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Portada de la novela ¡Quiéreme, por favor ! +18

¡Quiéreme, por favor ! +18

Ella lleva una existencia satisfactoria trabajando en un club nocturno de lujo, un lugar dedicado exclusivamente a la élite social. Por su parte, él destaca como un poderoso hombre de negocios, famoso por su carisma y su constante éxito en la seducción dentro de los círculos más prestigiosos. Pese a pertenecer a mundos ajenos, un cruce casual cambiará sus vidas para siempre. ¿Qué ocurrirá cuando el destino los conecte en una velada imprevista?
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Capítulo 2

1. “El comienzo”

Ella vivía feliz trabajando en un pequeño local de noche donde no hacía más que atender los deseos de las personas importantes que asistían a esas fiestas . Limpiar luego de que todo se acabe y volver a ordenar cada cosa en su lugar. Lo que más le interesaba era la paga de cada noche, el dinero en su vida era importante para poder mantenerse bien y no depender de nadie .

Se la pasaba recorriendo las mesas de un lado hacía el otro, enloquecida para cumplir con sus tareas porque sus encargados la miraba desde arriba de una oficina y debía dejar a todos satisfechos. Después de tanto lo que costó conseguir un empleo d en su horario más libre, lo quería cuidar como sea y más sabiendo lo que recibía por ser moza de esos sitios.

Deja un vaso de cerveza encima de una mesa — Acá está su pedido — suelta dejando todo y continuando con su trabajo .

Muchas veces era complicado ser mujer en un sitio donde el 90% de los clientes eran hombres y debió mantenerse al margen de casi todo para defenderse de cualquier forma. Eso lo aprendió en el transcurso de su vida, a sus 23 años ya sabía cómo defenderse de cualquier hombre y no necesitaba más nada .

En la oscuridad nadie lo notaba, cuando no atendía mesas, se escondía detrás de la barra de tragos para dormir unos minutos y recargar pilas. Su único amigo en ese lugar la empujaba para que continúe y así lo hacía.

La empuja — Melo — le grita en su oído .

Reacciona asustada — Siempre tienes que arruinar mi sueño tan lindo que tenía, ¿ qué quieres ? — pregunta levantando su cabeza .

Le hace una seña — Ahí viene el insoportable porque te vio sentada — dice riéndose .

Su viejo jefe era una persona tan malhumorada que no entendía cómo su esposa lo podía soportar de esa forma. Acomoda su cabello, se levanta de su asiento — ¿ Necesita algo, señor Freddy ? — pregunta mirándolo.

Con su gesto de enojo los señala — Los estoy vigilando y no están trabajando, vamos a trabajar y dejen de ser tan vagos — grita y continúa su camino hasta la oficina de atrás .

No aguanta las ganas de reírse y se miran — Ve a la mesa donde vienen esos tipos — le dice mirando hacia el lugar .

Reniega sola — ¿ Cuando será el día que sea millonaria, Hugo ? — pregunta mirándolo.

Le entrega dos tragos como invitación para los nuevos clientes, así satisfacen esas personas para que regresen de nuevo — Cuando te recibas verás que dejaras todo este mundo — le responde sonriendo.

Dos años trabajando juntos y parecía una eternidad, compartían departamento porque así podían subsistir en esa ciudad tan cara. Hugo estudiaba fotografía en una universidad que sus padres le pagaban mientras que ella estudiaba administración en una universidad que apenas podía pagar el 50% de su cuota mensual, ya que una beca le cubría el otro 50% y eso le ayudaba bastante.

Ella trabajaba de noche y estudiaba en el día como cualquier persona, tenía una beca importante para lograr cumplir la meta que sus padres querían en la carrera de administración.

Alejada de su familia empezó a trabajar a escondidas para mantenerse a flote en una ciudad desconocida y no todo era feliz para ella porque sentía que todo le costaba el doble.

Había decidido que todo sea así porque sus padres eran de una clase social muy baja y tampoco quería presionarlos para que le ayuden en mantenerla a ella. Aunque dormía cuatro horas por día era justo para lograr sentir que algo bueno hacía para obtener luego una recompensa de tantos años sacrificados en un título universitario. Necesitaba darle una alegría a sus padres, que se sientan orgullosos de ella y así encarar la vida de tanto estudio de otra forma.

Limpia sus manos — Me iré a dormir porque sino no llegaré a las clases — le dice yéndose .

Le guiña su ojo — No voy a casa hoy, iré a verme con Daniel — le dice riéndose .

Levanta su mano — Lo amas y te haces el difícil — grita .

No tenía suerte ni para el amor. Luego de dormir unas tres horas, desayuna así no más y busca su mochila. Arregla su cabello, tapa sus ojeras y su ropa cómoda bien ordenada para quedar bien en esa universidad donde iban puros ricos. A veces sentía que no debía ir a esos lugares porque no era de la misma clase social, pero se mantenía alejadas de todos y con solamente dos amigas de las cuales veía poco entre clases.

Recorre todos los pasillos, busca sus cuadernos en un casillero con su número de llave y una secretaria se le acerca — Tenes que ir con el decano que quiere hablar contigo — le dice .

Recordó que no había abonado la otra mitad de la cuota del mes, sintió que seguramente para eso la llamaba y nerviosa camino hasta la oficina. Golpea con su mano esa puerta enorme de madera y frunce su ceño — Entra — le gritan del otro lado .

Fingiendo una sonrisa ingresa — Buenos días señor — dice nerviosa.

Señala el asiento frente a ella — Toma asiento — le dice .

Pone sus cuadernos encima de sus piernas y lo observa — Mire si me llama por la cuota de este mes prometo que en la semana le pago la otra mitad, es que se me atraso por el cobro de mí trabajo y este ...— la interrumpe.

Levanta su mano — Si eso tenemos que hablar pero por un problema más complicado — empieza diciendo.

Aquel silencio hace que se ponga más nerviosa y no aguante más — ¿ Qué sucede ? — pregunta .

Respira hondo — La beca que tenías ya no la tienes más, lo siento — sostiene.

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