Portada de la novela No soy tuyo, Alfa

No soy tuyo, Alfa

9.3 / 10.0
En No soy tuyo, Alfa, el alfa Dominic descubre que su destinado es Aidan, un empleado que finge ser beta para evitar el vínculo. Ante compromisos previos y secretos, Dominic investiga la verdad en esta romance novel, integrando elementos de werewolf romance novels y lgbt book.
Resumen de No soy tuyo, Alfa
Dominic es un alfa influyente que, tras adquirir una empresa en problemas, descubre que su pareja predestinada es Aidan, un jefe de área que finge ser beta. Aidan rechaza cualquier vínculo, complicando todo debido a que ambos poseen compromisos con terceros. A pesar de la negativa y el misterio sobre la identidad real de Aidan, Dominic se propone desvelar los secretos ocultos, decidido a no renunciar a lo que el destino les ha impuesto.
Leer más

No soy tuyo, Alfa Capítulo 1

En un mundo dividido por castas donde los alfas mandan, los betas trabajan y los omegas obedecen. Dominic se encontraba en la cima y en el mejor momento de su vida. Proveniente de una familia multimillonaria con un legado de alfas poderosos, dominantes y con poder se podía dar el lujo de hacer lo que les viniera en gana y mucho más. ¿Quién se les opondría? Nadie. Pocos podían enfrentarse a quienes tuvieran su nombre.

Además, con una apariencia digna de su estatus y la fortaleza digna de un alfa hecho y derecho para imponerse sobre muchos, no tenía razones para quejarse a sus 32 años.

Aunque

A diferencia de todos los de su alta casta, Dominic no buscaba su pareja destinada, no quería nadie que le hiciera perder su cabeza al punto de querer abandonarlo todo. Le gustaba tener el control. Su vida, ahora mismo era, simplemente, perfecta.

Eso no quitaba que fuera un hombre responsable en lo referente a los negocios. Había comprado hacía poco una nueva empresa, no tan grande ni prestigiosa, que se encontraba en declive mortal y que se enfocaba principalmente en el mundo del maquillaje ¿Y cuál había sido la principal condición por la que la escogió? Pues que solo trabajaran personas betas.

Eso significaba cero problemas y más productividad

Primera cosa a favor, no tendría que lidiar con las clásicas peleas entre rango alfa que solían ocurrir o la tensa atmósfera que siempre se creaba. Segundo, ningún o ninguna omega se le insinuaría utilizando su celo o feromonas de excusa para ir detrás de su dinero o su status.

Eso era algo que no se podía permitir. A su lado ya tenía a una omega, con el suficiente estatus y poder para poderse parar a su lado y que daría luz a sus cachorros fuertes y sanos. Aunque tenía que quitar el detalle de que aún no la había marcado. Eso sería después de la próxima boda. Antespodría ocasionar problemas.

Tampoco sería estúpido de rechazar a su pareja destinada si esta apareciera alguna vez en su vida, pero por el momento era mejor prevenir que lamentar. Si él no la buscaba, no tendría por qué aparecer.

El auto se detuvo delante del edificio que le hacía falta más de un retoque, algo que haría y lo pondría en lo más alto del mercado, así ya no tendría que escuchar que vivía del dinero de sus padres. En su mundo las apariencias, el nombre, el reconocimiento, y tus propios logros era lo primero. Ser alfa tampoco era tan fácil y aunque él ya generaba sus propios millones, los miles de millones de sus padres siempre estaban a la sombra.

-¿Ya me dejas sola?- la chica a su lado se restregó contra su brazo.

A pesar de estar en una relación de hacía dos años, Dominic la quería, pero no la amaba, sólo que ella era la indicada. Podía considerarse afortunado, ella era una belleza con enormes ojos azules y abundante cabellera oscura, aun así, había algo que faltaba.

-Volveré lo más temprano que pueda- le dio un beso rápido en los labios y salió. Si se quedaba mucho tiempo ella seguiría insistiendo y por experiencia sabía que ella terminaba siendo insoportable.

Uno de los empleados ya lo esperaba en la entrada para llevarlo a la sala de reuniones donde había convocado una en la mañana. Era rápido, no le gustaban los rodeos y necesitaba dejar los puntos bien claros. Él mandaba y se hacía lo que él decía.

Su secretario, un hombre beta dos años más joven y con más inteligencia que la que aparentaba, se sentó a su lado al entrar y acomodarse. Al menos 10 personas más lo esperaban, bastante tensos. Sergei se percató del asiento vacío tres plazas a su izquierda, antes de empezar.

-¿Quién es la persona que falta?- preguntó en su habitual tono serio. Intimidar a los betas y subordinados era lo primero que tenía en su agenda, no toleraría la falta de respeto a su persona solo por ser más joven que la mayoría de los presentes.

-Disculpe su tardanza. Es el jefe del departamento de Diseño. Está terminando de recopilar toda la información que el anterior director tenía sobre el proyecto y dijo que se demoraría solo unos minutos- le notificó uno de ellos

El alfa recargó el rostro en la mano que se apoyaba en la mesa con el codo. Vio al hombre tensarse, pero no replicó. La verdad había convocado la reunión solo hace una hora y era conocido el mal trabajo del antiguo director. No se molestó demasiado, tenía bastante tiempo todavía.

Habían pasado alrededor de diez minutos, cuando a atmósfera densa de la oficina fue interrumpido por el sonido de la puerta abierta y el de la voz de un...joven.

