por un segundo, ¿Ahora que voy hacer? Si no tengo para mañana lo de la renta nos echará a la calle, y estoy segura de que lo hará...Por un momento Jessica llega a mi mente recordando su propuesta.

¿En que diablos estás pensando Catherine?... ¿A caso quieres venderte? Niego enseguida con la cabeza.

Retomo mi camino hasta entrar al pequeño cuarto de cuatro paredes que me rodea, todo se encuentra en penumbras a excepción de la poca luz que se filtra por la puerta entre abierta del cuarto de mi mamá.

Ella se ha quedado dormida esperándome, le he dicho muchas veces que no se preocupe por mí, pero para ella siempre seré su bebé, aun cuando me case y tenga hijos, sonrío con nostalgia, dudo mucho que llegue a casarme y formar una familia, apenas tengo tiempo para dormir, no tengo ánimos ni fuerzas para pensar en el amor en este momento.

Solo estoy dedicada a cuidar de mi mamá, ella es todo lo que tengo después de que papá muriera hace diez años, y luego de eso le detectaran la enfermedad en su corazón, yo soy el sustento para ambas. Le doy un beso en la frente y se remueve al sentirme.

—¿Caty?... —susurra entre abriendo sus ojos somnolientos.

—Shhh... Duerme ya estoy aquí —le digo con ternura.

—¿Vas a cenar?. —Trata de pararse, pero la detengo.

—No te preocupes ya cené. —Miento. La verdad solo desayuné lo que me dieron en el café, pero no importa, no es como si fuera la primera vez que me quedo sin comer. Hay unos cuantos huevos hervidos que serán su comida de mañana, no quiero quitárselos, ella los necesita más que yo—. Duerme, yo iré a dormir igual.

La beso de nuevo, se recuesta y apago la luz antes de salir a la sala y acostarme en el único sillón viejo que tenemos, donde duermo desde hace mucho. Me tapo con una manta delgada mirando la oscuridad del cuarto, pequeñas lagrimas empiezan a rodar por mi mejilla, mi vida es una mierda. ¿Por que es tan difícil querer estar bien? Un techo donde vivir, donde no falte un plato de comida en la mesa, donde mi mamá no esté muriendo por una maldita enfermedad. No importa cuanto me esfuerce o cuanto trabaje, no puedo tener lo que quiero, no pido lujos, ni cosas ostentosas solo pido sobrevivir.

El sonido de mi mamá pidiendo ayuda hace que me pare a toda prisa. Sin tiempo de poder ponerme los zapatos. Se sacude en la cama mientras lleva una mano a su pecho y abre los ojos desesperada. Es otra de sus crisis, busco en la encimera donde se supone tiene que estar su medicamento, pero al abrirlo no hay nada, la sangre baja estrepitosamente de mi cerebro al sentirme impotente. No hay, ya no hay más medicamento. Miro a mi madre, apenas han pasado unos segundos, segundos donde ella está sufriendo y no sé que hacer, ahora soy yo quien siente el corazón estallar por la impotencia. Puede morir si no le doy su pastilla, maldigo mil veces, tenia que comprársela hace días, pero sin dinero. ¿Qué podía hacer? Joder.

Salgo a toda prisa a la cocina donde están otros medicamentos, busco en los envases pero todos están vacíos, hasta que encuentro una pastilla, la última, sirvo agua en un vaso y regreso al cuarto a toda prisa, sostengo a mi mamá para que pueda tragar la pastilla y luego un poco de agua. Después de otros segundos, empieza a regularizarse poco a poco y siento como mi alma regresa a mi cuerpo, suspiro aliviada.

—Ya pasó mi amor, tranquila —susurra con su voz ronca al verme llorar. Me acaricia la mejilla limpiándola con sus dedos, no puedo contenerme ante ella y llorar después a solas, me aterroriza la idea de que muera. ¿Que haría sin mi mamá?

—Lo siento. —Le pido y la abrazo con mucha fuerza.

—¿Por que lo sientes mi amor? —me dice con ternura.

—Debí comprarte el medicamento —digo entre sollozos.

—Tranquila cariño... Yo lo siento más, soy una carga para ti. —La miro y está llorando igual. No, no quiero verla así, no quiero que piense que es una carga, por eso siempre me guardo el dolor para mi sola—. Tú deberías de estar terminando una buena carrera y no estar trabajando hasta tarde por una vieja enferma como yo.

