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Portada de la novela Prohibido Amor de Un CEO.

Prohibido Amor de Un CEO.

La inocencia de Sophie se desvanece cuando un cruel CEO la atrapa en un ciclo de tormento para vengar a su antiguo amor. Tras tres años de humillaciones constantes, ella renace con la firme intención de cobrar su propia revancha. En medio de traiciones y emociones intensas, emergen habilidades sobrenaturales que desafían toda lógica. Esta historia de amor y odio enfrenta a dos almas bajo el peso de fuerzas místicas que trascienden el tiempo.
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Capítulo 1

Dentro de una sala privada de un club nocturno VIP, una joven mujer con ojos rojos llorosos y cara roja no comprendía porque se sentía tan acalorada.

"Porque hace tanto calor?"

"Porque estoy aquí?"

Murmuraba Sophie mientras trataba torpemente de quitarse su suéter y zapatos para sentirse más fresca.

Al escuchar pasos acercarsele, ella trató de levantarse de la cama apoyándose con sus dos brazos, pero de sentía tan está y mareada que no lo logro incorporarse.

Un hombre de traje y con un fuerte olor a vino y puro se le acercó para preguntarle.

"Eres Sophie Musen?"

"Hermana de Molly Musen? "

" Yo, si pero usted, quien...quien es?"

Sophie intento abrir  bien los ojos para ver al hombre parado frente a ella.

Aunque la luz era tenue aún lograba distinguir sus varoniles y duras facciones, pero su mirada era muy fría y atemorizante.

El hombre se inclinó y con aliento alcohólico le dijo a una confundida Sophie.

Dejó por momento la botella que traía en la mano en el suelo y se quitó el sacó y comenzó a arremangarse su fina camisa hasta los codos.

"Te ves ingenua e inocente.."

"Me parece que tu expiaras el crimen que cometió tu hermana Molly"...

Le dijo, tomando la botella y mirandola con odio.

Debido a la droga administrada, Sophie no entendía que pasaba, ni todas las palabras que el hombre pronunciaba.

Respiraba agitada debido al calor y sentía una angustia creciente.

Sin poder levantarse correctamente, se retorcía de calor extenuenate en la cama, mientras se secaba el sudor de la frente y se desabotonaba un poco su blusa.

Su largo y sedoso cabello castaño, caía sobre sus hombros y hacía que su piel blanca y sin imperfecciones fuera aún más deseable.

Sus labios rojos entreabiertos jadeaban por aire y su pecho se agitaba de arriba a abajo.

"Maldición"

murmuró Duncan.

"Como puede excitarme está mujer?"

Ella era su enemiga a muerte!

Debería de estarla torturando en este preciso instante, haciéndola pagar por su sufrimiento innecesario.

Debería de haberla encontrado  inconsciente y no drogada en esa cama de hotel caro.

Duncan le acarició la mejilla a Sophie lo que la hizo reaccionar ante su toque algo frío y preguntó.

"Porque estoy aquí?" 

Duncan sin retirar su mano de la mejilla de la niña dijo.

"Tenemos esta sala para nosotros solos durante toda la noche y nos divertiremos."

"O al menos yo sí lo haré."

Una sonrisa perversa apareció en los labios de Duncan.

Sabía que tenía algo que hacer contra ella por ser parte de esa despreciable familia, pero porque no divertirse y disfrutar de ella si ya estaba ahí?

Sophie volteaba mirando toda la habitación buscando a la persona que le hablaba y seguía aturdida y no podía distinguirle bien la cara.

Ella nunca había utilizado ninguna clase de droga ni había fumado o tomado en su vida de adulta o adolescente.

Por eso los efectos de la droga se intensificaba en su cuerpo.

Tenía las mejillas sonrojadas, su cabeza daba mil vueltas, las luces destellaban fuertemente cada vez más y se veían raras.

Algunas palabras pronunciadas por ella o ese hombre se distorsionaban de vez en cuando o ella las escuchaba con eco.

"Calor...tengo mucho calor..."

"Por favor, podría darme un vaso con agua?"

Sophie se quejaba débilmente.

Duncan sosteniendo su botella en la mano dijo.

"Tienes calor?"

"Te ayudaré a refrescarte."

Acto seguido, abrió la llave de la ducha y cargó sin esfuerzo a Sophie.

En la ducha la dejó bajo el chorro de agua sin haberle quitado nada de ropa.

