Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Prisionero bestia

Prisionero bestia

Eris vive un calvario tras casarse con un monarca despiadado que transformó sus sueños de gloria en una pesadilla de dolor. Atrapada en un palacio hostil, la joven halla una oportunidad de salvación al conocer a un enigmático prisionero de aspecto bestial. Este ser, capturado en tierras remotas, le propone un pacto: libertad mutua si ella colabora en su fuga. Eris deberá decidir si arriesga su vida por traición al confiar en esta criatura desconocida.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

En el mundo siempre ha habido decisiones que pueden cambiar la vida de alguien por completo. La joven Eris jamás imaginó el rumbo que tomaría su destino al someterse a la prueba de Qunt' Al Er.

Toda su infancia la había pasado esperando hacer algo importante por su familia, por ella y por su honor. Y coronarse como vencedora no sólo le permitiría ganar un cordero gordo y enorme, también la convertiría en una muchacha atractiva para los señores más importantes de la región y de las aldeas cercanas.

Le daría poder, eso quería ella, el poder para tomar decisiones en una tierra donde la libertad era escasa y abundaban el hambre, la nieve y la muerte.

Y la gente de la aldea Forah, en las montañas de Balardia, estaba acostumbrada a las pruebas, a demostrarle a la muerte que merecían vivir. La primera era al nacer, nada más abrían los ojos debían sobrevivir a ser lanzados a las aguas gélidas. Dos hermanos y una hermana de Eris no lo habían logrado. Luego, las jóvenes debían someterse al Qunt' Al Er. El sólo sobrevivir ya las dejaba en un nivel superior a las demás.

Sus padres, humildes campesinos recolectores de frutos y semillas en los bosques del interior, habían sido bendecidos por los dioses con una hija hermosa, de piernas firmes y fuertes que haría mucho más por ellos que ayudarlos a recolectar los regalos de la tierra.

Eris no tenía miedo, su corazón estaba decidido y su estómago rugía de hambre. Se ató la cuerda a la cintura y estuvo lista. Debía aventurarse a escalar un monte arrastrando una enorme roca tras ella y regresar cargando un huevo de águila real, que anidaba en algún lugar de la cima.

Las primeras vencidas no lograron llegar a la mitad. Eran muchachas débiles, que tendrían hijos débiles, una carga para Forah y sus familias.

Dos días tardó Eris en llegar a la cima, con los miembros entumecidos y el hambre devorándole los sesos. Al tercero halló un nido con cuatro huevos. Guardó tres en su morral y se comió el otro.

A mitad de camino de regreso se encontró con Lua, una de sus contrincantes. Habían crecido juntas y cogieron fuerzas al calor de una fogata, zampándose un huevo más.

Al cabo de cinco días, las gentes de Forah, agolpadas en el piedemonte, vieron la llegada de dos vencedoras, cada una con un huevo.

El gobernador salió a recibirlas. Eris y Lua apenas se sostenían en pie y sólo los aplausos y alabanzas de sus familias las alejaban del desmayo.

-Un momento -dijo un hombre, vestido con gruesas pieles que debían ser muy costosas-. Hay un solo premio, no puede haber dos ganadoras.

-¡Compartiremos el honor! -repuso Eris y el hombre rio con burla.

-Tal vez el honor pueda compartirse, pero hay un solo cordero. ¿Quién se llevará la cabeza y quién el trasero?

Las gentes rieron.

-¡Un humilde trasero de cordero es mejor que nada! -insistió Eris.

Las gentes rieron más todavía, el hombre apretó los labios en una firme línea.

-Sólo habrá una ganadora -sentenció y lanzó frente a las mujeres un machete.

Ya nadie rio. Ese hombre, fuese quien fuera, tenía más autoridad que el mismo gobernador, que estuvo de acuerdo con lo exigido.

-¡No, no, no! Mi señor, tenga piedad -rogó Eris, de rodillas y con la cabeza pegada contra la tierra escarchada.

Cuando alzó la vista, Lua blandía el machete hacia ella. El tiempo que Eris había tardado en reprochar un acto aberrante, Lua lo había usado para ponerse en ventaja. Su cándido rostro estaba surcado por una mueca de ira salvaje y desesperación absoluta. No dudaría en despedazarla, ella había tomado una decisión.

Limpiándose las lágrimas que el frío escarchaba en su rostro, Eris se puso de pie y antes de que Lua lograra su ataque, le lanzó el huevo contra la cara. Cegada y aturdida por el repentino movimiento, quedó a merced de Eris, que le quitó el machete y pegó el filo contra su cuello.

-¡He vencido! ¡Yo he ganado! -proclamó.

-Todavía no -aclaró el hombre.

