Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela QUIERO EL DIVORCIO AMADO ESPOSO

QUIERO EL DIVORCIO AMADO ESPOSO

Lo que inició como un matrimonio de ensueño se desmoronó al descubrir que mi esposo me engañaba con mi propia prima. A pesar del dolor y de los sentimientos que aún me atan a él, he decidido que mi dignidad es más importante que este amor traicionado. Sin embargo, mi marido se niega rotundamente a firmar el divorcio, atrapándome en una relación rota. Ahora, mi camino hacia la libertad se vuelve una lucha llena de obstáculos inesperados.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

—Al fin te diste cuenta de la verdad, me sorprende —murmuro Gonzalo con sarcasmo. 

Valeria le dio una mirada rápida a su amigo, él odiaba a Daniel y nunca se preocupó en ocultarlo. 

—Me cansé de esforzarme, de romperme a pedazos por alguien más, el amor en algunas ocasiones nos vuelve tontos 

Su amigo le dio unas palmaditas en la espalda, ambos subieron al coche. 

Gonzalo empezó a conducir, se alejaron lentamente de la enorme mansión del señor Daniel Walton. 

—Eso es verdad, no serás ni la primera ni la última en pasar por algo como esto. 

Valeria era consciente de que su amigo tenía razón. 

—Lo sé, espero sea feliz con ella —murmuro con un nudo en su garganta. 

Gonzalo negó con la cabeza una y otra vez, podía notar que todo lo que sucedía le afectaba más de lo que ella demostraba. 

—¡Por mí les puede pasar un camión encima! —exclamo el rubio —fuiste demasiado buena con ese hombre, siempre estuviste allí, y él ni siquiera lo valoro. Pero eso ya no importa, olvídalo. 

Valeria miraba por la ventanilla, iba sumida en sus pensamientos, sentía como si se hubiera quitado un peso de encima, era libre, pero el dolor en su pecho no se aplacaba. 

—¿Qué piensas hacer ahora que estás soltera, cariño?

Una sonrisa asomó en los labios de la mujer, quería continuar con su carrera. 

—Hacerme cargo de la empresa de mi madre y continuar con mi carrera, pero antes de hacer eso, necesito unas pequeñas vacaciones para colocar mis pensamientos en orden. 

Gonzalo asintió con la cabeza, en el pasado Valeria era una recocida modelo, su madre le había heredado un hermoso viñedo en la ciudad, pero ella había dejado todo en manos de alguien más y se había dedicado a ser esposa. 

—¿Algún lugar en específico? 

—Alguna playa paradisiaca, no lo sé, solo llévame al aeropuerto. 

Gonzalo continuó conduciendo, podía notar que a pesar de todo, los ojos de su amiga habían perdido su brillo, debía de ser difícil pasar por un proceso como ese. 

—Disfrútalo, cuando regreses, el trabajo estará esperándote preciosa. 

Valeria se quitó el anillo, y se lo entrego a su amigo.

—Gracias, envíaselo por correo, ya no lo necesito. 

Su amigo le mostró una sonrisa, le dio un gran abrazo y se despidió de ella. 

🌼🌼🌼🌼🌼🌼

UN MES DESPUÉS 

Daniel estaba platicando con su padre, había ido de visita, por insistencia de su novia. 

Su celular empezó a timbrar, se dio cuenta de que se trataba de su secretaria, ignoro la llamada y continuó en lo suyo. 

Observo a Nicolle platicando animadamente con su madre, ambas se llevaba muy bien. 

—¿Daniel, donde está tu esposa? —Pregunto el hombre al darse cuenta de que Valeria no estaba allí. 

—Debe de estar en la mansión, llegué ayer de mi viaje, no puedo estar detrás de mi esposa todo el tiempo, no es una niña. 

El señor Walton podía notar el disgusto en la voz de su hijo, parecía como si hablara de su enemiga y no de su esposa. 

Daniel en ese momento recordó que su esposa no lo había llamado para disculparse con él, después de todas las estupideces que había dicho aquella noche. 