Sophie se sintió un poco incómoda por la ropa húmeda y el agua que estaba muy fría.

Pero después de un tiempo se sintió aliviada, pues el calor en su cuerpo disminuyó.

Entonces Sophie se limpió los lentes y pudo ver a quien estaba con ella en esa regadera.

El magnífico e intimidante hombre frente a ella tenía unos ojos negros brillantes, un fuerte y delgado físico y un aura muy masculina y peligrosa...

"Cuñado!"

Sophie no lo podía creer!

Ella estaba sola, en esa habitación de hotel con su futuro cuñado! 

"No es posible!"

Pensó Sophie.

"Cuñado, que estás haciendo?"

"Porque no estás con Molly?"

"Jamás seré parte de tu estúpida familia!"

"Jamás me casaré con una asesina como tu hermana!"

Dijo Duncan de forma tajante.

Que dijo?...

Asesina?...

Molly era una asesina?

"Eso no es posible, cuñado, conozco a mi hermana y no sería capaz de matar a nadie!"

"Cuñado, por favor, déjame ir, debe haber un error en esta situación."

"Por favor, no quiero causar un problema entre tú y Molly!"

"Debo irme ya!" 

Sophie quería irse lo más pronto posible de ese lugar, sin importar que su ropa estuviera hecha un desastre.

Sophie cerró apresuradamente la llave del agua y se exprimió la ropa y el cabello lo mejor que pudo para no dejar gotas de agua a su paso al salir de esa ducha.

Duncan se hizo a un lado y antes de que ella pudiera alcanzar la puerta le dijo.

"No tienes porqué irte tan pronto, nos vamos a divertir."

"Ya te dije que no me casaré con tu hermana nunca...pero eso no significa que estaré solo hoy."

Le dió unos cuantos tragos a la botella de vodka que tenía en la mano y arrojó a Sophie a la cama.

Sophie recordaba haber salido de su trabajo ese día por la tarde y haber estado parada esperando su autobus..

Después sintió una gran mano que le había puesto un pañuelo en la boca y ahora había despertado ahí en esa habitación.

En esa suave cama, donde ahora Duncan la miraba con ojos lujuriosos y desenfrenados.

Estaba bastante borracho y no controlaba sus emociones o acciones.

Ahora que ella estaba más despierta al fin lo podía ver claramente.

Sentía que se la podía comer viva en cualquier momento.

"De verdad me atrae está mujer?"

"Es un insulto a la memoria de mi amada Annie!"

Duncan pensaba esto mientras veía a los ojos de Sophie sentado en una silla frente a ella.

Su amada Annie...

Ahora ella ya no estaba más en este mundo y todos los culpables de su muerte deberían de pagar por su muerte!

Por un momento Duncan cerró los ojos mientras pensaba en Annie y se recargó en la silla echando la cabeza hacía atrás.

Sophie vió eso como una oportunidad de escapar de Él y de esa habitación.

Estiró su mano y con fuerza agarró la botella que había tenido Duncan en sus manos unos minutos antes.

Con ella en la mano golpeó a Duncan en la cabeza, pero solo logró golpearlo muy débilmente, por lo que Duncan abrió los ojos molesto y la botella todo intacta por el piso.

Lanzó a Sophie fuertemente contra la cama y se colocó encima de ella inmovilizandola con sus manos y cuerpo.

"Cuñado déjame ir por favor.."

Nuevamente Sophie rogó con labios temblorosos....

"Estúpida mujer."

"Deja de llamarme cuñado de una vez por todas!"

"Ya te dije que no lo seré, jamás me casaría con una familia tan despreciable como la tuya!"

"Recuerda mi nombre de ahora en adelante!

"Mi nombre es Duncan Asher Blanc, entiendes?"

"Duncan Blanc!"

"Y lo recordaras toda tu vida pues hoy lo gritaras fuertemente cuando estés debajo de mi!"

Después de decir eso, sin piedad rasgó las ropas mojadas de Sophie para quitárselas y las arrojó al suelo lejos de la cama.

Esa noche estaba dispuesto a disfrutar de ella hasta hartarse.

Sophie no pudo hacer nada para resistir lo que Duncan le hacía.

Su ropa mojada fue arrojada y ella, desnuda y fría estaba debajo de Él.

Sin piedad ni delicadeza, Duncan la penetró sin más miramientos.

***By Liliana Situ***

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