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Portada de la novela Nkosi (#3 Mc Angeles Kings)

Nkosi (#3 Mc Angeles Kings)

Nkosi Kolkov, el implacable Sargento de Armas de los Angeles Kings, arriba a Rilbas, un pueblo cuya aparente paz oculta una realidad sombría. En este escenario turbio conoce a Sasha Santos, quien tras perder a su madre protectora, queda vulnerable ante un entorno hostil. En medio de una espiral de amenazas, Nkosi se convierte en su salvaguarda. Mientras enfrentan peligros externos y conflictos internos, Sasha deberá aprender a confiar en la lealtad del motero.
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Capítulo 1

"PROLOGO"

Sasha

Mamá decía que nunca me dejaría sola, pero no ha cumplido con sus palabras, ella me ha dejado sola y debo admitir tengo miedo.

Miedo de que me pase algo, nunca he salido de mi casa nunca fui a la escuela ya que solo estudie en casa. Mi mamá no quería que vaya porque había personas malas, me acuerdo de la vez que ella me retó por salir al patio, según ella, iba a contraer una grave enfermedad por salir y jugar en la arena.

Recuerdos… (8 años)

— Mami ¿Cuándo podremos salir? — pregunto con un puchero en los labios.

— Cuando tu padre regrese, es muy peligroso ahí afuera, Sasha — responde.

— ¿Cuándo volverá papa? — cuestiono interesada.

— No se querida, venga vamos a dormir juntas — dice palmeando su mano en la cama y yo asiento con la cabeza.

— Si mami — digo metiéndome en la cama.

Fin del recuerdo...

Mi padre nunca volvió, nunca he sabido de el desde ese día, mi madre me enseñaba en mi casa en la noche, día y tarde trabajaba en una escuela. No conocía a ningún niño del barrio por temor a que mi madre venga y no me encuentre, ella me encerraba con llave en la habitación.

Tras el triste recuerdo cierro la habitación de mi madre y me dirijo hacia mi habitación.

Por otro lado, hoy es el día en el que la persona que mas amo se va de mi lado.

¿Qué se supone que haga ahora? Ella no me dio una educación de supervivencia e independencia tampoco me dejó una gran herencia.

Dos semanas después...

Encontrar trabajo es muy difícil ya que no tengo ninguna experiencia y estudié en mi casa, mi situación académica no me ayuda en absoluto ¿Qué hago ahora? Sacudo mi cabeza para dejar de lado los malos pensamientos y entro en un bar donde se busca mesera.

Espero que me acepten aquí.

El bar es enorme por dentro, observo a mi alrededor y me percato que hay hombre mirando a mi dirección enseguida bajo mi cabeza ¿Con quien debo hablar para conseguir el trabajo? Me dirijo hacia la barra.

— ¿Qué quieres? Aquí no se admiten menores de edad — pregunta una mujer con una voz ruda.

Pero tengo 20 años.

— Quisiera saber si siguen buscando mesera, nada más — contesto con timidez, ella me mira de arriba hasta abajo, escuchamos pasos de tacones que vienen hacia nosotros, no me doy la vuelta para mirar ya que no me da tiempo.

Observo que una de ellas está embarazada y su chaleco dice "propiedad de Hanbal" se nota que esta enojadísima cuando se acerca al hombre aclara la garganta y pone los brazos cruzados, el hombre palidece y la mira con súplica.

— Si hay un puesto — responde con un tono serio mientras masca su chicle.

— ¿Y con quien puedo anotarme para el puesto? - pregunto y la chica empieza a reírse, todos miran a la chica y luego a mi hasta que viene la señora.

¿Se está burlando de mí?

— ¿Que sucede acá? — pregunta la señora del chaleco, la otra palidece y maldice.

— Buscaba empleo y vi que necesitaban una mesera, pero la mujer se río de mí — respondo con timidez y moviendo los dedos de los nervios.

No me gusta estar rodeada de tantas personas. Me siento incomoda.

— ¿Estas bien? Estas muy pálida — dice con preocupación mientras me toca los hombros.

— Tengo miedo, no he salido nunca de casa.... — trato de responder, pero interrumpen la conversación cuando abren la puerta, hombres vienen hacia el bar, observo que más hombres entran.

Creo que es hora que me vaya de aquí ya me siento incomoda.

— Creo que vendré mañana, no me siento muy bien — expreso.

— Yo te atenderé solo pregunta por mi nombre, te hare algunas preguntas y el empleo es tuyo — dice sonriendo y asiento con la cabeza.

— Muchas gracias por ayudarme — agradezco, ella asiente con la cabeza empiezo a dirigirme hacia la salida del bar y sin querer me choco con la espalda más dura del mundo, el tipo se da la vuelta y me mira.

— Lo...lo siento — tartamudeo asustada y me voy rápido hacia la salida del bar.

