Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Querido señor Müller

Querido señor Müller

Morgan ha construido su vida bajo la sombra del sacrificio, soportando la austeridad y el maltrato de un superior. Sin embargo, su destino da un giro radical tras conocer al enigmático señor Müller. Este hombre despierta en ella un deseo incontenible mientras la sumerge en un entorno criminal de alto riesgo. Entre la pasión y el peligro, ella enfrentará dilemas morales que pondrán a prueba su integridad y su vida dentro de un mundo oscuro y despiadado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

—Sí —le respondí, llenándome al instante de la típica timidez que me perseguía a todos lados cuando intentaba ser atrevida, aunque lo fuera un poco —digo —me aclaro la garganta— no me interesa la verdad ver sus armas, ni nada que tenga que ver con usted, señor Müller…le pido con muchísimo respeto que se retire de mi casa con esa arma, podría lastimar a alguien inocente.

Me erguí, repasando con la mirada a las personas presentes. Todos estaban en sus asuntos, ignorando por completo al enorme tigre salvaje que me acorralaba contra la esquina de la pared. Pero, me negaba a mostrarme vulnerable.

—¿Segura? —inquirió. Yo me limité mover la cabeza de arriba hacia abajo, deteniéndome unos segundos, para admirar su abdomen —¿muy segura? Si salgo por esa puerta…no nos volveremos a ver, mis negocios me impiden quedarme mucho tiempo en un mismo lugar.

—¿No te aburre esa vida? estar haciendo “sus negocios”, huyendo de la policía y de cualquier loco que algún momento pueda atentar contra usted.

—A veces —lamió su labio inferior, produciendo un lento y sensual movimiento —es solo que, la adrenalina…

—¿Lo haces solo por la adrenalina? —le interrumpí, pero es que continuaba sin entender bien, por qué las personas hacían cosas ilegales ¿huir siempre, acaso eso se llama vida?

—No solo por eso, las montañas de dinero, el peligro —acarició mi brazo con la yema de su pulgar, enviando electricidad por toda mi columna vertebral —lo prohibido y el sexo —concluyó convirtiendo su voz en un susurro —lo unes todo y obtienes una explosión de lujuria —me quedé en silencio, analizando cada una de sus palabras, intentando mantener la cordura —¿lo entiendes? —asentí con la cabeza no muy convencida —¿Alguna vez lo has sentido, señorita Morgan?

No le respondí, en mi vida solo había estado con un hombre; el padre de mi hijo. El cual había desaparecido una vez que le comenté sobre mi embarazo. No estaba en sus planes y tomó el camino del cobarde. Y la verdad, no lo extraño, gracias a eso aprendí a ser fuerte e independiente.

—Debo irme —dijo él —pero, señorita Morgan, si quiere alguna vez intentarlo, si desea sentir su cuerpo arder en llamas; no dude en contactarme —se inclinó lo suficiente para alcanzar el lóbulo de mi oreja y murmurarme —solo debe dejar una carta en el buzón verde de la casa abandonada del lago.

Petrificada, lo miré alejarse. No sabía cómo reaccionar o que decir, todo resultaba caótico. No era primera vez que el señor Müller y yo cruzábamos palabras, ni la primera vez que sentía esa intensidad, el bombardeo del latir de mi corazón por su culpa.

Ni siquiera me había dado cuenta que estaba caliente, con las mejillas hirviendo, las manos temblorosas y mis bragas húmedas. No entendía con exactitud porque me permitía fantasear con la idea de escribirle una carta y vivir al menos unos minutos de esa adrenalina. Después de todo, había renunciado a todo por mi hijo y ahora, tenía una oportunidad de sentirme libre, viva.

Meneé la cabeza, pegándome más contra la pared, la música de la fiesta me hizo volver a la realidad. Mi apestosa realidad, soy una mujer de treinta nueve años que piensa en ligarse a un niño de 25 años…

Joder.

—Vamos, Morgan. No seas boba, eres una adulta de casi cuarenta años, contrólate…

Me obligué caminar hacia la barra de licores, donde muchas personas se encontraban aglomeradas riendo y hablando alegremente, ignorando por completo al hombre que hace unos segundos casi me hace polvo con una mirada.

Sentí un rayo de adrenalina penetrarme y con la copa en mano, me serví un poco de whisky, llenándola de principio a fin.

—Quiero hacer un brindis —hablé en voz alta, los presentes me miraron sorprendidos, pero dispuestos a escucharme —por favor, podrían bajarle a la música —el hombre canoso obedeció y seguidamente todos crearon un círculo deformado alrededor de mi —quiero agradecerles a todos por estar presentes. Hoy no solo es mi cumpleaños, también, festejamos que mi hijo Matías irá a la universidad, será todo un hombre independiente en un par de horas.

—Mas o menos, no creas que no vendré a visitarte, sigo siendo tu pajarito, madre —contestó él.