—Por favor no digas eso... Eres todo lo que tengo... Lo único que me importa, si tú me faltaras...

—¡Shh! Ya pasó, no pienses en cosas tristes. —Asiento para tranquilizarla pero estoy muy preocupada, no tiene medicamento. ¿Si le da otra crisis y no estoy? Aunque si estuviera no serviría de mucho si no hay como controlarla.

Mierda, me muerdo el labio.

—Ve a dormir hija, estoy más tranquila. Es mejor que descanses. —Me retiro cabizbaja para dejarme caer sobre el sofá.

¿Que debo hacer?... De nuevo la conversación con Jessica vuelve a mi mente, niego. ¿Pero si mi mamá vuelve a tener otra crisis? Si no debiera la renta podría comprar su medicamento con el dinero que tengo ahora, pero si no la pago mañana nos echaran a la calle, estaba en un maldito dilema.

"Tendrías para un mes de tratamiento de tu madre más medicamentos"

Me siento en el sofá y me pongo los zapatos, salgo del apartamento, solo hay una solución a mis problemas y aunque me duela admitirlo esa solución era convertirme en prepago.

.

También te puede gustar

Portada de la novela CEO extraordinário
8.0
Siempre me sentí como un extraño en los Untamed Sons. Soy hermana de Nox, viuda de un hermano, pero no soy una de ellos. Cuando soy secuestrado por nuestros enemigos, no espero ser rescatado por un extraño alto, moreno, guapo y extremadamente peligroso. Zeke Fraser es el diablo con traje y se niega a devolverme con mi familia. Peor aún, me estoy enamorando de mi captor. Hay algo cautivador en ese hombre, y aunque sé que será mi perdición, no puedo dejar de sentirme atraída por él. Me enviaron a rescatar a Bailey, pero en lugar de eso me encontré incapaz de separarme de ella. Mantenerla cautiva en mi penthouse no es el mejor plan, pero no estoy dispuesto a entregarla a los Hijos hasta que sepa que cumplirán su parte del trato. No debería enamorarme de la mujer que robé, pero hay algo en el fuego de Bailey que me hace querer más. Pero para tenerla, tengo que sobrevivir a su familia, y el club está sediento de sangre. Mi. Capítulo uno Irse de Bailey fue una mala idea. Pensé que sería una oportunidad para relajarme un poco y tener compañía de otros adultos además de motociclistas y ancianas, pero me di cuenta de mi error una hora después de la noche. Mis compañeros de trabajo no me quieren aquí. Soy su jefe y ellos están muy conscientes de mi presencia. Puedo verlos conteniendo chistes e historias divertidas que quieren contar porque están preocupados por lo que yo pueda pensar. Considerando que soy hijo de motero, esto me parece ridículo. Probablemente tengo historias peores que las que ellos podrían inventar. Crecí en el Untamed Sons Motorcycle Club con mi hermano menor, Lennox, o Nox, como lo conocen. Si estos civiles supieran la mierda que he visto, la mierda que he hecho a lo largo de los años, no serían tan rápidos en ignorarme. Estoy seguro de que me pedirían historias, pero lo único que me conocen es como Bailey Huckle, el director ejecutivo. Jefe. No estoy seguro de si alguno de mis empleados sabe que la empresa de telemarketing para la que trabajan es propiedad de los Sons. Asumí el cargo de CEO hace unos años y he dirigido la empresa sin ayuda externa, algo de lo que estoy muy orgulloso. El club simplemente recauda ingresos, pero no tiene nada que ver con el funcionamiento diario del club, aunque técnicamente Ravage, el presidente del club, está en la junta directiva. No puedo imaginarme a Rav convocando una reunión del consejo. El pensamiento me hace reír mientras tomo un sorbo de vino. Beber es lo único que me mantiene en este bar de mierda ahora. Eso, y es la primera noche que paso sin mis hijas en mucho tiempo. Pasarán la noche con Sasha, Ravage y sus dos hijos. Kara y Mollie adoran a Lily-May y Jasper. Al menos debería fingir que me estoy divirtiendo, incluso si preferiría estar en casa con mis hijas. -¿Qué hace una cosa tan bonita como tú bebiendo sola? Me giro hacia la fuente de la voz que grita en mi oído y me doy cuenta de que el hombre que se me acercó está demasiado cerca para