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Portada de la novela Perfecta Asesina

Perfecta Asesina

Desde su nacimiento, Hela ha enfrentado una cruda realidad que la obligó a convertirse en un arma letal. Criada por su padre para ser la sucesora de una temible organización criminal, se consolidó como la ejecutora ideal. Sin embargo, su solitaria vida cambia al conocer al protegido de la mafia italiana. Entre el peligro y la oscuridad, ambos inician un apasionado romance y se proponen defender su vínculo ante cualquier amenaza que intente separarlos.
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Capítulo 2

“Te fuiste, pero la forma en lo que lo hiciste quedara siempre en mi memoria”

Narrador:

Medio millón de dólares fueron los que aquellos políticos corruptos pagaron por los servicios de Hela Katz, una de las mejores asesinas conocidas hasta la fecha. Única hija de un despiadado asesino que decidió educarla para convertirla en un monstruo, las personas que conocieron a la joven desde que llego a este doloroso mundo, cuenta que lo primero que aprendió hacer fue sujetar un cuchillo y que su primera palabra fue “Muerte”.

—Sera un trabajo que solo te llevara unas horas —su padre coloco unos cuchillos en su arnés —Regresaras de inmediato, no en una semana —señalo hacia el rostro de su hija, quien mantenía su mirada erguida como si fuera un soldado —Lo escuchaste, te quiero de regreso luego de terminar con tu encargo — se cuenta que la primera víctima de Hela, fue su propia madre quien murió al traerla al mundo —Tienes mucho trabajo.

—Entendido, padre—estaba a punto de avanzar, pero su padre la detuvo.

—Tu cabello se encuentra muy largo —saco uno de los cuchillos del arnés de su hija para colocarse detrás de ella, utilizando el filo para cortar el cabello de la joven—Si te lo dejas crecer solo sera un estorbo, no te dejara pelear muy bien, tus enemigos pueden tomarlo.

—Fue un descuido, padre —ella observo como algunos mechones caían al suelo —Lo lamento no volverá a suceder.

—Trata de que no te maten, Hela —su padre volvió a colocarse delante de ella —Ahora vete.

Ella solo camino hasta la salida con dirección a una motocicleta que se encontraba lista para ser usada, mientras que se ponía el casco se quedo viendo a su padre deseando que le hubiera dicho algunas palabras cálidas, pero comprendía que su padre nunca lo haría porque un asesino no tenia permitido sentir emociones o siquiera pensar en amar.

(..)

Aunque el hombre suplicaba por su vida, Hela saco uno de sus cuchillos para terminar con la vida de ese pobre diablo que había logrado hacer enojar a esa escoria, políticos que aparentaban ser hombres honestos, pero solo eran canallas que vivían del pueblo.

—Por favor —el hombre se arrojó a los pies de Hela —Por favor no, tengo una familia —comenzó a llorar y suplicar —Mis hijos solo me tienen a mi, solo me tiene a mi.

Ella se inclinó un poco para sujetar el cabello de aquel hombre para cortar su garganta, pero no pudo hacerlo al escuchar el llanto de un bebe.

—Por favor —vio los ojos llenos de lagrimas y miedo de ese hombre —Su madre murió en el parto, mis hijos no tienen a nadie solo a mi.

Volvió a tomar el cabello del hombre para llevar el filo de su cuchillo a su garganta, pero no pudo moverse. El llanto de ese bebe no dejo que lograra concentrarse, cerro los ojos llevando su cuchillo al arnés para guardarlo.

—Escúchame bien —sujeto el cuello de ese hombre —Toma a tus hijos y lárgate de aquí, vete de este lugar comienza una nueva vida donde nadie sepa quien eres, y si es posible cambia de nombre.

—Grac…..Gracias —comenzó a besar los pies de Hela —Muchas gracias.

—No podrás llevarte nada mas que a tus hijos, tengo que quemar este lugar —el solo asintió —Esto lo hago para que tus hijos no tenga que vivir en un asqueroso orfanato o aun peor, en las calles, asi que esta en tus manos que yo no regrese por ti. Ahora lárgate.

Desde la sombras Hela observo como aquel hombre sacaba de esa casa a tres pequeños, al encontrarse sola en ese lugar camino hasta la cocina para abrir todas las llaves de gas, camino por el lugar esparciendo gasolina. Antes de marcharse prendió un cerrillo arrojándolo al sillón, rápidamente el fuego comenzó a seguir el camino de la gasolina iluminando todo el lugar con las llamas.

Al salir de aquella casa encontró a su padre parado delante de la camioneta a medida que se acercaba pudo ver a unos centímetros de su padre, unos cuerpos tendidos en el suelo. La expresión de Hela fue de dolor al ver a una pequeña bebe muerta en el suelo cerca de su padre, y a sus hermanos con un mismo destino.

—No sabes lo decepcionado que me encuentro de ti, Hela —su padre guardo su arma en su saco —Solo tenias que matarlo a el, pero ahora por su estúpido sentimentalismo estos niños están muertos.

Ella bajo la mirada observando la escena, cerro los ojos al ver a aquel indefenso bebe sin vida.