—Un zopilote, diría yo —varias risillas resonaron de fondo —solo quiero decirte hijo, que estoy muy orgullosa de ti, de todo lo que has logrado y lograras. Espero que disfrutes a montones el nuevo apartamento que te compré —elevé mi copa en alto, sintiendo las náuseas florecer —¡te amo muchísimo! ¡muchísimo! —me tambaleé —nunca…hip…nunca lo olvides… en serio… hip… eres… hip…

—Mamá —habló Matías acercándose a mí con preocupación —creo que ya has tomado suficiente por hoy.

—No es cierto —le reproché, llevándome la copa de whisky a la boca. El líquido paso por mi garganta como si fuera un vaso de agua, dulce y suave, continué sorbiendo hasta acabarme más de la mitad —yo…hip…yo estoy bien…con un poco de —bebo otro poco —estoy bien…recuerda que hoy planeo llevarte a tu nuevo departamento…donde iniciaras tu vida…sin mi…y luego me quedaré sola para siempre en esta casa…

—Mamá, vamos… necesitas descansar.

—Pero los invitados…

—Yo les diré que se marchen —me respondió en un tono suave.

—Pero…se suponía que yo te llevaría a tu apartamento, no quiero que vayas solo —un vacío creciente aboyaba mi pecho, pase de ser una borracha decepcionada a una triste. Matías, mi hijo, quien físicamente me recordaba tanto a su padre, con esos ojos oscuros y una melena desordenada, hablaban y se expresaban de la misma manera, aun así, eran muy diferentes —no quiero vayas solo…

—Tranquila, mamá—me ayudó a subir los escalones con cuidado —no me iré sin ti, mañana tengo clases en la tarde… podemos ir en la mañana al departamento y acomodar un poco las cajas. No me iré sin ti, mamá —repitió. Doblamos a la izquierda acercándonos más y más a mi habitación.

—¿Lo prometes?

—Lo prometo, pero ahora duerme —entramos a la habitación y con cuidado me recosté en el cómodo colchón. Me sentía cansada y muy borracha. Sabía que Matías no pensaba cumplir su promesa, pero tampoco deseaba ser intensa. Así que, cerré mis ojos y me dejé llevar.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Adiós al Viejo Amor
7.9
Tras triunfar en el cine, Elena sufre una violación grupal orquestada. Mientras su carrera se hunde, descubre que Ricardo, su novio, planeó el ataque para beneficiar a Manuela, su mayor rival. En su agonía, Elena recupera memorias de vidas pasadas donde él siempre la sacrificaba. Al comprender que su amor ha sido una traición eterna, su dolor se transforma en una rabia gélida. Ahora, decidida a renacer, inicia una implacable venganza contra su verdugo.
Portada de la novela Amor Y Traición: Mi Venganza
9.5
Con una prueba de embarazo en mano, Sofía regresa al pasado justo antes de su trágico final. En su vida previa, la traición de su esposo Alejandro y su hermanastra Camila la llevó a una muerte cruel entre llamas. Ahora, ocultando su sed de justicia tras una máscara de fragilidad, finge ante un Alejandro manipulador para ejecutar un plan maestro. Sofía no volverá a ser la víctima; esta vez, destruirá con frialdad a quienes le arrebataron todo.
Portada de la novela El amor del multimillonario
9.1
Traicionada por su esposo y su familia política, Kimberly Holden muere arruinada y embarazada. No obstante, el destino le otorga una segunda oportunidad al renacer. Decidida a obtener justicia, inicia un plan para destruir a sus enemigos y llevar su linaje a la cima del mundo empresarial. En medio de su implacable venganza, un poderoso y frío hombre de su pasado emerge con la firme intención de conquistarla y reclamar un lugar en su vida.
Portada de la novela Jamás Te Olvidaré
9.3
Un pacto de reglas estrictas surge tras una apuesta peligrosa: si ella vence, obtendrá lo que pida; si fracasa, será suya para siempre. Su meta es clara, ganar a toda costa para vengarse del hombre que la traicionó con su hermana. En esta historia de acción y romance, la lealtad se pone a prueba mientras ella busca saldar una deuda de honor. ¿Logrará ejecutar su revancha tras el engaño o quedará atrapada en un juego de consecuencias fatales?
Portada de la novela Luna de Traicion
7.9
Elena Castillo, una poderosa magnate neoyorquina, queda atrapada en una guerra mortal entre el hombre lobo Damien Wolfe y el vampiro Lucian D'Arcy. Mientras dirige su imperio, descubre una conspiración que busca destruir su corporación desde el anonimato. Entre traiciones y un romance intenso, Elena debe elegir socios en un mundo donde el peligro sobrenatural se mezcla con las altas finanzas. Su ingenio será clave para sobrevivir a este oscuro juego.
Portada de la novela Mi Amor Ciego Me Duele
9.2
Diez años de lealtad como guardaespaldas y amante de Scarlett García terminan en una traición devastadora. Ella decide casarse con Máximo Castillo, el hombre que me torturó, permitiendo que me humille bajo su mirada fría. Al descubrir que solo fui un pasatiempo en su vida, mi devoción se transforma en un deseo de justicia. Un mensaje enigmático sobre mi origen me brinda ahora una vía arriesgada para recuperar mi identidad y libertad.