mi comodidad. Debería dar un paso atrás y poner algo de espacio entre nosotros, pero él está invadiendo mi espacio y no me muevo por nadie. -No me interesa-lo despido. Es un hombre pequeño, nada que ver con los hombres que habitualmente me atraen. Ha pasado una década desde que perdí a Laurence, Grinder, como lo conocían en el club. Parece más largo. Yo amaba a mi viejo. Yo hubiera ido a la llama por él, pero se lo llevaron antes de tiempo. Laurence no se parecía en nada a este hombre. Era enorme, un gigante gentil para mí, pero tenía un temperamento salvaje que a menudo lo metía en problemas. Estaba tatuado, era corpulento y muy sexy, con una mandíbula fuerte y una boca diseñada para besar. Luché sin él mientras criaba a nuestras hijas, con la esperanza de ser una buena madre para ellas. Esperando poder amarlos lo suficiente para ambos. -Cariño, te interesa -me asegura. Él está borracho. Puedo verlo en sus ojos. Pongo los ojos en blanco ante su aire vulgar. -¿Qué te da esa impresión? Él mueve su mano hacia mi coño y yo no pienso. Le arrojo mi vino en la cara antes de que pueda ponerme la mano encima. Me parece un crimen desperdiciarlo, pero no voy a arrojarme sobre este hombre en medio de un bar. Sé cómo pelear gracias a Nox, pero no quiero volver a casa herido. Se seca la cara y la ira estropea sus hermosos rasgos. Maldición. Le di un codazo al único bastardo que tiene pelotas en este lugar. -Maldita zorra... Mientras camina hacia mí, con el puño levantado, una mano carnosa captura su muñeca. Miro hacia arriba
Portada de la novela El Juego Perverso De Julián Cazares
8.9
Bajo su imagen de político honorable en México, Julián Cazares esconde una personalidad retorcida y arrogante. Mientras él gestiona negocios ilícitos entre lujos, la desesperación económica de su familia obliga a Camila Olivares a aceptar un trabajo arriesgado por medio de Sofía. Pronto, la joven cae en una red perversa donde seres perturbados comercian con vidas humanas, quedando atrapada y vulnerable ante la crueldad del peligroso Julián.
Portada de la novela Encadenada al Alpha
8.2
Emiliano Ivanov irrumpió en mi existencia con una violencia implacable, fragmentando mis anhelos y mi propia alma. Sin embargo, entre caricias y detalles, logró conquistar mi voluntad. Acepto el sufrimiento que sus actos provocan con tal de evitar el vacío de su ausencia; para mí, su cercanía es alcanzar el cielo. No me arrepiento de entregarme a él, pues prefiero las heridas de su amor al olvido. Mi corazón es suyo y nunca permitiré que se aleje de mí.
Portada de la novela Entre Máscaras y Tentaciones.
8.0
Dos familias poderosas sellan una alianza mediante un matrimonio forzado que vincula a dos extraños. Ella ve en su esposo una perdición segura, mientras él la percibe como una amenaza prohibida. Pese al odio inicial y la promesa mutua de destrucción, un contrato ineludible los encadena. En medio de venganzas y secretos, la hostilidad se transforma en una pasión incontrolable, obligándolos a amar aquello que juraron aniquilar bajo su propio riesgo.
Portada de la novela Esmeralda
9.3
Esmeralda Levesque proyecta la imagen de hija ideal, pero bajo esa fachada se esconde un espíritu indomable. Su vida da un vuelco cuando su padre la obliga a casarse con un influyente magnate para sellar un acuerdo. Lejos de aceptar su rol como esposa sumisa, ella se propone convertir la existencia de su marido en un calvario. Entre el peligro de la mafia y la opulencia, Esmeralda arriesgará todo para no perder su autonomía en este duelo de voluntades.
Portada de la novela Honor y Sangre
9.1
Natasha Vorobiev vive bajo una identidad falsa para escapar de un pasado letal y enemigos que buscan su muerte. En su refugio conoce a Alessio Mancini, con quien inicia un romance intenso. Mientras él lucha contra sus propios demonios, debe demostrarle su valor a su padre para liderar el imperio criminal de su familia. Juntos enfrentarán violentas guerras de poder y a una organización secreta decidida a aniquilar el legado de los Mancini.