La muchedumbre rugió, como lobos hambrientos que se tragaron los llantos y súplicas de piedad. La cabeza de Eris se congeló, su corazón helado latió más lento que nunca; el tiempo se detuvo. La muerte aguardaba a la perdedora y no quería morir, todavía era demasiado pronto, aunque más tarde se arrepentiría.

No sintió su mano aferrando el machete, ni la sangre caliente que la cubrió al rebanar el cuello de Lua, tampoco oyó su cuerpo caer sobre la nieve.

Eris miró hacia el cielo, donde las nubes tapaban el camino de la luz, mientras su familia la abrazaba y la de Lua se retiraba ante tanto deshonor. No había victoria, la felicidad que creyó que la inundaría había sido un engaño, las bestias se la habían arrebatado.

Las bestias eran las que sobrevivían en Forah y ya era una de ellas.

-¡¿Quién ha sido ese hombre que ha retorcido de tal modo mi destino, madre?! -preguntó Eris cuando la muchedumbre se dispersó.

-¡No lo creerás, hija! ¡Ha sido un hombre del rey! Ha venido a ver la competencia buscando una doncella digna para su majestad. Ya habló con tu padre. ¡Servirás al rey y hasta podrás desposarte con él, hija, no hay honor más grande! El dios Ebrón nos ha bendecido.

La sangre de Lua derretía la escarcha y se enfriaba. El sufrimiento para ella había terminado. Por instantes, Eris deseó estar en su lugar.

También te puede gustar

Portada de la novela Alfa Uzziel
7.9
Uzziel, el Alfa de los ojos tristes, ha soportado cinco siglos de batallas y una soledad absoluta tras ver desaparecer a las criaturas mágicas. Agotado por el tiempo, solo desea morir, pero una voz en sueños le anuncia que Briana, su pareja predestinada, finalmente ha aparecido. En medio de una guerra que amenaza con estallar, el líder deberá decidir si lucha por este nuevo vínculo o si se rinde ante el anhelo de su propio fin definitivo.
Portada de la novela Desalmada
9.2
Sometida a un esposo abusivo, Rosa encuentra un escape vital en los brazos de su jefe. Sin embargo, este romance prohibido termina en tragedia cuando su secreto sale a la luz. Tras una cacería letal, su amante desaparece y todos lo dan por muerto, pero ella se niega a aceptarlo. Repudiada por la sociedad y sumida en una profunda soledad, la cordura de Rosa empieza a resquebrajarse mientras se arriesga a todo con tal de recuperar al hombre que ama.
Portada de la novela El arrepentimiento de mi exesposo
8.5
La felicidad de Sadie por su embarazo se rompe cuando Noah, su esposo, le pide el divorcio tras dos años. Un violento atentado agrava la traición: Noah ignora las súplicas de ella por proteger a su hijo mientras está herida. Decidida a sobrevivir, Sadie escapa al extranjero para sanar sus heridas. Años después, cuando ella se dispone a contraer matrimonio y empezar de cero, un Noah arrepentido regresa buscando reclamar su lugar como padre.
Portada de la novela El Beso de la Víbora: La Venganza de una Esposa
8.6
Bajo un sol implacable, Mateo abandonó a su hijo Leo en un auto para proteger su coche, favoreciendo a Sofía. Tras descubrir que mi boda fue una trampa para dar celos, sufrí la humillación pública. Al exigir el divorcio, me robaron mi negocio y secuestraron a mi pequeño, intentando asesinarme con veneno de víbora. Ignoran que he sobrevivido al ataque; ahora, mi sufrimiento se transforma en una sed de justicia letal para recuperar lo que es mío.
Portada de la novela El Heredero de Hierro del Sol: Mi Regreso Triunfal
9.6
Después de una década de entrega, Sofía me traicionó el día de nuestra boda para huir con Mateo. No solo me robó el prestigio profesional y el 'Estoque de Oro', sino que me incriminó y permitió que destruyeran mi mano de torero en un incendio tras negarme a humillarme. Todos celebran mi supuesta caída, ignorando que mi linaje esconde un secreto imparable. Soy el legítimo heredero de 'Hierro del Sol' y regresaré con todo mi poder para reclamar mi lugar.
Portada de la novela Invitaciones peligrosas
8.2
Levina Zhang disfruta de una vida privilegiada, aunque marcada por tensiones con su familia. Su destino cambia cuando Alekséi Ivanović la salva de un peligro mortal, despertando en ella una curiosidad imparable sobre este hombre enigmático. Liv decide investigar el vínculo oculto entre él y sus parientes, adentrándose en un submundo hostil. En medio de mentiras y traiciones, ella buscará exponer las verdades que Alekséi protege celosamente.