Nkosi

— ¿Quién es la chica? — pregunto a una chica de la barra.

— Es una chica que quería el empleo de mesera pero no tiene experiencia conozco a su tipo es como una princesita salida al mundo — dice burlona y niega con la cabeza mientras me sirve la cerveza.

Así que tenemos una princesita que quiere trabajar aquí, me gusta.

"CAPITULO 1"

Sasha

Día siguiente...

Me levanto temprano de la cama empiezo a prepararme para ir al bar; me pongo una básica, camisa rosada, un jean y un champion blanco, agarro las llaves de la casa. Camino hasta el bar, entro comienzo a dirigirme de nuevo hacia la barra para preguntar por la mujer de ayer, aunque no tengo idea de cómo se llama ya que tampoco pregunté su nombre. Soy empujada contra la pared por un hombre grande y cierro los ojos por el susto empiezo a temblar.

— Que hermosa eres, princesa — dice mientras se acerca a mi cuello comienza a olerlo y toca mi cabello.

— Por favor — suplico asustada.

No quiero que el hombre me haga daño.

— ¿Por favor? que hermosa, No te haré daño solo quiero conocerte — susurra en mi oído, mis lágrimas salen de mis ojos por la cercanía del hombre que sigue enfrente mío trato de empujarle, pero él es más fuerte que yo.

Quiero que me suelte, me duele mi espalda por el golpe de la pared, me duele mi muñeca porque el me sujeta fuerte. No estoy acostumbrada a esto.

— Nkosi deja en paz a la muchacha ahora mismo. Ella está aquí para una entrevista, estas asustándola — dice furiosa la señora de ayer.

— Ella es mía — dice con tranquilidad, apartándose de mí y tomándome por la cintura, me sorprendo por la forma en que dijo y lo miro asustada.

¿Por qué dijo que era suya? No soy de nadie.

— Hanbal — grita la mujer sobándose el vientre y viene corriendo un hombre.

— ¿Que pasa ahora mujer? — gruñe y ella le mira mal.

— Nkosi está loco, esa chica vino para una entrevista de trabajo para ser mesera y ahora dice que la Chica es suya, es muy estúpido dile algo — dice el hombre rueda los ojos.

— Amor no puedo hacer nada, él ya le reclamó — dice encogiéndose los hombros y ella fulmina con su mirada a los dos hombres quienes alzan sus manos en signo de rendición.

— Nkosi deja en paz a la chica y sufrirás las consecuencias. Ven querida te mostrare el lugar y te haré preguntas ¿de acuerdo? — dice con una voz suave y asiento con la cabeza, me salgo rápido de su agarre, le persigo a la señora.

Espero no encontrarme con el hombre de nuevo.

— No nos presentamos adecuadamente, soy la vieja dama de Hanbal me llamo Darla ¿Cuál es tu nombre? — se presenta mientras camina por el bar y me indica donde nos vamos a sentar.

— Me llamo Sasha — manifiesto con un tono suave y ella asiente con la cabeza.

— Hermoso nombre — murmura con una sonrisa.

— Gracias — contesto con una sonrisa.

— ¿Trabajaste una vez de mesera? — pregunta y niego con la cabeza.

— Nunca lo hice, pero aprendo muy rápido las cosas — respondo con nervios.

Me acuerdo que mi madre me hacía hacer varias veces la misma tarea para que pueda aprender con rapidez las cosas.

— Tranquila en la vida se aprende hacer las cosas, se gana experiencia con la práctica, El trabajo es tuyo Sasha — dice sonriendo y me asombro, me tapo la boca.

— ¿Es enserio? — Pregunto emocionada.

— En vez de ser mesera, serás mi asistente en la jefatura de la comisaría necesito a alguien, estarás bien allí porque este ambiente no es para ti — proclama.

— ¿Enserio? — pregunto asombrada por el cambio de puesto y ella asiente con la cabeza.

— Empezaras mañana a primera hora, puedes retirarte, estoy cansada y con hambre — dice con un tono serio y yo asiento con la cabeza.

Salgo del bar comienzo a caminar directo a mi casa pero escucho a lado mío una motocicleta y me doy la vuelta para saber quién es, me asombro al saber que es el hombre me empujó contra la pared.

— Sube, te llevo a casa — dice con una voz ronca.

— No hace falta, gracias. Mi casa es cerca de aquí — digo tímida mientras sigo caminando hasta mi casa en todo ese trayecto siento que me siguen, pero ignoro completamente porque sé que es el hombre. Al llegar a casa me encierro y comienzo a limpiar toda la casa.

Escucho que tocan desesperado la puerta y miro por la ventana de quien se trata, suspiro comienzo a dirigirme hasta la puerta, la abro y me encuentro con el hombre que me empujó contra la pared.

¿Qué hace el aquí?

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