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Perdí ante ti desde muy al principio

Tras fallecer en la miseria por el engaño de su pareja y su amiga, ella renace en el pasado justo cuando su marido la ataca. Al salvarse, exige el divorcio y halla un tesoro oculto legado por su madre. Con esta riqueza, emprende una cacería implacable contra quienes la destruyeron, recuperando su dignidad. Su estrategia parece perfecta hasta que su antiguo esposo vuelve a cruzarse en su camino, amenazando con desestabilizar su nueva realidad.
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Capítulo 2

En ese momento, Rachel se detuvo para observar a la joven que se le acercaba.

"¿Alice?". Resultó que era Alice Jenkins, su media hermana, una verdadera perra hipócrita.

Al tiempo que esta se paraba frente a Rachel, sonrió y pronunció: "Mi querida hermana, ¿acaso te vas a mudar?".

Tras escucharla, la otra rodó los ojos y dibujó una sonrisa falsa en su rostro. "Bueno, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos. ¿Por qué te sigue gustando tanto hacer preguntas estúpidas? ¿No te parece demasiado obvio?".

Honestamente, esas palabras habían enfurecido a Alice, pero en seguida reprimió su rabia, cambiando nuevamente su expresión a una inocente.

"Simplemente estoy intentando mostrarte algo de preocupación. ¿Cómo puedes pensar en mí de esa forma?".

¿Ella había dicho preocupación?

Ese era un comentario divertido, pues, solo quería burlarse de su hermanastra.

Con un rostro desprovisto de emoción, Ivan intervino en la conversación de las otras dos, recordándole a Rachel: "Señora Sullivan, es hora de que se marche. El señor Sullivan está a punto de regresar".

Cuando escuchó eso, las comisuras de la boca de la mujer se torcieron. Después, señaló a Alice y le dijo a Ivan: "No es que no quiera marcharme, es que hay una perra rabiosa bloqueando mi camino. Para ser honesta, tengo miedo de que me muerda".

Por su parte, Ivan se quedó sin palabras.

Mientras que Alice empezó a derramar lágrimas falsas. "Rachel, yo sé que te vas a divorciar hoy. Por eso me preocupaba mucho que estuvieras triste, así que dejé mi trabajo temprano para venir a verte. ¿Cómo? ¿Cómo pudiste decirme una cosa así? Soy tu hermana".

"¡Cállate! Definitivamente no eres mi hermana". Con eso, Rachel se distanció rápidamente de Alice y volvió a echarle un vistazo al hombre. "Ivan, ¿nos vamos ya?".

De inmediato, las sienes de este empezaron a doler y no pudo mantener su expresión severa por más tiempo. Sin otra opción, Ivan le dijo a Alice: "Señorita Jenkins, discúlpenos, por favor".

Alice, por otro lado, se mordió el labio inferior. Sus ojos estaban ardientes de ira en ese instante, sin embargo, estaban cubiertos por su flequillo.

"Ivan, una perra sin entrenamiento no puede comprender el lenguaje de un ser humano", agregó Rachel para burlarse de la otra.

Aquellas palabras hicieron que Alice se molestara mucho más, así que apretó los puños y miró a su hermanastra.

Cuando Rachel la vio conteniendo su furia, inclinó un poco la cabeza, sonriendo para enfadarla un poco más.

A decir verdad, la sonrisa arrogante dibujada en el rostro de la mujer disgustó a Alice.

'¿Qué demonios está ocurriendo? Ella suele ser tímida, además siempre es obediente y agradecida conmigo. ¿Por qué su personalidad cambió tanto?'.

"Señorita Jenkins", gritó Ivan, con impaciencia.

Entonces, Alice apretó los labios, ocultando sus sospechas. "Ivan, yo no estoy insinuando que no quiero que mi hermana se vaya. Lo que pasa es que Victor me pidió que viera cómo marchaban las cosas aquí".

Al escuchar eso, los otros dos se sorprendieron.

"Victor sabía que yo iba a venir, así que me dijo específicamente que observara a Rachel hacer las maletas e irse. Él dijo que, según el acuerdo de divorcio, a ella no se le permitía llevarse nada que le perteneciera a la familia Sullivan. En consecuencia, solo estoy aquí para asegurarme de que ella respete el acuerdo", en ese momento, la joven miró la maleta al lado de su hermanastra.

"Entonces, Rachel, ¿podrías abrir tu maleta? Necesito verificar si tomaste algo que no es tuyo".

Ante aquellas palabras, la chica frunció el ceño. "Solo hay algunas prendas. ¡No tomé absolutamente nada que le pertenezca a la familia Sullivan!".

De inmediato, Alice le quitó la maleta y replicó: "Me temo que no depende de ti decidir. Si no te llevas nada inapropiado, ¿por qué tienes tanto miedo de dejarme ver el contenido de tu equipaje?".

Posteriormente, la mujer dejó la maleta en el piso y la abrió.