—Hablaremos de esto en casa —se dio vuelta para abrir la cajuela de la camioneta —Ahora sube esos cuerpos.

(...)

Cuando dio el cuarto golpe, la mejilla de Hela se habia tornado de un color bordo, sin quejarse se levanto del suelo con tantos años de entrenamiento se había acostumbrado al dolor, termino por escupir un poco de sangre.

—¡Eres débil! —el grito de su padre resonó dentro de su cabeza —Ser mujer te hace débil.

—Lo siento —volvió a dejar otro golpe en su rostro derribándola.

—Nunca podre eliminar esto de tu sistema —ella nuevamente se levanto sin demostrar cansancio o dolor —Siempre terminarás cediendo ante esos sentimientos —la sujeto del cuello —¡Solo te hace débil! —presiono su cuello —¡Como quieres formar parte del paraíso, cuando un miserable niño puede doblegarte!

—Lo…

Volvió a arrojarla al suelo provocando que su cabeza terminara por rebotar contra el suelo, nublando la vista de Hela. Lo ultimo que vio antes de desmayarse fue a su padre acercarse con una expresión de enojo para sujetarla del cabello, arrastrándola.

(...)

Cuando Hela abrió los ojos sintió un dolor muy agudo en su vientre, al llevar su mano a su estómago logro sentir unos puntos en su piel cerca de su zona intimar. Completamente asustada se levanto de la cama para caminar hasta el espejo notando esa herida, trato de recordar como se la habia ocasionado, pero en sus recuerdos solo se encontraba la escena de su padre arrastrándola.

—No deberías estar de pie —llevo su mirada a la puerta, encontrando a su padre con una expresión un poco mas tranquilo de lo que recordaba —La operación fue todo un éxito.

—¿Que fue lo que sucedió? —llevo su mirada a unos paños con sangre que estaba cerca de la cama.

—Una histerectomia —menciono, quitándole importancia —Hable con un conocido para que te realizara esa operación, pedí que te sacaran todo eso que te hace mujer. Ahora no tendremos que preocuparnos por cometer errores como el de esa noche.

—¿Que? —llevo su mirada a esa herida que aun se encontraba fresca —¿Que fue lo que me hiciste, padre?

—Es una operación donde se te extrae el utero, ovarios y trompas de falopio. Por si lo olvidaste el utero es donde se forma los bebes durante un embarazo —Hela solo pudo negar, no podía creer lo que su padre habia hecho —Te estoy haciendo un favor, Hela.

—¿Un favor? —la joven susurro.

—Si, el llanto de ese bebe fue el causante de una debilidad, yo solo acabe con algo que podría destruirte el dia de mañana —hablo orgulloso, como si le estaría haciendo un favor a su joven hija —Me lo agradecerás algún día.

(...)

Pasaron tres años desde aquel dia, su padre termino convenciéndola de que lo que habia hecho fue por su bien. Pero un puñado de palabras no pudo evitar que Hela perdiera el sueño en mas de una ocasión, durante esas largas noches, no dejo de pensar en lo vaciá que se sentía, su padre lentamente comenzaba a empujarla a una locura que terminaría por convertirla en ese monstruo que el tanto anhelaba.

Estaba a punto de quedarse dormida cuando escucho un ruido casi inaudible provenir desde fuera de la casa de su padre. Con mucho sigilo se levanto de la cama para asomarse a la ventana observando a un hombre de negro acercarse.

Antes de salir de su habitación tomo un par de cuchillos, dirigiéndose al pasillo, siendo protegido por la oscuridad que habia en su hogar. Se detuvo en medio del pasillo cuando vio un hombre salir a toda prisa del despacho de su padre, en ese momento pudo haberlo matado fácilmente, pero en su lugar solo se quedo viendo como escapaba dejando unas huella de sangre en el suelo.

Cerro los ojos al sentir el olor a sangre en el aire, camino hasta el despacho de su padre encontrándolo en el suelo de la habitación con 3 disparos en su pecho. Aunque su relación no era muy buena, al ver a la única figura paterna que tuvo, muerto, hizo que Hela perdiera la cordura por completo.

No dudo en saltar por la ventana rompiendo el cristal con su propio cuerpo, el asesino de su padre solo se quedo parado observando como esa mujer comenzaba a acercarse. El hombre fue a su encuentro ignorando la fama de la que Hela era acreedora, lanzo el primero golpe, pero ella lo esquivo con facilidad.

Aquel hombre a duras penas pudo mantener la pelea con Hela, ella en un movimiento rápido logro quitarle el pasamontañas para revelar su rostro. Lo reconoció de inmediato, era uno de los pocos amigos que tenia su padre.

Ella simplemente hizo un gesto de asco para retroceder, dejando que ese hombre huyera. Aun sosteniendo ese pasa montañas regreso a su hogar, casi arrastrándose llego al despacho de su padre encontrándolo con los ojos abiertos.

—He…..Hela —el hombre trato de estirar su mano hacia ella —Ayu….

Sabia que su padre no sobrevivir habia perdido demasiada sangre, giro su cabeza como si no entendiera lo que estaba sucediendo.

—¡Dejate de juegos, maldita sea! —grito, provocando que Hela retrocediera —No...n..

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