-Con permiso, disculpen la demora-

Dominic sintió la tierra bajo sus pies temblar y su mundo se vino debajo de pronto.

No...podía...ser.

Un olor suave pero delicioso que le hizo temblar desde la punta de su pie hasta la cabeza y que su espalda se comenzara a empapar de sudor llegó como un relámpago a su nariz y se mareó perdiendo por unos segundos a compostura.

A su lado, Leo, su secretario tocó su hombro y vio la expresión desorientada de su jefe. Frunció el ceño. Dominic nunca perdía la compostura así.

-¿Qué ocurre?- le preguntó con disimulo aprovechando que los presentes estaban atentos con la recién llegada.

-Leo, que demonios hace un omega en este empresa- le respondió con los dientes apretados y sintiendo su respiración agitarse. Sus colmillos amenazaban con perforar su labio inferior.

-No entiendo lo que dice, revisé los papeles del personal antes de llegar y no hay nada fuera de lo que usted pidió-

-¿Entonces que tengo antes de mí?- se fijó en el joven menudo, delgado con unos cristalinos ojos dorados y un rostro común enmarcado en un corto y brillante cabello oscuro, el cual parecía demasiado femenino para un chico.

Leo estudió al chico unos segundos y no encontró nada extraño. Lo reconoció recordado la imagen de su expediente. Aidan Miller, Director del Departamento de Diseño, 23 años, Beta. Por si acaso revisó su cuello y no encontró más que una delgada cadena dorada sin adorno. Ni siquiera el collar característico de protección de los omegas y menos el rastro de una supuesta marca.

Le dio la información en un susurro y su jefe aun no parecía comprender la situación. El alfa era inteligente así que no tenía idea de lo que estaba ocurriendo, ni del interés en aquel chico, acaso le había llamado la atención, no creía, Dominic, por lo que conocía, era bastante fiel y no se le conocía ningún escándalo.

-Leo, averigua todo sobre él- le susurró antes de recuperarse y poner otra vez su rostro serio- Creo que es... mi pareja destinada-

El beta puso una mueca que desfiguró su rostro y miró tanto al recién llegado como a su jefe. Ahora el alfa, si se había vuelto loco.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de No soy tuyo, Alfa

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Adiós Ex, Hola el Rey del Bajo Mundo
8.3
El día de su boda, Emilia es humillada por Ryder Conti, quien se casa con otra por conveniencia esperando que ella lo aguante en secreto. Decidida a no ser el segundo plato de nadie, Emilia rompe con su pasado y viaja a Sicilia para contraer un matrimonio concertado con el temido Padrino de la familia Vettori. Tres años después, regresa a New Valley convertida en la respetada Donna del bajo mundo. Cuando su ex, ignorando su inmenso poder actual, intenta reclutarla como cocinera para su hijo, se desata un tenso e inevitable conflicto de poder.
Portada de la novela Después de sus cien engaños, rompí con él para siempre
9.4
Tras tres años de matrimonio soportando las infidelidades de Ricardo Montenegro a cambio de costosos collares, la protagonista llega a su límite con la joya número cien. Esta vez, la amante es su propia hermana mayor, su antigua maltratadora. Ante la peor traición, decide no reclamar; en su lugar, le entrega un contrato inmobiliario para que lo firme a cambio de su aparente consentimiento. Tras ver marcharse a Ricardo con ella, revela su verdadero plan: el acuerdo de divorcio definitivo.
Portada de la novela El renacer del fénix: La venganza de la heredera marcada
9.0
Tras despertar como la sumisa Gorrión, una mujer marcada y despreciada por su marido Laurel, decido cambiar mi destino. Humillada y expulsada para que él acoja a su amante, firmo el divorcio rechazando su limosna. Ni mi cruel familia ni mi exmarido imaginan que ya no soy la víctima de antes. Al activar el Protocolo SkyNet, tomo millones de la red oscura. Ahora, bajo la identidad de Fénix, regreso por venganza para destruir a quienes me desecharon.
Portada de la novela Embarazo de una noche
8.6
Isabelle Roberts inicia su labor como secretaria en un exclusivo taller, pero la sorpresa la invade al descubrir que su jefe, el magnate Jhon Dallas, es el mismo desconocido con quien compartió una noche apasionada. La situación se complica al confirmar su embarazo mientras nota que él no parece reconocerla. Atrapada entre el deseo latente y el miedo al despido, Isabelle duda si revelar su secreto bajo la sombra de un pasado oscuro que acecha a Jhon.
Portada de la novela INSUPERABLES
8.2
Tras siete años separados, Aubrey Channing y Dominic Blake se reencuentran convertidos en adultos. Sin embargo, la estabilidad que ambos construyeron se tambalea ante la fuerza de su antiguo vínculo. Ella guarda secretos peligrosos que intenta ocultar, mientras que Dominic, ahora un valiente bombero, está decidido a desentrañar el misterio que la rodea. Entre la acción y el peligro, él luchará por reavivar una pasión que se niega a desaparecer.
Portada de la novela Te Encontré Amor
8.2
Un gélido profesor de filosofía y novelista lucha contra un persistente bloqueo creativo que consume su vida. Su realidad se transforma al conocer a Winnie, una joven marcada por antiguos errores que intenta alejarse de él a toda costa. Sin embargo, él la desafía con un juego de cercanía que deriva en un vínculo profundo. Ambos se verán obligados a confrontar sus heridas más íntimas para determinar si la redención y el afecto mutuo pueden salvarlos.
Capítulos
Leer ahora
Compartir