En el interior de esta, había varias prendas amontonadas desordenadamente. Parecía que Rachel de verdad no se había llevado nada valioso con ella.

Cuando vio eso, Alice apretó la mandíbula, pues, no esperaba que su hermanastra estuviera diciendo la verdad. Dispuesta a no dejarla ir con tanta facilidad, la chica rebuscó entre la ropa. Era como si ella no fuera a detenerse hasta conseguir una prueba que pudiera demostrar que Rachel les había robado algo a los Sullivan.

Lo único que había en la maleta era la ropa y los cosméticos de la joven, pero, Alice siguió hurgando durante más de diez minutos.

"¿Ya terminaste de revisar?", preguntó Rachel, observándola con frialdad.

"Simplemente estoy siguiendo las órdenes de Victor. Es mejor revisar a fondo", respondió la otra en voz baja.

"Bien. Adelante, revisa esa ropa todo el tiempo que quieras. A fin de cuentas, ya no la quiero". En ese instante, Rachel negó con la cabeza. Los moretones en su cuerpo todavía no habían sanado. Honestamente, ella no quería perder más tiempo con Alice, y no quería esperar a que Victor regresara y tratara de estrangularla una vez más.

Ya que la mujer había dicho lo que quería, pasó junto a Alice y se dirigió al ascensor, para luego pulsar el botón. En seguida, Ivan hizo lo mismo.

"¡Ding!".

Instantes más tarde, el elevador llegó al tercer piso y las puertas se abrieron con lentitud. Justo antes de que Rachel pudiera entrar en él, repentinamente sintió un escalofrío. La temperatura a su alrededor bajó varios grados, haciéndola temblar y detenerse abruptamente.

Lo primero que la joven notó fue un par de zapatos brillantes hechos de cuero. Al levantar la cabeza, pudo ver el rostro distante de Victor.

"Señor Sullivan", Ivan fue el primero que reaccionó, inclinando la cabeza con respeto.

"Rachel, al parecer olvidaste lo que te dije esta mañana". En ese momento, hubo un destello de advertencia en la mirada de Victor, quien sonaba malhumorado.

Cuando lo vio, la mujer solo pensó en la manera en que él la había estrangulado esa mañana. Ella estaba temblando de miedo, cautelosa de lo que él pudiera hacerle.

Poniéndose firme, Rachel alegó: "No, lo recuerdo perfectamente".

"Ah, ¿en serio? Entonces, ¿por qué demonios sigues aquí?", preguntó el hombre, caminando hacia ella.

Por lo tanto, la joven siguió retrocediendo hasta que su espalda estuvo contra la pared. Apartó la mirada por un instante y después se preparó para observarlo directamente a los ojos.

"Deberías hacerle esa pregunta a Alice. Ya estaba a punto de irme, pero ella apareció de la nada y me retrasó. Por eso, yo...".

La chica estaba a medio camino de terminar su explicación cuando su hermanastra la interrumpió de la nada.

"¿Cómo puedes mentir de esa manera?", pronunció, con los ojos llorosos.

"¡Yo no estoy mintiendo!". En este momento, Rachel estaba maldiciendo a la otra en su cabeza. De no ser por esa mujer, ella ya se habría ido una hora atrás y no se habría encontrado con Victor.

Maldita sea.

Como si estuviera a punto de echarse a llorar, Alice continuó: "Victor, no fue mi intención retrasar su partida, yo solo estaba siguiendo tus órdenes para revisar su maleta. Simplemente tengo miedo de que te robe tus cosas. Mi hermana disfruta al mentir, no esperaba que volviera a hacerlo en esta ocasión".

Las palabras de Alice hicieron que Victor recordara todo lo que su exesposa había hecho, haciéndolo parecer más hosco que de costumbre. "¿Realmente crees que no intentaré asesinarte?".

Repentinamente, el hombre estranguló a Rachel con la mano y le golpeó la cabeza contra la pared. A decir verdad, ella no tuvo suficiente tiempo para reaccionar, pero se las arregló para agarrar la mano de Victor instintivamente. Sin embargo, el dolor que venía de la parte posterior de su cabeza la mareó.

"¡Vic... Victor!", pronunció ella con dificultad.

"¿Cómo te atreves a probar mi paciencia una y otra vez?", espetó él.

Con el pasar de los segundos, Rachel perdía el conocimiento, de modo que no podía liberarse del agarre de Victor en absoluto.

Al ver aquella situación, Ivan decidió intervenir. Apresuradamente, dio un paso adelante y añadió: "Señor Sullivan, si algo le sucede a la señora Sullivan, esos bastardos de la junta directiva lo van a usar en su contra. Y si eso ocurre, su plan de recolectar acciones se verá obstaculizado".

"¡A la mierda!", rugió Victor al escuchar esas palabras. En ese momento, los dedos con los que estaba agarrando el cuello de Rachel se pusieron pálidos por lo fuerte que la estaba apretando.

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