Había estado tan ocupado que ni siquiera pensó en Valeria, quizás solo seguía molesta, a fin de cuentas se había ausentado por un mes, Nicolle lo había acompañado en todo momento. 

—La llamé en varias ocasiones, pero no responde, debes de cuidar tu matrimonio, tienes una buena esposa, no lo olvides. 

—La llamaré más tarde, papá, no te preocupes, solo está molesta, una de sus rabietas de siempre. 

—En unas semanas es el cumpleaños de tu abuela, quiero reunir a toda la familia, sabes que mi madre la adora y siempre pregunta por ella. 

—Ya veo, no te preocupes, le diré que te llame. 

El señor Walton asintió con la cabeza, no toleraba a Nicolle, le parecía muy falsa, no estaba de acuerdo con el romance que sostenía su hijo con la mujer. 

Daniel se empezó a sentir algo incómodo, se levantó y se alejó un poco, llamo a su esposa en varias ocasiones, sin obtener respuesta. 

Su celular estaba apagado, frunció los labios, molesto, esa mujer lo estaba haciendo enojar, trato de calmarse. 

Su mirada se dirigió a Roger, quien estaba tecleando en su celular, se acercó para darle órdenes, no quería que nadie más escuchara. 

—¡Llama a Valeria! Dile que conteste su maldito celular. 

—De acuerdo, jefe, lo haré en este momento. 

Roger hizo rápidamente lo que le ordenaron, marcó el número de la mujer en muchas ocasiones, pero no obtuvo respuesta. 

Observando el rostro de su jefe, parecía estar furioso, solo que intentaba disimularlo, respiro profundamente y se armó de valor. 

—Señor, la señorita Evans no responde… 

Daniel tenía una expresión gélida, algo que hizo que su asistente quisiera ocultarse de él, no entendía como Valeria podía soportarlo. 

—Entiendo, llama al mayordomo, él debe de saber donde está esa mujer. 

Roger asintió con la cabeza, ¿dónde se había metido la señora Walton, ¿por qué no respondía las llamadas? 

¿Acaso estaba enferma o algo malo le había sucedido? El joven se empezó a preocupar un poco. 

—Señor —Roger se acercó para que nadie más escuchara —dijeron que al día siguiente de su viaje de negocios, la señorita Evans se fue con una maleta.

Daniel no podía creer que su esposa se atreviera a desafiarlo, él no estaba interesado en firmar el divorcio, su padre se molestaría mucho si se enteraba de que su esposa lo había abandonado. 

—Ve y averigua dónde carajos está ahora. 

—De acuerdo. 

Daniel trató de contenerse, se levantó del sofá, su padre lo miraba con curiosidad, sabía que algo estaba sucediendo y su hijo no le decía toda la verdad. 

—¿Pasa algo malo hijo, problemas en tu matrimonio? 

—No, papá, problemas en la empresa, nada de que preocuparse, ya lo estoy solucionando.

Emiliano miró de reojo a su hijo, presentía que no le decía toda la verdad, pero era mejor no presionar demasiado. 

Tarde o temprano las cosas salían a la luz sin necesidad de buscar la verdad, eso era lo que creía él.

También te puede gustar

Portada de la novela Amar al diablo del que todos intentaron escapar
8.9
Caleb es un hombre gélido vinculado al submundo criminal. Tras morir trágicamente por los engaños de su prima, Lilliana renace con un firme propósito: no volver a huir de su esposo. Aunque él desconfía de este cambio y le advierte que vivir a su lado es descender al infierno, ella está decidida a enfrentar cualquier peligro. Lilliana prefiere el abismo antes que perderlo otra vez, convirtiendo al temido diablo en su único y verdadero refugio.
Portada de la novela El Precio del Perdón Negado
8.4
La cena de gala anual de los Robles, un escaparate de poder y opulencia, era el último lugar donde quería estar. Pero mi madre, Doña Elena, siempre maestra de las apariencias, había insistido para demostrar la "unidad" familiar. Apenas entré, los susurros me persiguieron como sombras: "Ahí está Armando Robles... dicen que estuvo preso... no, en una clínica por drogas... qué terrible, parece un monstruo". Ignoré las miradas de lástima y desprecio, y me acerqué a la barra. Allí, mi hermanastro Diego apareció, con su sonrisa de mártir. Me ofreció champaña, insistiendo en un brindis "por el pasado". "No bebo", respondí secamente. Él sabía por qué. "¿Todavía me culpas por ese pequeño... accidente?", preguntó con falsa inocencia, refiriéndose a la noche en que Sofía, mi exesposa, me había desfigurado con ácido. En ese instante, Sofía se acercó, y para mi sorpresa, le dijo a Diego que me dejara en paz. Pero Diego, el eterno manipulador, se deshizo en lágrimas, atrayendo la atención de todos. Sofía, cayendo en su trampa habitual, se volvió hacia mí, con el rostro endurecido. "Armando, ¡ya basta! ¡Discúlpate con él y tómate esta copa! ¡Ahora!". Me aferró la nuca y me obligó a abrir la boca. El champaña helado quemó mi garganta dañada. Me doblé, tosiendo, y un chorro de sangre salpicó el impecable mármol. Un silencio sepulcral llenó el salón, solo roto por un parpadeo en la pantalla gigante. La imagen cambió de un niño sonriente a un video granulado. Era una celda oscura, y yo, atado a una silla, siendo torturado. El sonido del látigo, mis gritos ahogados, las risas crueles de los guardias... todo llenó el salón. Caí de rodillas, suplicando entre sollozos, reviviendo mi infierno ante cientos de miradas. Cuando mis ojos encontraron los de Sofía, le dije: "Quiero el divorcio ahora. Y no quiero nada de ti. Quiero ser libre de todos ustedes. Me han quitado todo". Mi madre, en su pánico, intentó negar lo que se veía en pantalla. Diego, el vil, me acusó de haber filtrado el video para dar lástima. Y Sofía, tan predeciblemente, dudó de mí. "Armando... ¿tú... tú hiciste esto?". Esa pregunta. Fue el golpe final. Esa noche, encerrado en mi antigua habitación, supe que mi única salida, mi verdadera libertad, no era vivir. Era escapar.
Portada de la novela Guarda Mi Corazón
8.4
Tras años de injusto cautiverio, Nancy recupera su libertad y el destino la cruza con Ryan durante un vuelo. Él es el hombre con quien compartió una noche fatídica debido a un engaño de su hermanastra, un encuentro que culminó en un embarazo y su posterior arresto. Ahora que Ryan tiene la custodia de la hija que le arrebataron al nacer, Nancy está dispuesta a todo para limpiar su nombre, enfrentar su pasado y recuperar el amor de su pequeña.
Portada de la novela La Sombra del CEO
9.7
La impecable trayectoria de Alejandro Rodríguez, magnate del sector hotelero, se tambalea tras el inesperado suicidio de un socio cercano. A raíz de esta muerte, una cadena de notas anónimas amenaza con revelar un oscuro episodio del pasado de su corporación. Rodeado de intrigas y traiciones, el empresario iniciará una carrera contra el tiempo para descubrir al culpable, proteger su legado y sobrevivir a una conspiración que busca destruirlo.
Portada de la novela Llegué para quedarme
9.0
Después de dejar atrás una niñez difícil, Aurora celebra su graduación con honores en arquitectura. Durante el festejo, la joven es acosada por un antiguo compañero, pero Steve, un influyente millonario, aparece para protegerla. Fascinado por la belleza y carisma de la pelirroja, él no puede evitar sentirse atraído. Tras un encuentro fortuito, ella termina en su hogar esa noche, naciendo así una conexión intensa que cambiará sus vidas para siempre.
Portada de la novela Mentira perfecta
8.4
Han pasado dos años y Adal Müller se enfurece al hallar una cláusula testamentaria que lo obliga a contraer matrimonio para acceder a su herencia. Ante la urgencia, el magnate plantea una boda falsa a su secretaria, quien declina la oferta por estar ya comprometida. Como solución, ella le sugiere contactar a Gisela Fischer, una amiga que aceptaría el trato por dinero. En este pacto de conveniencia, ambos arriesgan todo para obtener un beneficio mutuo.